La Organización Mundial de la Salud (OMS) amplió sus recomendaciones sobre opciones anticonceptivas seguras y eficaces, con nuevas orientaciones sobre el uso de métodos existentes, anticoncepción de emergencia y alternativas que podrían incorporarse en los próximos años. La actualización busca facilitar que las personas puedan elegir métodos acordes con sus necesidades y responde a un escenario en el que aproximadamente 164 millones de mujeres que desean retrasar o evitar un embarazo no utilizan anticoncepción.
Las nuevas directrices buscan apoyar a los países en la actualización de sus políticas y programas de planificación familiar utilizando la mejor evidencia disponible. La OMS plantea que ampliar las opciones no consiste únicamente en incorporar nuevos productos, sino también en revisar la manera en que pueden emplearse métodos ya existentes y precisar cuáles alternativas todavía requieren mayor investigación antes de ser incorporadas a programas nacionales.
Nuevas opciones anticonceptivas modifican la forma de utilizar métodos existentes
Uno de los principales cambios se relaciona con los anticonceptivos orales combinados. La OMS señala que estos pueden utilizarse durante periodos prolongados de hasta seis meses o de manera continua durante un máximo de un año, como alternativas al esquema cíclico tradicional. La recomendación amplía las posibilidades de utilización de un método ampliamente conocido sin plantear que una sola modalidad sea adecuada para todas las personas.
La actualización también respalda el uso de implantes anticonceptivos durante un periodo de hasta cinco años. Según la OMS, esta extensión podría disminuir la necesidad de procedimientos de sustitución, reducir las visitas a los servicios de salud y limitar algunos de los costos asociados al reemplazo de estos dispositivos.
El enfoque general de las directrices se centra en aumentar la capacidad de elección. La organización sostiene que las personas deben disponer de información que les permita decidir si desean utilizar anticoncepción, seleccionar el método más apropiado para sus circunstancias y modificarlo o suspenderlo cuando así lo consideren.
Anticoncepción de emergencia incorpora una alternativa adicional
La OMS recomienda además una opción adicional para anticoncepción de emergencia, que debe utilizarse tan pronto como sea posible y dentro de los cinco días posteriores a una relación sexual sin protección. La evidencia examinada por el organismo indica que, en las dosis evaluadas, esta alternativa probablemente presenta niveles de seguridad y eficacia comparables con otros métodos disponibles de anticoncepción de emergencia.
La actualización diferencia, sin embargo, entre ampliar el acceso a alternativas respaldadas por evidencia y adoptar métodos sobre los que todavía existen incertidumbres. La OMS pidió mayor investigación sobre una alternativa anticonceptiva antes de considerar su inclusión en programas de planificación familiar debido a que la información disponible sobre su seguridad continúa siendo limitada.
Asimismo, las nuevas directrices recomiendan no incorporar a los programas nacionales determinadas píldoras anticonceptivas que contienen un componente específico, debido a la limitada evidencia disponible y a reportes de eventos adversos graves. Con ello, la organización busca que la ampliación de opciones se produzca dentro de criterios explícitos de seguridad y evaluación científica.
La elección anticonceptiva también incorpora a los hombres
Otro componente de la actualización se concentra en el desarrollo de anticonceptivos masculinos. Actualmente, los métodos que se encuentran directamente bajo control de los hombres son relativamente limitados y se concentran principalmente en el uso del condón, el retiro y la vasectomía. A pesar de esa oferta reducida, cerca del 30 % de las parejas utiliza algún método masculino.
La OMS cita además una investigación internacional que cuestiona la idea de que existiría poco interés en nuevas alternativas masculinas. Más del 75 % de las parejas encuestadas señaló que estaría dispuesta a utilizar un nuevo anticonceptivo masculino, mientras que más del 85 % de las mujeres manifestó que confiaría en que sus parejas masculinas asumieran responsabilidad en la anticoncepción.
Para orientar esa investigación, la organización desarrolló por primera vez un perfil de producto objetivo para nuevos métodos anticonceptivos masculinos. Este documento establece características que deberían cumplir las futuras alternativas, entre ellas seguridad, eficacia, aceptabilidad y asequibilidad, con el propósito de ofrecer criterios más claros a investigadores, financiadores y desarrolladores.
¿Cuándo podrían llegar nuevos anticonceptivos masculinos?
La investigación en anticoncepción masculina incluye actualmente métodos hormonales y no hormonales. De acuerdo con la OMS, varios candidatos se encuentran en fases avanzadas de ensayos clínicos, lo que abre la posibilidad de que nuevos anticonceptivos masculinos reversibles puedan llegar al mercado durante los próximos cinco a diez años.
El desarrollo de estas alternativas busca ampliar una oferta que históricamente ha estado concentrada en métodos utilizados por mujeres. Para la OMS, disponer de una mayor variedad permitiría que las decisiones sobre anticoncepción puedan distribuirse de una manera diferente entre las parejas y responder mejor a preferencias relacionadas con comodidad, confiabilidad, accesibilidad e invasividad.
Pascale Allotey, directora del Departamento de Salud Sexual, Reproductiva, Materna, Infantil y Adolescente y Envejecimiento de la OMS, señaló que la anticoncepción no puede abordarse bajo una lógica única para todas las personas y que tanto hombres como mujeres necesitan alternativas que reflejen los avances disponibles en ciencia e innovación.
¿Qué cambia para los programas de planificación familiar?
Las nuevas recomendaciones ofrecen a los países una base actualizada para revisar políticas, protocolos y planes de planificación familiar. Entre los cambios relevantes se encuentran la posibilidad de prolongar determinados esquemas anticonceptivos existentes, extender el tiempo de utilización de implantes y considerar nuevas alternativas de anticoncepción de emergencia dentro de los parámetros definidos por la evidencia.
Al mismo tiempo, las directrices establecen límites claros frente a métodos cuya evidencia sigue siendo insuficiente. La ampliación de las opciones anticonceptivas no supone incorporar indiscriminadamente nuevas alternativas, sino diferenciar cuáles cuentan con respaldo suficiente para su utilización y cuáles requieren investigación adicional antes de formar parte de programas nacionales.
La actualización también proyecta el debate hacia los próximos años. La posibilidad de contar con anticonceptivos masculinos reversibles ampliaría el número de decisiones disponibles dentro de la planificación familiar y modificaría un campo en el que las opciones controladas directamente por los hombres siguen siendo limitadas.
Para la OMS, el objetivo final es que los sistemas de salud puedan ofrecer una gama más amplia de métodos respaldados por evidencia, permitiendo que cada persona tome decisiones informadas sobre si desea utilizar anticoncepción, qué alternativa resulta adecuada y cuándo cambiarla o suspenderla.
Consulte y descargue las Directrices de la OMS sobre la ampliación de las opciones anticonceptivas aquí: