El Gobierno Nacional anunció la primera fase del Plan de Choque en Salud, una estrategia con cobertura nacional que parte de la identificación de 1.069.196 usuarios con medicamentos o procedimientos pendientes. La intervención contempla seguimiento hasta comprobar que la atención se haya materializado y estará respaldada por un mecanismo extraordinario de compra de cartera dirigida, con una tasa de interés del 0 % y un año de periodo de gracia.
El anuncio fue realizado por el presidente Abelardo De La Espriella el 21 de septiembre de 2026, al término de un Consejo de Ministros. De acuerdo con las cifras presentadas por el mandatario, entre enero y julio de este año se registraron más de 1,2 millones de reclamos ante la Superintendencia Nacional de Salud, equivalentes a cerca de 5.772 reclamaciones diarias. Donde el 92 % estuvo relacionado con barreras para acceder a servicios y tecnologías en salud.
Plan de Choque en Salud parte de 1.069.196 usuarios identificados
La población incluida en esta primera fase fue establecida mediante un cruce de información disponible, trabajo con los aseguradores y seguimiento de peticiones, quejas y reclamos. De los más de un millón de usuarios identificados, el Gobierno calcula que más de 700.000 tienen medicamentos pendientes y más de 300.000 esperan procedimientos.
Dentro del grupo se encuentran pacientes con cáncer, trasplantes, enfermedades huérfanas, VIH, enfermedades neurodegenerativas y cardiovasculares, enfermedad renal, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), asma y condiciones de salud mental. También fueron incluidas mujeres gestantes que requieren tratamientos esenciales, además de otras condiciones contempladas para esta etapa.
La estrategia plantea una ruta individual para los casos represados. Primero deberá identificarse al paciente y determinarse qué atención continúa pendiente. Posteriormente se establecerá el medicamento o procedimiento requerido y quién tiene la responsabilidad de garantizarlo. A partir de allí, el Gobierno plantea destrabar los recursos necesarios y mantener el seguimiento hasta confirmar la prestación efectiva del servicio.
Compra de cartera dirigida financiará las atenciones de la primera fase
El componente financiero anunciado corresponde a un mecanismo extraordinario de compra de cartera dirigida, con interés del 0 % y un periodo de gracia de un año. Según la Presidencia, los recursos estarán destinados específicamente a respaldar las atenciones contempladas en esta primera fase del Plan de Choque en Salud.
El Gobierno precisó que este instrumento tendrá controles para evitar que una misma atención sea pagada dos veces o que vuelvan a reconocerse servicios que ya fueron cancelados. Los recursos deberán estar vinculados con las atenciones incluidas en el plan y estarán sometidos a seguimiento.
El Ejecutivo señaló que la compra de cartera no sustituirá las obligaciones ordinarias de las EPS. La responsabilidad permanente de garantizar la atención de sus afiliados continuará en cabeza de los aseguradores, mientras el mecanismo extraordinario se concentrará en resolver las atenciones que actualmente se encuentran represadas.
¿Cómo se controlarán los recursos y el cumplimiento de las EPS?
El Plan de Choque en Salud tendrá una Mesa Técnica de Control integrada por el Ministerio de Salud y Protección Social, la Superintendencia Nacional de Salud y la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES).
Esta instancia tendrá a su cargo el seguimiento de los recursos asociados con las atenciones incluidas en la estrategia. De manera paralela, la Superintendencia Nacional de Salud deberá vigilar el cumplimiento de las obligaciones de las EPS y ejercer las acciones correspondientes cuando encuentre incumplimientos.
La arquitectura anunciada combina, por tanto, tres frentes: identificación de las atenciones pendientes, disponibilidad de recursos para resolverlas y control institucional sobre su utilización. Su funcionamiento dependerá de que la información sobre pacientes, servicios pendientes, aseguradores responsables y pagos pueda ser conciliada para evitar duplicidades y verificar posteriormente la atención.
La propia definición gubernamental del plan establece que su resultado no deberá medirse únicamente por recursos desembolsados o reclamaciones gestionadas, sino por medicamentos efectivamente entregados y procedimientos realizados.
Ministerio define criterios clínicos de priorización del Plan de Choque
Tras el anuncio inicial, el Ministerio de Salud y Protección Social precisó que la primera fase aplicará un criterio de priorización según el nivel de riesgo de cada paciente. Tendrán especial consideración los casos en los que la demora pueda comprometer la vida o generar una pérdida irreversible de la respuesta terapéutica. Dentro de las condiciones detalladas posteriormente por la cartera se encuentran también la diabetes insulinodependiente y la insuficiencia cardíaca.
El criterio se extenderá a personas con patologías susceptibles de presentar una descompensación progresiva. El Ministerio precisó además que la identificación de los pacientes se realizó mediante cruces de información y trabajo conjunto con aseguradores, pacientes y sociedades científicas.
Seguimiento de la primera fase irá hasta diciembre de 2026
El Ministerio estableció que las EPS deberán identificar y reportar los medicamentos y procedimientos pendientes, determinar los pacientes involucrados y gestionar la atención correspondiente. La trazabilidad y el seguimiento continuo de esta primera fase se desarrollarán entre septiembre y diciembre de 2026.
El periodo señalado corresponde al seguimiento de la estrategia y no constituye, en el documento divulgado, una meta explícita para resolver la totalidad de los casos antes de finalizar diciembre. Tampoco se establecieron metas mensuales de reducción de las atenciones pendientes.
Compra de cartera se extenderá a EPS de ambos regímenes
En el componente financiero, el Ministerio precisó que la compra de cartera dirigida podrá aplicarse a EPS de ambos regímenes y priorizará la facturación asociada a los servicios y tecnologías pendientes que formen parte del Plan de Choque. Esta precisión delimita las entidades que podrán participar y vincula el mecanismo financiero directamente con las atenciones identificadas en esta primera fase.
¿Cómo funcionará el seguimiento territorial?
La Superintendencia Nacional de Salud, en coordinación con las entidades territoriales, establecerá mesas regionales para verificar la atención de los pacientes y hacer seguimiento a otros casos que no estén incluidos en esta primera fase. A su vez, el seguimiento institucional deberá incorporar la reducción de los pendientes y verificar la entrega de medicamentos y la realización de los procedimientos, además del control sobre los recursos destinados al mecanismo.