La lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas (ETD) registra avances en eliminación, reducción de casos y desarrollo de nuevas herramientas terapéuticas. Sin embargo, las dificultades de financiación y el comportamiento desigual de algunas enfermedades amenazan los resultados alcanzados. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que 63 países habían eliminado al menos una ETD hasta junio de este año, frente a los 42 registrados al cierre de 2020. Al mismo tiempo, los recursos disponibles para estos programas permanecen un 30 % por debajo de los niveles anteriores a la pandemia de COVID-19.
Los resultados forman parte del Informe mundial sobre enfermedades tropicales desatendidas 2026, que presenta una evaluación de mitad de periodo de la hoja de ruta 2021-2030. El documento identifica progresos en la reducción de personas que requieren tratamiento, pero también señala dificultades para alcanzar las metas internacionales de eliminación, control y erradicación, especialmente en comunidades afectadas por pobreza, conflictos y limitaciones de acceso a los servicios sanitarios.
Enfermedades tropicales desatendidas: 21 países adicionales alcanzaron la eliminación desde 2020
Entre diciembre de 2020 y junio de 2026, el número de países que habían eliminado al menos una enfermedad tropical desatendida pasó de 42 a 63, lo que representa un incremento de 21 países, equivalente al 50 % respecto al registro inicial.
Otro resultado corresponde a la reducción de la población que necesita tratamiento por estas enfermedades. En 2024, aproximadamente 1.410 millones de personas requerían intervenciones, una disminución del 36 % frente a 2010 y del 19 % respecto a 2020.
Los avances también se observan en enfermedades específicas. Los casos de tripanosomiasis africana humana, conocida como enfermedad del sueño, disminuyeron un 98 % desde 1999, mientras que la dracunculosis registró en 2025 su mínimo histórico, con apenas diez casos humanos.
Estos resultados muestran progresos en diferentes componentes de la respuesta sanitaria, aunque los indicadores corresponden a periodos de medición distintos y reflejan resultados epidemiológicos y programáticos específicos.
Dengue, mortalidad por enfermedades vectoriales y rezagos en las metas de 2025
El balance de la OMS también identifica enfermedades cuyo comportamiento contrasta con los avances generales. Durante 2024 se notificaron 15,1 millones de casos de dengue, la cifra más alta registrada hasta ese momento, mientras aumentaron las muertes relacionadas con enfermedades tropicales desatendidas transmitidas por vectores.
La erradicación del pian constituye otro de los componentes rezagados de la estrategia internacional. De acuerdo con la evaluación, únicamente tres indicadores específicos de enfermedades alcanzaron los hitos establecidos para 2025, lo que evidencia diferencias entre los resultados obtenidos y las metas programadas.
Las dificultades para recopilar datos completos y oportunos, incluidos aquellos desglosados por género, representan una limitación adicional para medir los resultados. Esta situación afecta la capacidad de seguimiento de los programas y la identificación de poblaciones que requieren intervenciones adicionales.
La OMS también señala que las enfermedades tropicales desatendidas continúan afectando de manera desproporcionada a comunidades pobres y vulnerables, donde las barreras económicas y sanitarias dificultan el acceso sostenido a prevención, diagnóstico y tratamiento.
Financiación para enfermedades tropicales desatendidas: recursos un 30 % inferiores a los niveles prepandemia
La sostenibilidad financiera constituye uno de los principales desafíos identificados en el informe. Entre 2018 y 2024, un grupo reducido de donantes aportó cerca del 80 % de la asistencia internacional para el desarrollo destinada a las enfermedades tropicales desatendidas.
Esta concentración ha incrementado la exposición de los programas a reducciones de financiación externa, con consecuencias operativas en diferentes intervenciones sanitarias.
La OMS identifica afectaciones en cuatro componentes:
- Tratamiento masivo: interrupciones de intervenciones dirigidas a poblaciones que requieren medicamentos preventivos o terapéuticos.
- Atención clínica: dificultades para mantener las actividades de manejo de casos.
- Vigilancia epidemiológica: limitaciones en la continuidad de los sistemas de seguimiento.
- Control de vectores: interrupciones de actividades preventivas y riesgo de caducidad de medicamentos donados.
En conjunto, los recursos disponibles permanecen un 30 % por debajo de los niveles anteriores a la COVID-19, mientras que la financiación destinada específicamente a determinados programas prácticamente ha desaparecido.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió sobre la necesidad de ampliar la financiación nacional, preservar el apoyo internacional e incorporar los servicios relacionados con estas enfermedades a la atención primaria de salud.
Nuevos medicamentos y vacunas amplían las herramientas disponibles
El informe también destaca avances científicos y regulatorios que pueden contribuir al control de diferentes enfermedades tropicales desatendidas.
Entre las nuevas herramientas figura el arprazicuantel, medicamento adaptado a la población pediátrica y precalificado por la OMS para el tratamiento de la esquistosomiasis. También se menciona la disponibilidad de miltefosina genérica para la leishmaniasis y una vacuna contra el dengue.
Adicionalmente, las autoridades reguladoras han aprobado dos vacunas contra el chikungunya y nuevos medicamentos destinados al tratamiento de la oncocercosis y la tripanosomiasis africana humana.
Estos desarrollos amplían las alternativas de prevención y tratamiento, mientras los países avanzan en la integración de intervenciones relacionadas con varias enfermedades mediante servicios compartidos. La OMS destaca que el número de países que han adoptado su estrategia recomendada para las enfermedades tropicales desatendidas cutáneas ya superó la meta establecida para 2030.
¿Qué tan lejos está el mundo de cumplir las metas de eliminación para 2030?
La hoja de ruta internacional contempla cuatro grandes objetivos para 2030:
- Reducir un 90 % el número de personas que necesitan intervenciones relacionadas con las ETD.
- Disminuir un 75 % la discapacidad y la mortalidad prematura asociadas con estas enfermedades.
- Conseguir que 100 países hayan eliminado al menos una ETD.
- Erradicar la dracunculosis y el pian.
Con 63 países que habían alcanzado la eliminación de al menos una enfermedad hasta junio de 2026, faltan 37 para cumplir la meta de 100 países.
Aunque la reducción de personas que necesitan tratamiento representa un avance, los resultados de 2025 muestran que los progresos no mantienen el mismo ritmo en todos los indicadores. La evaluación de mitad de periodo plantea la necesidad de acelerar las intervenciones y mejorar los mecanismos de seguimiento durante los años restantes de la estrategia.
¿Qué medidas propone la OMS para sostener los avances frente a las enfermedades tropicales desatendidas?
La organización plantea fortalecer la financiación nacional e incorporar las intervenciones contra estas enfermedades en los paquetes de servicios esenciales y en las estrategias de cobertura universal de salud.
También propone diversificar las fuentes de financiación internacional, ampliar el apoyo de los donantes a diferentes intervenciones y reducir la dependencia de un número limitado de financiadores.
Desde la perspectiva operativa, el informe destaca la integración de servicios, el fortalecimiento de la vigilancia y la adaptación de los programas a condiciones relacionadas con conflictos y cambio climático.
La evaluación de 2026 establece así una agenda de prioridades para los sistemas sanitarios: mantener los tratamientos, mejorar la capacidad diagnóstica, fortalecer la prevención y asegurar recursos para sostener las intervenciones. Estas acciones deberán orientar el cumplimiento de las metas de eliminación, control y erradicación previstas para 2030.
Consulta y descarga el Informe mundial sobre enfermedades tropicales desatendidas 2026 aquí: