La Superintendencia Nacional de Salud anunció una revisión integral de quienes actualmente administran las EPS intervenidas. La decisión fue comunicada por el superintendente Daniel Quintero Calle, quien señaló que el objetivo es evaluar el desempeño de los interventores de EPS y determinar, con base en resultados, si deben continuar al frente de estas entidades.
“He solicitado el día de hoy la renuncia de todos los interventores de las EPS intervenidas. Vamos a evaluar sus acciones, sus resultados, la respuesta a las PQR, la entrega de medicinas y en función de eso, su continuidad o retiro”, afirmó el superintendente.
La medida abre un proceso de revisión sobre la administración de las EPS que se encuentran bajo intervención. La evaluación tendrá en cuenta la atención a los usuarios, los avances administrativos y financieros, y la capacidad de respuesta frente a necesidades críticas del sistema de salud.
El anuncio pone el foco en la gestión concreta de las entidades intervenidas. Para la Supersalud, la permanencia de los interventores no dependerá únicamente de su designación formal, sino de la evidencia sobre los resultados alcanzados durante su administración.
PQR, medicamentos y atención al usuario serán criterios centrales
La revisión anunciada por la Superintendencia tendrá como uno de sus principales ejes la respuesta a los usuarios. En ese sentido, las PQR serán un indicador clave para valorar si las EPS intervenidas están atendiendo de manera oportuna las solicitudes, quejas y reclamos de sus afiliados.
Otro punto central será la entrega de medicamentos. La Supersalud evaluará si los interventores han logrado mejorar la disponibilidad y oportunidad en la dispensación, un aspecto directamente relacionado con la continuidad de tratamientos y la protección del derecho fundamental a la salud.
También se revisarán los avances administrativos y financieros. Este componente permitirá establecer si las medidas adoptadas por los interventores han contribuido a ordenar la operación de las EPS, responder a sus obligaciones y mejorar la gestión interna de las entidades bajo vigilancia especial.
Con estos criterios, busca vincular la continuidad de los interventores a resultados verificables. La decisión final podrá derivar en ratificaciones o retiros, según el balance que arroje la evaluación de cada caso.
Una revisión orientada a proteger el derecho a la salud
La Supersalud señaló que esta revisión busca garantizar mejores resultados en la administración de las EPS intervenidas. El propósito institucional es avanzar en acciones que permitan proteger el derecho fundamental a la salud de los usuarios, especialmente en aspectos donde las fallas de gestión pueden traducirse en barreras de acceso.
En este escenario, la solicitud de renuncia funciona como un mecanismo previo para facilitar la toma de decisiones administrativas. La continuidad de cada interventor quedará condicionada a la capacidad de demostrar avances en los frentes priorizados por la entidad de control.
El anuncio también envía un mensaje de rendición de cuentas sobre las medidas de intervención. Las EPS bajo esta figura requieren una administración orientada a resolver problemas operativos, mejorar la respuesta a los afiliados y garantizar continuidad en la prestación de servicios.


