Conéctate con nosotros

Opinión

La Salud en las prioridades de desarrollo del Gobierno Duque en Colombia: una mirada panorámica

El lanzamiento de FORMARSALUD, esta extraordinaria iniciativa de CONSULTOR SALUD, que nos ofrece un nuevo portal interactivo para aprender, discutir y construir mejores sistemas de salud en nuestra región, no podría haber ocurrido en un mejor momento, al menos para el caso colombiano.

Publicado

el

La-Salud-en-las-prioridades-de-desarrollo-del-Gobierno-Duque-en-Colombia-una-mirada-panorámica

El lanzamiento de FORMARSALUD, esta extraordinaria iniciativa de CONSULTOR SALUD, que nos ofrece un nuevo portal interactivo para aprender, discutir y construir mejores sistemas de salud en nuestra región, no podría haber ocurrido en un mejor momento, al menos para el caso colombiano. En estas semanas el Congreso Colombiano se encuentra a mitad de camino en la discusión del Plan Nacional de Desarrollo del gobierno, aún incipiente, de Iván Duque, que marcará la pauta de sus prioridades para todos los sectores de la economía.

De modo que, a partir de lo propuesto en este proyecto de ley, tanto en el documento de bases programáticas, como en el borrador de artículos de ley que facilitarán su implementación, sabemos ya cuáles son las prioridades del Gobierno Nacional para el sector de la salud. Vista de manera general, esa política sectorial parece aceptar como un punto de partida válido la actual arquitectura institucional y operativa del sistema de salud (basada en una gran articulación de entidades públicas y privadas en torno al principio del aseguramiento), y procede a hacerle ajustes importantes a esa estantería originaria, con énfasis nuevos en materia de calidad del servicio, resultados en salud, y nuevas y creativas formas de hacer valer el principio constitucional de solidaridad.

Encontramos, por ejemplo, nuevas facultades a la Superintendencia de Salud, que se suman las que ha tenido siempre y a las que recibió, para fortalecer su faceta sancionatoria, en ley aprobada hace pocos meses. En el proyecto se dota a esta entidad de vigilancia de la facultad de vetar transacciones accionarias respecto de E.P.S en las que sus partes no satisfagan elementales criterios de idoneidad. Es una forma de controlar el buen funcionamiento del sistema de salud desde la puerta misma de entrada, al evaluar la calidad ética de actores que pretendan incursionar en el sector.

La versión adoptada en primer debate subsanó algunos defectos procedimentales de la propuesta original. Sería aún mejor que la facultad de oponerse a compras accionarias por parte de sujetos indeseables pudiera ejercerse, no sólo respecto de EPS, sino también de todos los demás actores del sistema, pues los malandros se pueden colar en el sector por cualquier puerta, no solo la del aseguramiento obligatorio.

También encontramos una regulación detallada del quisquilloso tema de las incapacidades laborales, que procura ponerle orden y términos a un régimen en el que estado, empleadores, fondos de pensiones y aseguradoras de salud juegan todas distintos papeles.

El principio de solidaridad que debe permear todo el funcionamiento del sistema se fortalece en el proyecto, de manera visible, con la introducción de un régimen de contribuciones parciales a cargo de aquellos afiliados al régimen subsidiado que están en capacidad de hacer algún tipo de aporte al sistema. Esta medida, en particular, envía un poderoso mensaje de fortalecimiento del pacto social que sirve de pegamento a todo esquema exitoso de Seguridad Social. Todos debemos apoyarla sin vacilaciones.

El más comentado de todos los artículos es el de saneamiento fiscal, que concreta en propuesta específica la promesa de campaña presidencial de poner un punto final a las deudas acumuladas en el sector en los últimos años, especialmente relacionadas con el pago de los servicios no incluidos en el Plan de Beneficios. Es una propuesta detallada, coherente y les plantea a los actores del sistema, especialmente a las EPS, un interesante pero audaz dilema: o confían en sus propias cuentas y facturas, y por lo tanto se someten a una ruta rápida de aprobación, pero renunciando a su derecho a reclamar judicialmente después, o se mantienen en el tradicional mecanismo de recobrar, esperar la glosa, controvertirla de nuevo, hasta el final de los tiempos.

Las bondades del mecanismo para solucionar el actual atasco no pueden, en todo caso, llevar a ocultar el problema subyacente, origen último del caos: el absurdo esquema que ha obligado a las aseguradoras del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) a asumir el costo de servicios para los cuales no tienen previsto ningún ingreso, obligándolas a recobrarle al estado en un esquema despojado de toda planeación, gestión de riesgo o compra inteligente. Y aquí quizá quepa una de las pocas críticas que se le puede hacer al articulado del Plan: si bien en sus bases se anuncia una “reformulación radical” al esquema por el cual se prestan y se pagan los servicios NO-PBS (no incluidos en el plan de beneficios), nada en el articulado para responder a tan ambicioso objetivo. El proyecto se limita a hablar de un esquema de “techos” presupuestales, que, a menos que lo hayamos mal entendido, es como una especie de prima de seguro por la puerta de atrás: el estado le asignará a las EPS una suma anual para atender estos servicios NO PBS, y si no les alcanza, tendrán ellas que asumir el riesgo. Ese aseguramiento “a la brava” no es sensato, y no debería diseñarse una política tan delicada solo con base en consideraciones de índole fiscal. De nuevo, un aseguramiento técnico parece ser un mejor camino.

Otra de las obsesiones del gobierno en el mejor y más positivo sentido de la palabra-, tiene que ver con el tema de la calidad y la remuneración con base en resultados en salud. El artículo respectivo enuncia una idea general, cuyos detalles se defieren a posterior reglamentación. Pero es una excelente noticia que el tema se ponga en el centro de la agenda sectorial.

De todas las propuestas, la más controvertida es la que pretende generalizar la figura del giro directo. Este mecanismo consiste en que los pagos a los proveedores y los demás servicios de salud los hace directamente la entidad estatal que administra los recursos de la salud, previo visto bueno de la respectiva EPS, pero sin que el dinero pase por las cuentas de ésta. Hay argumentos fuertes en favor y en contra de la figura, pero pienso que su elevación a regla general articuladora del flujo de recursos del sistema (por oposición a lo que hasta ahora ha sido, esto es, un mecanismo excepcional y transitorio para atender crisis particulares), al menos en el segmento auténticamente asegurador del modelo (el que cubre el plan de beneficios a partir de una suma per cápita), constituye un riesgo innecesario. Gracias a que las EPS cuentan con ese ingreso propio, que deben administrar siguiendo estrictas reglas prudenciales propias de una entidad financiera seria, es que les es posible hacer una adecuada gestión del riesgo, negociar contratos a largo plazo, innovar en sistemas de pago, hacer compras inteligentes, y, en fin, hacer lo que están llamadas a ser: aseguradoras. La generalización del giro directo, incluso en el componente puramente asegurador del sistema, las convierte en meras auditoras de cuentas. No perdamos de vista, por lo demás, que, con esta propuesta, la totalidad del sistema dependerá, sin excepciones, de la capacidad y agilidad en el pago a miles de acreedores, por parte de una entidad estatal única que, para no ir muy lejos, lleva un año sin pagar lo que debe por culpa de kafkianos líos burocráticos y contractuales. ¿Eso es lo que queremos para el futuro del sistema? ¿Hacer depender todo su flujo, todos los meses, de una única entidad estatal, cuyos resultados en esta materia no dan pie al optimismo?

En conclusión: Con muchos aciertos y algunos errores que ojalá se corrijan, la discusión del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022,Pacto por Colombia, pacto por la equidad”, nos ha permitido conocer lo que el gobierno Duque quiere respecto del Sistema de Salud. Por eso llama tanto la atención el ruidoso silencio que se percibe desde el propio gobierno frente a proyectos de ley de iniciativa legislativa que avanzan con fuera en el Congreso, y que contradicen de manera directa esta visión oficial. Aquí no sólo cabe el dicho de “el que calla otorga”, sino que, más grave aún, podemos decir que ese silencio oficial borra con el codo el valioso esfuerzo del equipo ministerial reflejado en el proyecto de plan. Sobre esas otras iniciativas, de legisladores creativos en ánimo de figuración, nos ocuparemos en la siguiente columna.

Opinión

Nuevos Perfiles para el Médico del siglo XXI

“Estamos en un nuevo escenario, el de las tecnologías 4.0 y la transformación digital sectorial, el de la medicina de precisión y la analítica avanzada” Pino Villarreal M.D.

Publicado

el

En esta época del año recibo llamadas de varios colegas, muchos de ellos exalumnos, médicos generales en diferentes ciudades del país e inclusive del exterior. La comunicación es para contarme cómo les fue en su proceso de ingreso a especializaciones médico-quirúrgicas. La mayoría de ellas llevan un tono de frustración asociada a uno o varios intentos fallidos de ingreso, solo unas pocas son de alegría por matricularse en alguno de estos programas.

También puede leer: microeconomía de la profesión médica

Esta es una realidad palpable. Cada año, pueden graduarse alrededor de 5.000 médicos en nuestro país, a la vez existen casi 500 programas de especialización médico-quirúrgica inscritos ante el  Ministerio de Educación Nacional; sin embargo, de los cupos inicialmente asignados y aprobados en las resoluciones del MEN, se ofertan los cupos que, a criterio de las universidades, protegidas en su autonomía, quieren tener cada año. Lo anterior, sin contar el impacto (del cual no se habla) de la ley de residencias médicas en los hospitales, lo cual ha llevado a disminuir el número de cupos otorgados por algunos programas. Esto en el escenario de un sistema de salud con crisis de especialistas, específicamente en áreas básicas de la medicina sobre las cuales debe(ría) gravitar el modelo de atención integral en salud no permiten vislumbrar un buen panorama.

Panorama de los profesionales médicos en Colombia

Para el año 2016 se tenía datos de 23.305 especialistas médicos, distribuidos así: Medicina interna: 3.280;

Pediatría 3.141; Anestesiología 3.000; Ginecología y traumatología 2.094; Cirugía general 1.843;

Ortopedia y traumatología 1.269; Oftalmología 1.117; Radiología e imágenes diagnósticas 1.069; Psiquiatría 938 y otras 5.554. Estos datos sin embargo no son exactos aún, a pesar del esfuerzo del Colegio Médico Colombiano para lograr el registro real. El problema central es que además de la insuficiencia de profesionales, hay una distribución inadecuada con una centralización de estos en las 5 ciudades capitales más grandes del país, un elemento más de inequidad en Colombia.

El objetivo de este escrito no es ahondar en este tema. Es compartir con aquellos colegas que no ingresaron a la famosa “residencia médica”, algunas ideas sobre el escenario actual de la profesión, las cuales pueden complementarse con mi columna “Microeconomía de la Profesión Médica” publicada previamente en Consultorsalud.

El verdadero papel de los médicos

A los médicos nos “vendieron la idea” en la facultad de medicina que el papel del médico se restringía a los administrativos y los asistenciales; y a la vez, equivocadamente, los “especialistas” consideran que el papel del administrativo está vinculado a la imposibilidad de ingresar a programas de residencia médica. Esta es una postura bastante primaria además de antipática. 

Esquema convencional de las ESPECIALIDADES Médicas

Existe vida profesional -bien remunerada en muchos de los escenarios- por fuera del esquema convencional de las especialidades médico-quirúrgicas. De hecho, el retorno a la inversión (ROI) del cual escribí en la columna mencionada previamente, es más rápido para algunos perfiles del médico en el ecosistema del siglo XXI. Estamos en un nuevo escenario, el de las tecnologías 4.0 y la transformación digital sectorial, el de la medicina de precisión y la analítica avanzada. Las especialidades tradicionales sin duda seguirán teniendo importancia, pero en mi opinión, las dinámicas llevarán a que los modelos de vinculación de estos profesionales cambiarán sustancialmente y salvo algunas excepciones, los especialistas tendrán vinculaciones institucionales enfocadas en centros de excelencia, centros de cuidado clínico, unidades de práctica integrada etc., modalidades que estarán centradas en pagos por desempeño y no en el pago por evento como es la tendencia actual.

En este ecosistema, hay papeles cruciales y altamente competitivos para el médico general del siglo XXI:

Medicina de precisión

Las ramas de la medicina se centran hoy en el diagnóstico y la terapia molecular (no solo el cáncer y las enfermedades autoinmunes). Se requerirán en los siguientes años los perfiles mencionados a continuación, los cuales tendrán altísima empleabilidad y expectativas de ingreso económico igual o superior al de la mayoría de especialidades básicas:

  • Biólogos moleculares
  • Inmunólogos moleculares
  • Especialistas en bioinformática
  • Especialistas en tecnologías avanzadas (Nanotecnología, robótica etc.)
  • Especialistas en farmacología con enfoque en farmacoeconomía de intervención entre otras

HEOR

(Economía de la salud y evaluación de desenlaces): Estos especialistas serán empleados por los sistemas de salud y la industria farmacéutica multinacional ya que las decisiones basadas en costo, el análisis de costo efectividad y el marco del valor terapéutico son elementos cruciales hoy para la gestión sectorial.

  • Economía de la salud
  • Farmacoeconomía
  • Salud pública
  • Salud global
  • Marketing y acceso a servicios de salud

Tecnologías 4.0

Será crucial el profesional con entrenamiento médico que facilite desarrollos en salud basados en las tecnologías CRAVIB (Crowdfunding, robótica, inteligencia artificial, realidad virtual y aumentada, Blockchain y DLTs). Los sistemas de salud deberán ser plataformas integrados biotecnológicas, para lo cual deberán contar con:

  • Expertos en Inteligencia Artificial
  • Expertos en Simulación Avanzada
  • Expertos en Bioinformática
  • Ingenieros biomédicos
  • Epidemiólogos y matemáticos expertos en analítica avanzada (modelos predictivos/prescriptivos)

Lo anterior abre un inmenso campo de posibilidades que van más allá de la asistencia y que en cierta forma son una esperanza para aquellos médicos que solo conocen a las residencias médicas como opción de vida. La mala noticia es que en el país hay muy pocos programas de formación en estos campos (aún), pero también es cierto que debido a la poca demanda de estos programas se “pierden” anualmente becas internacionales en países como Inglaterra, Singapur, Hong Kong, Canadá etc., ya que los médicos desconocen el inmenso potencial de estos nuevos campos.

Mi invitación es a que los médicos generales sean flexibles a escenarios no tradicionales como los mencionados. Es posible que muchos de estos perfiles tengan un equilibrio vida/trabajo muy alto, pero además harán crecer nuestros horizontes médicos más allá de la asistencia, finalmente es también una forma muy importante de generar valor para nuestros pacientes.

Continuar leyendo

Opinión

La Salud en el Paro del 21 de Noviembre

Análisis del sistema de salud y el Paro Nacional presentado en 21 de noviembre por los principales actores de Colombia.

Publicado

el

El paro desarrollado el pasado 21 de noviembre convocado por las centrales obreras, las organizaciones indígenas y campesinas, que presentó la adhesión por parte de la conferencia episcopal, los movimientos estudiantiles, diversas organizaciones del sector salud, entre ellas las agremiaciones médicas, fue convocado en el contexto del anuncio del Gobierno Nacional a través del Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla, de llevar a cabo una reforma pensional que conduzca a pensionar conforme al ahorro individual, lo que supone acabar con el régimen solidario de prima media de Colpensiones y favorecer los fondos privados. El otro tema que detonó la movilización fue la radicación por parte del Senador Álvaro Uribe Vélez, del proyecto de ley 212 de 2019, en el cual se establece un régimen laboral especial para los jóvenes para ser contratados con salarios inferiores al mínimo.

También puede leer: la invisibilidad de las consultas farmacoterapéuticas

Perspectiva del sector salud con el paro nacional

Desde la perspectiva del sector salud, en la última década se ha visto un aumento de la expresión de demandas sociales desde el escenario de la calle. La promulgación de la ley 100 de 1993, significó, entre otras, la restricción de la prestación del servicio de salud a lo considerado en un listado de tratamientos y tecnologías, que las Empresas Promotoras de Salud EPS definían de manera arbitraria, o mediante la captura de los organismos reguladores del Estado colombiano, que tenían que definir qué servicios financiaba el sistema de salud y cuáles no. En ese contexto, la tutela se constituyó en el mecanismo mediante el cual los colombianos accedían a servicios de salud y rompían las barreras de acceso que imponían las EPS, para quienes era rentable negar servicios para hacerse a la UPC unidad de pago por capitación, recursos públicos que gira el Estado a estas entidades para la atención de la población.

Y la acción de tutela…

Y por su parte, las tutelas en Colombia demandando atención en salud, superan las tres millones desde la expedición de la ley 100 de 1993. Debido a esto, la Corte Constitucional en el año 2008, decide seleccionar 120 de estas, establecer los elementos comunes de las mismas, concluyendo, que estas se presentabas por fallas en la estructura del sistema de salud, problemas de la regulación del Estado para dar cumplimiento a sus fines con la atención de la población, por lo que decidió promulgar la Sentencia T 760 de 2008, en la cual establece 16 órdenes referidas a situaciones individuales expresadas en la tutela y otras 16 órdenes dirigidas al ejecutivo, que buscan que este cumpla con las medidas establecidas por el ordenamiento legal que permitan la garantía del derecho a la salud. Este hecho, constituyó un hecho político, generado desde la Corte para movilizar el debate en torno a la necesidad de una reforma estructural del sistema de salud.

¿Cuál fue la respuesta del gobierno frente al aumento del gasto en salud?

La respuesta a este hecho, desde el Gobierno del entonces Presidente Álvaro Uribe Vélez, fue la emisión de los Decretos de emergencia Social en el año 2009 (4975), con el cual el Gobierno expresaba su preocupación por el aumento del gasto en salud, debido a la demanda social y a la acción de los jueces que garantizaban mediante la tutela el acceso a los servicios de salud. En este decreto se proponían volver al médico ordenador del gasto, para controlar y amedrentarlo en la prescripción, y establecer medidas para aumentar el gasto de bolsillo en salud de los ciudadanos. La expedición de este decreto generó una enorme movilización nacional de los gremios de profesionales de la salud, pacientes, y ciudadanos que pedían al Gobierno desistir del mismo. El Gobierno de Alvaro Uribe no escuchó esta demanda social y continuó adelante con la medida. En el año 2010 la Corte Constitucional tumbó este decreto, declarando su inexequibilidad en una vehemente defensa del derecho a la salud y de la función constitucional de los jueces de tutelar este derecho. Una vez más la Corte, cumplía con su deber de ser el bastión de defensa de los derechos humanos de los colombianos.

Este hecho condujo a la exhortación por parte de la Corte, al Congreso de la República, para que tramitara una ley estatutaria en salud. Esta iniciativa fue recogida por las organizaciones de la sociedad civil, agrupadas en la ANSA, Alianza Nacional por un Nuevo Modelo de Salud, que asociaba más de 90 organizaciones ciudadanas, gremiales y sindicales, que se propusieron adelantar un proyecto de ley estatutaria en salud que declara la salud como un derecho humano fundamental. En el año 2012 se presentó la radicación de esta propuesta en cabeza de 25 senadores, de 5 partidos políticos diversos. Este proyecto de ley no tuvo éxito en tanto fue hundido por las mayorías parlamentarias del Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos.

Crisis legitima de la salud

Posteriormente, en el año 2013 la Gran Junta Médica Nacional, conformada por los Presidentes de los Gremios Médicos de carácter nacional (Federación Médica Colombiana, Asociación Nacional de Internos y Residentes, Academia Nacional de Medicina, Asociación Colombiana Médica Estudiantil, Asociación Médica Sindical, Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, Colegio Médico Colombiano), recogió los elementos centrales de la ANSA y presentó de nuevo el proyecto de ley con el respaldo del Presidente Juan Manuel Santos, quien tenía que sortear una crisis de legitimidad en la salud, porque en ese momento, era conocido para la opinión pública el desfalco que habían generado las EPS de Acemi en el sistema de salud, por recobros fraudulentos, debido a la cartelización de estas entidades.

Le ley estatutaria que declara la salud como derecho social fundamental, la dignidad de los trabajadores del sector, fue aprobada en el año 2015, no sin dificultades, por los enormes poderes que debió enfrentar el trámite para que este derecho se abriera paso en el marco constitucional y legal colombiano. En la actualidad esta ley se encuentra engavetada, poderosos intereses se oponen a que sea implementada.

Reforma Ordinaria de Salud

Mientras se avanzaba en ese trámite legislativo, el entonces Ministro de Salud, Alejandro Gaviria, férreo opositor de la ley estatutaria, se empeñó en presentar una reforma ordinaria de salud, consignada en el proyecto de ley 210 de 2013, en el sentido de mantener el sistema con arreglos institucionales de carácter cosmético, manteniendo la intermediación financiera de las EPS. Este proyecto de ley no tuvo suerte en el Congreso de la República, porque el obcecado Ministro, tuvo que enfrentar las movilizaciones de las centrales sindicales ante el no reconocimiento de la formalización laboral en el proyecto de ley, la estocada final de la misma, se presentó, cuando introdujo la titulación de médicos especialistas por parte de las instituciones hospitalarias, propuesta que desató una enorme movilización nacional por parte de los estudiantes de la salud, trabajadores, pacientes, universidades, quienes solicitaban al Congreso de la República el hundimiento de esa reforma a la salud. Estas movilizaciones generaron la inviabilidad política del trámite de esta iniciativa en el Congreso, la cual se hundió sin alcanzar el segundo debate.

La movilización

Como se observa, el sector salud, desde la movilización ha tenido una actitud propositiva ante el régimen político para que este desarrolle políticas públicas que garanticen los derechos fundamentales. En esa perspectiva, en el año 2018, fue tramitada y sancionada por el Congreso de la República, la ley 1917 que reglamenta el Sistema de Residencias Médicas, con la cual se logró la remuneración de 5000 médicos residentes y la regulación de las onerosas matrículas, esta fue una iniciativa de la sociedad civil representada en los gremios médicos. El logro de esta iniciativa, implicó la movilización nacional por parte de estudiantes, médicos, e intensos debates ante la opinión pública, dado que esta iniciativa debía abrirse paso entre los intereses de algunas universidades, que extraen sustancioso lucro de las exorbitantes matrículas que cobran, y las objeciones del Gobierno Nacional para reconocer los recursos que del sistema general de seguridad social debían destinarse  para la remuneración de estos médicos trabajadores.

Plan Nacional de Desarrollo

El más reciente suceso en torno a la salud, estuvo dado por el trámite y expedición del Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno del Presidente Iván Duque, “Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad, 2018-2022), una vez más el gobierno en su propuesta insiste en desconocer el marco constitucional de la ley estatutaria de la salud como derecho, adopta medidas para reeditar la emergencia social en salud del ex presidente Álvaro Uribe Vélez. Adoptan medidas que conducen a la inviabilidad de los 900 hospitales públicos del país, que responden por la atención en salud de 23 millones de colombianos que habitan en zonas rurales y dispersas del territorio nacional, fortalecen las EPS entregándoles más recursos a manera de incentivos, además de revertir el giro directo, medida que había permitido la garantía del flujo de recursos a las clínicas y hospitales ante las conocidas actuaciones fraudulentas de las EPS, reconocidas en los informes financieros desarrollados por la Superintendencia Nacional de Salud. A esto se suma, la incorporación de artículos que buscan obligar a 2,4 millones de colombianos a bajos recursos a pagar para acceder a la atención en salud, mientras al unísono en la ley de financiamiento, declarada inexequible por la Corte Constitucional por vicios de trámite, se facultaron enormes exenciones de impuestos a algunos sectores del empresariado, en demérito del recaudo de recursos para destinar al gasto público social.

También le puede interesar: webinario gratuito cambios en la habilitación de servicios de salud – resolución 3100 de 2019

precarización laboral en el sector de la salud

Las anteriores razones, sumadas a la precarización laboral a la que han sido sometidos los trabajadores de la salud, que en un 80% trabajan bajo formas indignas e ilegales de contratación, sin que esto haya ameritado medida alguna por parte de los anteriores gobiernos y el actual, motivan a que diversas organizaciones del sector salud y gremios médicos apoyen las marchas que se desarrollan en la jornada del 21 de noviembre. El Gobierno del Presidente Duque, sumido en una profunda crisis de legitimidad, debería escuchar y acoger las distintas demandas sociales expresadas en el paro, que deben ser transformadas en reformas necesarias para mejorar las condiciones de vida de los colombianos, si persiste en la línea equivocada que ha adoptado su gobierno, se profundizará la crisis de legitimidad que perpetuará el desgobierno que en este momento asume. Ahora el debate público se trasladó a las calles.

Continuar leyendo

Opinión

La invisibilidad de las consultas farmacoterapéuticas

Hay que aprovechar la nueva reglamentación de CUPS para darles identidad.

Publicado

el

La necesidad de contar con información confiable para el mejoramiento de los servicios de salud en todos los niveles del Sistema ha sido uno de los temas fundamentales en la conformación del Sistema General de Seguridad Social, mediante la Ley 100 de 1993. De esta forma, es competencia del Ministerio de Salud y Protección Social, definir y regular el Sistema de Información del Sector que comprende, entre otros el Sistema de Seguridad Social Integral, así como los mecanismos para la recolección, tratamiento, análisis y utilización de la información.

En un sistema de información, cualquiera que sea su naturaleza, la estandarización del lenguaje es clave porque es una fuente útil para contar con datos que permitan mejorar la eficiencia, oportunidad e integralidad del sistema. Por esta razón y de cara a identificar los procedimientos en salud, el Ministerio de Salud y Protección Social tomó en cuenta los lineamientos de la clasificación internacional de enfermedades de la Organización Mundial de la Salud para expedir la Clasificación Única de Procedimientos en Salud (CUPS), como herramienta que permite analizar la distribución y evolución de las intervenciones en salud, cuya terminología permite comparar datos y servicios entre países.

Los CUPS corresponden a un ordenamiento lógico y detallado de los procedimientos e intervenciones que se realizan en Colombia, identificados por un código. Se aplica a todos los procesos del sector que impliquen procedimientos y servicios en salud, en cumplimiento de la interoperabilidad y la estandarización. Asimismo, el Ministerio adoptó el Código Único Nacional de Medicamentos, CUM, como dato único de reporte y trazabilidad para el Sistema General de Seguridad Social en Salud, que es referencia obligatoria para los actores del Sistema, en relación con la identificación alfanumérica de los medicamentos.

La ausencia de un CUPS para la Consulta farmacoterapéutica

Evidentemente, los desarrollos técnico-científicos en salud implican la actualización periódica de los CUPS para incluir, eliminar, modificar o sustituir procedimientos en salud. Para el caso de Colombia, no todos los CUPS que están clasificados en el mundo han sido adoptados en el país, ya sea porque no se realizan o porque no están incluidos. Es el caso de la consulta farmacoterapéutica que realiza un gestor farmacéutico a través de sus químicos farmacéuticos, la cual tiene como fin prestar un servicio de prevención, detección y solución oportuna de los problemas que se produzcan a causa del uso de medicamentos.

Sin embargo, la atención farmacoterapéutica sí está prevista desde los Decretos 2200 de 2005 y actualmente en el DUR 780 de 2016, así como en la Resolución 1403 de 2007. Se establece la obligación de los gestores farmacéuticos para realizar este tipo de consultas de forma sistemática, continuada y documentada, a través de un trabajo coordinado con otros profesionales sanitarios alrededor de un proceso asistencial enfocado en el paciente. No obstante, no se brindan las herramientas para hacerlo.

Inexistencia de normas para la consulta farmacoterapéutica

No hay norma de habilitación sino solo a nivel de servicio farmacéutico dentro de IPS, desconociendo que, al ser dichas consultas una consulta en salud propia de gestores farmacéuticos que no necesariamente operan dentro de IPS sino fuera de ellas, debe contemplarse una reglamentación especial de habilitación que comprenda establecimientos farmacéuticos por fuera de IPS. Como si solo la dispensación hospitalaria fuera digna de las consultas farmacoterapéuticas y no de las ambulatorias en droguerías. Primer problema.

Segundo problema:

La norma faculta a gestores farmacéuticos a asistir al paciente en la dispensación y realizar el seguimiento al tratamiento farmacoterapéutico, en un trabajo que va de la mano con el médico y otros profesionales sanitarios para lograr los resultados que mejoren la calidad de vida del paciente.  Como se ha venido haciendo, los químicos farmacéuticos, en nombre de los gestores farmacéuticos, han venido brindando este servicio en las IPS, con el fin de contribuir con la racionalización de los medicamentos para minimizar los riesgos asociados a su uso. Pero no hay forma de que, ni gestor ni IPS reporten en CUPS estas actividades.

Surge la pregunta sobre ¿cómo la norma asigna al servicio farmacéutico el deber de realizar consultas farmacoterapéuticas, que como se dijo, no están incluidas en los CUPS y tampoco se brindan las herramientas necesarias para efectuarlas? Los gestores farmacéuticos deben asumir solidariamente con las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud contratantes y con las Empresas Administradoras de Planes de Beneficios a las que pertenecen los afiliados, la obligación de participar en los programas relacionados con el uso de medicamentos. Para cumplirlo, los químicos farmacéuticos deben realizar un perfil farmacoterapéutico de los pacientes, con el fin de garantizar el uso seguro y eficaz de los medicamentos.

También puede leer: ¿cómo le fue a colombia en la calidad de la atención de la salud?

La discusión sobre la consulta farmacoterapéutica es inaplazable

Al final de cuentas es claro que el gestor, a través de sus químicos farmacéuticos, deben realizar el seguimiento farmacoterapéutico para medir variables clínicas (síntomas, signos, eventos clínicos, mediciones metabólicas o fisiológicas) que permitan determinar si las consultas son efectivas y seguras según los efectos de los medicamentos en los diversos tratamientos.

Al ser así, es necesario que en el país se discuta, por un lado, la posibilidad de que en el reajuste y actualización de los CUPS, se incluya la farmacoterapia en los servicios médicos y por el otro, se avance en brindar las herramientas para cumplir con el servicio en condiciones óptimas para sacar el mayor provecho y se reglamente la habilitación de estos espacios para gestores farmacéuticos con los requisitos que se consideren a lugar. Este tipo de consultas, al ser incluidas en el Sistema de codificación, facilitaría el intercambio de información a nivel interinstitucional, nacional e internacional, así como el análisis de estadísticas epidemiológicas y la definición de contenidos en protocolos y guías.

Continuar leyendo

Editorial – Me parece

COLUMNISTAS

CEO CONSULTORSALUD: Carlos Felipe MuñozCEO CONSULTORSALUD: Carlos Felipe Muñoz

Carlos Felipe Muñoz (50)

CEO & Fundador CONSULTORSALUD
Carolina CorchoCarolina Corcho

Carolina Corcho (5)

Vicepresidente Federación Médica Colombiana
personaje11

Cesar Augusto Sanchez (1)

Gerente Viva1A
Claudia Sterling Posada - Vicepresidente Legal y de Asuntos Jurídicos de Cruz VerdeClaudia Sterling

Claudia Sterling (2)

Vicepresidente Legal y de Asuntos Jurídicos de Cruz Verde
Denis Honorio SilvaDenis Honorio Silva

Denis Honorio Silva (1)

Director Asociación Colombia Saludable, Vocero de Pacientes Colombia
Elisa Carolina TorrenegraElisa Carolina Torrenegra

Elisa Carolina Torrenegra (1)

Directora Ejecutiva Gestarsalud
Gustavo Morales CoboGustavo Morales Cobo

Gustavo Morales Cobo (3)

Presidente Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral
Héctor CastroHéctor Castro

Héctor E. Castro (1)

Director Técnico Senior de Economía Farmacéutica y Financiamiento
Jaime Calderón HerreraJaime Calderón Herrera

Jaime Calderón Herrera (1)

Presidente de la fundación del corazón
Jaime González MontañoJaime González Montaño

Jaime González Montaño (1)

Presidente de Coosalud
José Elías Cabrejo ParedesJosé Elías Cabrejo Paredes

José Elías Cabrejo Paredes (1)

Director Técnico Senior de Economía Farmacéutica y Financiamiento
Jose

José Octaviano Barrera (2)

Director Medico en Javesalud
Luis Eduardo Pino Villareal Medico Internista, Hematólogo y Oncólogo ClínicoLuis Eduardo Pino Villareal

Luis Eduardo Pino (22)

Médico especialista en Medicina Interna y en Hematología y Oncología Clínica

Mauricio Jaramillo Restrepo (1)

Medico Internista & Hematólogo
Miguel Ángel González_ presidente de la Asociación Colombiana de Osteoporosis y Metabolismo Mineral (ACOMM) (1)

Miguel Ángel González (1)

Presidente de la Asociación Colombiana de Osteoporosis y Metabolismo Mineral (ACOMM)
Olga Lucia ZuluagaOlga lucia Zuluaga

Olga lucia Zuluaga (2)

Directora Ejecutiva de ACESI
Sergio Camilo Lizarazo Riaño

Sergio Camilo Lizarazo Riaño (1)

Periodista, especialista en comunicaciones estratégicas
William Javier Vega VargasWilliam Javier Vega Vargas

William Javier Vega Vargas (1)

Especialista en Derecho Laboral y Relaciones Industriales

 

 

 

Columnas recientes

Tendencias

Tu carrito de compras

Indicadores / Cifras