Tras la caída del reordenamiento de usuarios en las EPS intervenidas y no intervenidas, medida que el Gobierno presentaba como una salida para mejorar la eficiencia del sistema, acercar a los afiliados a sus sedes regionales y facilitar la implementación del sistema preventivo, el presidente Gustavo Petro endureció su posición frente al aseguramiento en salud y planteó una advertencia directa sobre el futuro de estas entidades en el Consejo de Ministros. Las EPS que estén en quiebra, dijo, serán liquidadas.
Con esa declaración, el mandatario concentró su intervención en la crisis financiera de las promotoras, en el impacto que, según sostuvo, tuvo la caída de ese reordenamiento y en la decisión de no seguir trasladando al Estado la carga de unas entidades que, en sus palabras, ya colapsaron.
El presidente Petro cuestionó la decisión de un tribunal que, según afirmó, “no tenía competencia” para tumbar el decreto 182 de 2026 del Gobierno nacional. Según dijo, esa norma permitía reorganizar a los usuarios en las EPS, tanto intervenidas como no intervenidas, para ubicarlos cerca de sus sedes regionales, mejorar la eficiencia de la operación y facilitar la implementación del sistema preventivo.
Para el mandatario, la caída de ese reordenamiento cerró una de las pocas posibilidades de eficiencia dentro de las EPS. Así lo expresó al asegurar que esa decisión “acaba completamente la posibilidad de eficiencia en las EPS tanto intervenidas como no intervenidas” y al ubicarla dentro de lo que describió como una política de “atranque y atranque” contra la reforma de salud. En esa línea, sostuvo que ese freno terminó conduciendo a un escenario en el que hoy, según dijo, “todas las EPS están quebradas, intervenidas y no intervenidas”.
“Ojo, están quebradas”, insistió el presidente, al resumir su diagnóstico sobre la situación de las EPS. A partir de esa afirmación, su intervención se concentró en la quiebra de estas entidades, en la continuidad de la salud de los colombianos por fuera de ese esquema, en el rechazo a asumir con deuda pública sus obligaciones y en las órdenes impartidas sobre la Nueva EPS y los interventores.
¿Qué dijo sobre la liquidación de las EPS en quiebra?
La orden más contundente llegó cuando dispuso al ministro de Hacienda y al ministro de Salud liquidar todas las EPS que estén en quiebra. “Entonces las EPS, ministro de Hacienda y ministro de Salud, todas las que estén en quiebra se liquidan”, afirmó. La instrucción quedó ligada de inmediato a otra frase con la que explicó el escenario actual. “Ya no tenemos alternativas, el congreso no aprobó la reforma”.
En su relato, la caída del reordenamiento de usuarios dejó al Gobierno sin una salida operativa para mover afiliados entre entidades. Si se liquida una EPS y sus usuarios deben pasar a otra, el proceso sería casi imposible normativamente en una crisis de esta magnitud, porque se trataría de afiliados que podrían quedar sin EPS en medio del colapso.
Ese escenario fue definido como una “catástrofe de las EPS, no de la salud”. Así, la crisis quedó ubicada en las entidades promotoras y no en la atención a la población, una diferencia que atravesó buena parte de la intervención.
Dentro de ese mismo marco anunció que la reforma a la salud volverá a presentarse el 20 de julio, pero dejó claro que la situación de las EPS no queda supeditada a ese trámite. “Llegó el momento de la liquidación; empresa en condición de liquidación se liquida, ya no más”.
El sistema preventivo quedó presentado como la base de la atención
Mientras hablaba de la quiebra de las EPS, el centro de la defensa oficial se desplazó al sistema preventivo. Allí sostuvo que ese modelo “ha logrado reducir a la mitad las tasas de mortalidad fundamentales en Colombia” y lo ejemplificó con la llegada de médicos y médicas a territorios apartados, desde las zonas más altas hasta las selvas.
Con ese argumento insistió en que la salud de los colombianos no depende del destino financiero de las EPS. Sobre el sistema preventivo afirmó que “es el que está salvando la salud en Colombia de los colombianos, no de las EPS”, y bajo esa misma idea sostuvo que “las EPS se quiebran, ya se quebraron; la salud de los colombianos se mantiene y en buenos niveles y aumentando”.
La reducción de la mortalidad infantil apareció dentro de esa misma defensa del sistema preventivo. Al mismo tiempo, atribuyó el deterioro de las EPS a un esquema de intermediación que, “no sirve” y “no sirvió desde el principio”. En ese contexto recordó que en Colombia ya van 100 EPS liquidadas y aseguró que su gobierno recibió “como 28 vivas”, pero que ahora “ya todas están quebradas”.
Sobre ese punto también rechazó que la responsabilidad recaiga sobre su administración y sostuvo que a esas entidades se les entregó “más dinero que nunca”. El tono volvió a endurecerse cuando se refirió a los dueños privados de las EPS y pidió dejar de pensar en ayudarlos. “No se lo merecen, se robaron el dinero de la salud desde hace décadas”, afirmó.
Nueva EPS quedó bajo instrucción directa del Gobierno
Por otra parte, el mandatario se detuvo en la situación de la Nueva EPS y dejó claro que ya no se trataba de una solicitud, sino de una “indicación del jefe del Estado”. En ese punto ordenó que la entidad reciba el pago que, según dijo, le debe el Estado nacional por ser propietario de la mitad de la Nueva EPS desde su fundación.
Según lo expuesto, ese giro podría evitar que la entidad entre en causal de liquidación. A partir de ahí, la instrucción quedó en manos del Ministerio de Salud y del Ministerio de Hacienda, llamados a intervenir en una decisión que el presidente vinculó directamente con la estabilidad de la Nueva EPS.
También ordenó que lo primero que debe tener esa entidad es la subasta de medicamentos que, según afirmó, los interventores “no han querido hacer”. La referencia a la compra de medicamentos quedó planteada como una decisión inmediata dentro del manejo de la EPS. Al hablar de este punto, cuestionó la permanencia de varios interventores y aseguró que algunos provienen de la lista elaborada en el gobierno de Iván Duque.
¿Qué EPS aparecen más comprometidas financieramente?
Si la eventual liquidación de EPS en quiebra se analizara a la luz del más reciente boletín del Observatorio Financiero de Así Vamos en Salud, basado en información con corte a septiembre de 2025, el panorama muestra dos lecturas complementarias. Por un lado, en razón de endeudamiento, las entidades más presionadas son Savia Salud (7,45 veces), Mallamás (5,68), SOS (4,36), Dusakawi (4,21), AIC (3,80), Emssanar (3,78), Famisanar (3,76) y Capresoca (3,17), todas con pasivos superiores a sus activos en niveles críticos.
Por otro lado, cuando el análisis se concentra en patrimonio negativo y pérdidas operacionales, Famisanar aparece como la entidad más deteriorada entre las EPS bajo medida. El boletín señala que lidera ese grupo con $3,1 billones de patrimonio negativo y concentra el 75% de las pérdidas operacionales registradas en 2025, con un resultado superior a $1 billón en rojo. Le siguen Emssanar, Savia Salud y Asmet Salud, lo que sugiere que la fragilidad financiera no solo se expresa en endeudamiento, sino también en deterioro patrimonial y resultados de operación.
Además, el mismo informe advierte que el deterioro agregado del sistema podría ser incluso mayor, porque Nueva EPS no reporta información financiera desde 2024 y Coosalud no reportó al corte de septiembre de 2025, lo que limita una fotografía completa del riesgo sectorial.
Con esa intervención quedó trazada una línea de acción frente a las EPS en quiebra y frente al manejo de las entidades bajo intervención. También quedaron sobre la mesa nuevas actuaciones en el plano administrativo, fiscal y judicial, mientras la discusión sobre el aseguramiento, la operación de la Nueva EPS y el futuro de la reforma a la salud sigue concentrando la atención del Gobierno.
