ADRES revela la presión del gasto hospitalario en Colombia: quince diagnósticos concentraron $6,28 billones en 2025

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Quince diagnósticos concentraron $6,28 billones del gasto hospitalario en Colombia durante 2025, según un informe de la ADRES que examinó la frecuencia, el costo y la recurrencia de las hospitalizaciones.
ADRES revela la presión del gasto hospitalario en Colombia

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La discusión sobre la sostenibilidad del sistema de salud colombiano no se limita a las enfermedades de alta complejidad ni a los tratamientos con costos elevados por paciente. El gasto hospitalario también se acumula mediante condiciones frecuentes que ocasionan miles de ingresos durante el año y que, pese a tener un costo individual inferior, pueden representar una carga considerable cuando se repiten, evolucionan hacia cuidado intensivo o generan nuevas hospitalizaciones por el mismo diagnóstico.

Este comportamiento fue documentado en el informe “Análisis del Gasto en Salud en Colombia: Presión de gasto hospitalario en Colombia 2025”, elaborado por el equipo de Innovación y Analítica de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud —ADRES. El documento examinó la frecuencia, el costo, la complejidad y la recurrencia de las hospitalizaciones registradas en Colombia durante 2025.

La base analizada reunió 3.832.336 episodios hospitalarios únicos, correspondientes a 2.866.536 pacientes, con un gasto total estimado de $41,45 billones. De esas hospitalizaciones, 276.549 incluyeron una estancia en unidad de cuidado intensivo, equivalentes al 7,2 % del total. El costo promedio alcanzó $43,3 millones cuando hubo utilización de UCI, frente a $10,2 millones en los episodios que no requirieron este servicio.

El estudio siguió la frecuencia, el costo, la UCI y la recurrencia

La ADRES desarrolló un estudio observacional retrospectivo de corte transversal con registros administrativos hospitalarios correspondientes a 2025. La fuente utilizada fue la base integrada RIPS/FEV-RIPS, procesada mediante PySpark sobre Databricks Serverless. Las variables principales fueron el costo total y promedio por episodio, la frecuencia de hospitalización, la utilización de UCI y la rehospitalización, con desagregaciones por sexo, grupo de edad, departamento de residencia y régimen de afiliación.

El procesamiento excluyó los diagnósticos de los capítulos R y Z de la Clasificación Internacional de Enfermedades, correspondientes a síntomas o hallazgos inespecíficos y a factores relacionados con el contacto con los servicios de salud. El estudio empleó estadística descriptiva, una curva de Pareto y tres modelos de regresión sobre una muestra aleatoria del 30 % de los episodios pertenecientes a los quince diagnósticos de mayor gasto, con el propósito de estudiar los factores asociados a UCI, costo y rehospitalización.

Los resultados diferenciaron dos mecanismos de presión financiera. El primero estuvo determinado por la cantidad de hospitalizaciones y se observó en enfermedades frecuentes, cuyo costo acumulado aumentó debido al volumen de episodios. El segundo correspondió a patologías menos frecuentes, pero con hospitalizaciones de mayor intensidad económica y utilización de recursos especializados.

Cuadro 1. Mecanismos identificados en el gasto hospitalario

MecanismoForma de acumulación del gastoEjemplos incluidos en el informe
Presión por volumenGran cantidad de hospitalizaciones con un costo promedio comparativamente menorInfección de vías urinarias, hipertensión esencial, insuficiencia cardíaca y EPOC
Presión por intensidad económicaMenor cantidad de hospitalizaciones, pero costos elevados por episodioLeucemia linfoblástica aguda y mieloma múltiple

La infección de vías urinarias fue el principal ejemplo de presión por volumen, con 126.264 hospitalizaciones y un costo promedio de $7,7 millones. La leucemia linfoblástica aguda presentó el comportamiento opuesto: contabilizó 2.392 episodios, pero cada hospitalización tuvo un costo promedio de $162,5 millones. El mieloma múltiple también se ubicó en este segundo grupo, con 2.265 hospitalizaciones y un promedio de $117 millones por episodio.

¿Qué diagnósticos concentraron el mayor gasto hospitalario?

Los quince diagnósticos con mayor costo sumaron $6,28 billones, equivalentes al 15,14 % del gasto hospitalario total. El documento identificó cerca de 8.500 diagnósticos activos, por lo que el Top 15 representó alrededor del 0,18 % de los códigos incluidos, pero concentró aproximadamente uno de cada seis pesos utilizados en hospitalizaciones durante el año.

Los resultados mostraron diferencias importantes entre frecuencia, gasto acumulado y costo promedio:

  • La infección de vías urinarias encabezó el gasto total, con $970.500 millones. Su posición estuvo determinada por 126.264 hospitalizaciones, la cifra más alta entre los diagnósticos seleccionados, aunque el costo promedio fue de $7,7 millones.
  • El infarto agudo de miocardio ocupó el segundo lugar, con 21.335 episodios, un gasto de $589.500 millones y un promedio de $27,6 millones por hospitalización.
  • La insuficiencia cardíaca congestiva acumuló $523.900 millones, distribuidos en 24.375 hospitalizaciones, con un costo promedio de $21,5 millones.
  • La insuficiencia respiratoria aguda y la sepsis registraron menos episodios, pero alcanzaron costos promedio de $43 millones y $46,3 millones, respectivamente.
  • La leucemia linfoblástica aguda y el mieloma múltiple presentaron los mayores costos promedio, con $162,5 millones y $117 millones por hospitalización.

Cuadro 2. Los quince diagnósticos con mayor gasto hospitalario en 2025

DiagnósticoHospitalizacionesGasto totalCosto promedio
Infección de vías urinarias126.264$970,5 mil millones$7,7 millones
Infarto agudo de miocardio21.335$589,5 mil millones$27,6 millones
Insuficiencia cardíaca congestiva24.375$523,9 mil millones$21,5 millones
Insuficiencia respiratoria aguda9.630$414,5 mil millones$43,0 millones
Neumonía bacteriana29.616$409,2 mil millones$13,8 millones
Sepsis no especificada8.639$399,6 mil millones$46,3 millones
Leucemia linfoblástica aguda2.392$388,7 mil millones$162,5 millones
Enfermedad cerebrovascular17.938$365,8 mil millones$20,4 millones
Hipertensión esencial31.479$361,1 mil millones$11,5 millones
Recién nacidos pretérmino13.761$353,6 mil millones$25,7 millones
Neumonía no especificada27.780$347,2 mil millones$12,5 millones
Hemorragia gastrointestinal26.083$331,2 mil millones$12,7 millones
EPOC con exacerbación aguda22.955$280,3 mil millones$12,2 millones
Cardiomiopatía isquémica9.490$277,2 mil millones$29,2 millones
Mieloma múltiple2.265$265,0 mil millones$117,0 millones

Fuente: RIPS/FEV-RIPS 2025. Cálculos de Innovación y Analítica de la ADRES.

La curva de Pareto presentada en el informe amplió esta caracterización y mostró que el 21,5 % de los diagnósticos con mayor costo explicó el 80 % del gasto hospitalario nacional. La concentración estuvo compuesta tanto por enfermedades de alto costo por episodio como por condiciones que generaron una utilización repetida y numerosa de los servicios hospitalarios.

Dentro del Top 15, seis diagnósticos fueron clasificados como Hospitalizaciones Evitables por Condiciones Sensibles a la Atención Primaria —HECSAP: infección de vías urinarias, insuficiencia cardíaca congestiva, neumonía bacteriana, enfermedad cerebrovascular, hipertensión esencial y EPOC con exacerbación aguda. En conjunto, sumaron 252.627 hospitalizaciones y $2,91 billones, equivalentes al 46,3 % del gasto acumulado por los quince diagnósticos seleccionados.

El documento aclaró que la clasificación HECSAP no significa que cada ingreso hospitalario hubiera podido evitarse. La gravedad del cuadro, la multimorbilidad, las características clínicas del paciente, las condiciones sociales y otros factores también intervienen en la decisión de hospitalizar. Por ello, el indicador fue utilizado como una medida poblacional para examinar patrones de utilización y no como una calificación individual sobre la pertinencia o calidad de cada atención.

¿Cómo cambió el gasto cuando los pacientes requirieron UCI?

La utilización de cuidado intensivo fue analizada como una aproximación a la intensidad de recursos empleada después del ingreso hospitalario. Los mayores porcentajes de UCI se registraron entre los recién nacidos pretérmino, con 58 %; el infarto agudo de miocardio, con 49,2 %; la insuficiencia respiratoria aguda, con 46,7 %; y la sepsis no especificada, con 39,7 %.

Las comparaciones por diagnóstico mostraron comportamientos diferentes:

Cuadro 3. Utilización de UCI y costos promedio por diagnóstico

DiagnósticoHospitalizaciones con UCICosto con UCICosto sin UCIDiferencial
Recién nacidos pretérmino58,0 %$31,1 millones$18,2 millones1,7 veces
Infarto agudo de miocardio49,2 %$32,1 millones$23,3 millones1,4 veces
Insuficiencia respiratoria aguda46,7 %$52,6 millones$34,7 millones1,5 veces
Sepsis no especificada39,7 %$61,7 millones$36,1 millones1,7 veces
Cardiomiopatía isquémica34,9 %$41,0 millones$22,9 millones1,8 veces
Enfermedad cerebrovascular25,1 %$37,1 millones$14,8 millones2,5 veces
Insuficiencia cardíaca congestiva18,8 %$46,3 millones$15,7 millones2,9 veces
Hipertensión esencial13,5 %$31,6 millones$8,3 millones3,8 veces
Neumonía bacteriana10,6 %$45,6 millones$10,1 millones4,5 veces
EPOC con exacerbación aguda9,6 %$40,5 millones$9,2 millones4,4 veces
Infección de vías urinarias3,4 %$38,7 millones$6,6 millones5,9 veces

Fuente: RIPS/FEV-RIPS 2025. Cálculos de Innovación y Analítica de la ADRES.

En los modelos aplicados al Top 15, las condiciones HECSAP presentaron un OR de 0,257 para utilización de UCI frente a las condiciones no HECSAP. En el modelo de costos, esas mismas condiciones registraron un valor esperado 59,6 % inferior por episodio. El informe precisó que estos resultados correspondieron a una comparación entre diagnósticos clínicamente diferentes y que no debían interpretarse como un efecto causal de la clasificación HECSAP.

La edad y el sexo diferenciaron los perfiles hospitalarios

La distribución por sexo varió según el diagnóstico. Las mujeres concentraron el 68,6 % de las hospitalizaciones por infección de vías urinarias y el 59,3 % de las relacionadas con hipertensión esencial. Los hombres representaron el 63,4 % de los episodios por infarto agudo de miocardio y el 65,6 % de los ingresos por cardiomiopatía isquémica. La EPOC mostró una distribución cercana a la paridad, con 50,7 % de mujeres y 49,3 % de hombres.

En los modelos estadísticos, los episodios correspondientes a hombres presentaron un costo esperado 31 % superior, 37,2 % más odds de utilización de UCI y 11,4 % más odds de rehospitalización frente a las mujeres. El documento limitó estos resultados a la muestra de episodios del Top 15 y no los presentó como estimaciones generalizables a todas las hospitalizaciones del sistema.

La edad también mostró patrones diferenciados. En personas de 75 años o más se registraron 12.487 hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca congestiva, 12.957 por EPOC y 7.907 por enfermedad cerebrovascular. La neumonía bacteriana presentó una distribución bimodal, con mayor presencia en menores de cuatro años y adultos mayores, mientras la leucemia linfoblástica aguda predominó en menores de 14 años, con 1.222 episodios.

El comportamiento de los costos no coincidió necesariamente con el de la frecuencia. La leucemia linfoblástica aguda alcanzó una mediana de $283,5 millones en adultos de 45 a 54 años, frente a $22,7 millones en el grupo de 5 a 14 años. En mieloma múltiple, los costos se mantuvieron elevados entre los 45 y 70 años y alcanzaron una mediana de $154,7 millones entre los 50 y 54 años.

En las condiciones HECSAP, el costo hospitalario aumentó progresivamente con la edad. La mediana de gasto de la infección de vías urinarias pasó de $2,4 millones en menores de un año a $5 millones en personas de 75 años o más. El informe relacionó este comportamiento con la coexistencia de mayor utilización hospitalaria y costos superiores por episodio en la población adulta mayor.

El gasto también presentó diferencias territoriales

Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca aparecieron de manera recurrente entre los cinco territorios con mayor número de hospitalizaciones para la mayoría de los diagnósticos analizados. El informe indicó que esta distribución fue consistente con su tamaño poblacional y con la concentración de servicios de mediana y alta complejidad.

En infección de vías urinarias, Bogotá registró 19.513 hospitalizaciones, Antioquia 17.937, Valle del Cauca 12.830, Atlántico 12.192 y Cundinamarca 8.240. En conjunto, estos cinco territorios concentraron el 46,6 % de los episodios nacionales por esta causa, mientras la utilización de UCI permaneció entre 3,4 % y 4,2 %.

La leucemia linfoblástica aguda presentó la mayor concentración geográfica dentro del Top 15. Bogotá reunió el 27,6 % de todas las hospitalizaciones nacionales por este diagnóstico. El documento señaló que esta concentración reflejó la especialización requerida para la atención oncohematológica y la referencia de pacientes hacia centros de alta complejidad ubicados en las grandes ciudades.

También se encontraron diferencias territoriales en la utilización de UCI. Norte de Santander registró una proporción de 52,3 % entre los episodios de sepsis incluidos en el análisis, mientras Cesar alcanzó 49,2 % en cardiomiopatía isquémica. El informe presentó estas variaciones como evidencia de patrones heterogéneos de utilización hospitalaria entre departamentos.

¿Qué mostró la rehospitalización durante 2025?

La ADRES definió la rehospitalización como la presencia de dos o más hospitalizaciones por el mismo diagnóstico principal durante el año. Esta medida fue diferenciada del concepto clínico de reingreso a 30 días, debido a que no evaluó el tiempo transcurrido desde el egreso, sino la recurrencia hospitalaria a lo largo de todo el periodo analizado.

Los resultados se distribuyeron de la siguiente manera:

  • El 8,4 % de los pacientes presentó al menos dos hospitalizaciones durante 2025, equivalente a 242.144 de los 2.866.536 pacientes incluidos.
  • La leucemia linfoblástica aguda y el mieloma múltiple tuvieron las mayores proporciones de recurrencia, con 24,6 % y 15,6 %, respectivamente, aunque el informe indicó que parte de estos ingresos correspondió a ciclos de tratamiento programados.
  • Entre las condiciones HECSAP, la insuficiencia cardíaca congestiva registró una rehospitalización de 6,3 % y la EPOC de 5 %.
  • La infección de vías urinarias presentó una proporción de 2,9 %, pero concentró el mayor número absoluto de pacientes recurrentes, con 3.497.

La recurrencia estuvo acompañada por diferencias en el costo promedio. En insuficiencia cardíaca congestiva, los pacientes rehospitalizados registraron $37,1 millones, frente a $22,1 millones entre quienes tuvieron un único episodio. En EPOC, los promedios fueron de $20,6 millones y $12,5 millones, respectivamente, mientras en infección urinaria alcanzaron $17,3 millones y $7,6 millones.

Los 3.497 pacientes recurrentes por infección de vías urinarias representaron un gasto estimado de $60.500 millones. La suma de las rehospitalizaciones correspondientes a las seis condiciones HECSAP del Top 15 llegó a 7.470 episodios. El informe diferenció estos casos de los ingresos por leucemia linfoblástica aguda y mieloma múltiple, donde la recurrencia podía corresponder a tratamientos oncológicos planificados.

El tercer modelo estadístico encontró que las condiciones HECSAP presentaron un OR de 1,229 para rehospitalización frente a las no HECSAP del Top 15. Los mayores de 65 años registraron un incremento de 95,7 % en las odds de recurrencia y las personas de 45 a 64 años, uno de 39 %. Sin embargo, el modelo tuvo un pseudo R² de 0,013, por lo que el propio documento advirtió que las variables incluidas explicaron una proporción reducida del fenómeno.

El informe delimitó las oportunidades y el alcance de sus resultados

En sus conclusiones, la ADRES señaló que el fortalecimiento de la atención primaria, la continuidad asistencial y la articulación entre el hospital y la comunidad podría contribuir a disminuir la frecuencia de hospitalización, la progresión hacia episodios de mayor complejidad y la recurrencia. El documento no calculó el ahorro derivado de estas acciones ni atribuyó cada hospitalización HECSAP a una falla de los servicios ambulatorios.

El estudio también reconoció que la calidad de los resultados depende del reporte efectuado por los prestadores y que pueden persistir diferencias de codificación, errores de registro o variaciones en la completitud de la información entre territorios. Debido a su diseño observacional, no fue posible establecer relaciones causales ni incorporar variables clínicas detalladas sobre severidad, adherencia, continuidad del tratamiento, apoyo familiar o determinantes sociales.

La conclusión central del informe fue que el gasto hospitalario de Colombia estuvo determinado por mecanismos diferentes. Las enfermedades de mayor complejidad generaron presión mediante costos elevados por episodio, mientras las condiciones frecuentes acumularon recursos por la cantidad y recurrencia de las hospitalizaciones. Esta distinción fue planteada por la ADRES como un elemento necesario para caracterizar la utilización hospitalaria y orientar futuros análisis del gasto en salud.

Descargue aquí el Informe Análisis del Gasto en Salud en Colombia: Presión de gasto hospitalario en Colombia 2025:

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