Cerca de uno de cada cuatro traslados interhospitalarios de pacientes adultos analizados fue clasificado como potencialmente evitable, según un estudio publicado en JAMA Network Open. La investigación evaluó 1.560 transferencias hacia 16 hospitales de referencia de Estados Unidos y encontró que 374, equivalentes al 24%, correspondieron a situaciones en las que las necesidades del paciente podrían haberse atendido mediante otra alternativa, en el hospital de origen o sin requerir atención urgente durante esa hospitalización.
El estudio pone el foco en las decisiones que anteceden al traslado de un paciente hospitalizado hacia otra institución. Estas transferencias permiten acceder a especialistas, procedimientos, cuidados intensivos u otros recursos que no están disponibles en el hospital de origen, pero los investigadores buscaban determinar en qué proporción podían existir alternativas capaces de evitar el desplazamiento del paciente.
El 24% de los traslados fue clasificado como potencialmente evitable
La investigación incluyó pacientes adultos trasladados entre marzo de 2022 y octubre de 2023 hacia 16 hospitales terciarios o cuaternarios de Estados Unidos. Cada caso fue revisado independientemente por dos evaluadores clínicos, quienes analizaron la información disponible en el momento en que se tomó la decisión de transferir al paciente.
Para el estudio, un traslado se consideró potencialmente evitable cuando la necesidad asistencial podía resolverse mediante una alternativa a la transferencia, podía manejarse adecuadamente en el hospital remitente o no requería atención urgente durante ese episodio de hospitalización.
De los 1.560 pacientes incluidos, 374 traslados, equivalentes al 24%, fueron clasificados dentro de esta categoría. La proporción, sin embargo, presentó una variabilidad considerable entre las instituciones participantes, con valores que oscilaron entre 10% y 46%.
Entre los 374 traslados considerados potencialmente evitables:
- 250 casos, el 66,8%, correspondieron a necesidades que, según la evaluación del estudio, podían haberse manejado adecuadamente en el hospital de origen.
- 186 casos, el 49,7%, podrían haber contado con al menos una alternativa al traslado dentro de las condiciones actuales de atención.
- 24 casos, el 6,4%, involucraban una necesidad de atención especializada que no requería manejo urgente durante esa hospitalización.
Atención especializada fue el principal motivo de transferencia
La necesidad de acceder a servicios que no estaban disponibles en el hospital remitente estuvo detrás de buena parte de las transferencias analizadas. Entre los 1.560 pacientes, el 54,3% fue trasladado principalmente por la necesidad prevista de atención especializada asociada a procedimientos, mientras que otro 28,9% requirió atención especializada no procedimental.
Este resultado también ayuda a delimitar el alcance del hallazgo. Los traslados interhospitalarios siguen siendo una herramienta necesaria cuando un paciente requiere capacidades clínicas, procedimientos o niveles de atención que no pueden ofrecerse en la institución donde se encuentra hospitalizado.
De hecho, cuando la necesidad de atención especializada procedimental o no procedimental aparecía como una razón secundaria para transferir al paciente, las probabilidades de que el traslado fuera clasificado como potencialmente evitable fueron menores.
Teleconsulta fue la alternativa identificada con mayor frecuencia
Entre las distintas opciones analizadas, la teleconsulta fue la alternativa al traslado señalada con mayor frecuencia por los investigadores. Bajo las condiciones actuales de los sistemas participantes, 111 de los 374 traslados potencialmente evitables, el 29,7%, podrían haber contado con teleconsulta como alternativa. En un escenario considerado ideal por los investigadores, esta cifra ascendió a 165 casos, equivalentes al 44,1% de los traslados potencialmente evitables.
Estos porcentajes no corresponden al total de las 1.560 transferencias estudiadas. El 29,7% y el 44,1% tienen como denominador únicamente los 374 traslados previamente clasificados como potencialmente evitables. El estudio utilizó una definición amplia de teleconsulta, que comprendía desde una consulta verbal por teléfono hasta modalidades con acceso a información clínica, resultados de laboratorio, signos vitales o herramientas visuales para evaluar al paciente a distancia.
En Colombia, el marco operativo de la atención a distancia fue actualizado durante 2026. CONSULTORSALUD explicó previamente los cambios introducidos a las reglas para la prestación de telemedicina en el país, incluidos aspectos relacionados con las responsabilidades de las instituciones y los profesionales que participan en la atención remota.
Otras alternativas identificadas antes de trasladar al paciente
La teleconsulta no fue la única estrategia señalada en el estudio. En determinados casos, los evaluadores identificaron otras posibilidades dentro del sistema asistencial existente.
Entre ellas estuvieron:
- Seguimiento ambulatorio acelerado, identificado como alternativa en 62 de los traslados potencialmente evitables dentro de las condiciones actuales.
- Participación de un profesional conocido por el paciente, considerada posible en 42 casos.
- Mayor tiempo de observación en el hospital remitente para determinar si persistía la necesidad de transferencia.
- Mejor evaluación de los objetivos de atención antes de realizar el traslado.
- Estrategias que facilitaran el acceso posterior a atención especializada ambulatoria.
Los investigadores también señalaron que menos de la mitad de todas las transferencias estudiadas tenía documentada la participación de un servicio de consulta especializada antes del traslado.
Menor gravedad y demoras estuvieron asociadas con traslados potencialmente evitables
El estudio identificó algunas características asociadas con una mayor probabilidad de que una transferencia fuera clasificada como potencialmente evitable. Los pacientes con menor gravedad presentaron mayores probabilidades ajustadas de encontrarse en esta categoría. También hubo una asociación con los traslados que se produjeron más de 24 horas después de que el paciente había sido aceptado por el hospital receptor.
Entre todos los casos estudiados, el 45,2% experimentó una demora superior a 24 horas entre la aceptación y la llegada al hospital receptor. Los autores plantearon que, dado que la condición clínica puede cambiar durante ese periodo, reevaluar la necesidad de transferencia podría ser relevante en pacientes cuya situación haya mejorado mientras esperan el traslado.
La continuidad de la atención y la preferencia del paciente o de su familia también estuvieron asociadas con una mayor probabilidad de clasificación como traslado potencialmente evitable. Sin embargo, los investigadores advirtieron que estas razones pueden responder a factores complejos, como relaciones previamente establecidas con determinados profesionales, diferencias en la percepción de los hospitales o aspectos relacionados con la comunicación y la toma compartida de decisiones.
¿Puede la teleconsulta reemplazar los traslados entre hospitales?
Los resultados no indican que la teleconsulta deba sustituir de manera general los traslados interhospitalarios. La mayoría de las transferencias estudiadas, 1.186 de las 1.560, no fueron clasificadas como potencialmente evitables. Los autores señalaron además que implementar alternativas basadas en telesalud enfrenta barreras regulatorias, financieras y operativas. También consideran necesarios nuevos estudios que evalúen no solo su factibilidad, sino los desenlaces clínicos y el uso de recursos.
Una evaluación de este tipo tendría que considerar también los posibles riesgos derivados de no trasladar a un paciente que finalmente requiere un nivel superior de atención. Incluso una mayor participación de especialistas mediante teleconsulta podría, en determinadas circunstancias, generar nuevas decisiones de traslado en lugar de reducirlas.
¿Qué falta por conocer sobre los traslados potencialmente evitables?
Los resultados deben interpretarse dentro de las características del estudio. La investigación fue retrospectiva y se realizó en 16 hospitales de referencia de Estados Unidos, por lo que sus hallazgos no pueden trasladarse automáticamente a otros hospitales o sistemas sanitarios.
Los investigadores tampoco pudieron incorporar de manera completa las características de todos los hospitales remitentes, las diferencias entre procesos de referencia ni todas las capacidades disponibles en cada institución. Además, la clasificación de la pertinencia del traslado fue realizada por profesionales vinculados a los hospitales receptores, un elemento que los propios autores reconocieron como una posible fuente de sesgo.
El estudio plantea, por tanto, un campo de investigación alrededor de la identificación de los pacientes que realmente requieren una transferencia y de las condiciones en las que alternativas como la teleconsulta pueden utilizarse de forma segura. Para los autores, las próximas evaluaciones deberán medir simultáneamente utilización de recursos, experiencia de pacientes y familias, resultados clínicos y posibles consecuencias de decidir que un paciente permanezca en su institución de origen.