La tuberculosis mantiene una tendencia ascendente en Argentina y vuelve a ubicarse como un problema sanitario de alto impacto para la vigilancia epidemiológica, la atención primaria, los programas jurisdiccionales y los servicios de diagnóstico. Según el Boletín Epidemiológico Nacional N.° 813, en 2025 se notificaron 17.283 casos de tuberculosis en el país, con una tasa de 37,3 casos por 100.000 habitantes.
De ese total, 16.359 fueron clasificados como casos incidentes, agrupados por el informe como nuevos, recaídas y registros sin información de clasificación al inicio del tratamiento. El dato confirma el quinto año consecutivo de aumento después del descenso observado durante la pandemia de COVID-19.
Tuberculosis en Argentina: una curva que sigue en aumento
El informe epidemiológico incluido en el BEN 813 muestra que la tuberculosis no solo recuperó los niveles de notificación previos a la pandemia, sino que consolidó una curva de crecimiento sostenido. En 2020 se habían registrado 9.944 casos incidentes, con una tasa de 21,9 por 100.000 habitantes. Para 2025 la tasa ascendió a 35,3 por 100.000 habitantes.
La lectura sanitaria exige cautela. El aumento puede reflejar, al mismo tiempo, una mayor carga de enfermedad, la persistencia de determinantes sociales y sanitarios que favorecen la transmisión, y la recuperación de las actividades de detección y diagnóstico tras el impacto de la pandemia sobre los servicios de salud y los sistemas de vigilancia. Para el sistema sanitario argentino, el dato central no es solo el crecimiento nacional, sino la combinación entre aumento sostenido, concentración territorial y necesidad de mejorar diagnóstico, seguimiento y cierre de tratamientos.
Entre 2010 y 2019, las tasas de notificación de casos incidentes mostraron una variación anual promedio de 1,0%. Luego, entre 2019 y 2020, se produjo un descenso de 18,9%, coincidente con el período de mayor afectación de la pandemia. Desde 2020, la tendencia retomó el crecimiento, con una variación anual promedio de 10,5% entre 2020 y 2025.
Los casos nuevos explican la mayor parte de la carga
De los 17.283 casos notificados en 2025, los casos incidentes representaron el 94,7% del total nacional. Dentro de este grupo, la clasificación “nuevo” fue la más frecuente, con 13.839 casos, equivalentes al 84,6% de los casos incidentes. Las recaídas sumaron 475 casos, mientras que 2.045 registros no contaban con información específica de clasificación al inicio del tratamiento.
Los casos antes tratados, excluyendo recaídas, sumaron 924 notificaciones. En ese grupo, la categoría más frecuente fue “pérdida del seguimiento recuperado”, con 597 casos, lo que representó el 64,6% de los casos antes tratados. Este indicador es relevante para la gestión clínica y programática, porque muestra que la vigilancia de tuberculosis no puede limitarse a captar casos nuevos: también debe asegurar continuidad terapéutica, recuperar pacientes que interrumpieron el seguimiento y cerrar adecuadamente los resultados del tratamiento.
La presentación pulmonar continúa siendo la forma predominante. En 2025, 14.582 casos tuvieron localización pulmonar, equivalentes al 84,4% de las notificaciones. Los casos extrapulmonares sumaron 2.118, mientras que 583 no tenían información sobre localización anatómica. Entre los casos incidentes, 13.753 fueron pulmonares y 10.410 contaron con confirmación por laboratorio, con una proporción de confirmación bacteriológica de 75,7%.
Varones y adultos jóvenes concentran mayor riesgo epidemiológico
El perfil de los casos mantiene patrones observados en años previos. En 2025, los varones concentraron 10.483 casos de tuberculosis, equivalentes al 60,7% del total. Las mujeres registraron 6.725 casos y 75 notificaciones no contaban con información de sexo.
Entre los casos nuevos y recaídas, los varones representaron el 60,3%, con 9.869 casos y una tasa de 43,3 por 100.000 habitantes. En mujeres se notificaron 6.416 casos incidentes, con una tasa de 27,2 por 100.000 habitantes. La tasa de notificación en varones fue aproximadamente 1,6 veces la observada en mujeres.
Por edad, la carga se concentra en población adolescente, joven y adulta joven. El 61,5% de los casos incidentes se distribuyó entre los 15 y los 44 años. En menores de 15 años se registraron 1.271 casos incidentes, equivalentes al 7,8% del total de casos nuevos y recaídas reportados. Para los equipos de salud, este patrón refuerza la necesidad de búsqueda activa, sospecha clínica y estrategias de diagnóstico oportuno en grupos laboral y socialmente activos, sin perder de vista la vigilancia pediátrica y el estudio de contactos.
Buenos Aires y CABA concentran dos tercios de los casos
La distribución territorial muestra una fuerte heterogeneidad. En 2025 se notificaron casos de tuberculosis en todas las jurisdicciones del país, pero Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires concentraron conjuntamente el 66,1% del total nacional de casos.
Al observar las tasas, la mayor notificación total se registró en Salta, con 63,8 casos por 100.000 habitantes. Le siguieron CABA, con 58,8; Buenos Aires, con 55,1; Jujuy, con 52,3; Formosa, con 42,8; y Chaco, con 39,3. Todas estas jurisdicciones presentaron tasas superiores a la tasa nacional. En el extremo opuesto, Mendoza tuvo la menor tasa total, con 6,0 casos por 100.000 habitantes. También registraron tasas inferiores a 10 por 100.000 habitantes San Juan, La Rioja, Catamarca, Neuquén, San Luis y Santiago del Estero.
El análisis subjurisdiccional profundiza esa desigualdad. De los 528 departamentos de Argentina, 455 notificaron casos de tuberculosis durante el bienio 2024-2025, equivalente al 86,2%. El departamento con la tasa más alta fue Ramón Lista, en Formosa, con 366,4 casos por 100.000 habitantes. Esa tasa fue 262 veces mayor que la reportada por Saladillo, en Buenos Aires, con 1,4 por 100.000 habitantes.
Además, 23 departamentos con tasas superiores al percentil 95 concentraron el 19,4% de los casos notificados, pese a representar el 7,6% de la población del país. En contraste, 42 departamentos con tasas inferiores a 7 por 100.000 habitantes aportaron una proporción similar de población, pero concentraron solo el 0,4% de los casos.
2026 mantiene el nivel más alto de la serie reciente
El BEN también actualiza la situación de 2026 hasta la semana epidemiológica 22. Al comparar las notificaciones acumuladas desde la SE 1 hasta la SE 22 de cada año, se observa una tendencia general ascendente entre 2020 y 2026. Los casos pasaron de 3.777 en 2020 a 6.482 en 2026, un aumento de 2.705 casos, equivalente al 71,6%.
Aunque en 2021 se registró un descenso respecto de 2020, desde 2022 las notificaciones aumentaron de manera sostenida, hasta alcanzar en 2026 el valor más alto de la serie. La comparación con igual período de 2025 muestra un comportamiento heterogéneo por regiones: el incremento se concentró principalmente en Centro, NEA y Cuyo. La región Centro aportó 264 casos adicionales frente a 2025, seguida por NEA, con 45 casos más, y Cuyo, con 24. En cambio, la región Sur presentó un descenso de 35 casos, equivalente a una caída de 22,3%, mientras que el NOA se mantuvo prácticamente estable.
Diagnóstico, tratamiento y seguimiento: los puntos críticos de gestión
La evaluación del tratamiento muestra que, para los casos de 2025, la categoría más frecuente fue “en tratamiento”, con 8.425 casos, equivalentes al 47,7%. El éxito del tratamiento alcanzó 5.209 casos, es decir, 29,5%. Sin embargo, este dato no debe interpretarse como una tasa final definitiva de éxito terapéutico, porque una proporción de los casos notificados en 2025 aún podía encontrarse dentro del período esperado de tratamiento o pendiente de cierre. El boletín también reporta 1.567 casos sin información de resultado, equivalentes al 8,9%, lo que señala la necesidad de fortalecer el registro oportuno de la evaluación final.
El Ministerio de Salud de la Nación informó acciones orientadas a fortalecer diagnóstico y continuidad terapéutica. Entre diciembre de 2025 y la fecha del boletín se distribuyeron 40.500 cartuchos para diagnóstico molecular de tuberculosis en Buenos Aires, CABA, Tierra del Fuego, Salta, Chaco, Jujuy y Santa Fe. También se distribuyeron 2.870 dosis de Derivado Proteico Purificado para apoyar actividades de diagnóstico y estudio de contactos.
Además, se autorizaron y gestionaron tratamientos para tuberculosis resistente o compleja. A la fecha del informe, se habían entregado 546 tratamientos de segunda línea en curso para tuberculosis farmacorresistente, de los cuales 275 correspondían a pacientes de la provincia de Buenos Aires y CABA.
La lectura sanitaria del BEN 813 es clara: la tuberculosis en Argentina exige una respuesta combinada de vigilancia epidemiológica, diagnóstico oportuno, seguimiento terapéutico, análisis territorial y gestión activa de los casos complejos. Los índices muestran que el problema no es homogéneo, pero sí persistente. Por eso, la respuesta debe diferenciar los territorios con mayor volumen absoluto de casos, como Buenos Aires y CABA, de aquellos con tasas proporcionalmente más elevadas, como Salta, Jujuy, Formosa y Chaco.


