AUNA, una organización de salud con presencia en Latinoamérica que integra servicios asistenciales, gestión del conocimiento e investigación, cuenta con una red de nueve Centros de Investigación Clínica distribuidos en Perú, Colombia y México, desde los cuales desarrolla estudios internacionales patrocinados por la industria farmacéutica, empresas de tecnología médica, organizaciones de investigación por contrato (CRO) e investigadores académicos. La estructura regional articula capacidades para ejecutar investigaciones bajo estándares de Buenas Prácticas Clínicas y las disposiciones regulatorias vigentes en cada uno de los tres países.
Los centros tienen entre sus funciones evaluar la viabilidad científica y operativa de nuevos estudios, reclutar y acompañar a las personas que cumplen los criterios de selección, administrar de manera segura medicamentos y dispositivos en investigación y gestionar muestras biológicas, imágenes diagnósticas y datos clínicos. También realizan seguimiento a la calidad de la información y a la integridad de los resultados obtenidos durante los estudios.
Investigación clínica de AUNA se distribuye en tres países de Latinoamérica
La Red de Investigación de AUNA está conformada por cinco centros en Perú, tres en Colombia y uno en México. En territorio peruano, las unidades están localizadas en Lima —Oncocenter, Clínica Delgado y Centro de Bienestar—, Chiclayo y Arequipa. En Colombia se encuentran IMAT, en Montería; Clínica Portoazul, en Barranquilla; y Clínica de las Américas, en Medellín. En México, la operación se desarrolla en Doctors Hospital, en Monterrey.
| País | Centros | Ubicaciones |
|---|---|---|
| Perú | 5 | Lima, Chiclayo y Arequipa |
| Colombia | 3 | Montería, Barranquilla y Medellín |
| México | 1 | Monterrey |
| Total | 9 | Tres países |
De acuerdo con la información de AUNA, la red acumula más de 20 años de experiencia en investigación clínica patrocinada y ha participado en estudios internacionales relacionados con diferentes áreas de la medicina. Entre las especialidades señaladas se encuentran oncología, cardiología, infectología y neurología.
Buenas Prácticas Clínicas y regulación en Colombia, Perú y México
La operación de los centros se desarrolla bajo las Buenas Prácticas Clínicas internacionales —ICH-GCP— y la normativa aplicable en cada país. El documento identifica como autoridades sanitarias de referencia al Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA) en Colombia, DIGEMID/INS en Perú y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) en México.
La actividad de los centros comprende igualmente la protección de los derechos, la seguridad y el bienestar de los participantes durante los estudios. A ello se suman el manejo de productos en investigación, la trazabilidad de muestras e información clínica y el seguimiento a la calidad de los datos generados. Estos componentes forman parte de las responsabilidades descritas para las unidades de investigación clínica de la organización.
La gestión regional también contempla la identificación de nuevos estudios, el seguimiento al cumplimiento de las metas de las investigaciones activas, el acompañamiento frente a requerimientos regulatorios y el fortalecimiento de las capacidades de los equipos mediante programas de formación continua. AUNA señala que la integración de sus centros permite, además, compartir conocimiento y estandarizar procesos entre las diferentes unidades.
¿Cómo pueden participar las personas en los estudios clínicos?
El ingreso a un estudio depende del cumplimiento de los criterios de inclusión definidos en cada protocolo. Las personas que reúnen esas condiciones pueden participar después de aceptar voluntariamente su vinculación mediante la firma del consentimiento informado.
Según AUNA, la participación es voluntaria y la persona puede retirarse en cualquier momento sin que esa decisión afecte su atención médica habitual. Los procedimientos, medicamentos y la atención relacionados con el estudio no tienen costo para el participante, mientras que el seguimiento es realizado por equipos médicos capacitados.
Cada estudio cuenta además con la aprobación de un Comité de Ética en Investigación independiente y con la autorización de las autoridades sanitarias correspondientes. Todo esto establece que la seguridad, los derechos y el bienestar de los participantes constituyen una prioridad durante el desarrollo de estas investigaciones.
La red plantea este modelo como una vía para que personas que cumplen los requisitos de un protocolo puedan acceder de manera temprana a terapias en investigación que todavía no están disponibles comercialmente. AUNA vincula este componente con la generación de evidencia científica sobre medicamentos, dispositivos médicos, tecnologías diagnósticas y modelos de atención en salud.
¿Qué papel tienen los investigadores dentro de la red de AUNA?
La participación de profesionales de la salud como investigadores también está sujeta a requisitos específicos. AUNA señala entre ellos la formación profesional y experiencia clínica en la especialidad correspondiente, capacitación en Buenas Prácticas Clínicas, interés en investigación, compromiso con la ética y la seguridad de los participantes y disponibilidad de tiempo para desarrollar los estudios.
La estructura regional busca fortalecer las capacidades científicas de estos equipos y facilitar la relación con patrocinadores internacionales, organizaciones de investigación por contrato, instituciones académicas y autoridades regulatorias. El documento también plantea como objetivos la generación de conocimiento, el desarrollo científico de los especialistas y la creación de alianzas con la industria farmacéutica, universidades y organizaciones internacionales.
Con nueve centros distribuidos en tres países, la red configura una plataforma regional para desarrollar investigación clínica patrocinada bajo procesos compartidos y requisitos regulatorios propios de cada jurisdicción. Su alcance deberá entenderse a partir de las funciones concretas descritas para estos centros: ejecutar estudios, proteger a los participantes, asegurar la calidad de los datos y contribuir a la generación de conocimiento científico en las áreas médicas en las que participan.