Bogotá activó su capacidad asistencial y tecnológica para la remisión de pacientes tras la emergencia sísmica, mediante un esquema de coordinación entre el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE), el Sistema de Información del Servicio de Emergencias Médicas (SISEM) y prestadores de las redes pública y privada. Al 13 de agosto de 2026, la capital realizaba seguimiento centralizado a siete casos procedentes de zonas afectadas del país.
La respuesta distrital se concentra en regular los traslados, identificar instituciones con capacidad para recibir a los pacientes y garantizar la continuidad de la atención especializada. El mecanismo adquiere relevancia en un escenario en el que algunas personas lesionadas requieren ser trasladadas desde territorios afectados hacia centros con mayor capacidad resolutiva, aunque la información disponible no precisa diagnósticos, niveles de complejidad ni condición clínica individual de los siete casos.
Remisión de pacientes tras la emergencia sísmica: siete casos bajo seguimiento
La Secretaría Distrital de Salud informó que el CRUE y el SISEM mantienen seguimiento centralizado a siete pacientes procedentes de las zonas afectadas. La gestión comprende tanto casos que ya completaron su traslado como otros que permanecen en proceso de regulación y asignación de una institución receptora.
Dos pacientes remitidos desde el Hospital Distrital Luis Ablanque de la Plata y la Clínica Santa Sofía del Pacífico, ambas instituciones de Buenaventura, ya fueron ingresados a la Fundación Santa Fe de Bogotá, donde reciben atención especializada. Los traslados se completaron entre el 11 y el 12 de agosto.
De manera paralela, el Distrito reportó diferentes etapas dentro del proceso de regulación:
- Dos pacientes procedentes de Buenaventura ya completaron su traslado y reciben atención especializada en la Fundación Santa Fe de Bogotá.
- Dos pacientes adicionales se encuentran en proceso de asignación de centros receptores. Uno procede de Buenaventura y otro del Hospital Departamental Universitario Santa Sofía de Caldas, en Manizales.
- Otros dos casos, también procedentes de Buenaventura, continúan en trámite de regulación asistencial.
CRUE y SISEM concentran la regulación de los traslados
La respuesta descrita por el Distrito pone el énfasis en la regulación centralizada de las remisiones. El CRUE y el SISEM funcionan como puntos de articulación para hacer seguimiento a las solicitudes, identificar disponibilidad institucional y coordinar la recepción de pacientes en Bogotá.
El objetivo es evitar que la búsqueda de una institución receptora recaiga exclusivamente sobre el hospital de origen y permitir que la regulación se realice con una visión más amplia de la capacidad disponible en la ciudad. En un contexto de emergencia, esta coordinación resulta determinante para organizar los traslados y reducir interrupciones en la continuidad asistencial.
La Secretaría Distrital de Salud destacó además la participación de la Fundación Santa Fe de Bogotá, que recibió a los dos pacientes cuyo traslado ya había finalizado, y reconoció su disponibilidad y capacidad técnica para incorporarse a la respuesta frente a la contingencia.
Red pública y privada participan en la respuesta asistencial
Uno de los componentes centrales de la estrategia es la articulación entre instituciones públicas y privadas. Según la Secretaría, Bogotá dispuso capacidad asistencial y tecnológica para atender solicitudes provenientes de otras regiones y mantener la coordinación de los pacientes que requieren ser remitidos hacia la capital.
Desde la perspectiva operativa, esta coordinación implica identificar la institución que puede recibir cada caso, gestionar el traslado y asegurar que exista continuidad en la atención una vez el paciente llega a Bogotá.
¿Cómo continuará Bogotá gestionando las remisiones?
La Secretaría Distrital de Salud informó que mantendrá el monitoreo de los casos que permanecen en trámite con el propósito de garantizar acompañamiento y atención médica oportuna en la ciudad.
Los siguientes movimientos dependerán de la asignación de instituciones receptoras para los pacientes pendientes y de la aparición de nuevas solicitudes desde las zonas afectadas. El reporte no establece un plazo para concluir estos procesos ni anticipa cuántos pacientes adicionales podrían requerir traslado hacia la capital.