El FOMAG concentra una de las alertas más relevantes del sector salud por la operación del régimen especial del magisterio, encargado de garantizar la atención de docentes activos, pensionados y beneficiarios. La información consolidada por Así Vamos en Salud muestra un sistema con más de 800.000 afiliados, una red prestadora más reducida, altos niveles de inconformidad y señales de deterioro financiero.
El modelo vigente reorganizó la atención mediante una Red Nacional de Servicios de Salud distribuida en 10 regiones, luego del Acuerdo 03 de 2024. Esta modificación cambió la forma de estructurar la prestación, la contratación y la disponibilidad de servicios, en un régimen que funciona como excepción y cuya financiación depende del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio, con administración de Fiduprevisora S.A.
Cinco ejes para leer la operación del FOMAG
La operación del régimen especial articula afiliación, financiación, gestión fiduciaria, red de servicios y seguimiento ciudadano.
Afiliación
Define la población cubierta y permite estimar necesidades por edad, territorio y condición de vinculación.
Recursos
Sostienen la operación mediante aportes públicos, cotizaciones y flujos destinados a cubrir la atención.
Gestión
Organiza contratación, pagos y soporte operativo para garantizar la prestación de servicios.
Atención
Materializa consultas, diagnósticos, tratamientos, urgencias y continuidad del cuidado.
Seguimiento
Permite identificar barreras, alertas de calidad y necesidades de ajuste a partir de reclamaciones e indicadores.
El régimen especial conserva una arquitectura propia
El sistema de salud del magisterio nació en 1989 como respuesta a la fragmentación de la atención de los docentes del Estado. Desde entonces opera con reglas distintas al sistema general, con autonomía en financiación, contratación y prestación de servicios. El FOMAG actúa como cuenta especial de la Nación, mientras Fiduprevisora S.A. administra los recursos y adelanta las contrataciones requeridas para su funcionamiento.
La afiliación de los docentes activos se activa a partir de la vinculación laboral reportada por la Secretaría de Educación. En el caso de los beneficiarios, el trámite depende del cotizante, quien debe presentar los soportes que acreditan parentesco y condiciones de acceso. Esta diferencia operativa incide en la trazabilidad de la población cubierta y en la gestión de novedades.
Para diciembre de 2025, SISPRO registró 834.363 afiliados activos al FOMAG. De ese total, 59% correspondió a cotizantes y 41% a beneficiarios. Entre los cotizantes predominó el sexo femenino, con una participación de 66%, mientras que entre los beneficiarios la distribución por sexo fue equilibrada.
La distribución territorial mantiene brechas visibles
La mayor presencia de afiliados se concentra en Bogotá D.C., Antioquia, Valle, Santander, Córdoba, Atlántico, Bolívar, Cundinamarca, Nariño y Magdalena. En contraste, San Andrés, Providencia, Guainía, Vaupés, Vichada, Amazonas, Guaviare, Arauca, Putumayo, Casanare y Quindío registran menor representación dentro del total nacional.
Esta distribución confirma un reto persistente para el régimen. La concentración de afiliados y servicios en zonas urbanas convive con territorios rurales y dispersos donde la disponibilidad efectiva de prestadores suele ser menor. En esos escenarios, la oportunidad de atención depende no solo del número de sedes, sino también de su capacidad resolutiva y de la articulación regional.
El perfil demográfico mantiene edades extremas entre afiliados y beneficiarios, lo que exige capacidad para responder a enfermedades crónicas, atención en primera infancia, niñez, adolescencia y protección de adultos jóvenes. Esta composición poblacional condiciona la demanda de servicios preventivos, diagnósticos, terapéuticos y de seguimiento continuo.
¿Qué cambios enfrenta la red prestadora del FOMAG?
La red reconocida para abril de 2026 quedó conformada por 393 IPS y 584 sedes. Esta cifra representa una reducción cercana al 84% en IPS y del 90% en sedes frente a periodos anteriores, un cambio relevante para un régimen que debe responder a una población distribuida en todo el país.
La composición de la red muestra predominio privado. El 66,2% de las IPS corresponde a entidades privadas y el 33,7% a entidades públicas. Además, el 20% de la cobertura nacional se concentra en 10 IPS, en su mayoría privadas, lo que reduce la diversificación de la oferta.
- La región 3 registra la mayor cobertura de sedes
- Las regiones 8, 2, 6 y 7 le siguen en disponibilidad de oferta
- La región 1 presenta la menor cobertura
- Las regiones 10 y 5 también figuran entre las de menor disponibilidad
- Jersalud SAS, Proinsalud S.A., Emcosalud, Sumimedical S.A.S. y QCL Auditores SAS aparecen entre las IPS con mayor número de sedes
Entre las instituciones con mayor presencia también figuran IPS Medic S.A.S., Fundación Avanzar FOS, Medicina Integral S.A.S., Organización Clínica General del Norte S.A.S. y Colsubsidio. La distribución de la red deja un mapa asistencial con mayor concentración urbana y menor capacidad visible en territorios rurales o dispersos.
El perfil epidemiológico exige capacidad resolutiva
Las principales causas de enfermedad en docentes son trastornos de la voz, problemas osteomusculares y trastornos de salud mental. En enfermedades crónicas, hipertensión, diabetes y dislipidemia aparecen entre las morbilidades más prevalentes, con variaciones según el territorio.
Las incapacidades se presentan con mayor frecuencia en mujeres. La enfermedad común representa el 93,3% de los casos, seguida por enfermedad laboral, licencias y accidentes de tránsito. En mortalidad, las cifras disponibles ubican en primer lugar a los tumores, especialmente de origen digestivo, seguidos por enfermedades del sistema circulatorio, respiratorio y digestivo.
Este perfil demanda servicios de promoción, prevención, diagnóstico oportuno, rehabilitación y seguimiento clínico. También requiere una red capaz de atender enfermedades crónicas, salud mental, patologías laborales y necesidades diferenciales en población adulta, infantil y adulta mayor.
Las PQRS mantienen una señal de inconformidad elevada
Las peticiones, quejas, reclamos y sugerencias muestran un incremento sostenido desde 2017 hasta 2024. El pico de la serie se registró en mayo de 2024, con 6.780 quejas. En 2025 se observó una leve disminución, aunque los niveles permanecieron por encima de los registros previos a la pandemia.
Durante 2025 se contabilizaron 44.412 casos. Los meses de septiembre y octubre concentraron la mayor frecuencia de uso del recurso. Por edad, el grupo entre 18 y 62 años presentó la mayor inconformidad, seguido por los mayores de 63 años. Ambos grupos reunieron el 91% de los reclamos.
El 12% de los requerimientos correspondió a población especial, principalmente personas con discapacidad y población en situación de desplazamiento. Por grupo étnico, la población docente afrocolombiana aparece como la que más interpuso este tipo de recursos ante el régimen.
¿Cómo cerraron los ingresos y gastos de salud en 2025?
El rubro de salud del FOMAG registró en 2025 una apropiación final de ingresos por $4,08 billones. El recaudo efectivo llegó a $3,66 billones, equivalente al 89,6% de lo proyectado. La diferencia frente a lo presupuestado fue cercana a $425.000 millones.
La principal fuente de financiación fue el aporte patronal de la Nación del 12%, establecido en la Ley 812 de 2003. También participaron el aporte del 4% del sueldo mensual de los docentes activos y el aporte del 12% que realizan los pensionados sobre su mesada. El aporte de los afiliados activos fue la única fuente que superó lo presupuestado inicialmente.
- La apropiación final de gasto alcanzó $5,91 billones
- La ejecución llegó a $4,11 billones
- El porcentaje ejecutado fue de 69,5%
- Cerca de $1,8 billones quedaron sin ejecutar al cierre
- Los pagos superaron el recaudo efectivo en aproximadamente $449.000 millones
La composición del gasto confirma el peso asistencial del régimen. El 82,8% se destinó a servicios de salud y asistenciales. Las transferencias a la ADRES representaron el 8,44%, la organización y administración del modelo alcanzó el 3,66%, y las sentencias y conciliaciones correspondieron al 3,25%. El grupo de otros conceptos, con 1,86%, incluyó reembolsos por incapacidad, auxilios funerarios, seguros por muerte y obligaciones asociadas al Decreto 1655.
La presión financiera del FOMAG también se refleja en su lectura contable
Los estados financieros muestran un deterioro progresivo en la situación del Fondo. El patrimonio pasó de ser positivo en 2021 y 2022 a registrar un saldo negativo cercano a $3 billones en 2025. El endeudamiento también aumentó de manera significativa, al pasar de 0,74 en 2021 a 1,77 en 2025. En términos prácticos, por cada $100 en activos, el FOMAG debía $177.
El resultado del ejercicio siguió la misma tendencia. Después de registrar saldos positivos en 2021 y 2022, desde 2023 se observaron pérdidas crecientes, hasta llegar a $1,7 billones en 2025. Esta evolución mantiene bajo seguimiento la relación entre recaudo, pagos, obligaciones acumuladas y capacidad presupuestal del régimen especial del magisterio.
La lectura financiera también cambió con el concepto No. 20241100032731 de la Contaduría General de la Nación, que modificó el tratamiento contable de los hechos económicos asociados a servicios de salud, promoción, prevención y seguridad y salud en el trabajo del personal docente. Desde 2025, estos movimientos se registran en cuentas de ingresos y gastos.
Antes de ese ajuste, los principales flujos del sistema de salud se reconocían en cuentas patrimoniales, lo que dificultaba la comparación inmediata con el presupuesto. La reexpresión aplicada desde 2024 permite una lectura más clara de los ingresos, los gastos y los posibles déficits, aunque las vigencias anteriores requieren revisar cuentas patrimoniales y notas para reconstruir la operación financiera del régimen.
El cierre deja una agenda centrada en acceso y sostenibilidad
El FOMAG enfrenta una agenda marcada por la reducción de la red prestadora, las brechas territoriales, el perfil epidemiológico del magisterio, las PQRS elevadas y las presiones financieras. La continuidad operativa del modelo depende de la capacidad para fortalecer la planeación territorial, mejorar la calidad de la información y alinear la programación presupuestal con el flujo real de recursos y pagos.
La operación del régimen especial exige que la afiliación, la red, la atención y la financiación funcionen como componentes integrados. En esa articulación se define la posibilidad de garantizar servicios oportunos para docentes, pensionados y beneficiarios en todos los territorios.
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