La prevención del VIH en América Latina y el Caribe suma una nueva ruta de acceso a tecnologías de acción prolongada. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) anunció un acuerdo que permitirá a los países participantes adquirir lenacapavir para profilaxis preexposición (PrEP) a través de su mecanismo regional de compras, ampliando las posibilidades de incorporación de una opción preventiva administrada dos veces al año.
En América Latina, las nuevas infecciones por VIH aumentaron 13% entre 2010 y 2024, al pasar de unas 110.000 a 120.000 anuales, mientras que el Caribe registró una reducción del 21%, de 19.000 a 15.000 casos estimados por año.
La apertura de esta vía de adquisición apunta a uno de los principales desafíos actuales de la respuesta regional: convertir las innovaciones biomédicas en herramientas disponibles para los programas nacionales. La OPS ha situado precisamente la ampliación de la PrEP, incluida la de acción prolongada, entre los componentes necesarios para acelerar la eliminación del VIH como problema de salud pública.
Prevención del VIH: el Fondo Estratégico abre una ruta regional de adquisición
El acuerdo permitirá que los países interesados puedan utilizar el Fondo Estratégico de la OPS como mecanismo para adquirir lenacapavir destinado a PrEP. Esta formulación de acción prolongada requiere administración dos veces al año, ampliando las alternativas frente a esquemas preventivos que dependen de una toma más frecuente.
La nueva ruta alcanza a 14 países de América Latina y el Caribe, entre ellos Argentina, Brasil y México, que no estaban incluidos en los acuerdos previos de licenciamiento voluntario para versiones genéricas. El acceso efectivo dependerá posteriormente de los procesos regulatorios y de las decisiones que adopte cada país para incorporar la tecnología dentro de sus políticas y programas de prevención.
El cambio traslada la discusión desde la existencia de una innovación hacia su incorporación en los sistemas públicos. Los ministerios de Salud y las instituciones gubernamentales que participan en el Fondo Estratégico pueden recurrir a este mecanismo para realizar adquisiciones mancomunadas y consolidar demanda regional.
Para los programas nacionales de VIH, esto abre la posibilidad de planificar la introducción de una herramienta adicional dentro de las estrategias de prevención combinada, particularmente en poblaciones con mayor riesgo de adquirir la infección.
La PrEP de acción prolongada entra en la agenda regional de acceso
La disponibilidad de nuevas modalidades de PrEP ocurre mientras América Latina intenta ampliar una cobertura preventiva todavía insuficiente frente a la magnitud de la epidemia.
La OPS informó previamente que el número de personas que accedían a PrEP pasó de unas 35.000 en 2020 a más de 326.000 en 2025. El crecimiento muestra una expansión rápida, pero las autoridades sanitarias regionales continúan señalando brechas de cobertura entre las personas que podrían beneficiarse de estas intervenciones.
Dentro de ese escenario, las formulaciones de acción prolongada incorporan una alternativa para diversificar la oferta preventiva. La estrategia regional de eliminación del VIH contempla combinar PrEP oral y PrEP de larga duración, junto con diagnóstico temprano, inicio oportuno de tratamiento y supresión viral sostenida.
Los modelos utilizados por la OPS estiman que una estrategia combinada que amplíe ambas modalidades de PrEP podría contribuir a reducir las nuevas infecciones en más del 70% para 2030.
La discusión ya no se concentra únicamente en disponer de tecnologías eficaces. Los programas sanitarios tendrán que determinar cómo incorporarlas, en qué poblaciones priorizarlas, cómo organizar su administración y qué estrategias utilizar para mantener a las personas vinculadas a los servicios preventivos.
El Fondo Estratégico gana peso en el acceso a nuevas tecnologías
El anuncio también refuerza el papel de las compras regionales en la política de acceso a medicamentos en las Américas. El Fondo Estratégico funciona como un mecanismo de cooperación técnica y adquisición conjunta de medicamentos esenciales e insumos prioritarios para salud pública.
Su modelo permite consolidar demanda entre países, apoyar la planificación de necesidades y negociar condiciones de compra a escala regional. Para la OPS, esta estructura ofrece una herramienta para mejorar la relación entre precio, disponibilidad y sostenibilidad, especialmente cuando varios sistemas sanitarios necesitan acceder a una misma tecnología.
En VIH, la organización ya había identificado la gestión estratégica del mercado como uno de los componentes de su Alianza para la Eliminación del VIH en las Américas. Entre las acciones previstas se encuentran consolidar la demanda regional, impulsar el acceso a precios asequibles y utilizar el Fondo Estratégico para facilitar compras conjuntas.
La incorporación de una opción preventiva de administración semestral convierte ahora esa estrategia en una ruta concreta de adquisición para países latinoamericanos y caribeños.
¿Qué tendrán que hacer los países para acceder a esta nueva opción?
El acuerdo regional no significa que el medicamento quede disponible automáticamente en los servicios de salud de los 14 países. La incorporación deberá avanzar de acuerdo con los procesos regulatorios nacionales, las políticas de PrEP y las decisiones de financiamiento y compra adoptadas por cada sistema sanitario.
Brasil ya había avanzado en la autorización regulatoria para prevención del VIH, mientras que otros países de la región desarrollaban procesos para su evaluación. El nuevo mecanismo ofrece una vía de adquisición una vez que se cumplan las condiciones necesarias para utilizar la tecnología dentro de cada jurisdicción.
Para los ministerios de Salud, la siguiente etapa estará vinculada con estimar la demanda, definir poblaciones objetivo y establecer cómo coexistirá esta alternativa con la PrEP oral y otras intervenciones de prevención.
La logística también cambiará. Una intervención administrada dos veces por año exige menos eventos de dosificación, pero requiere sistemas capaces de programar aplicaciones, realizar seguimiento y mantener una relación continua entre usuarios y servicios de salud.
¿Qué puede cambiar en la prevención del VIH en América Latina y el Caribe?
La nueva ruta amplía el menú de decisiones para los programas nacionales de VIH. La PrEP oral continuará formando parte de la respuesta preventiva, mientras las tecnologías de acción prolongada ofrecen una opción adicional para personas que puedan beneficiarse de esquemas con menor frecuencia de administración.
El contexto epidemiológico explica la prioridad. América Latina continúa registrando más nuevas infecciones que en 2010, y la región enfrenta además diagnósticos tardíos y desigualdades en el acceso a prevención y tratamiento. La OPS ha planteado que alcanzar la eliminación del VIH requerirá combinar innovación biomédica con mayor cobertura y acceso efectivo a los servicios.
El acuerdo anunciado el 15 de septiembre incorpora una pieza nueva a esa estrategia: utilizar la capacidad regional de compra para acercar una innovación preventiva a países que hasta ahora enfrentaban mayores limitaciones de acceso.
A partir de allí, el resultado dependerá de las decisiones nacionales. Regulación, financiamiento, planificación de demanda y capacidad de implementación determinarán qué tan rápido esta nueva vía de adquisición se convierte en una opción efectiva dentro de los programas de prevención del VIH de América Latina y el Caribe.


