La adiposidad, dosis relativa de quimioterapia y mortalidad por cáncer de mama
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La adiposidad, dosis relativa de quimioterapia y mortalidad por cáncer de mama

Estudio muestra supervivencia menor en cáncer de mama por nexo entre alta adiposidad y menor adherencia a quimioterapia.

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La adiposidad, dosis relativa de quimioterapia y mortalidad por cáncer de mama

Aunque la mayoría de las quimioterapias se dosifican con superficie corporal o peso, se cree que la composición corporal (es decir, la cantidad y distribución de tejido muscular y adiposo) puede estar asociada con la tolerancia y adherencia a la quimioterapia.

Es por ello que Elizabeth Céspedes y colaboradores publican en JAMA Oncology de diciembre 5 de 2019 el estudio “Composición corporal, adherencia a quimioterapia basadas en antraciclinas y taxanos y supervivencia después del cáncer de mama no metastásico” que buscó evaluar si la composición corporal está asociada con la intensidad relativa de la dosis (RDI, por sus siglas en inglés) en pacientes tratadas con quimioterapia basada en antraciclinas y taxanos, o afecta los efectos tóxicos hematológicos, así como si una RDI más baja media la asociación de la adiposidad con la mortalidad.

Diseño metodológico

Se trata de un estudio de cohorte observacional, prospectivo con los datos de registros médicos electrónicos en un entorno de oncología comunitaria multicéntrico del asegurador Kaiser Permanente del Norte de California. Los participantes incluyeron 1395 pacientes con cáncer de mama no metastásico diagnosticado entre el 1 de enero de 2005 y el 31 de diciembre de 2013 y tratadas con antraciclina y taxanos. El análisis de datos se realizó entre el 25 de febrero y 4 de septiembre de 2019.

La adiposidad puede estimarse con tomografías

La adiposidad intramuscular, visceral y subcutánea, así como la composición de músculo esquelético fueron evaluadas a partir de tomografías computarizadas adquiridas clínicamente en el momento del diagnóstico. El desenlace principal fue una RDI baja consistente en una dosis administrada que corresponde a menos de 85% de la planeada (<0,85); Adicionalmente, los efectos tóxicos hematológicos se definieron por las pruebas de laboratorio.

A mayor adiposidad, menor intensidad de dosis

La edad media en el momento del diagnóstico de las 1395 mujeres incluidas en el estudio fue de 52.8 años. Una mayor adiposidad visceral e intrmuscular se asoció a una mayor probabilidad de RDI <0,85. La mayor masa muscular se asoció con una disminución de las probabilidades de efectos tóxicos hematológicos. A su vez, una RDI <0.85 se asoció con un aumento del riesgo de muerte del 30%, que explica en parte una mayor mortalidad por cáncer de mama en pacientes con mayor adiposidad.

conclusiones

Los autores concluyen que la mayor adiposidad se asocia con una intensidad de dosis relativa más baja en mujeres que recibieron quimioterapia con antraciclinas y taxanos; y esto puede explicar parcialmente la asociación de la adiposidad con una mayor mortalidad por cáncer de mama.

Además de la superficie corporal, la estimación de la composición corporal determinada con tomografía computarizada podría ayudar a identificar pacientes que necesitan intervenciones adicionales para mitigar toxicidad y permitir RDI adecuada. Es de aclarar que este es un estudio clínico cuya aplicabilidad práctica no se ha establecido, y se deben realizar estudios futuros que incorporen la medición de la composición corporal para diseñar mejor la dosis óptima de quimioterapia.

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La necedad esa del método científico

Apartarse de método científico es sumamente peligroso, la historia lo ha demostrado, pero además es ilegal en nuestro país.

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La necedad esa del método científico

Josef Mengele nació en Günzburg en marzo de 1911, hijo de una familia acomodada gracias a una fábrica de equipos para agricultura. Sus historiadores están de acuerdo en que no odiaba particularmente a los judíos, a pesar de haber crecido en un ambiente antisemita; era más bien un católico conservador y un nacionalista. En 1930 empezó a estudiar medicina en la Universidad de Múnich, donde su trabajo de grado se basó en el estudio antropológico de la mandíbula de 4 razas. El Dr. Otmar Freiherr von Verschuer, de quien fue el alumno favorito, tuvo una influencia fundamental en su carrera. En ese momento se consideraba a von Verschuer como un prestigioso eugenicista con un interés muy particular en higiene racial. Los dos se consideraban científicos; de hecho, el Dr. Mengele se graduó de dos doctorados. Al ser trasladado a Auschwitz, buscando huir del frente de batalla, él mismo dijo que veía “grandes posibilidades de investigación”. Se estima que Mengele fue responsable de 51000 muertes en este campo de concentración entre 1943 y 1944. Su interés en la influencia de los factores genéticos en cómo los seres humanos nos defendemos de las infecciones, lo llevó a experimentar con aproximadamente 900 gemelos, de los cuales sobrevivieron alrededor de 72. En nombre de la ciencia, este doctor realizó otros muchos escalofriantes experimentos. Al igual que tantos otros científicos, los protagonistas de esta historia justificaron sus investigaciones basándose en los posibles beneficios para la sociedad, que no pueden ser obtenidos por otros métodos. Después de la guerra, se redactó el Código de Nuremberg, que busca proteger a los sujetos de investigación. Básicamente el individuo debe acceder voluntariamente, el experimento debe basarse en una presunción seria de que puede funcionar, el investigador debe estar capacitado para ello, el problema a abordar debe ser más importantes que los riesgos a los que se exponen los participantes y se deben tomar todas las medidas necesarias para evitar posible eventos adversos serios sobre el sujeto de investigación.

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Aún con el código adoptado, en 1957 la empresa Grünenthal fue autorizada para comercializar la Talidomida como sedante para tratar las náuseas en mujeres embarazadas, sin haber realizado previamente estudios de teratogenicidad. 3000 casos de dismelias se documentaron en el mundo. Los comercializadores de la molécula, nunca habrían reconocido su producto como causante de dichas anormalidades, si no fuera por la tenacidad de dos investigadores independientes. La tragedia de la talidomida obligó a los gobiernos promulgar normas para garantizar la seguridad en el uso de medicamentos, la creación de centros de farmacovigilancia y sistemas para detectar las reacciones adversas de los medicamentos comercializados. Además, en materia de ensayos clínicos con nuevos medicamentos, se inició el desarrollo de una estricta normativa sobre productos en fase de desarrollo para garantizar la seguridad y la creación de comités de ética y de investigación para controlar el desarrollo de la investigación clínica en humanos.

Para la misma época en Estados Unidos, en el Tuskegee Syphilis Study, inocularon a 339 pacientes con sífilis y no les dieron tratamiento, para describir la historia natural de la enfermedad.  En el mismo país en 1963, el Dr. Chester Southam, un prestigioso investigador del Instituto de Cáncer Sloan-Kettering en Nueva York, diseñó un estudio para determinar si una deficiencia inmunológica en el paciente es la causa del desarrollo del cáncer. Para ello inoculó células cancerosas a ancianos debilitados, internados en un hospital de enfermos crónicos judíos. Para el Dr. Southam, sus resultados mejorarían nuestra habilidad para mejorar las defensas contra el cáncer, y no era necesario obtener consentimiento informado ya que estos experimentos ya se consideraban rutinarios y las inyecciones no traerían consecuencias. Ante las primeras denuncias, que llevaron a la renuncia de varios médicos, el hospital reunió un comité que decidió que la investigación debería seguir adelante.

Desafortunadamente, la historia de la medicina tiene muchos más ejemplos de reconocidos investigadores para su época, que aseguraron que por el bien de la humanidad expusieron a seres humanos a sustancias o tratamientos que consideraban justificados, ya que lo hacían en busca de fines nobles. Sin embargo, la opinión de un científico no es suficiente. En 1964, durante la  18ª Asamblea Médica Mundial, se redactó la Declaración de Helsinki, donde una vez más el mundo científico se puso de acuerdo en las normas de la investigación, haciendo énfasis en la protección de personas con autonomía comprometida y creando los Comités de Ética en Investigación, quienes deben garantizar que se cumplan todos los criterios para llevar a cabo un experimento protegiendo a los sujetos de investigación y sobretodo siendo un tercero imparcial, que juzga si el experimento es o no justificado. Los ejemplos son suficientes para entender por qué esto es deseable. Hoy en día ningún producto, por maravilloso que parezca a los ojos de su investigador, puede llegar a un paciente, mucho menos uno vulnerable como quienes sufren de cáncer y buscan desesperadamente curas milagrosas, sin haber surtido todos los requisitos del método de las buenas prácticas clínicas (GCP por sus siglas en inglés).

Apartarse de método científico es sumamente peligroso, la historia lo ha demostrado, pero además es ilegal en nuestro país, donde múltiples normas que rigen desde hace más de 20 años, estipulan como debe hacerse la investigación en seres humanos (Resolución 8430 de 1993, Resolución 2378 de 2008, Resolución 201020764 del 2011, Decreto 2200 de 2005, Resolución 1403 de 2007). Hay muchos investigadores en Colombia haciendo un esfuerzo enorme, con recursos limitados tanto en tiempo como en dinero, para cumplir con todos los requisitos que con razón la ley impone para definir si un tratamiento es seguro y efectivo. Nadie, no importa qué tan buena, segura y eficaz considera su idea, puede someter a individuos a ningún tratamiento no probado por estos métodos, y de hacerlo no solo está incurriendo en un conflicto ético, sino que también está incumpliendo nuestra ley.

En tiempos del COVID si que ha tomado de nuevo importancia este precepto, hemos visto surgir y luego fracasar estrepitosamente un sin número de terapias, a las que de buena fe investigadores en el mundo le han apostado sin éxito. Desafortunadamente, en el afán de ayudar, algunos han olvidado los principios básicos de la investigación que acá mencionamos y se han adelantado a usar en forma masiva medicamentos que parecían ser útiles en estudios observacionales preliminares (sin una comparación contra placebo), que en los estudios más grandes no solo no ayudaron a los pacientes, sino que pudieron haber aumentado la mortalidad por efectos adversos. Aún en tiempos difíciles como los que vivimos, recordar la historia nos permitirá poner los pies sobre la tierra, y recordar que el método científico se creo para proteger a nuestros pacientes por encima de todo.

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Recomendaciones ACHO para el manejo de los pacientes oncológicos y hematológicos

La Asociación Colombiana de Hematología y Oncología (ACHO) HA emitiendo una nueva recomendación destinadas a orientar a los profesionales de la salud implicados en el tratamiento de pacientes hematológicos y oncológicos.

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Recomendaciones ACHO para el manejo de los pacientes oncológicos y hematológicos durante el estado de Pandemia COVID 19

Ante la pandemia COVID 19, declarada en marzo de 2020 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde la Asociación Colombiana de Hematología y Oncología (ACHO) hemos venido emitiendo comunicaciones destinadas a orientar a los profesionales de la salud implicados en el tratamiento de pacientes hematológicos y oncológicos.
Consideramos importante realizar una nueva actualización dada la fase de mitigación de la pandemia que actualmente estamos enfrentando y ante el planteamiento gubernamental de desdescalonamiento progresivo, de la cuarentena.

Estas recomendaciones no pretenden imponer una conducta única pues entendemos que cada caso es particular y debe actuarse individualizando a cada situación específica. Están basadas en documentos emitidos por asociaciones científicas oncológicas y hematológicas reconocidas y son susceptibles de sufrir modificaciones amedida que se disponga de mayor información.

PUNTOS CLAVE

PUNTOS CLAVE 1

RECOMENDACIONES GENERALES

Hasta el momento, no hay informes sistemáticos disponibles sobre una mayor incidencia de infecciones
asintomáticas por COVID-19 o SARS-CoV2 en pacientes con cáncer. Sin embargo, los datos limitados recientes de China, y más recientemente de Italia y EE. UU., sugieren un mayor riesgo en esta población.

La información disponible hasta la fecha, indica que las personas mayores de 60 años son más vulnerables a la infección por COVID-19 o SARS-CoV2, así como quienes presentan comorbilidades como enfermedades respiratorias crónicas, cardiovasculares o renales crónicas, diabetes, cáncer activo y/o en progresión, en tratamiento inmunosupresor y, en general, enfermedades crónicas graves. Por lo tanto, las recomendaciones de las asociaciones científicas internacionales sugieren que durante la pandemia de COVID-19,se evalúe siempre la relación beneficio/riesgo del tratamiento contra el cáncer para cada caso y paciente, haciendo especial énfasis en términos de reducción del riesgo de exposición en pacientes más vulnerables por la presencia de los factores riesgo ya mencionados.

Adicionalmente, para la toma de decisiones, siempre debe tenerse en cuenta que el retraso y la suspensión de tratamientos oncológicos efectivos puede incrementar el riesgo de la morbilidad y mortalidad asociada a la progresión del cáncer. Lo mismo sucede con los retrasos en los estudios diagnósticos de los casos nuevos y el tratamiento quirúrgico oncológico.

RECOMENDACIONES PARA EL MANEJO Y SEGUIMIENTO DE PACIENTES EN LOS CENTROS HEMATOLÓGICOS Y ONCOLÓGICOS AMBULATORIOS Y LA CONSULTA EXTERNA.

Se recomienda que los servicios de atención ambulatoria de hematología y oncología mantengan en forma estricta las medidas de bioseguridad y las estrategias que reduzcan las visitas inecesarias de los pacientes, propendiendo siempre por minimizar la exposición, las aglomeraciones y facilitando el distanciamiento social.

Se considera pertinente continuar con la realización de la tele-consulta, de común acuerdo con el paciente y obteniendo Consentimiento Informado para realizar la atención bajo esta modalidad, siempre realizando registro del mismo en la historia cliníca. La utilización de tele-consulta se encuentra avalada por el numeral 6 de la resolución 3100 de habilitación, que establece que, en situación de emergencia sanitaria como la actual (resolución 385 de marzo de 2020) las IPSs pueden sin necesidad de radicar novedad o esperar visita de habilitación, aplicar medidas que permitan manejar y proteger la población que tratan.

En el Decreto 538 del 12 de abril de 2020, el artículo 8 aclara que los pacientes podrán enviar la imagen del documento firmado en el que manifiestan el consentimiento informado y solo cuando esto no sea posible, el profesional tratante dejará constancia en la historia clínica de la situación, aclarando la información brindada al paciente sobre el alcance de la atención y de la aceptación del acto asistencial por parte del mismo, de forma libre, voluntaria y consciente. (el Consentimiento Informado deberá cumplir los requisitos mínimos establecidos en el artículo 7 de la Resolución 2654 de 2020).

Se recomienda en todas las consultas buscar activamente síntomas y contacto con enfermos de COVID19 mediante el cuestionario anexo, e indagar sobre condiciones de aislamiento y dar recomendaciones sobre cuidados, idealmente por escrito.

Por parte del centro oncologico o hematológico, se deben tomar las medidas administrativas necesarias para la autorización de paraclínicos sin que el pacinete ni sus familiares tengan que acudir a la institución hospitalaria.
Es de vital importancia que los aseguradores entendiendo la situación actual, garanticen los métodos de
autorización de estudios, procedimientos, y el despacho de medicamentos, sin que los pacientes ni sus familiares tengan que asistir a las instalaciones físicas de la entidad, y minimicen los trámites relacionados con la atención a los pacientes. Las IPS y EPS deben implementar mecanismos de autorización interna, que eviten al paciente el trámite presencial.

Así mismo, se recomienda continuar limitando al máximo de el número de acompañantes en salas de espera para consultas (máximo uno por paciente) y evitar que acudan a las inctalaciones aquellos pacientes o familiares que presenten fiebre o síntomas respiratorios.

En cuanto a la frecuencia de la consulta de seguimiento, se debe considerar continuar aumentando los tiempos de periodicidad de los controles de pacientes tratados, siempre y cuando la condición clínica lo permita.
En la sala de quimioterapia también se debe continuar con la limitación del número de acompañantes, con las excepciones que se consideren oportunas. Realizará tamizaje con cuestionario de riesgo y toma de temperatura antes de administracion del tratamiento oncológico.

Igualmente es pertinente continuar con la modificación de la programación de infusión diaria en las salas de quimioterapia, disminuir el número de pacientes y hacer los ajustes necesarios para garantizar que la ocupación permita distancia mínima de 2 metros entre cada paciente.

MEDIDAS DE BIOSEGURIDAD

Se debe garantizar la limpieza frecuente de superficies de contacto habitual del entorno del paciente y el personal médico y paramédico.

Exigir el uso de tapabocas convencional dentro de todos los espacios de atención ambulatoria del paciente oncológico por parte del personal médico, paramédico, administrativo, celaduria, servicios generales; además, del paciente y sus familiares.

Los pacientes o familiares con síntomas gripales y/o fiebre, NO deben asistir a las instalaciones de consulta oncológica, hospital día ni a las salas de aplicación de quimioterapia. Igualmente los que sepan que han estado en contacto con un probable contagiado. Deben informar de su situación por vía telefónica al servicio y médico tratante, quienes darán instrucciones por esa vía.

Si el paciente presenta síntomas como:

  • Fiebre (temperatura mayor de 38.3 C tomada en la axila)
  • Tos persistente
  • Dificultad para respirar.

Debe consultar al Servicio de Urgencias recomendado por su servicio tratante, previa notificación de su
condición, para seguir el protocolo nacional de atención.

A todos los pacientes se les debe seguir brindando educación para mantener su salud cumpliendo las siguientes recomendaciones:

  1. Mantener distanciamiento social estricto; beneficiando las comunicaciones virtuales para mantener cercanía.
    social a pesar del distanciamiento físico.
  2. Usar tapabocas al asistir al hospital y/o al centro oncológico para visitas y tratamientos, o cualquier otra salida
    obligatoria.
  3. Lavarse frecuentemente las manos de acuerdo con las indicaciones de la OMS.

Descargue a continuación el documento completo con las recomendaciones de la Asociación Colombiana de Hematología y Oncología ACHO.

dOCUMENTO ADJUNTO

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Recomendaciones ACHO para el manejo de los pacientes HEMOFÍLICOS durante el estado de Pandemia COVID 19

La asociación colombiana de hematología y oncología ACHO expone algunas recomendaciones para el mano de paciente Hemofílicos

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La situación actual de pandemia por COVID 19, ha llevado a grandes retos al personal de salud para adoptar medidas en el manejo. Aplica a múltiples entidades clínicas incluyendo la población en condición de hemofilia y otros trastornos de la coagulación. Si bien al momento los pacientes tienen la misma probabilidad de enfermar de COVID 19, no se ha documentado una susceptibilidad mayor en pacientes con defectos de la coagulación, pero pueden tener condiciones y comorbilidades de la de la población general como sobrepeso, obesidad, hipertensión, infecciones por HIV, hepatitis B, C1, que pueden conferir el riesgo de complicaciones por SARSCOV2. El manejo del paciente hemofílico no dista del manejo general. Es necesario conocer que estos pacientes al tener una condición que predispone al sangrado deben tener un enfoque cuidadoso al momento de definir procedimientos y pruebas, que puedan conferir un reto a la hemostasia. Situaciones que invitan a mantener una comunicación adecuada y permanente entre el equipo médico encargado del manejo de COVID 19 y los médicos hematólogos que tratan al paciente por el trastorno hemorrágico. Los trastornos de la coagulación en paciente con infección por SARS-COV2 no constituyen una limitante para administrar las terapias disponibles. Los grupos de trabajo de la Federación Mundial de Hemofilia 1 y grupos regionales han considerado pautas de manejo. En reciente pre publicación del Dr Cedric Haemophilia2, hace un recuento sobre la experiencia y recomendaciones para este grupo de pacientes, teniendo en cuenta la información limitada disponible. La descripción a continuación está basada en los documentos mencionados, así como en el que hacer de los grupos de expertos de hemofilia que trabajan en el país. Se hará un enfoque en los aspectos generales de pacientes con hemofilia y otras deficiencias de factor, recomendaciones generales de atención, pautas y recomendaciones en pacientes con hemofilia y COVID 19.

La situación actual de pandemia por COVID 19, ha llevado a grandes retos al personal de salud para adoptar medidas en el manejo.   Aplica a múltiples entidades clínicas incluyendo la población en condición de hemofilia y otros trastornos de la coagulación.  Si bien al momento los pacientes tienen la misma probabilidad de enfermar de COVID 19, no se ha documentado una susceptibilidad mayor en pacientes con defectos de la coagulación, pero pueden tener condiciones y comorbilidades de la de la población general como sobrepeso, obesidad, hipertensión, infecciones por HIV, hepatitis B, C, que pueden conferir el riesgo de complicaciones por SARSCOV2.

El manejo del paciente hemofílico no dista del manejo general.  Es necesario conocer que estos pacientes al tener una condición que predispone al sangrado deben tener un enfoque cuidadoso al momento de definir procedimientos y pruebas, que puedan conferir un reto a la hemostasia. Situaciones que invitan a mantener una comunicación adecuada y permanente entre el equipo médico encargado del manejo de COVID 19 y los médicos hematólogos que tratan al paciente por el trastorno hemorrágico.  

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Los trastornos de la coagulación en paciente con infección por SARS-COV2 no constituyen una limitante para administrar las terapias disponibles.    Los grupos de trabajo de la Federación Mundial de Hemofilia 1 y grupos regionales han considerado pautas de manejo.      

En reciente pre publicación del Dr Cedric Haemophilia, hace un recuento sobre la experiencia y recomendaciones para este grupo de pacientes, teniendo en cuenta la información limitada disponible. 

La descripción a continuación está basada en los documentos mencionados, así como en el que hacer de los grupos de expertos de hemofilia que trabajan en el país.  

Se hará un enfoque en los aspectos generales de pacientes con hemofilia y otras deficiencias de factor, recomendaciones generales de atención, pautas y recomendaciones en pacientes con hemofilia y COVID 19. 

Teniendo en cuenta que la información en esta condición puede ser cambiante y está sujeta a las directrices institucionales y gubernamentales

Recomendaciones relacionadas a atención médica

  • Informar al paciente la modalidad de la consulta y siga las recomendaciones institucionales.
  • Seguir los protocolos nacionales e institucionales para la atención segura del paciente.
  • Si el paciente acude a la sede, previo al ingreso verifique las medidas de protección.
  • Resuelva dudas, informe, comunique, pautas de educación al paciente y la familia.
  • Registrar la totalidad de las actividades relacionadas con la bioseguridad en la historia clínica. Recordar al paciente/familia que el factor es indispensable e irremplazable, pero el autocuidado también.

Recomendaciones en época de pandemia relacionadas al tratamiento de la hemofilia

  • En relación al esquema de tratamiento con concentrado de factores:
  • Continuar en la modalidad y producto de tratamiento que el paciente recibe.
  • De acuerdo a la Federación Mundial de Hemofilia no se considera cambiar a los pacientes de derivado plasmáticos a recombinantes por esta situación.
  • En caso de eventos de sangrado seguir con las recomendaciones de manejo de factor.
  • Haga uso de la línea de atención 24 horas sobre las situaciones de sangrado
  • No se recomienda tener reservas adicionales de factor en el domicilio. Uso racional.
  • La Federación informa que se deben tener aspectos logísticos ya que puede haber limitación de los medios de transporte y cierres fronterizos.
  • En caso de paciente que se encuentre en un ensayo clínico deben seguir indicaciones de médico tratante y estar en contacto a través de las líneas disponibles. No necesariamente implica hacer cambio de protocolo o ser excluido del mismo.

En caso que el paciente requiera atención de urgencias por COVID 19

  • Siga las líneas de comunicación con las diferentes especialidades.
  • La comunicación es importante para el direccionamiento clínico.
  • En caso de ingreso hospitalario por COVID 19, será necesario evaluar las conductas para definir requerimiento de concentrados de factor.

Es necesario tener en cuenta y evaluar

  • Condición médica del paciente o Presencia de comorbilidades
  • Reconciliación medicamentosa
  • Evaluar otras condiciones que puedan facilitar el sangrado
  • Monitorizar Dímero D, fibrinógeno, niveles de factor y título de inhibidores y las pruebas que requiera desde el grupo de atención COVID 19.

En caso que el paciente requiere tromboprofilaxis o anticoagulación

  • Comente con el grupo de hemofilia, para definir medidas adicionales
  • Mantener niveles óptimos de factor, el paciente debe tener unas metas de factor seguras.
  • Evaluar riesgo beneficio de cada una de las terapias.
  • No utilizar medicamentos intramusculares por el riesgo de desarrollo de hematomas.
  • No utilizar antinflamatorios no esteroideos pues aumentan el riesgo de hemorragia.

En caso de tratamiento de Emicizumab

  • Se debe advertir al grupo médico que las pruebas como PTT2, y la dosificación de factor VIII coagulométrico las podríamos encontrar normales por la técnica utilizada. Se debe medir mediante técnica cromogénico bovino para obtener el valor real y basado en este último tomar la conducta médica. Teniendo en cuenta que esta terapia es un anticuerpo monoclonal y no es una terapia de reemplazo de factor. Pregunte al hematólogo y establezca comunicación con el laboratorio clínico.
  • En el caso que el paciente este en manejo con Emicizumab y requiera terapia para control hemostático defina el tipo de manejo. Recuerda que el uso de complejo protrombínico activado (FEIBA) en pacientes que están recibiendo Emicizumbab debe ser cuidadoso y evaluar dosis, ya que los pacientes pueden presentar microangiopatía trombótica y aumentar las complicaciones.
  • No se recomienda suspender Emicizumab.

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En caso de requerir procedimientos

  • Aseguré la disponibilidad de laboratorio para toma de factores, evalué riesgo beneficio del procedimiento.
  • Llevar al cubrimiento de factor seguro. Establezca metas y niveles hemostáticos de acuerdo al procedimiento.
  • Si el paciente requiere un procedimiento comente el plan de manejo con el grupo de hematología, hemofilia y todo el grupo de salud involucrado (otras especialidades y enfermería)
  • Tipo de procedimiento
  • Riesgos del procedimiento
  • Verifique tipo de trastorno y severidad
  • Estado de inhibidores (si aplica)
  • Verificar el estatus serológico para infecciones tales como HIV, hepatitis C, hepatitis B (Inmunidad). o
  • Evalué el tipo de producto y la disponibilidad o Establezca las metas y duración de tratamiento para mantener niveles hemostáticos.

Medidas generales

  • Evaluar los accesos venosos
  • Manejo del dolor
  • Es necesario evaluar conjuntamente si el paciente presenta un cuadro grave por COIVD 19 se debe evaluar el requerimiento de ajustes de factor.
  • En caso de requerir medicamentos para el tratamiento COVID 19, informe al grupo de hemofilia. Al momento las terapias disponibles no tienen contraindicación para medicamentos.
  • Evaluar contraindicación de otros medicamentos
  • Mantener control de cifras tensionales para evitar picos y riesgo de sangrado
  • Manejo por experto en hemofilia
  • Tener en cuenta disponibilidad de factor
  • Considere que el paciente puede tener otras condiciones médicas por las cuales el paciente puede consultar.
  • Para la prueba de PCR sugieren el paciente no requiere cubrimiento adicional de factor, sin embargo, evalúe conjuntamente.

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