El terremoto del 10 de agosto obligó a instituciones prestadoras de los territorios afectados a readecuar o movilizar servicios y, en algunos casos, trasladar pacientes a otras IPS mientras continuaban atendiendo a la población. Ante este escenario, la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, ACHC, presentó al Ministerio de Salud cinco propuestas orientadas a proteger y estabilizar a los prestadores que atienden la emergencia.
La misiva fue enviada el 21 de agosto a la ministra de Salud y Protección Social, Ana María Vesga Gaviria, en el marco del estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica declarado mediante el Decreto 1261 de 2026. Las propuestas abarcan el sostenimiento del talento humano, créditos para reconstrucción, respaldo de la ADRES, prelación en el giro directo y uso excepcional de reservas técnicas de las EPS.
Los departamentos afectados concentran una parte importante de la capacidad sanitaria
La ACHC señala que los 13 departamentos afectados concentran entre el 45 % y el 55 % de la oferta habilitada del país, incluyendo prestadores, IPS, camas hospitalarias, sillas, salas y ambulancias. Los territorios incluidos son Antioquia, Caldas, Cauca, Chocó, Cundinamarca, Huila, Nariño, Putumayo, Quindío, Risaralda, Santander, Tolima y Valle del Cauca.
De acuerdo con el Registro Individual de Prestación de Servicios de Salud, RIPS, la zona afectada concentra entre el 44 % y el 52 % del número de atenciones del país, cerca de 285 millones entre consultas, procedimientos, urgencias y hospitalizaciones. Allí también se registra el 47 % del talento humano en salud y, en los municipios con algún grado de afectación, se encuentra entre el 25 % y el 30 % de la población afiliada, cerca de 14 millones de personas.
¿Cómo impactó el terremoto la operación de las IPS?
Las instituciones prestadoras registraron afectaciones en diferentes grados y de manera general o parcial. La mayoría tuvo que readecuar o movilizar servicios, mientras otras realizaron traslados de pacientes hacia diferentes IPS. Pese a estas condiciones, los prestadores continuaron atendiendo tanto las consecuencias inmediatas del terremoto como las demás necesidades de salud de los usuarios.
La ACHC advierte que sostener esta operación ocurre en medio de una situación que ya era difícil en materia de liquidez. Bajo estas condiciones, el gremio considera necesarias medidas urgentes que permitan garantizar la continuidad de la atención y responder a las afectaciones que enfrentan las instituciones prestadoras en los territorios incluidos dentro de la emergencia.
La ACHC plantea apoyo al talento humano y créditos para reconstrucción
Las primeras propuestas están enfocadas en mantener la planta de personal y facilitar recursos para la reconstrucción. Los daños ocasionados por el terremoto limitaron la prestación de algunos servicios y, con ello, la dinámica de ingresos utilizada para garantizar la remuneración del talento humano, según expone la asociación.
- Pago por disponibilidad para mantener la planta de personal: la ACHC propone adoptar un mecanismo de acuerdo con el nivel de afectación de cada IPS. La medida busca mitigar el impacto sobre el talento humano, que en algunos casos también ha resultado afectado y ha sido víctima del desastre natural.
- Crédito blando para reconstrucción: el gremio plantea aprovechar la línea de crédito blando de Findeter disponible para las IPS y fondearla con recursos que se consigan dentro de la emergencia. También propone viabilizar líneas con la banca pública y gestionar ante la banca privada ajustes excepcionales a las valoraciones de riesgo para mejorar el acceso y la elegibilidad de las instituciones.
¿Qué papel propone la ACHC para la ADRES?
La tercera medida plantea utilizar a la ADRES como garante para facilitar el acceso de IPS públicas, privadas y mixtas a créditos formales con entidades financieras vigiladas por la Superintendencia Financiera. Para ello, la asociación propone poner en marcha el mecanismo creado mediante la Resolución 2769 de 2025.
Bajo este mecanismo, las deudas tendrían como respaldo el descuento mensual de los recursos de giro directo que reciben los prestadores. La ACHC plantea esta herramienta como complemento de la alternativa de crédito para las IPS, dentro del conjunto de propuestas formuladas para atender las condiciones generadas por la emergencia.
El giro directo y las reservas técnicas completan las propuestas financieras
Las otras dos medidas se concentran en el flujo de recursos hacia los prestadores ubicados en las zonas afectadas y en las reservas técnicas de las EPS. La ACHC plantea dar un tratamiento preferente al giro directo para estas instituciones y utilizar de manera provisional una parte de las reservas disponibles para financiar algunas de las alternativas propuestas y atender cartera de las IPS.
- Prelación en el giro directo: la propuesta plantea que todas las IPS públicas, privadas y mixtas ubicadas en las zonas afectadas sean beneficiarias de manera preferente del giro directo del 90 % de la Unidad de Pago por Capitación, UPC. La Superintendencia Nacional de Salud tendría el papel de vigilante y garante del proceso.
- Desinversión de reservas técnicas de las EPS: según lo reportado por la Superintendencia Nacional de Salud al 30 de junio de 2026 y recogido por la ACHC, existían cerca de $6,4 billones en estas reservas. La propuesta contempla utilizar un tramo de manera provisional y excepcional como crédito interno para fondear algunas de las medidas y destinar otro al pago de cartera antigua de las IPS para generar liquidez en el corto plazo.
¿Qué plantea la ACHC además de las medidas por la emergencia?
El gremio sostiene que, de manera simultánea a la respuesta derivada del terremoto, debe avanzarse en el desarrollo del plan de choque propuesto por el Gobierno y solicitado por la asociación. Entre las acciones mencionadas se encuentran la conciliación y depuración de las cuentas, la normalización de los contratos y la garantía del flujo de recursos hacia los prestadores.
Las propuestas buscan proteger al talento humano en salud, preservar y mantener la atención y propiciar la reanudación de los servicios afectados. La ACHC también plantea que estos mecanismos contribuyan a una pronta recuperación de la capacidad instalada en salud del país tras las afectaciones producidas por el terremoto.
Esta propuesta introduce una discusión de fondo sobre la capacidad del sistema para sostener a sus prestadores cuando una emergencia externa agrava tensiones financieras ya existentes. Más que responder únicamente al daño inmediato, el planteamiento de la ACHC busca abrir espacio para medidas que permitan evitar un deterioro adicional de la operación hospitalaria durante la recuperación, un aspecto que será determinante para que la respuesta al desastre no termine trasladándose también a la continuidad de los servicios de salud.