El gasto en medicamentos importados en Colombia concentró el 85,7% de los recursos destinados en 2025 a la compra y entrega de estos productos a través del canal institucional del sistema de salud. De los $20,94 billones movilizados durante el año, $17,94 billones correspondieron a productos importados, de acuerdo con un análisis del Observatorio de Medicamentos Radar Farmacéutico de la Asociación de Industrias Farmacéuticas en Colombia – ASINFAR.
El reporte muestra una diferencia entre la participación de los productos importados en el gasto y su peso en las unidades entregadas. Mientras concentraron 85,7% del valor del mercado institucional, representaron el 40,6% de las unidades. En contraste, la producción farmacéutica nacional aportó el 54,5% de las unidades dispensadas, con ventas por $2,75 billones, equivalentes al 13,1% del valor total del canal.
Gasto en medicamentos importados supera su participación en las unidades entregadas
Durante 2025, el sistema de salud adquirió y entregó 473,1 millones de unidades de medicamentos, por un valor total de $20,94 billones. La distribución reportada por ASINFAR refleja dos comportamientos distintos entre el origen de los productos y los recursos movilizados.
Los medicamentos importados concentraron $17,94 billones y el 40,6% de las unidades entregadas. La producción nacional, por su parte, representó más de la mitad de las unidades (54,5%), pero participó con $2,75 billones en ventas dentro del canal institucional.
Esta diferencia adquiere mayor relevancia al revisar los segmentos de mayor precio. Según Radar Farmacéutico, una proporción reducida de principios activos absorbe una parte considerable de los recursos destinados a medicamentos.
189 principios activos concentraron el 38,4% de los recursos
De los 1.340 principios activos registrados en el canal institucional durante 2025, 189 (equivalentes al 14%) tuvieron precios superiores a 100 veces el Precio Promedio Unitario (PPU) del mercado.
En conjunto, estos productos representaron $8,04 billones, equivalentes al 38,4% del gasto del canal institucional, aunque correspondieron a apenas el 0,23% de las unidades entregadas. En volumen, se trató de aproximadamente 1,1 millones de unidades dentro de los 473,1 millones dispensados durante el año.
El análisis también identificó diferencias según el origen de los productos de este segmento. Entre los principios activos cuyo precio superó los 100 PPU, únicamente cuatro correspondieron a producción nacional, con una participación inferior al 1% del valor de esa categoría.
ASINFAR reportó igualmente 164 principios activos con precios situados entre 10 y 100 PPU. De ellos, 155 registraron oferta importada y ventas por $3,6 billones. En 21 existía además alguna participación de producción local, con ventas cercanas a $40.000 millones, equivalentes al 1,1% de las ventas del segmento.
Solo 21 principios activos absorbieron una cuarta parte del gasto
La concentración también aparece entre los productos con mayores ventas. Según el análisis gremial, 21 principios activos representaron el 25% de todos los recursos del canal institucional en 2025, lo que equivale a $5,15 billones.
Ese grupo representó solamente el 2,9% de las unidades entregadas y estuvo compuesto en su totalidad por productos importados. ASINFAR agregó que en el 47,6% de estos principios activos, el costo superó en más de 100 veces el Precio Promedio Unitario registrado para los medicamentos entregados en el país.
El reporte señala además que existen tratamientos cuyo costo mensual supera los $200 millones, cifra que corresponde a más de 5.000 veces el PPU de los medicamentos entregados a través del sistema de salud. La comparación es utilizada por el Observatorio para mostrar la dispersión de precios existente dentro del canal institucional.
El gasto creció más rápido que las unidades entre 2023 y 2025
Otro de los hallazgos se relaciona con la evolución del gasto. Entre 2023 y 2025, los recursos destinados a medicamentos a través del canal institucional aumentaron 23%, mientras que el número de unidades entregadas creció 4,5%.
En ese mismo periodo, el Precio Promedio Unitario pasó de $37.472,62 a $44.260,18, un incremento de 18,1%. De acuerdo con ASINFAR, este crecimiento estuvo 7,45 puntos porcentuales por encima de la inflación acumulada durante los dos años analizados.
Las cifras muestran que el incremento del gasto no estuvo acompañado por una expansión proporcional del número de unidades dispensadas. El comportamiento coincide con la elevada participación económica de un grupo relativamente pequeño de productos de alto costo descrito por el Observatorio.
¿Qué lectura hace ASINFAR sobre la presión financiera del gasto farmacéutico?
Hernando Macías, director de Políticas Sectoriales y Farmacéuticas de ASINFAR, relacionó la concentración del gasto y la dispersión de precios con parte de las presiones que enfrenta el financiamiento de medicamentos dentro del sistema.
Según el directivo, esta situación puede incidir en las dificultades para garantizar entregas completas y oportunas tanto de medicamentos de alto precio como de productos de bajo y mediano costo utilizados en enfermedades crónicas. Se trata de una interpretación planteada por el gremio a partir de los resultados de su observatorio y no de una conclusión independiente sobre las causas de los problemas de dispensación del sistema.
El análisis coloca así el foco sobre dos variables: la concentración de recursos en determinados principios activos y la diferencia entre el crecimiento del valor gastado y el aumento del volumen de medicamentos entregados.
¿Qué propone la industria nacional frente a la concentración de las importaciones?
ASINFAR plantea que la producción farmacéutica nacional podría aumentar progresivamente su participación como parte de una estrategia orientada a la sostenibilidad financiera y la autonomía sanitaria.
Macías señaló que ese proceso requeriría una política farmacéutica e industrial de largo plazo, reglas estables, regulación eficiente y mecanismos de compra pública articulados con las capacidades productivas del país.
El planteamiento se produce en un mercado institucional en el que la fabricación nacional aporta más de la mitad de las unidades entregadas, pero representa una proporción considerablemente menor del gasto. Para el sector salud, las cifras de 2025 ponen en primer plano la composición del gasto farmacéutico: 85,7% de los recursos se dirigió a productos importados, mientras 14% de los principios activos concentró 38,4% del valor total del canal institucional