Bogotá reforzó la vigilancia sobre los procedimientos estéticos con una estrategia que combina educación ciudadana, comunicación del riesgo e Inspección, Vigilancia y Control (IVC). Bajo el mensaje “Si atraviesa tu piel, verifica”, la Secretaría Distrital de Salud busca que las personas identifiquen cuándo una intervención requiere mayores condiciones de seguridad, comprueben la idoneidad de quien la realiza, verifiquen el establecimiento y conozcan el producto o sustancia que será utilizado.
La iniciativa se desarrolla en un contexto de fortalecimiento de las acciones de control sobre establecimientos que ofrecen este tipo de procedimientos. Entre el 1 de mayo y el 16 de agosto, la Secretaría reportó 152 visitas de Inspección, Vigilancia y Control, 178 operativos y 93 medidas sanitarias de seguridad, adoptadas tras identificar situaciones que podían representar riesgos para los usuarios.
Inspección y el control sanitario de los procedimientos estéticos
Las actuaciones de vigilancia no se concentran exclusivamente en las condiciones físicas de los establecimientos. Durante las inspecciones, los equipos distritales verifican aspectos como las condiciones higiénico-sanitarias, el manejo de residuos, la idoneidad del talento humano, la trazabilidad y condiciones de dispositivos médicos y equipos, los registros sanitarios y el cumplimiento de los requisitos previstos en la normativa vigente.
La estrategia pone especial atención sobre procedimientos como la aplicación de toxina botulínica y ácido hialurónico, plasma rico en plaquetas, hilos, sueroterapia y microneedling, entre otros. La Secretaría advierte que estas intervenciones requieren condiciones particulares de seguridad y no deben presentarse simplemente como servicios de belleza cuando el establecimiento no cuenta con las condiciones exigidas.
El secretario Distrital de Salud, Gerson Bermont, señaló que antes de una intervención que atraviese la piel las personas deben conocer quién realizará el procedimiento, comprobar que el lugar esté habilitado e identificar el producto o sustancia que será aplicada. El Distrito plantea que la estrategia también sirva como herramienta para quienes cumplen con las condiciones sanitarias establecidas.
Ciudadanía entra en la estrategia de vigilancia sanitaria
Uno de los componentes centrales de “Si atraviesa tu piel, verifica” es ampliar el papel de la ciudadanía en la prevención de riesgos. La Secretaría plantea que los usuarios no sean únicamente receptores de información, sino que también participen como vigilantes sociales, multiplicadores de información y canales para la denuncia temprana.
Para desarrollar este enfoque, la estrategia contempla educación comunitaria, comunicación del riesgo, formación en verificación sanitaria, participación social, redes comunitarias protectoras y mecanismos de denuncia.
El usuario debe verificar tres elementos antes de continuar: quién lo realiza, dónde se practica y qué producto o sustancia será utilizado. Esta lógica se complementa con la revisión del establecimiento y de las condiciones bajo las cuales se ofrece la intervención.
Además, la Secretaría aconseja no adoptar la decisión únicamente por una promoción, un precio bajo o una promesa de resultados. Procedimientos como rellenos faciales, sueroterapia, plasma rico en plaquetas y aplicación de toxina botulínica requieren, según la entidad, condiciones clínicas y personal autorizado.
Cinco verificaciones antes de aceptar una intervención
Como herramienta práctica para los usuarios, la Secretaría estableció cinco preguntas que deberían plantearse antes de someterse a un procedimiento invasivo:
- ¿Se conoce quién realizará el procedimiento?
- ¿Se explicó qué producto o sustancia será aplicado?
- ¿Se conocen los beneficios, riesgos y cuidados posteriores?
- ¿El lugar reúne condiciones adecuadas de higiene, seguridad e infraestructura?
- ¿Se sabe dónde acudir si aparece una complicación?
Si alguna de estas respuestas es negativa, la recomendación distrital es detener el proceso, buscar información y verificar las condiciones antes de continuar.
La verificación también comprende comprobar que el establecimiento se encuentre habilitado, que el profesional cuente con la formación requerida y que los productos utilizados tengan registro sanitario vigente, fecha de vencimiento y condiciones adecuadas de empaque.
¿Cuándo debe verificarse la habilitación de una IPS en el REPS?
Cuando la intervención corresponda a un servicio de salud o deba ser realizada por profesionales sanitarios, la Secretaría establece una verificación adicional: comprobar que la Institución Prestadora de Servicios de Salud (IPS) esté inscrita y habilitada en el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud (REPS) para ofrecer específicamente el servicio correspondiente.
En el caso de centros de estética sometidos a vigilancia sanitaria, la entidad también recomienda consultar el concepto higiénico-sanitario del establecimiento. Así, la estrategia diferencia entre la revisión de las condiciones sanitarias de los centros de estética y la comprobación de habilitación en el REPS cuando la intervención corresponde propiamente a un servicio de salud.
No todos los servicios anunciados bajo la categoría de estética implican las mismas condiciones, pero aquellos que constituyen intervenciones de salud requieren las verificaciones previstas para los prestadores y profesionales responsables.
¿Cómo podrá la ciudadanía reportar posibles irregularidades?
La Secretaría Distrital de Salud informó que mantendrá las acciones de Inspección, Vigilancia y Control sobre establecimientos que puedan representar riesgos para la población y pidió a la ciudadanía reportar posibles irregularidades.
Los reportes podrán realizarse mediante la línea 601 3649550, opción 1, o a través del correo electrónico [email protected]. Para el Distrito, la participación comunitaria forma parte del esquema preventivo orientado a identificar tempranamente condiciones que puedan comprometer la seguridad de los usuarios.
Con la nueva estrategia, Bogotá articula vigilancia sanitaria y educación al usuario alrededor de una regla sencilla: cuando un procedimiento atraviesa la piel, la decisión debe estar acompañada de verificación. El énfasis institucional recae en conocer quién interviene, confirmar dónde se realiza el procedimiento, revisar las condiciones del establecimiento y verificar los productos utilizados antes de aceptar la intervención.



