La licitación para la remodelación y ampliación del Hospital San Juan de Dios y Materno Infantil de Bogotá quedó en el centro de una solicitud de suspensión de la Procuraduría General de la Nación. El organismo de control pidió a la Agencia Nacional Inmobiliaria Virgilio Barco Vargas (ANIM) y a la fiduciaria DaviBank detener el proceso, luego de recibir múltiples denuncias sobre posibles irregularidades en la contratación y en la selección del futuro contratista.
El proceso compromete $292.914.398.255 en recursos públicos y corresponde a un proyecto de infraestructura hospitalaria que la Procuraduría calificó como relevante para Bogotá. La solicitud fue formulada por la Procuraduría Primera Delegada para la Vigilancia de la Función Pública, que además pidió analizar a profundidad las advertencias presentadas alrededor de la licitación.
¿Por qué la Procuraduría pidió suspender la licitación?
La solicitud está sustentada en varios aspectos identificados alrededor del proceso de contratación. La Procuraduría señaló la ausencia de soportes claros para la financiación del proyecto, así como inconsistencias en la evaluación final de los proponentes. A estas observaciones se suma una deficiencia en el cumplimiento de los principios de publicidad e igualdad durante el proceso.
Estas situaciones fueron expuestas después de que el organismo recibiera múltiples denuncias sobre posibles irregularidades relacionadas con la contratación para la intervención del Hospital San Juan de Dios y Materno Infantil. El ente de control centró sus advertencias en aspectos financieros y en las condiciones bajo las cuales se adelantó la selección del futuro contratista.
Indicadores financieros tampoco tendrían soportes documentales
La Procuraduría también encontró observaciones relacionadas con los indicadores financieros definidos dentro del proceso. Según la entidad, los valores fijados para liquidez, endeudamiento, cobertura de intereses, rentabilidad del patrimonio y rentabilidad del activo no cuentan con documentos que permitan sustentar cómo fueron determinados.
Este componente financiero se suma a las inquietudes relacionadas con los soportes para la financiación general del proyecto. La entidad incluyó ambos asuntos dentro de las razones que sustentaron la solicitud dirigida a la ANIM y DaviBank, junto con las observaciones identificadas en la evaluación de los participantes y en el cumplimiento de los principios que deben regir el proceso.
Más de $292 mil millones en recursos públicos están comprometidos
El valor involucrado en la licitación asciende exactamente a $292.914.398.255. Para la Procuraduría, la magnitud de los recursos públicos comprometidos es uno de los elementos que deben ser considerados frente a las situaciones advertidas, junto con la importancia que representa para Bogotá el proyecto de infraestructura hospitalaria relacionado con el San Juan de Dios y Materno Infantil.
Frente a este escenario, la Procuraduría Primera Delegada para la Vigilancia de la Función Pública pidió que las entidades responsables suspendan la licitación y profundicen en la revisión de las advertencias. La solicitud concentra así la atención sobre las condiciones bajo las cuales se adelanta una contratación de alto valor destinada a la remodelación y ampliación de este complejo hospitalario de Bogotá.
Procuraduría pide revisar a profundidad las advertencias
La petición enviada a la ANIM y a DaviBank plantea dos acciones concretas frente al proceso: suspender la licitación y analizar a profundidad las situaciones señaladas. La Procuraduría fundamentó esta solicitud en los hallazgos relacionados con la financiación, los indicadores financieros, la evaluación final de los proponentes y las condiciones de publicidad e igualdad identificadas alrededor de la contratación.
La revisión solicitada cobra especial importancia por la dimensión del proyecto y los recursos públicos involucrados. Con su solicitud, la Procuraduría busca que las advertencias planteadas sean examinadas con profundidad dentro de una contratación destinada a una intervención hospitalaria que representa una inversión superior a $292 mil millones para Bogotá.