El Ministerio de Salud cerró de manera definitiva el proceso de reconocimiento y pago de las vacunas contra la COVID-19 aplicadas en Colombia entre el 17 de febrero de 2021 y el 31 de diciembre de 2022. La medida aplica para las dosis que fueron registradas en PAIWEB hasta el 31 de enero de 2024 y que cumplieron con las condiciones de calidad del dato. La decisión fue formalizada mediante la Resolución 0199 de 2026, que modifica los artículos 7 y 8 de la Resolución 166 de 2021, previamente ajustada por la Resolución 2332 de 2023.
Con esta resolución, el Ministerio formaliza el cierre administrativo y financiero derivado del Plan Nacional de Vacunación, estrategia liderada por el Gobierno nacional durante la pandemia para garantizar el acceso gratuito y equitativo a la inmunización de la población residente en el territorio colombiano. La medida también ratifica que el Sistema de Información Nominal PAIWEB es la fuente oficial utilizada para validar las dosis aplicadas dentro de este proceso.
Durante 2021 y 2022 se aplicaron más de 90 millones de dosis contra la COVID-19 en el país. De ese total, cerca de 85 millones cuentan con registro en PAIWEB y aproximadamente 82 millones ya fueron validadas y liquidadas por las empresas responsables del aseguramiento, entre ellas las EPS. Estos datos muestran que el proceso de reconocimiento y pago avanzó sobre una base de verificación técnica y registro nominal.
El cierre fija las condiciones para el reconocimiento de las dosis
La resolución deja establecidas de manera precisa las condiciones bajo las cuales una dosis podía entrar al proceso de reconocimiento y pago. No bastaba con que la vacuna hubiera sido aplicada entre febrero de 2021 y diciembre de 2022. También era necesario que esa aplicación estuviera registrada en PAIWEB hasta el 31 de enero de 2024 y que cumpliera con las condiciones de calidad del dato exigidas dentro del proceso.
Este punto es relevante para las entidades aseguradoras, las IPS vacunadoras y los equipos administrativos del sistema de salud porque confirma que el reconocimiento económico de las vacunas dependía tanto de la aplicación como del registro adecuado de la información. En este esquema, la trazabilidad del dato se convirtió en una condición central para la validación y la posterior liquidación de las dosis reportadas.
El Ministerio precisó que el mecanismo de reconocimiento y pago se ejecuta a través de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres con base en los registros cargados en PAIWEB. Ese sistema constituye la fuente oficial para validar las dosis aplicadas según su modalidad, ya sea intramural, extramural urbana o extramural rural dispersa. La definición de estas modalidades también hace parte de la estructura técnica que permitió ordenar y verificar la operación en todo el territorio nacional.
La calidad del dato fue clave en la validación y liquidación
El Ministerio adelantó un proceso riguroso y transparente de revisión de la calidad del dato registrado en PAIWEB. Solo después de esa verificación puso a disposición las bases de datos para que las empresas responsables del aseguramiento realizaran la validación y la liquidación correspondiente.
Asi mismo, el procedimiento también contempló la posibilidad de que los actores del sistema presentaran diferencias o inconformidades cuando las identificaran. Esto muestra que la revisión no se limitó a un cruce automático de información, sino que incluyó una etapa de contraste y depuración antes del pago. En términos operativos, ese componente dio soporte técnico al cierre del proceso y permitió consolidar una base validada de dosis reconocidas.
Para el sistema de salud, este punto deja una señal concreta sobre el valor del registro oportuno y de la consistencia de la información en intervenciones financiadas con recursos públicos. En el caso de la vacunación contra la COVID-19, el dato registrado en PAIWEB fue el soporte para determinar qué dosis podían entrar en el proceso oficial de reconocimiento y pago definido por el Ministerio.
Balance de una operación nacional de gran escala
El cierre del proceso se enmarca dentro del balance general del Plan Nacional de Vacunación, cuya implementación fue posible gracias al trabajo articulado entre el Ministerio de Salud, las entidades territoriales departamentales y distritales, las EPS, las entidades adaptadas, los administradores de regímenes especiales y de excepción, el Fondo Nacional de Salud de las personas privadas de la libertad y las IPS vacunadoras. Esa articulación permitió sostener la estrategia de vacunación en todo el territorio nacional y avanzar en la consolidación de su componente administrativo y financiero.
Por otra parte, esta coordinación consolidó una de las estrategias de salud pública más relevantes de la historia reciente del país, no solo por su alcance sobre millones de personas, sino también por las capacidades fortalecidas que dejó para futuros desafíos sanitarios. En ese contexto, el cierre del reconocimiento y pago no modifica el papel que tuvo la vacunación contra la COVID-19 en la respuesta nacional a la pandemia, pero sí ordena de manera definitiva su fase final desde el punto de vista normativo, técnico y financiero.
La Resolución 0199 de 2026 marca así el cierre de una ruta que combinó aplicación de vacunas, registro nominal, revisión de calidad del dato, validación por parte de las empresas responsables del aseguramiento y liquidación de las dosis reconocidas. El balance final es concreto: más de 90 millones de dosis fueron aplicadas, cerca de 85 millones quedaron registradas en PAIWEB y aproximadamente 82 millones ya fueron validadas y liquidadas dentro del proceso oficial definido por el Ministerio de Salud.



