La salud mental en Tunjuelito tendrá un componente de acompañamiento territorial dirigido a más de 200 personas que ya reciben atención médica, psicológica o psiquiátrica dentro del sistema de salud. La estrategia, desarrollada por la Subred Integrada de Servicios de Salud Sur E.S.E. y la Alcaldía Local, busca complementar esa atención mediante intervenciones en hogares y espacios comunitarios orientadas al autocuidado, la recuperación de rutinas, el fortalecimiento de las redes de apoyo y la continuidad de los procesos de recuperación.
La iniciativa parte de una premisa concreta: la recuperación no se limita al encuentro con el profesional de salud. Una vez termina la consulta, las personas regresan a entornos familiares y sociales en los que pueden persistir factores de riesgo, dificultades para retomar actividades cotidianas o barreras para mantener las recomendaciones terapéuticas. En ese punto se concentra la intervención planteada para la localidad.
El programa se ejecuta dentro del Convenio Interadministrativo 559 de 2025 y del proyecto de inversión local 2820 “Salud y bienestar para Tunjuelito”, financiado por el Fondo de Desarrollo Local. La inversión supera los $300 millones.
Salud mental en Tunjuelito: del seguimiento clínico al entorno cotidiano
El componente diferencial de la estrategia está en trasladar parte del acompañamiento al lugar donde transcurre la vida diaria de los participantes. Equipos interdisciplinarios de la Subred Sur se desplazan hasta los hogares y realizan intervenciones según las características identificadas en cada caso.
Estos equipos están conformados por psicólogos, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales y psiquiatras, quienes acompañan tanto a las personas beneficiarias como, cuando las condiciones lo permiten, a sus familias. La intervención contempla la identificación de capacidades individuales, factores de riesgo, redes de apoyo y situaciones que requieren un seguimiento adicional.
A partir de esa valoración se trabajan aspectos como manejo de emociones, recuperación de rutinas, fortalecimiento de hábitos saludables y reconocimiento de los momentos en los que se debe solicitar ayuda. Un elemento relevante es que la estrategia no pretende sustituir la atención especializada: cuando el equipo detecta una situación que la requiere, se activa la ruta correspondiente dentro del sistema de salud.
Así, el modelo descrito funciona como un complemento territorial de la atención clínica ya existente y no como un servicio independiente de diagnóstico o tratamiento.
Personas mayores, salud mental y otros grupos concentran la intervención
La estrategia no se dirige a una población homogénea. Se identifican cuatro grupos vinculados hasta el momento: personas mayores, ciudadanos con alteraciones en salud mental, personas afectadas por accidentes de tránsito y participantes de una línea de trabajo asociada al Foro Local de Libertades Religiosas.
| Grupo reportado | Participantes |
|---|---|
| Personas mayores | 56 |
| Personas con alteraciones en salud mental | 80 |
| Personas afectadas por accidentes de tránsito | 26 |
| Participantes vinculados al Foro Local de Libertades Religiosas | 50 |
| Total reportado hasta el momento | 212 |
Centro de Escucha San Benito complementa las intervenciones domiciliarias
El acompañamiento no ocurre exclusivamente en los hogares. Cuando el proceso individual lo requiere, los participantes pueden continuar las actividades en el Centro de Escucha San Benito, donde se realizan sesiones grupales y acciones enfocadas en fortalecimiento emocional, autocuidado, construcción de redes de apoyo y recuperación de proyectos de vida.
Las acciones de promoción y prevención llegan a espacios de la localidad con actividades que buscan abordar prejuicios relacionados con la salud mental, reforzar las redes cercanas y promover la búsqueda de ayuda como parte del cuidado.
La participación de las familias también está contemplada cuando las características de cada caso lo permiten. El planteamiento es integrar el acompañamiento profesional con el entorno cercano del paciente, especialmente en aspectos relacionados con soporte cotidiano y redes de apoyo.
¿Qué aporta el acompañamiento comunitario al proceso de recuperación?
Desde la perspectiva operativa descrita en el proyecto, el valor de la estrategia radica en intervenir aspectos que no siempre pueden abordarse dentro de una consulta convencional. La Subred Sur plantea que el fortalecimiento de redes de apoyo y la psicoeducación pueden contribuir a consolidar factores protectores, favorecer la participación de las personas en su recuperación y reducir el estigma en los territorios.