La OPS activó su Sistema de Gestión de Incidentes (SGI) para coordinar acciones de preparación regional ante el brote de ébola Bundibugyo reportado en África central. Aunque no se han notificado casos en las Américas y el riesgo regional se mantiene bajo según la evaluación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la decisión de la OPS responde a la naturaleza impredecible de la importación de agentes infecciosos en contextos de alta movilidad internacional.
La colaboración con los ministerios de salud nacionales se centra en reforzar la vigilancia epidemiológica, fortalecer la capacidad diagnóstica de laboratorio y consolidar protocolos de prevención y control de infecciones. El objetivo operativo es permitir la detección, aislamiento y atención oportuna de casos sospechosos, reduciendo al mínimo el riesgo de transmisión secundaria, especialmente entre personal sanitario.
Escenario actual: cifras y dinámica epidemiológica en África
Al 2 de junio de 2026, el brote de enfermedad por el virus del Ébola, causado por la cepa Bundibugyo, continúa activo en la República Democrática del Congo y Uganda:
- República Democrática del Congo: 344 casos confirmados, 60 fallecimientos y 116 casos sospechosos en investigación. Las provincias afectadas incluyen Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur.
- Uganda: 15 casos confirmados, una muerte y reportes de infección entre trabajadores de la salud en dos distritos.
La OMS califica el riesgo como muy alto a nivel nacional en los países afectados, alto a nivel regional en África y bajo a nivel global. Para el sistema colombiano, este gradiente de riesgo refuerza la necesidad de monitoreo sostenido, especialmente en puntos de ingreso internacional y en la red de laboratorios de referencia.
La preparación técnica: sesiones, guías y alianzas internacionales
Como parte de la estrategia de preparación, la OPS organizó el 3 de junio una sesión técnica que reunió a 394 participantes de 30 países de la región, incluidos equipos de los ministerios de salud y representantes de la Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos (GOARN). Entre los temas abordados destacaron el diagnóstico de laboratorio y la bioseguridad, el manejo clínico, la evacuación médica y los procedimientos para entierros seguros.
La sesión contó con la participación de panelistas y expertos de la OPS, la OMS, universidades como Johns Hopkins y Oxford (ISARIC), Médicos Sin Fronteras (MSF) y el Hospital de la Universidad de São Paulo. La colaboración técnica transnacional busca estandarizar protocolos y compartir lecciones aprendidas en la respuesta a brotes recientes.
Una segunda sesión está prevista para el 10 de junio, con énfasis en el despliegue de expertos a través de GOARN y el uso de herramientas digitales como Go.Data para el rastreo de contactos. Se destacan como antecedentes la experiencia en Brasil con sarampión y en Uganda con ébola, elementos relevantes para la planificación regional.
Guías, insumos y laboratorios: las acciones concretas en marcha
La OPS ha publicado guías técnicas para la recolección, manipulación, embalaje y transporte seguro de muestras, así como para el procesamiento e inactivación de laboratorio. Estas orientaciones buscan minimizar riesgos de bioseguridad y asegurar la calidad diagnóstica, especialmente en laboratorios con capacidad de nivel 3 o superior.
En paralelo, la Organización coordina el envío de materiales y reactivos para la detección molecular del ebolavirus Bundibugyo a países con capacidad de bioseguridad adecuada, según evaluaciones de riesgo. El acceso a reactivos y equipos de protección personal depende de la planificación anticipada y del uso de herramientas para estimar necesidades en escenarios de triaje, atención, limpieza y entierros seguros.
La colaboración internacional se refleja en el apoyo logístico para el envío de muestras a laboratorios de referencia como el CDC de Atlanta. En mayo de 2026, la OPS facilitó la transferencia de muestras desde Bahamas tras la identificación de viajeros provenientes de zonas afectadas; ambos casos resultaron negativos, pero el proceso validó la ruta de análisis en tiempo real.
Implicaciones para Colombia: vigilancia en frontera y capacidades de laboratorio
Colombia, como país con alta conectividad aérea y terrestre, enfrenta el reto de mantener capacidades reforzadas en vigilancia de viajeros, notificación de casos sospechosos y preparación de laboratorios de referencia. El antecedente de la pandemia por COVID-19 y la experiencia en respuesta a alertas por fiebre hemorrágica han evidenciado la importancia de protocolos actualizados y simulacros periódicos.
El Ministerio de Salud y Protección Social, en coordinación con el Instituto Nacional de Salud, deberá revisar la disponibilidad de insumos críticos, asegurar la capacitación en bioseguridad y actualizar los procedimientos de manejo y derivación de muestras sospechosas de ébola. El uso de herramientas como Go.Data y la integración en redes internacionales (GOARN) permite fortalecer la trazabilidad y el control de contactos.
Vacunas y tratamientos: el vacío frente a Bundibugyo
Actualmente, no existen vacunas ni tratamientos autorizados para el ébola causado por el virus Bundibugyo. La atención de apoyo temprana es la principal intervención para mejorar la supervivencia. Este hecho condiciona la preparación: la respuesta sanitaria depende de la vigilancia, el aislamiento, el rastreo de contactos y la participación comunitaria. El acceso a tecnologías emergentes dependerá del avance de investigaciones internacionales y de futuras decisiones regulatorias de la OMS y la OPS.


