CONSULTORSALUD estuvo presente en el Cuarto Simposio de Soluciones Exitosas de Entidades Aliadas del Sector Hospitalario, celebrado este 28 de julio en Corferia. La financiación del sistema, la actualización del Plan de Beneficios en Salud, la formación del talento humano y la medición de la innovación concentraron la conversación entre la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas —ACHC— y Johnson & Johnson MedTech.
El diálogo reunió a Juan Carlos Giraldo Valencia, director general de la ACHC, y a Juan Camilo Giraldo, General Manager North LATAM de Johnson & Johnson MedTech. Aunque la discusión partió de la compleja coyuntura del sistema de salud, también puso el foco en las decisiones que prestadores, industria y talento humano pueden impulsar para mejorar la atención.
La red mixta como una fortaleza del sistema de salud
Uno de los primeros asuntos abordados fue la composición de la red de prestadores. Juan Carlos Giraldo señaló que la coexistencia de instituciones públicas, privadas y mixtas ha permitido sostener la prestación durante diferentes crisis, además de combinar capacidades, experiencias y formas de responder a las necesidades de los territorios.
“Hay una fortaleza en una red mixta de prestadores de salud”, afirmó. Durante su intervención indicó que Colombia cuenta con 61.602 prestadores y cerca de 229.000 servicios habilitados, cifras que presentó como evidencia de una infraestructura sanitaria que va más allá de las clínicas y hospitales tradicionalmente reconocidos.
Para el director general de la ACHC, esa capacidad instalada no se sostiene únicamente con recursos financieros. También depende de la vocación y del compromiso del talento humano que continúa operando en medio de las dificultades. A su juicio, la diversidad de actores obliga al sistema a construir acuerdos, pues ningún subsector puede asumir que tiene la capacidad de funcionar de manera aislada.
“Hay desvaríos que hacen pensar que lo público está en contra de lo privado”, advirtió Juan Carlos Giraldo. La distribución de los servicios por niveles de complejidad y territorios, agregó, hace necesaria la complementariedad entre prestadores públicos y privados.
Plan de Beneficios y UPC: una conversación pendiente
La sostenibilidad ocupó buena parte del diálogo, pero no se limitó a la discusión sobre el valor de la Unidad de Pago por Capitación —UPC— o las tarifas reconocidas a los prestadores. Juan Carlos Giraldo planteó que el sistema necesita revisar simultáneamente qué servicios garantiza, cómo los financia y cuáles intervenciones generan mayor valor para la población.
“El Plan de Beneficios en Salud es un patrimonio de la sociedad, es un estado de bienestar. Hay que defenderlo, pero debe pasar por una conversación sobre lo que está dentro”, manifestó.
La revisión, explicó, debe realizarse con criterios estrictos de medicina basada en la evidencia y sin desconocer los avances alcanzados en materia de protección social. También consideró necesario evaluar si el diseño del Plan de Beneficios y su financiación responden a los cambios epidemiológicos y demográficos del país.
Como ejemplo, mencionó que una proporción importante de las enfermedades crónicas comienza a desarrollarse durante la adolescencia, mientras que las intervenciones dirigidas a esos grupos etarios no siempre cuentan con una financiación suficiente o claramente diferenciada. La discusión, por tanto, no debería concentrarse únicamente en atender la enfermedad cuando ya se ha consolidado.
Un rediseño financiero más allá de la distribución
Juan Carlos Giraldo sostuvo que el sistema ha concentrado buena parte de sus discusiones en la manera como se distribuyen los recursos, sin resolver el problema de suficiencia de la bolsa disponible.
“En sostenibilidad cabe todo, pero se requiere que haya un rediseño financiero del sistema de salud”, afirmó.
El director de la ACHC describió la situación como una “crisis de éxito”: el país amplió derechos, coberturas y prestaciones, pero esos avances implican costos que deben ser reconocidos dentro del modelo financiero. En ese escenario, discutir solamente quién recibe los recursos o cómo se reparten resulta insuficiente si la financiación total no responde a las obligaciones asumidas.
“La plata no alcanza”, sostuvo Giraldo al pedir que la discusión abandone la polarización y permita construir una posición común frente al desfinanciamiento. El planteamiento no desconoció la necesidad de revisar la eficiencia del gasto, pero advirtió que la competencia por una bolsa estrecha continuará aumentando las tensiones entre los actores.
Innovación con medición y cultura organizacional
Desde la perspectiva de Johnson & Johnson MedTech, Juan Camilo Giraldo planteó que la calidad debe convertirse en un elemento habilitador para construir acuerdos y orientar las decisiones. Reconoció que el sistema se encuentra desbalanceado, pero pidió que la conversación no se limite a enumerar sus problemas.
“Ya sabemos que todo está mal, pero debemos conversar para hacer lo que sí está en nuestras manos”, señaló.
En materia de transformación tecnológica, advirtió que la innovación no consiste únicamente en adquirir equipos, plataformas o herramientas digitales. Antes de implementar una solución, las instituciones deben conocer su nivel de preparación, establecer objetivos y definir indicadores que permitan comprobar si el cambio produjo resultados.
“La innovación está atada a la medición”, aseguró. “No solo es tecnología, sino cultura organizacional”.
El directivo también advirtió que las organizaciones sometidas a una presión financiera constante pueden abandonar la planeación de largo plazo. Cuando las instituciones entran en “modo supervivencia”, explicó, las decisiones se concentran en resolver la operación inmediata y se distancian de las capacidades necesarias para responder a los desafíos futuros.
Formación médica y atención basada en valor
La actualización del talento humano apareció como otra condición para que la tecnología se traduzca en mejores resultados. Juan Camilo Giraldo sostuvo que la educación de los profesionales y residentes debe vincularse con las nuevas herramientas disponibles para el cuidado del paciente.
A su juicio, la incorporación de tecnología suele analizarse únicamente desde el aumento de costos, sin considerar integralmente sus posibles efectos sobre la calidad, la oportunidad y los resultados clínicos. Mantener modelos de formación basados en técnicas desactualizadas podría ampliar la distancia entre las capacidades institucionales y los cambios que atraviesa la atención en salud.
Juan Carlos Giraldo relacionó esta reflexión con el trabajo adelantado por la ACHC en atención basada en valor. Indicó que más de 70 instituciones han participado en un esquema orientado a transformar la atención y señaló la necesidad de avanzar hacia una tercera cohorte.
El enfoque presentado no equipara valor con reducción de costos, sino con la obtención de mejores resultados clínicos, mayor calidad y una experiencia aceptable para los pacientes mediante un uso más pertinente de los recursos.
Inteligencia artificial para acelerar el ciclo de ingresos
Durante la jornada de la mañana, Brenda Olaya, directora TIC de la Clínica Nuestra Señora de los Remedios de Cali, presentó una experiencia de aplicación de inteligencia artificial al armado y radicación de cuentas médicas.
La institución identificó que el proceso se encontraba distribuido entre diferentes áreas y personas, lo que generaba demoras, documentos incompletos y errores asociados con el renombramiento manual de archivos. La herramienta implementada permitió ordenar, clasificar y tipificar los soportes necesarios para presentar las cuentas.
Olaya aclaró que el propósito no era reducir personal, sino reorganizar el proceso y facilitar su apropiación por parte de los trabajadores. La implementación enfrentó resistencias iniciales, por lo que fue necesario capacitar al equipo y construir la solución de manera conjunta.
La clínica reportó un aumento del 33 % en la radicación y envío de cuentas, mientras que la frecuencia pasó de mensual a diaria. También informó una reducción del 94 % en el tiempo requerido para armar una cuenta de cirugía ambulatoria y una disminución cercana al 80 % en el tiempo relacionado con su preparación y envío. Los resultados incluyeron menos errores humanos y devoluciones.
Del registro manual a la trazabilidad de los dispositivos
Lina Mendoza, Business Development & Sales Manager SGM de B. Braun Medical, abordó los retos de trazabilidad de los dispositivos médicos reutilizables y afirmó que aproximadamente el 80 % de las centrales de endoscopia todavía realiza estos registros manualmente.
Mendoza se refirió a la Resolución 914 de 2025 y al fortalecimiento de los procesos de trazabilidad durante el reprocesamiento de dispositivos médicos y elementos reutilizables. Explicó que el seguimiento debe permitir reconstruir cada etapa: salida de la central, limpieza, desinfección, esterilización, disponibilidad para un nuevo procedimiento y asociación con el paciente en quien fue utilizado.
El reto, sostuvo, es pasar de bitácoras y libros diligenciados por los operarios a sistemas capaces de generar registros completos y verificables. La digitalización no solo facilitaría el control del inventario, sino que permitiría identificar fallas dentro del ciclo de reprocesamiento y fortalecer la seguridad del paciente.
Las experiencias presentadas en Corferias mostraron que la inteligencia artificial y la automatización ya pueden producir mejoras cuantificables en procesos hospitalarios. Sin embargo, el diálogo central dejó una conclusión más amplia: para que esas soluciones dejen de ser experiencias aisladas, el sistema necesita financiación suficiente, instituciones preparadas para el cambio, talento humano actualizado y una innovación evaluada a partir de resultados.