El Gobierno nacional ajustó el calendario para la entrada plena del Registro Universal de Ingresos, RUI, y aplazó hasta el 31 de octubre de 2026 la transición de las personas que, al 31 de julio de 2026, estén identificadas o focalizadas con información del Sisbén. La decisión quedó establecida en el Decreto 0662 de 2026 y busca dar más tiempo a las entidades públicas para preparar el cambio, informar a la ciudadanía y evitar que el paso hacia el nuevo registro genere interrupciones en subsidios, programas y servicios sociales.
La medida no representa una salida automática de beneficiarios ni una suspensión de los programas sociales. Su alcance principal es ordenar el cambio hacia un nuevo sistema de información que el Gobierno utilizará para apoyar la focalización de la oferta social, especialmente en subsidios y programas dirigidos a población vulnerable.
¿Por qué el Gobierno aplazó la transición al RUI?
El decreto reconoce que el país aún necesita completar actividades de preparación antes de que el RUI pueda operar como referencia para las entidades encargadas de programas sociales. Aunque ya existen avances en la construcción del registro y en la integración de información, el Gobierno consideró necesario ampliar el margen de implementación para evitar decisiones apresuradas o fallas en la identificación de la población beneficiaria.
El punto de fondo es que el cambio no consiste únicamente en reemplazar una base de datos por otra. Las entidades deberán revisar sus programas, ajustar sus procesos internos y explicar a los ciudadanos cómo se aplicará el nuevo registro en cada oferta. Sin esa preparación, el tránsito podría generar dudas en usuarios que dependen de subsidios o apoyos estatales.
Entre las tareas que deberán realizar las entidades están:
- Revisar el posible impacto del cambio sobre beneficiarios y potenciales beneficiarios.
- Definir qué grupos harán parte del periodo de transición.
- Establecer canales de atención para resolver dudas ciudadanas.
- Publicar la ruta que seguirá cada programa.
- Informar con claridad las condiciones bajo las cuales se aplicará el RUI.
¿A quiénes cobija el aplazamiento?
El nuevo plazo cobija a quienes ya estaban identificados o focalizados con información del Sisbén en la fecha de corte definida por el decreto. Para esa población, la transición tendrá un periodo adicional, lo que evita que el cambio se aplique de manera inmediata o sin una ruta institucional clara.
La norma tampoco cambia por sí sola las reglas de cada subsidio o programa social. Cada entidad deberá precisar cómo usará el RUI, qué condiciones aplicará y qué efectos tendrá la transición sobre sus beneficiarios. Por eso, la información oficial de cada programa será clave para evitar confusión o interpretaciones equivocadas.
| Punto clave | Qué significa |
|---|---|
| Población cobijada | Personas identificadas o focalizadas con información del Sisbén según el corte fijado por el decreto |
| Alcance del aplazamiento | Más tiempo para completar el paso hacia el RUI |
| Responsables | Entidades que administran subsidios, programas y servicios sociales |
| Efecto inmediato | No hay salida automática de beneficiarios por la expedición del decreto |
Las entidades deberán explicar cómo harán el cambio
Uno de los elementos más importantes del Decreto 0662 de 2026 es que obliga a las entidades a adoptar y publicar su propio esquema de transición. Ese documento deberá indicar cómo se hará el proceso, qué actividades se adelantarán y cuáles serán los mecanismos de atención para la ciudadanía.
Esta obligación es relevante porque no todos los programas sociales funcionan igual. Algunos tienen criterios propios de acceso, permanencia o salida, y por eso el impacto del RUI dependerá de la forma en que cada entidad lo incorpore en sus reglas. La transición, entonces, no será solo administrativa; también exigirá pedagogía y comunicación pública.
El cambio al RUI exigirá claridad para evitar incertidumbre
El decreto mantiene la intención del Gobierno de avanzar hacia el Registro Universal de Ingresos como herramienta para organizar mejor la oferta social. Sin embargo, también reconoce que el proceso requiere más tiempo para que las entidades lo apliquen sin afectar la continuidad de los programas.
En el sector salud, la norma no modifica las reglas de atención médica ni cambia directamente el aseguramiento. Su importancia está en la relación que existe entre varios programas sociales y la identificación de hogares vulnerables, personas con necesidades especiales o población que depende de apoyos públicos.
El reto ahora estará en la ejecución. Si las entidades publican rutas claras, abren canales de atención y explican oportunamente los cambios, el paso al RUI podrá desarrollarse con menor riesgo de confusión. Si la transición queda mal comunicada, el problema no será solo técnico, también podría convertirse en una fuente de incertidumbre para miles de usuarios que dependen de la oferta social del Estado.
Descargue aquí el Decreto 0662 de 2026:


