La Contraloría General de la República feneció la cuenta de la Administradora de los Recursos de Seguridad Social en Salud —ADRES correspondiente a la vigencia 2025, luego de una auditoría financiera con corte al 31 de diciembre. El proceso, desarrollado durante seis meses, concluyó con resultados satisfactorios para la entidad y consolidó un balance favorable por tercer año consecutivo en la actual administración.
El resultado adquiere relevancia porque la ADRES ocupa una posición estratégica en la administración de los recursos del sistema de salud. Por esa razón, la validación de sus estados financieros, de su gestión presupuestal y de sus controles internos no solo tiene un alcance contable, sino también institucional, en la medida en que incide sobre la confianza en la gestión de recursos públicos altamente sensibles.
¿Qué revisó la Contraloría en la auditoría a la ADRES?
La auditoría examinó las dos unidades ejecutoras de la entidad: la Unidad de Recursos Administrados —URA y la Unidad de Gestión General —UGG. Sobre ambas, el ente de control emitió una opinión sin salvedades frente a los estados financieros y entregó un concepto razonable sobre la gestión presupuestal, dos de los resultados con mayor peso técnico dentro del informe.
El pronunciamiento también fue favorable frente al fenecimiento de la cuenta o informe anual consolidado rendido mediante el Sistema de Rendición Electrónica de la Cuenta e Informes —SIRECI. Este componente es relevante porque conecta la calidad de la información financiera con el proceso formal de rendición ante la Contraloría.
Los principales resultados fueron:
- Opinión sin salvedades sobre los estados financieros de la URA y la UGG.
- Concepto razonable sobre la gestión presupuestal de ambas unidades ejecutoras.
- Pronunciamiento favorable sobre la cuenta o informe anual consolidado rendido en SIRECI.
- Plan de Mejoramiento calificado como efectivo, con retiro de acciones cumplidas.
- Control Interno Financiero considerado eficiente.
- Procedimientos de defensa judicial y seguimiento valorados como plenamente efectivos por primera vez.
Control financiero y defensa judicial consolidan el resultado
Uno de los componentes destacados fue la calificación del Control Interno Financiero como eficiente, sustentada en el diseño y la efectividad de los controles evaluados. Esta valoración amplía el alcance de la auditoría, porque no se limita a verificar cifras, sino que observa la capacidad de la entidad para mantener mecanismos internos de seguimiento sobre su operación financiera.
El Plan de Mejoramiento también recibió una evaluación favorable. La Contraloría lo calificó como efectivo e incluyó el retiro de acciones cumplidas, a partir del reporte de la Oficina de Control Interno en el SIRECI con corte al 31 de diciembre de 2025. Este resultado muestra que las acciones derivadas de procesos previos de control tuvieron seguimiento dentro de la ruta institucional de mejoramiento.
La defensa judicial fue otro punto relevante del informe. Por primera vez, el organismo de control señaló que los procedimientos de defensa judicial y seguimiento implementados por la ADRES son plenamente efectivos para garantizar el cumplimiento integral y oportuno de las órdenes impartidas por autoridades judiciales, un aspecto sensible por las implicaciones administrativas y financieras que pueden derivarse de estas decisiones.
¿Qué implican los ocho hallazgos identificados?
Aunque el balance general fue favorable, la auditoría estableció ocho hallazgos. Frente a estos casos, los responsables internos de la ADRES deberán definir las acciones de mejora correspondientes y llevarlas para aprobación del Comité Institucional de Coordinación de Control Interno de la entidad.
Este punto obliga a leer el resultado con equilibrio. El fenecimiento de la cuenta representa una decisión favorable del ente de control, pero no elimina la necesidad de ajustes internos. La calidad del proceso dependerá de que los hallazgos se traduzcan en medidas concretas, responsables definidos y seguimiento verificable.
En términos de control público, los hallazgos cumplen una función correctiva. Más que contradecir el resultado satisfactorio de la auditoría, abren una ruta para fortalecer procesos específicos y mantener activo el ciclo de mejora sobre la gestión institucional.
Una señal de confianza en medio de la presión financiera del sistema
El fenecimiento de la cuenta de la ADRES correspondiente a 2025 llega en un momento en el que el sistema de salud mantiene una alta presión sobre el uso, flujo y suficiencia de los recursos. En ese contexto, una auditoría con opinión sin salvedades, concepto presupuestal razonable y control interno eficiente aporta una señal de orden institucional sobre la entidad que administra recursos centrales del sistema.
El impacto de este resultado debe interpretarse con precisión. No resuelve por sí solo los problemas estructurales de financiamiento ni las tensiones acumuladas entre los actores del sistema, pero sí fortalece la credibilidad técnica de la ADRES frente a la información que reporta y a los mecanismos internos que soportan su gestión.
El reto ahora está en sostener ese desempeño y responder de manera efectiva a los ocho hallazgos identificados. Para que el resultado tenga efectos más allá del informe auditor, la entidad deberá convertir las acciones de mejora en avances verificables y mantener la transparencia como eje de la administración de los recursos de salud.


