Por: Steven MuellerSenior Product Manager, Avigilon en Motorola Solutions
En los años pospandemia, la violencia contra los centros de salud ha incrementado de forma exponencial, con las agresiones contra el personal y el daño a la propiedad siendo prácticamente parte del día a día en el sector. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, entre el 8% y el 38% de los trabajadores sanitarios sufren violencia física a lo largo de su carrera.
A pesar de que muchas clínicas y hospitales han reforzado sus protocolos de respuesta, la prevención sigue siendo una piedra en el zapato para muchos.
Para muchos, el principal objetivo de los centros de salud sería obtener una visibilidad clara, coherente y conforme al surgimiento de nuevas amenazas, desarrollando una infraestructura de seguridad capaz de detectar automáticamente y alertar a los operadores sobre riesgos específicos en espacios concurridos y complejos.
Es aquí donde entran las plataformas de sensores inteligentes y monitorización en tiempo real respaldan, generando alertas instantáneas y respuestas automatizadas ante eventos sospechosos, algo esencial para optimizar los esfuerzos de prevención.
Cuando se combinan con las soluciones de seguridad tradicionales, los sensores inteligentes ayudan al personal de seguridad a abordar las amenazas de forma proactiva.
Tipos de sensores inteligentes utilizados en la seguridad sanitaria
Para este fin, los nuevos sistemas están apoyándose en el Internet de las Cosas (IoT), ya que permite interconectar dispositivos tradicionales y modernos para modernizar los protocolos de seguridad. Esto incluye las cámaras de seguridad, sistemas de control de acceso, alarmas y sensores, que dejan de ser herramientas reactivas para volverse proactivas.
Estos dispositivos son especialmente efectivos al momento de vigilar las áreas de mayor riesgo, incluyendo salas de urgencias y cuartos de almacenamiento, pero también áreas comunes, que es donde suelen ocurrir la mayoría de los ataques contra el personal.
Al automatizar la respuesta, el personal de seguridad puede recibir alertas en tiempo real sobre actividad sospechosa, incluyendo ruidos, lenguaje corporal agresivo y accesos no autorizados.
Entre los tipos más habituales de sensores inteligentes utilizados para reforzar los sistemas de seguridad sanitaria se incluyen:
- Sensores de sonido: Los dispositivos se pueden programar para responder a voces alzadas, rotura de cristales, disparos y sonidos anómalos para informar al equipo de seguridad de amenazas concretas.
- Sensores de palabras clave habladas: Los sensores pueden utilizarse como botones de pánico fijos que activan sistemas de seguridad más amplios cuando se pronuncian palabras clave predefinidas.
- Sensores de movimiento: Los dispositivos instalados en zonas de alta seguridad, como salas de medicamentos y habitaciones de pacientes, pueden configurarse para avisar a los operadores de intentos de acceso no autorizado.
- Sensores de calidad del aire: Los sensores instalados en todo el recinto pueden alertar al personal de seguridad sobre problemas de calidad del aire derivados de contaminantes, gases nocivos y humo de vapeo.
- Sensores de seguimiento de activos: Los dispositivos fijados al equipo médico pueden ofrecer datos de localización en tiempo real para ayudar a prevenir y resolver robos internos y externos.
El impacto de los sensores inteligentes
Debido a lo impredecibles de los ataques a los centros de salud, la seguridad debe evolucionar hacia un enfoque proactivo donde, en vez de esperar a que ocurra una situación de riesgo y se notifique al personal de seguridad, sean los dispositivos de seguridad los que informen sobre cualquier indicio de riesgo antes de que se salga de control.
Estos dispositivos modernos, basados en tecnología moderna como la Inteligencia Artificial, se configuran mediante datos precisos para evitar los falsos positivos, creando alertas mucho más efectivas. Además, no sustituyen a las medidas tradicionales, sino que las complementan, para crear un impacto conjunto que favorece la toma de decisiones en tiempo real.
En escenarios críticos, por ejemplo, un sensor acústico puede activar alarmas y apoyar protocolos de bloqueo de accesos tras la verificación del evento, reduciendo el margen de reacción ante amenazas que suelen escalar rápidamente.
En casos donde la prevención no haya sido suficiente y la situación de riesgo haya transcurrido de forma ininterrumpida, estos dispositivos recopilan información para hacer el seguimiento adecuado según el caso, incluyendo la modificación de los protocolos, y el almacenamiento de evidencia para llevar a cabo acciones legales.
Cuando se trata de los beneficios específicos que podemos esperar de estos equipos inteligentes, podemos listar los siguientes:
- Respuesta automatizada ante situaciones de riesgo.
- Monitoreo en tiempo real de amenazas.
- Monitoreo en áreas privadas mediante sensores de ruido.
- Recopilación y análisis de datos para mejorar la toma de decisiones.
- Generación de informes para auditorías.
De este modo podemos ver que el valor no yace únicamente en la respuesta inmediata, sino también en implementar sistemas automatizados capaces entender patrones, ajustar turnos, reforzar puntos críticos y sustentar mejoras internas.
En un entorno complejo como el sanitario, esa combinación de detección, trazabilidad y capacidad de reacción empuja la seguridad hacia un enfoque más preventivo y menos reactivo, con decisiones respaldadas en datos.
Un enfoque más proactivo de la seguridad sanitaria
La rapidez con la que se identifica y aborda una amenaza suele determinar la gravedad de sus consecuencias. En entornos de alto riesgo y complejos como los centros sanitarios, unas respuestas de emergencia lentas y reactivas pueden poner en peligro a los profesionales y a los pacientes vulnerables.
Los sistemas de sensores inteligentes ayudan tanto a mejorar los tiempos de reacción como a ofrecer a los equipos de seguridad información basada en datos sobre las tendencias de seguridad, lo que permite a las organizaciones sanitarias planificar mejoras impactantes y medidas de seguridad proactivas diseñadas para disuadir y prevenir las amenazas más frecuentes.
Steven Mueller – Senior Product Manager, Avigilon en Motorola Solutions
Steven Mueller, Senior Product Manager de Avigilon Unity en Motorola Solutions, cuenta con más de una década de experiencia en producto dentro del sector de la videoseguridad. Posee un profundo conocimiento sobre cómo la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes pueden utilizarse para abordar los desafíos de seguridad y está comprometido con la creación de soluciones que faciliten la respuesta para aumentar la seguridad.




