La Secretaría de Salud Departamental y el Hospital Universitario La Samaritana presentaron oficialmente el Código Dorado, una estrategia que establece un mecanismo de respuesta inmediata para personas con riesgo de conducta suicida. Su propósito es mejorar la articulación entre los servicios de salud, las instituciones territoriales y las redes comunitarias, con el fin de garantizar atención especializada en el menor tiempo posible.
La iniciativa surge en un contexto en el que la salud mental exige respuestas integradas, no solo desde los servicios clínicos, sino también desde los entornos educativos, comunitarios, sociales, laborales y familiares. En esa línea, el Código Dorado busca cerrar brechas entre la detección temprana, la orientación inicial y el acceso efectivo a la atención.
La estrategia podrá activarse desde entornos educativos, comunitarios, sociales, laborales, culturales, deportivos, judiciales y de salud. Además, las líneas 123 y 106 funcionarán como canales de activación, luego de que sus operadores recibieran capacitación en primeros auxilios psicológicos e intervención en crisis.
Más de 6.500 Guardianes de la Vida en los 116 municipios
Uno de los componentes centrales del Código Dorado es la red de Guardianes de la Vida, integrada por más de 6.500 actores comunitarios e institucionales capacitados en los 116 municipios de Cundinamarca. Esta red tiene la función de identificar señales de alerta, orientar inicialmente a las personas y activar de forma temprana las rutas de atención.
La estrategia reconoce que la atención en salud mental no depende exclusivamente de la capacidad hospitalaria. También requiere que los actores cercanos a la comunidad puedan reconocer situaciones de riesgo y actuar de manera coordinada con los servicios formales de salud.
La secretaria de Salud de Cundinamarca, Neidy Adriana Tinjacá Rueda, señaló que el Código Dorado convoca al departamento alrededor de una causa “profundamente humana”: proteger la vida, cuidar la salud mental y fortalecer la capacidad de respuesta del talento humano frente a la conducta suicida.
EPS, IPS, autoridades locales y comunidad: una ruta articulada
El Código Dorado involucra a EPS, IPS, autoridades locales, organismos de emergencia, instituciones educativas, líderes comunitarios y redes de apoyo social. La lógica operativa de la estrategia consiste en conectar la identificación del riesgo con una respuesta institucional oportuna, evitando que las personas en crisis queden sin orientación o deban enfrentar barreras en el acceso a los servicios.
Según la normatividad nacional para el cuidado integral de la salud en personas con conducta suicida, los pacientes identificados con riesgo deben clasificarse como prioridad en los servicios de urgencias. En los casos de riesgo alto, la atención no debe superar los 30 minutos. La expectativa del departamento es que el Código Dorado facilite la aplicación efectiva de este estándar mediante una ruta más clara y articulada.
Este punto resulta relevante para los prestadores y aseguradores, pues la estrategia no se limita a una campaña de sensibilización. Implica fortalecer la respuesta asistencial, la clasificación del riesgo, la comunicación entre actores y la oportunidad en la atención.
Articulación con Semillas de Vida y redes territoriales
La implementación del Código Dorado se articula con Semillas de Vida, una iniciativa que durante 2026 ha capacitado a docentes, psicólogos, médicos, trabajadores sociales, orientadores escolares, organismos de socorro, Policía Nacional, comisarías de familia y otros actores estratégicos.
Esta articulación amplía el alcance de la estrategia, al integrar capacidades institucionales y comunitarias en torno a la detección temprana y el acompañamiento psicosocial. Además, Cundinamarca ha consolidado una red territorial de prevención y apoyo conformada por Centros de Escucha, Zonas de Orientación Escolar y Guardianes de la Vida.
Estos mecanismos permiten acercar la respuesta a los municipios y generar puntos de apoyo más próximos a las comunidades. En términos operativos, la red territorial puede facilitar la identificación de personas en riesgo, la orientación inicial y la activación de los canales correspondientes.
Un enfoque territorial para proteger la vida
La secretaria Tinjacá destacó que el Código Dorado propone una mirada integrada: por un lado, mejora la articulación de las rutas de atención y el manejo oportuno de los casos; por otro, reconoce la importancia del componente comunitario y territorial, donde las redes de apoyo son fundamentales para proteger la salud mental.
Desde una perspectiva de política pública, este enfoque es relevante porque traslada parte de la respuesta preventiva hacia los entornos donde ocurren las primeras señales de alerta. Para el sector salud, el desafío estará en garantizar que la activación comunitaria se traduzca en acceso efectivo, atención prioritaria y continuidad del acompañamiento.
La estrategia también plantea retos de coordinación intersectorial. La participación de instituciones educativas, autoridades locales, comisarías de familia, organismos de emergencia y servicios de salud exige protocolos claros, canales de comunicación funcionales y capacidad de respuesta en los diferentes niveles del sistema.
Cundinamarca fortalece la atención en crisis
Con la puesta en marcha del Código Dorado, Cundinamarca amplía las herramientas disponibles para la protección de la vida y el acceso oportuno a la atención en salud mental. La estrategia combina capacitación territorial, redes comunitarias, canales de activación y priorización asistencial para personas con riesgo de conducta suicida.
La apuesta departamental se concentra en fortalecer la detección temprana, mejorar la respuesta institucional y reducir los tiempos de atención en situaciones de crisis. Para los actores del sistema de salud, el Código Dorado representa una ruta que busca ordenar responsabilidades, conectar niveles de atención y consolidar una respuesta más cercana, humana y efectiva en salud mental.
“Estoy convencida de que el trabajo articulado entre las instituciones, los equipos de salud y las comunidades es clave para avanzar hacia una atención más cercana, más humana y más efectiva. Hoy reafirmamos nuestro compromiso con la salud mental y con el bienestar de todos los cundinamarqueses”, concluyó la secretaria de Salud de Cundinamarca.