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Algoritmo para ferropenia

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Un algoritmo diagnóstico para la ferropenia. Jordi Juncàa. Servicio de Hematología. Hospital Germans Trias i Pujol. Badalona. Barcelona. Med Clin (Barc) 2001; 116: 146-149

Es un hecho evidente que los cambios más espectaculares en el campo de la hematología en los últimos años se relacionan con los avances en el conocimiento básico de las diferentes hemopatías, en el trasplante autólogo o heterólogo de precursores hematopoyéticos, en los nuevos métodos de diagnóstico, en el empleo de tratamientos que combinan citostáticos con anticuerpos monoclonales, etc. Por este motivo puede parecer que dedicar unas páginas al diagnóstico de la anemia ferropénica raya en el anacronismo.

 

 

Sin embargo, la mayoría de hematólogos «generales» no opinaría lo mismo. Por una parte porque la anemia ferropénica sigue siendo la alteración hematológica de mayor prevalencia a escala mundial, porque la práctica clínica diaria indica que dicha alteración no siempre es fácil de diagnosticar, porque puede deberse a una lesión potencialmente grave y, finalmente, porque se trata de forma inadecuada muchas más veces de las que sería de desear. En este sentido, puede que dedicar unas líneas al diagnóstico analítico de la anemia ferropénica no esté de más.

En su presentación más característica este diagnóstico no presenta grandes dificultades. Como todos los libros de texto indican, la anemia ferropénica típica se presenta con unas alteraciones de los índices hematimétricos (microcitosis e hipocromía), junto con un descenso de la cifra de ferritina o de la saturación de transferrina. Pero no siempre es así. A continuación se revisarán las distintas alteraciones que pueden conducir al diagnóstico de anemia ferropénica.

Datos del hemograma

Toda la explicación que seguirá a continuación se basa en las cifras de referencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el diagnóstico de anemia: hemoglobina (Hb) inferior a 140 g/l en el varón o a 120 g/l en la mujer. Ante un hemograma que revela anemia, según las cifras mencionadas, la visión clásica indica que la presencia de microcitosis y de hipocromía es altamente indicativa de anemia ferropénica. Sin embargo, esto no siempre es así. La microcitosis refleja la adaptación de un continente ­el hematíe­ a un contenido ­la Hb­, por lo que es muy frecuente que en una situación de ferropenia el volumen corpuscular medio (VCM) aún no haya llegado a alterarse. Cabe también la posibilidad de que el paciente esté afectado de otro proceso que curse con macrocitosis, desde una hepatopatía a un déficit de cobalamina, por lo que la aparente normalidad del VCM sería la resultante de dos o más anomalías que se compensan entre sí.

Cualquiera que sea el caso, lo que finalmente debe tenerse en cuenta es que la normalidad del VCM no excluye en absoluto la posibilidad de que el origen de una anemia sea una ferropenia. Además, debe tenerse en cuenta que la disminución del VCM puede también observarse en la anemia de los trastornos crónicos, las talasemias, ciertas hemoglobinopatías y algunos síndromes mielodisplásicos, por lo que no siempre es correcto asumir que una anemia microcítica es una anemia ferropénica.

Otra cosa es lo que sucede con la hipocromía, valorada por una disminución de la hemoglobina corpuscular media (HCM), probablemente el índice eritrocitario más importante, ya que es un reflejo fiel de la disminución en la síntesis de Hb y, por tanto, de su contenido en el hematíe. En una situación de ferropenia, la hipocromía es más frecuente que la microcitosis1. Sin embargo, no es infrecuente que en una situación de auténtica ferropenia la HCM, proporcionada sistemáticamente por los contadores celulares, sea normal. Esta situación puede deberse a que la anemia ferropénica se encuentra en una fase temprana.

Algunos contadores celulares actuales proporcionan otros índices que reflejan con mayor sensibilidad la existencia de una disminución en el contenido de Hb de los hematíes, como el porcentaje de hematíes hipocromos. Incluso con un VCM y una HCM normales, un porcentaje elevado de hematíes con hemoglobinización deficiente traduce una situación de ferropenia. La cifra a partir de la que se considera que este porcentaje es patológico se sitúa en un 2,5%2,3. Sin embargo, hay que tener en cuenta que un aumento de este porcentaje revela, de forma temprana, una deficiente hemoglobinización del hematíe, hecho que no siempre es atribuíble a una anemia ferropénica, ya que también puede deberse a una anemia de origen «inflamatorio» (anemia de los trastornos crónicos) o a un síndrome talasémico (aunque en este caso la acentuada disminución del VCM junto con el aumento del número de hematíes no suele plantear grandes problemas diagnósticos). Hay que recordar que no todos los tipos de contador celular proporcionan este dato, y que puede ser necesario recurrir a su estudio mediante citometría de flujo. En cualquier caso, representa un paso más hacia una mayor sensibilidad diagnóstica.

Otro parámetro relativamente nuevo es el contenido en Hb de los reticulocitos, que permite estudiar el mismo fenómeno, la hemoglobinización deficiente, pero en unas células más jóvenes que los hematíes circulantes, los reticulocitos. De esta forma, la disminución del contenido de Hb de estas células permite un diagnóstico todavía más temprano del estado de alteración de la síntesis de Hb por carencia de hierro. El valor a partir del cual debe considerarse que el paciente se encuentra en esta situación carencial está aún por determinar, pero se discute que se sitúa entre los valores de 26 y 28 pg por célula 4.

A pesar de que la hipocromía puede llegar a cuantificarse de la manera que se ha comentado, existe una forma mucho más simple de apreciarla, aunque para ello se requiera cierto grado de experiencia en la observación microscópica. En la anemia ferropénica plenamente establecida, no complicada por otras carencias ni por estados «inflamatorios» sobreañadidos, la simple observación del frotis sanguíneo pone fácilmente de relieve la microcitosis y la hipocromía. Aunque en estadios tempranos o en situaciones clínicas complejas los índices hematimétricos clásicos (VCM y HCM) puedan ser normales, siempre se observará en el frotis cierta cantidad de hematíes hipocromos, aunque su identificación dependa de la práctica del observador. Además, la anemia ferropénica se acompaña de algunas alteraciones morfológicas muy características, aparte de la microcitosis y la hipocromía, como la aparición de hematíes elongados (eliptocitos). Un estudio reciente5 ha puesto de manifiesto que, cuanto mayor es el porcentaje de eliptocitos en un frotis sanguíneo, mayores son la gravedad de la anemia y la intensidad de las alteraciones hematimétricas, sin que se observe correlación entre la intensidad de la eliptocitosis y la de las alteraciones bioquímicas típicas de la ferropenia: sideremia, saturación de transferrina, ferritina, etc. El comentario final de este trabajo remarca que «la evaluación microscópica de la morfología eritrocitaria sigue siendo una importante herramienta en la evaluación de la anemia ferropénica», algo que la mayoría de los hematólogos suscribiríamos.

Otro parámetro que suelen proporcionar la mayoría de contadores hematológicos actuales es la ADE o amplitud de distribución eritrocitaria, que no es más que una cuantificación del grado de anisocitosis. Cualquiera que observe un frotis de sangre periférica de una anemia ferropénica apreciará que, junto a hematíes minúsculos, coexisten otros de tamaño prácticamente normal (anisocitosis). No es de extrañar que esta alteración se refleje en un aumento de la ADE. En un estudio realizado en nuestro medio 6 encontramos que la ADE se elevaba en el 86,4% de los pacientes con anemia ferropénica (aunque todos tenían microcitosis).

De todo lo dicho podría extraerse la conclusión de que el diagnóstico de anemia ferropénica entraña una dificultad notable. No es exactamente así, pero vale la pena remarcar que un hemograma sin alteraciones, aparte de la anemia, no lo excluye. Como puede deducirse de lo que hasta ahora se ha comentado, el dato analítico más importante es la hipocromía, que puede ser evidente gracias a un descenso de la HCM, o más oculta, poniéndose de manifiesto sólo gracias al porcentaje de hematíes hipocromos, el contenido de Hb de los reticulocitos o la simple observación microscópica de la sangre periférica.

Otros estudios en sangre total

Un parámetro relativamente poco utilizado en el diagnóstico de la anemia ferropénica en el ámbito europeo es la determinación de protoporfirina eritrocitaria libre (PEL) o de su equivalente, la protoporfirina cinc (PPZn), por fluorimetría. El principio fisiológico en el que se basa su determinación es muy simple: el último paso en la síntesis del grupo prostético HEME es la incorporación de un átomo de Fe a la protoporfirina IX (PPIX) gracias a la hemesintetasa. Si esta enzima está inhibida (caso del saturnismo) o, sencillamente, no hay suficiente aporte de Fe, la PPIX «libre» (o conjugada con Zn, metal por el que tiene gran afinidad) aumenta. Existen hematofluorímetros de manejo extremadamente simple que permiten determinar la PEL con gran facilidad. Además, como para su determinación puede utilizarse sangre capilar, su uso en pediatría goza de cierto predicamento7. La elevación de la PEL traduce que la eritropoyesis es ferropénica, pero estrictamente hablando no es más que un reflejo de la falta de Fe suficiente para unirse a la PPIX, situación que también se produce en la llamada anemia de los trastornos crónicos o anemias «por bloqueo». En la anemia ferropénica su sensibilidad diagnóstica es relativa: supera el 95% cuando la anemia ya es microcítica e hipocroma (es decir, lleva un cierto tiempo instaurada) 6, pero cuando sólo puede hablarse de una depleción de los depósitos de Fe, o en fases muy iniciales de la eritropoyesis ferropénica, la PEL es normal. No obstante, tiene la gran ventaja de ser una técnica rápida, fácil, prácticamente exenta de coste de reactivos y es un buen indicador de la gravedad de la anemia: cuanto más grave sea y más tiempo de instauración lleve, más se eleva la concentración de PEL8. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta técnica explora sólo una de las fases del metabolismo del Fe: si la eritropoyesis es o no ferropénica. No proporciona ninguna información sobre depósitos de Fe en el organismo.

Parámetros séricos

Para el profano podría parecer que una anemia ferropénica debe cursar con una disminución de la sideremia. Sabemos que esto no es así y que, de hecho, la sideremia es un parámetro poco fiable para diagnosticar una ferropenia9. Esta falta de fiabilidad obedece a varias razones: la sideremia tiene un ritmo nictameral importante, con fluctuaciones que llegan hasta un 40% en el mismo individuo a lo largo del día. Por tanto, las condiciones de extracción deben ser rigurosas. Por otra parte, la ingestión de preparados multivitamínicos que contengan Fe, aunque sea en cantidades mínimas, puede falsear los resultados de la determinación. Además, en cuanto a la génesis de la anemia ferropénica, el Fe que interesa es el ligado a la transferrina, su transportador fisiológico, por lo que tiene poco sentido intentar explorar el metabolismo del Fe ciñéndose sólo a su concentración plasmática. Y para acabar de confundir, la sideremia también es baja en la anemia de los trastornos crónicos. Por todo ello, siempre que se explore una anemia probablemente ferropénica debe solicitarse la determinación de sideremia y la de transferrina o, mejor aún, de la capacidad total de transporte de hierro del suero (TIBC). El cociente entre la sideremia y la TIBC multiplicado por 100 proporciona el índice de saturación, un parámetro muy importante: cuando existe una situación de eritropoyesis ferropénica, el descenso de la sideremia se acompaña de un aumento de la capacidad sérica de transporte del metal, por lo que este índice, que normalmente se sitúa entre un 20 y un 40%, disminuye. Se considera que una disminución por debajo del 16% es diagnóstica de ferropenia, independientemente del estado de otros parámetros séricos, principalmente la ferritina. En la anemia de los trastornos crónicos, que cursa con sideremia baja, la concentración de transferrina no sólo no se eleva, sino que puede disminuir, por lo que su índice de saturación no sólo no desciende, sino que puede aumentar.

Otro parámetro relacionado con la transferrina es el llamado receptor soluble de la transferrina (rsTRF). Prácticamente todas las células del organismo expresan este receptor, aunque su mayor densidad se encuentra en la membrana de las células precursoras de la serie roja. Parte de este receptor pasa a la circulación sanguínea, y puede cuantificarse fácilmente mediante técnicas convencionales de laboratorio. Su concentración se eleva en dos tipos de circunstancias: cuando existe una carencia marcial intracelular, ya que la célula aumentará el número de receptores en su superficie para captar cualquier molécula de transferrina más o menos saturada de Fe. Por otra parte, si aumenta la masa de células eritroides, como es el caso de una hemólisis de cualquier etiología, un tratamiento con eritropoyetina o una anemia megaloblástica, la densidad del receptor de transferrina también aumenta, y la proteólisis de su porción extracelular se traduce en una mayor concentración plasmática. Con esta salvedad en cuenta, el aumento del rsTRF en plasma es un buen signo de la situación de carencia marcial. Su sensibilidad en el diagnóstico de anemia ferropénica no complicada es superior a la de la saturación de transferrina9. Sin embargo, su mayor valor debería radicar en la distinción entre una anemia ferropénica y la anemia de los trastornos crónicos, problema que se plantea con cierta frecuencia en la población hospitalizada. Aunque la mayoría de los trabajos refieren que el empleo de rsTRF permite esta distinción 10-13, no todos los autores obtienen resultados inequívocos14,15.

Uno de los parámetros clásicos en el diagnóstico de la anemia ferropénica es la determinación de ferritina. Informa del estado de las reservas de Fe del organismo, por lo que ante un cuadro de anemia con un descenso de ferritinemia el diagnóstico de anemia ferropénica es prácticamente seguro, aunque podría darse la circunstancia de que una anemia de otro origen se desarrollara en un individuo con una disminución de las reservas de Fe. En la práctica, una anemia con hipoferritinemia se cataloga como anemia ferropénica y debe iniciarse un estudio sobre las causas de tal ferropenia y su corrección adecuada. Ésta es la situación en la mayoría de los casos en que la anemia se detecta en pacientes ambulatorios. Sin embargo, en el paciente hospitalizado la situación puede ser más compleja, ya que la ferritina es un reactante de fase aguda. Por esta razón en el paciente con una ferropenia real, pero que sufre un proceso infeccioso, inflamatorio o neoplásico, la ferritina puede aumentar de la misma manera que lo hace la velocidad de sedimentación globular (VSG), el fibrinógeno, la proteína C reactiva o las alfa 2 globulinas. La interpretación de una anemia en el paciente hospitalizado no debería hacerse sin disponer de algún dato sobre la existencia de esta reacción de fase aguda, porque si no es así los errores de apreciación de una cifra supuestamente normal de ferritina pueden ser frecuentes. Existe, además, el caso peculiar de la insuficiencia renal crónica, que se comentará posteriormente. En estas situaciones en que se plantea la duda de si un paciente presenta o no una anemia ferropénica a la que se ha sobreimpuesto una reacción inflamatoria, parece de gran utilidad el empleo combinado de la determinación de ferritina y del rsTRF. Algunos autores preconizan que el cociente entre la concentración de rsTRF y el logaritmo de la ferritina permite distinguir con un 100% de sensibilidad si un paciente presenta o no una ferropenia en el curso de una situación de fase aguda 9, y que el empleo combinado de estas dos magnitudes permitirá prescindir de otros marcadores de ferropenia, como la sideremia y la transferrina. Sin embargo, la determinación de rsTRF sólo se realiza en pocos laboratorios de nuestro medio.

Otra prueba que puede emplearse para valorar los depósitos de Fe es la determinación de ferritina eritrocitaria. El Fe no utilizado en el interior del hematíe para sintetizar Hb se almacena en forma de ferritina. La concentración intraeritrocitaria de Fe no parece estar influida por los síndromes inflamatorios, por lo que refleja fielmente el estado de las reservas del organismo16. Si n embargo, su disminución es un hecho tardío en la evolución de la ferropenia, por lo que en la práctica no suele ser una prueba demasiado utilizada.

La prueba final

A tenor de todo lo dicho hasta ahora podría parecer que el diagnóstico de anemia ferropénica es complejo. El mensaje no es éste, pero sí lo es que a veces el diagnóstico no es evidente y que hay que prestar atención a detalles que resultan altamente indicativos de la situación de ferropenia como causa de la anemia, pero que pueden pasar inadvertidos. Una observación atenta de los índices eritrocitarios, el dato del porcentaje de hematíes hipocromos, de la concentración de Hb en los reticulocitos o la observación al microscopio del frotis de sangre periférica pueden proporcionar la clave diagnóstica. Es también importante tener en cuenta que una saturación de transferrina o una concentración de ferritina normales no excluyen el diagnóstico. Si se dispone de la determinación de rsTRF, el cociente rsTRF/logaritmo de ferritina puede ser de gran ayuda. Sin embargo, siempre quedará algún caso en que la duda sólo podrá resolverse si se recurre a la prueba que constituye el «patrón oro» en el diagnóstico de la ferropenia: el estudio del Fe medular mediante un aspirado de médula ósea y la tinción de Perls, que pondrá de manifiesto de forma inequívoca si existen o no reservas de Fe y si éste se incorpora o no a los eritroblastos («bloqueo»). Si bien es cierto que un aspirado medular es una técnica molesta, debe sopesarse la gran información que puede proporcionar, ya que no sólo indica cómo se encuentra y distribuye el Fe, sino que también puede informar sobre anomalías que podrían haber pasado inadvertidas hasta el momento, como la existencia de signos de megaloblastosis o de mielodisplasia. Aparte del inconveniente de que se trata de una técnica molesta, otra de sus limitaciones es que en determinados ámbitos sanitarios (paciente ambulatorio, por ejemplo) es logísticamente difícil, por lo que su empleo queda prácticamente limitado al ámbito hospitalario. En según qué condiciones, el anteriormente mencionado cociente entre la concentración de rsTRF y el logaritmo de la ferritina puede ser una buena alternativa.

¿Qué hacer en situaciones «analíticamente difíciles»?

Poniendo las cosas en una situación un poco más extrema, ¿cómo debería actuar el médico que sospecha que un paciente sufre una anemia ferropénica, pero que no puede acceder a algunas de las técnicas de diagnóstico más complejas? Una maniobra que puede aclarar el diagnóstico es la prueba con Fe oral. Es evidente que si un paciente anémico responde a la administración de Fe, y sólo Fe, por vía oral, con una reticulocitosis a los pocos días, seguida de un aumento de la concentración de Hb, sufre muy probablemente una ferropenia. Sin embargo, hay que descartar que el paciente tenga una enfermedad inflamatoria o infecciosa que se hubiera resuelto de forma concomitante. Ante una falta de respuesta hay que asegurar que el paciente haya tomado realmente el Fe, que no sufra pérdidas hemáticas continuas o que no esté afectado de un síndrome de malabsorción17.

El caso de anemia ferropénica en la insuficiencia renal crónica merece un pequeño comentario aparte. En esta situación, las pérdidas sanguíneas durante la diálisis y la mayor tendencia a la hemorragia pueden quedar enmascaradas por un fallo primario por disminución de la síntesis de eritropoyetina. Actualmente, el tratamiento sustitutivo con eritropoyetina hace que sea imprescindible asegurar que el paciente no se encuentra en situación de ferropenia. El porcentaje de hematíes hipocromos, el contenido en hemoglobina de los reticulocitos o un índice de saturación de transferrina elevados pueden ser herramientas diagnósticas muy sensibles18,19. Por otra parte, la concentración de ferritina que excluye la ferropenia es muy superior, recomendándose que se sitúe por encima de los 100 µg/l20. Hay que tener en cuenta que la concentración de rsTRF puede aumentar como consecuencia de la administración de eritropoyetina21.

¿Es posible establecer un algoritmo diagnóstico?

La instauración de una ferropenia es un proceso dinámico, que se inicia con la disminución de las reservas de Fe del organismo, pasa por una eritropoyesis ferropénica y termina con una anemia franca. En cada una de estas fases la sensibilidad diagnóstica de cada técnica analítica es diferente, por lo que un algoritmo diagnóstico rígido es una apuesta muy arriesgada. Sin embargo, sí puede decirse que en una anemia el hallazgo de una disminución de la ferritina resulta diagnóstico de ferropenia. En ausencia de hipoferritinemia, la eritropoyesis ferropénica puede ponerse de manifiesto gracias al aumento del número de hematíes hipocromos, el aumento de la PEL o la disminución de la saturación de transferrina. En la práctica, el primer paso para la exploración analítica de una posible anemia ferropénica debería ser la determinación de ferritina y de la saturación de transferrina (TIBC). Si el laboratorio dispone de la determinación de PEL o de la cuantificación de hematíes hipocromos, la información adicional aumenta. En cualquier caso, la morfología eritrocitaria puede proporcionar la clave del diagnóstico. En casos más dudosos, la determinación de rsTRF y, como consecuencia, del cociente entre esta magnitud y el logaritmo de la ferritina puede resolver el problema. Y ante una duda razonable sobre la existencia de una ferropenia que no ha sido desenmascarada por ninguno de los métodos ya expuestos, el aspirado medular con tinción de Perls puede acabar despejando las dudas.

Para acabar, es importante hacer un último comentario, repetición del principio de esta exposición: una vez diagnosticada la ferropenia, es imperativo averiguar sus posibles causas, tratarlas si es posible y administrar las dosis suficientes de un preparado de Fe, que se absorba correctamente, durante el tiempo necesario.

Agradecimiento

Queremos expresar nuestro agradecimiento al Dr. Llorenç Font, del Servicio de Hematología del Hospital Verge de la Cinta de Tortosa, por su revisión crítica de este trabajo.

Referencias Bibliográficas:

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Minsalud asignó responsabilidades para control sanitario de vuelos humanitarios

Con la Resolución 433 de 2021, el Ministerio de Salud definió las responsabilidades que corresponden a las entidades de control sanitario de vuelos humanitarios para evitar la transmisión del Sars-Cov-2

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Resolucion 433 2021 responsabilidades control vuelos humanitarios

El Ministerio de Salud y Protección Social modificó la Resolución 300 de 2021 que establece las condiciones para los vuelos humanitarios provenientes de Bogotá a Leticia y viceversa con la Resolución 433 de 2021. Sin embargo, teniendo en cuenta las medidas sanitarias adoptadas y la aplicación de 32.274 vacunas en Leticia y Puerto Nariño (con corte al 27 de marzo), se ha registrado una disminución considerable en la velocidad de contagio y se ha observado la generación de la inmunidad colectiva que se busca con la inmunización.

En la actualización de esta normativa, se tomó la decisión de derogar la Resolución 093 de 2021, en la que se estipulaban medidas preventivas y control sanitario de los pasajeros que llegaran por vía aérea. A pesar de que se exigían acciones específicas a la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá y a los viajeros, desde el Ministerio de Salud se han establecido responsabilidades más concretas a distintas entidades relacionadas con el tránsito de pasajeros. El principal objetivo de las nuevas medidas es mantener un estricto control de bioseguridad para reducir la posibilidad de transmisión y contagio del covid-19.

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¿En qué consisten las nuevas responsabilidades?

La Resolución 433 de 2021 modifica los artículos 5 y 6 en los que se determinaban las acciones ya mencionadas en este artículo. A partir de la fecha de expedición, se integra a las entidades responsables del aseguramiento, secretarías de salud y el CCNR para monitorear el estado de salud de los viajeros. Sin embargo, a éstos se les tomará prueba de detección PCR. Las labores correspondientes a la evaluación de las medidas de aislamiento, monitoreo, rastreo y reporte se asignaron de la siguiente manera:

Entidades de aseguramiento

Las entidades de aseguramiento deberán tomar la segunda prueba PCR a los 7 días de llegada a Bogotá, bien sea en esta misma ciudad o en el municipio que se encuentren en este momento. También les corresponde realizar la lectura de los resultados. Además también están encargadas de realizar el seguimiento estricto del estado de salud de los viajeros y del cumplimiento de las medidas preventivas sanitarias establecidas; de realizar el rastreo, aislamiento y toma de muestra de contactos, de acuerdo con las responsabilidades del Decreto 1374 de 2020 ante casos sospechosos o confirmados.

Secretarías de Salud municipales o distritales

Estas entidades están encargadas de tomar la segunda prueba a los pasajeros no asegurados al sistema de salud,  incluyendo los  extranjeros no  asegurados,  que se encuentren en su jurisdicción, a los 7 dies de llegada de los viajeros a Bogotá y realizar su lectura. A su vez, deberán informar oportunamente el resultado de las pruebas a cada viajero.

De igual modo, deberán verificar el cumplimiento de las medidas sanitarias pertinentes y designar un lugar para el aislamiento de aquellos viajeros que su segunda prueba resulte positiva y aislarlos por catorce (14) días desde la fecha de la toma de la prueba. Como ocurre con las entidades de aseguramiento, las secretarías de salud también están obligadas a realizar el rastreo, aislamiento, y toma de muestra de contactos, ante casos sospechosos y  confirmados de acuerdo con las responsabilidades del Decreto 1374 de 2020.

Centro de Contacto Nacional de Rastreo (CCNR)

Al CCNR se le han asignado las siguientes responsabilidades: monitorear los síntomas desde el tercer día de llegada a Bogotá de los pasajeros y cada tercer día hasta completar 15 días, prescripción temprana  de  aislamiento  al  viajero  que  presente síntomas o que sea detectado como caso sospechoso o confirmado, reporte y rastreo de contactos del viajero que presente síntomas o sea detectado como caso sospechoso o confirmado.

Adicional a ello, debe reportar de manera inmediata al Centro Nacional de Enlace, la detección de viajeros procedentes de Leticia con síntomas o que sean casos sospechosos o confirmados de COVID-19.

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Conozca las responsabilidades adicionales para la Secretaría Distrital de Salud y viajeros

La Secretaría Distrital de Salud es la entidad con mayor responsabilidad, si se examina la Resolución 433 de 2021. De acuerdo con la normativa, algunas de sus labores más importantes para el control de los viajeros son:

  • Tomar la prueba PCR a todos los pasajeros, incluyendo a los extranjeros no asegurados en las primeras 24 horas del arribo a la ciudad y realizar su lectura. Informar de su resultado oportunamente.
  • Coordinar, supervisar y verificar el cumplimiento de la medida de aislamiento por parte de los pasajeros, en el lugar designado, hasta que se les informe el resultado de la primera prueba. Practicar una segunda prueba PCR a los 7 días de llegada a la capital del país.
  • Evaluar, junto con el Ministerio de Salud , la medida sanitaria preventiva de aislamiento para cada pasajero así:
    • Si el resultado de la prueba tomada a las 24 horas de la llegada es negativa, podrá autorizarse que el viajero se desplace a su lugar de residencia.
    • Si el resultado de la prueba tomada a las 24 horas de la llegada del pasajero es positiva, deberá realizar aislamiento de 14 días en el hotel designado, no pudiendo realizar ninguna conexión, teniendo que permanecer en la ciudad de Bogotá.
    • Si el resultado de la prueba tomada a los 7 días posteriores a la llegada es positiva, deberá continuar en el lugar designado por esa secretaría  hasta completar  los  catorce (14)  días  de aislamiento desde la fecha de toma de la prueba.
  • Garantizar  el  bienestar psicosocial  de  los  viajeros  durante  el aislamiento  en  el  hotel,  especialmente  de  los  niños,  niñas y adolescentes, mediante actividades en ambientes controlados y con distanciamiento físico de esparcimiento y actividad física dentro del hotel, en cumplimiento de todos los protocolos de bioseguridad.

En cuanto a los viajeros, el Ministerio de Salud solicita mantener las medidas de bioseguridad ya conocidas, recalcando la importancia de guardar aislamiento preventivo en casa, reduciendo al máximo los contactos con otras personas entre los 5 a 7 días antes de la fecha programada del vuelo humanitario y abstenerse de tomar el vuelo si tuvo una prueba PCR positiva en los 14 días previos al viaje.

Para conocer la Resolución 433 de 2021 con más detalles haga clic aquí:

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RIPS – Cambiarán los datos y su validación

Los datos que deben reportar los diferentes integrantes del sistema de salud en relación con los servicios y tecnologías de salud prestadas cambiarán según un nuevo proyecto de resolución.

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Cambiarán los datos y la validación del RIPS

Los datos que deben reportar los diferentes integrantes del sistema de salud en relación con los servicios y tecnologías de salud prestadas cambiarán según un nuevo proyecto de resolución expedido por el Ministerio de Salud, a estos cambios se suman otras modificaciones a las reglas de validación que se le aplica al Registro Individual de Prestación de Servicios de Salud -RIPS-.

Recordemos, que los RIPS son el conjunto de datos que el SGSSS requiere para los procesos de dirección regulación y control, cuya estructura se ha estandarizado para todos los actores que deben emitir este registro. Estos además funcionan como soporte de cobro de la factura de venta de los servicios en tecnologías en salud.

Las fuentes de datos sobre la prestación individual de servicios y tecnologías de salud son las historias clínicas de los pacientes y las facturas de venta de servicios y tecnologías de salud. En este sentido todas las entidades que realicen RIPS deben utilizar los mismos datos básicos que se refieren a la transacción, al servicio y al valor facturado:

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  1. Datos relativos a la transacción
  2. Datos relativos al servicio de salud y a los valores facturados:
    • Datos de identificación de usuarios
    • Datos de las consultas
    • Datos de los procedimientos
    • Datos de la urgencia con observación
    • Datos de hospitalización
    • Datos de recién nacidos
    • Datos de otros servicios
    • Datos de medicamentos

Todas las entidades están obligadas a reportar los RIPS de todas las atenciones de salud realizadas y deberán enviarlos como soporte de la factura electrónica de venta de las mismas a la entidad responsable de pago, con las especificaciones definidas por el Ministerio de Salud y Protección Social.

En este sentido, esta es una fuente de información autorizada para los procesos de prestación de servicios de salud y su facturación, por tanto deben ser consistentes con la factura de venta y los soportes que se adhieran a esta. La estructura del RIPS (modificada y descargable al final del artículo) debe ser incorporada en todos los procesos de información.

Los obligados a reportar deberán enviar los RIPS al Ministerio de Salud para la validación de los datos. Una vez superada la validación, el Ministerio acreditará la validación de RIPS con destino a las partes y dispondrá en el repositorio institucional los RIPS con validación previa a las entidades responsables de pago (ERP). El Ministerio de Salud establecerá el mecanismo tecnológico para la validación única de los datos y la entrega del resultado de la misma.

Las reglas únicas de validación según las cuales se evaluarán las condiciones de calidad y cobertura de la información reportada se definen en el Anexo Técnico de esta resolución y los lineamientos técnicos serán dispuestos en la página institucional del Ministerio de Salud

Las entidades responsables de pago no podrán usar reglas de validación diferentes o adicionales a las definidas por el Ministerio de Salud y su incumplimiento dará lugar a las sanciones por parte de las entidades de inspección, vigilancia y control.

Cuando se realicen notas crédito, notas débito y demás instrumentos electrónicos a la factura electrónica de venta, los RIPS deberán actualizarse conforme a dichos documentos, debiendo enviarse por parte de los obligados a reportar los archivos RIPS que los soportan, los cuales surtirán el proceso de validación previa y disposición en el repositorio institucional.

Cabe mencionar, que las entidades responsables de pago no podrán solicitar a los obligados a reportar, datos adicionales en el registro en RIPS a los definidos en esta Resolución, ni estadísticas o reportes consolidados que puedan ser obtenidos a partir de éstos.

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Procesos informáticos en los prestadores de servicios de salud

Los prestadores de servicios de salud son responsables de los siguientes procesos informáticos:

  • En la actualización de datos, deben:
    • Estandarizar las formas de registro manual o automatizado, que incluyan los contenidos y la estructura definida en la presente resolución;
    • Hacer el registro de los datos simultáneamente con la prestación del servicio de salud, y
    • Garantizar la confiabilidad, calidad, oportunidad y validez de los datos.
  • En la validación de los datos, previo a su transferencia, deben verificar la consistencia de éstos, en cuanto a los valores que asumen las variables y referencia cruzada de las mismas.
  • En la transferencia de datos al Minsalud deben enviar los datos en los respectivos archivos que soportan la factura electrónica de venta.

El reporte de la información debe enviarse al ministerio a través de la Plataforma de Integración de Datos PISUS del SISPRO de acuerdo a las especificaciones que determine el Ministerio de Salud.

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Estos serían los requisitos para la adquisición de vacunas por privados

El Ministerio de Salud en un proyecto de resolución ha presentado los posibles requisitos que deberán cumplir las compañías del sector privado interesadas en vincularse al PNV

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Requisitos adquisicion vacunas por privados

El Ministerio de Salud ya cuenta con un proyecto de resolución, cuyo propósito es establecer los requisitos de adquisición e importación de vacunas contra el Sars-Cov-2 por parte de privados. Es importante tener en cuenta que desde hace algunas semanas, este ha sido un tema de conversación entre el gobierno nacional y los representantes del sector privado para que éstos últimos puedan unirse a la estrategia de inmunización del país.

La normativa ha sido planteada fundamentalmente como una forma de apoyo al Plan Nacional de Vacunación y así lograr la superación de la pandemia. Sin embargo, dentro de la normativa propuesta para los privados, se ha establecido que no se podrán utilizar la capacidad operativa de los prestadores de servicios de salud -destinada al PNV- sino que deberán usar una red ampliada y alterna a la ya existente. De igual forma, se mantendrá la gratuidad en la vacunación; es decir, el proceso de inmunización deberá efectuarse a costo cero para los beneficiarios de la aplicación.

Adicional a ello, antes de comenzar con la inmunización por parte de privados, se deberá tener en cuenta el cumplimiento de los requisitos para la inmunización. Los lugares deberán estar habilitados por las secretarías de salud departamentales, distritales o las entidades que hagas sus veces. Asimismo, los departamentos y distritos serán los encargados de vigilar e inspeccionar el cumplimiento de las condiciones de almacenamiento,así como los requisitos para su distribución y aplicación.

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Estas son las condiciones para que los privados importen vacunas

Las personas de derecho privado podrán negociar, adquirir e importar al territorio colombiano vacunas anticovid bajo el cumplimiento de los siguientes parámetros:

  • Las vacunas objeto de importación deben contarcon una Autorización Sanitaria de Uso de Emergencia de conformidad con lo dispuesto en el Decreto 1787 de 2020.
  • Garantizar la aplicación de las vacunas importadas en prestadores de servicios desalud o en espacios diferentes a estos, que tenga el servicio de vacunación habilitado. En el respectivo acuerdo con el prestador de servicios autorizado o la entidad autorizada, deberá dejarse constancia acerca de que la aplicación de las respectivas vacunas no afectará la ejecución del Plan Nacional de Vacunación-PNV.
  • Garantizar las condiciones necesarias para la conservación de las vacunas.
  • Contar con una póliza todo riesgo sobre el producto adquirido que cubra los biológicos durante el tiempo que el agente de derecho privado tenga la custodia del mismo.
  • Garantizar que el procedimiento de aplicación cumpla con los lineamientos establecidos por el Ministerio de Salud y Protección Social para cada vacuna.
  • Asumir no solamente los costos de la importación y de los biológicos, sino también los costos de la aplicación y las responsabilidades derivadas de la misma.
  • Garantizar el diligenciamiento previo e individual del consentimiento informado definido por el Ministerio de Salud y Protección Social.
  • Establecer el procedimiento, registrar y asumir los costos del registro, de las personas vacunadas con los biológicos importados, en la plataforma PAIWEB 2.0.
  • Radicar en el Ministerio de Salud y Protección Social el Plan de Vacunación que seguirá con las vacunas adquiridas.

¿Y qué sucede con los privados en caso de reacciones adversas?

Según lo establecido por el Ministerio de Salud en este proyecto de resolución, las personas de derecho privado que negocien y adquieran vacunas contra el Covid-19 con recursos de naturaleza privada, serán directos responsables por los términos de la negociación y por los compromisos que se adquieran producto de la misma.

Finalmente y en cuánto a los precios de adquisición de vacunas, las empresas del sector privado deberán tener en cuenta que el artículo 88 de la Ley 1438 de 2011 -modificado por el artículo 71 de la Ley 1753 de 2015- establece que los precios resultantes de las negociaciones centralizadas serán obligatorios para los proveedores y compradores de medicamentos, insumos y dispositivos de servicios de salud y éstos no podrán negociarlos a precios superiores a los establecidos.

Consulte el documento con el proyecto de resolución haciendo clic en el botón “Descargar”.

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