Conéctate con nosotros

Biblioteca

Algoritmo para ferropenia

Publicado

el

Un algoritmo diagnóstico para la ferropenia. Jordi Juncàa. Servicio de Hematología. Hospital Germans Trias i Pujol. Badalona. Barcelona. Med Clin (Barc) 2001; 116: 146-149

Es un hecho evidente que los cambios más espectaculares en el campo de la hematología en los últimos años se relacionan con los avances en el conocimiento básico de las diferentes hemopatías, en el trasplante autólogo o heterólogo de precursores hematopoyéticos, en los nuevos métodos de diagnóstico, en el empleo de tratamientos que combinan citostáticos con anticuerpos monoclonales, etc. Por este motivo puede parecer que dedicar unas páginas al diagnóstico de la anemia ferropénica raya en el anacronismo.

 

 

Sin embargo, la mayoría de hematólogos «generales» no opinaría lo mismo. Por una parte porque la anemia ferropénica sigue siendo la alteración hematológica de mayor prevalencia a escala mundial, porque la práctica clínica diaria indica que dicha alteración no siempre es fácil de diagnosticar, porque puede deberse a una lesión potencialmente grave y, finalmente, porque se trata de forma inadecuada muchas más veces de las que sería de desear. En este sentido, puede que dedicar unas líneas al diagnóstico analítico de la anemia ferropénica no esté de más.

En su presentación más característica este diagnóstico no presenta grandes dificultades. Como todos los libros de texto indican, la anemia ferropénica típica se presenta con unas alteraciones de los índices hematimétricos (microcitosis e hipocromía), junto con un descenso de la cifra de ferritina o de la saturación de transferrina. Pero no siempre es así. A continuación se revisarán las distintas alteraciones que pueden conducir al diagnóstico de anemia ferropénica.

Datos del hemograma

Toda la explicación que seguirá a continuación se basa en las cifras de referencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el diagnóstico de anemia: hemoglobina (Hb) inferior a 140 g/l en el varón o a 120 g/l en la mujer. Ante un hemograma que revela anemia, según las cifras mencionadas, la visión clásica indica que la presencia de microcitosis y de hipocromía es altamente indicativa de anemia ferropénica. Sin embargo, esto no siempre es así. La microcitosis refleja la adaptación de un continente ­el hematíe­ a un contenido ­la Hb­, por lo que es muy frecuente que en una situación de ferropenia el volumen corpuscular medio (VCM) aún no haya llegado a alterarse. Cabe también la posibilidad de que el paciente esté afectado de otro proceso que curse con macrocitosis, desde una hepatopatía a un déficit de cobalamina, por lo que la aparente normalidad del VCM sería la resultante de dos o más anomalías que se compensan entre sí.

Cualquiera que sea el caso, lo que finalmente debe tenerse en cuenta es que la normalidad del VCM no excluye en absoluto la posibilidad de que el origen de una anemia sea una ferropenia. Además, debe tenerse en cuenta que la disminución del VCM puede también observarse en la anemia de los trastornos crónicos, las talasemias, ciertas hemoglobinopatías y algunos síndromes mielodisplásicos, por lo que no siempre es correcto asumir que una anemia microcítica es una anemia ferropénica.

Otra cosa es lo que sucede con la hipocromía, valorada por una disminución de la hemoglobina corpuscular media (HCM), probablemente el índice eritrocitario más importante, ya que es un reflejo fiel de la disminución en la síntesis de Hb y, por tanto, de su contenido en el hematíe. En una situación de ferropenia, la hipocromía es más frecuente que la microcitosis1. Sin embargo, no es infrecuente que en una situación de auténtica ferropenia la HCM, proporcionada sistemáticamente por los contadores celulares, sea normal. Esta situación puede deberse a que la anemia ferropénica se encuentra en una fase temprana.

Algunos contadores celulares actuales proporcionan otros índices que reflejan con mayor sensibilidad la existencia de una disminución en el contenido de Hb de los hematíes, como el porcentaje de hematíes hipocromos. Incluso con un VCM y una HCM normales, un porcentaje elevado de hematíes con hemoglobinización deficiente traduce una situación de ferropenia. La cifra a partir de la que se considera que este porcentaje es patológico se sitúa en un 2,5%2,3. Sin embargo, hay que tener en cuenta que un aumento de este porcentaje revela, de forma temprana, una deficiente hemoglobinización del hematíe, hecho que no siempre es atribuíble a una anemia ferropénica, ya que también puede deberse a una anemia de origen «inflamatorio» (anemia de los trastornos crónicos) o a un síndrome talasémico (aunque en este caso la acentuada disminución del VCM junto con el aumento del número de hematíes no suele plantear grandes problemas diagnósticos). Hay que recordar que no todos los tipos de contador celular proporcionan este dato, y que puede ser necesario recurrir a su estudio mediante citometría de flujo. En cualquier caso, representa un paso más hacia una mayor sensibilidad diagnóstica.

Otro parámetro relativamente nuevo es el contenido en Hb de los reticulocitos, que permite estudiar el mismo fenómeno, la hemoglobinización deficiente, pero en unas células más jóvenes que los hematíes circulantes, los reticulocitos. De esta forma, la disminución del contenido de Hb de estas células permite un diagnóstico todavía más temprano del estado de alteración de la síntesis de Hb por carencia de hierro. El valor a partir del cual debe considerarse que el paciente se encuentra en esta situación carencial está aún por determinar, pero se discute que se sitúa entre los valores de 26 y 28 pg por célula 4.

A pesar de que la hipocromía puede llegar a cuantificarse de la manera que se ha comentado, existe una forma mucho más simple de apreciarla, aunque para ello se requiera cierto grado de experiencia en la observación microscópica. En la anemia ferropénica plenamente establecida, no complicada por otras carencias ni por estados «inflamatorios» sobreañadidos, la simple observación del frotis sanguíneo pone fácilmente de relieve la microcitosis y la hipocromía. Aunque en estadios tempranos o en situaciones clínicas complejas los índices hematimétricos clásicos (VCM y HCM) puedan ser normales, siempre se observará en el frotis cierta cantidad de hematíes hipocromos, aunque su identificación dependa de la práctica del observador. Además, la anemia ferropénica se acompaña de algunas alteraciones morfológicas muy características, aparte de la microcitosis y la hipocromía, como la aparición de hematíes elongados (eliptocitos). Un estudio reciente5 ha puesto de manifiesto que, cuanto mayor es el porcentaje de eliptocitos en un frotis sanguíneo, mayores son la gravedad de la anemia y la intensidad de las alteraciones hematimétricas, sin que se observe correlación entre la intensidad de la eliptocitosis y la de las alteraciones bioquímicas típicas de la ferropenia: sideremia, saturación de transferrina, ferritina, etc. El comentario final de este trabajo remarca que «la evaluación microscópica de la morfología eritrocitaria sigue siendo una importante herramienta en la evaluación de la anemia ferropénica», algo que la mayoría de los hematólogos suscribiríamos.

Otro parámetro que suelen proporcionar la mayoría de contadores hematológicos actuales es la ADE o amplitud de distribución eritrocitaria, que no es más que una cuantificación del grado de anisocitosis. Cualquiera que observe un frotis de sangre periférica de una anemia ferropénica apreciará que, junto a hematíes minúsculos, coexisten otros de tamaño prácticamente normal (anisocitosis). No es de extrañar que esta alteración se refleje en un aumento de la ADE. En un estudio realizado en nuestro medio 6 encontramos que la ADE se elevaba en el 86,4% de los pacientes con anemia ferropénica (aunque todos tenían microcitosis).

De todo lo dicho podría extraerse la conclusión de que el diagnóstico de anemia ferropénica entraña una dificultad notable. No es exactamente así, pero vale la pena remarcar que un hemograma sin alteraciones, aparte de la anemia, no lo excluye. Como puede deducirse de lo que hasta ahora se ha comentado, el dato analítico más importante es la hipocromía, que puede ser evidente gracias a un descenso de la HCM, o más oculta, poniéndose de manifiesto sólo gracias al porcentaje de hematíes hipocromos, el contenido de Hb de los reticulocitos o la simple observación microscópica de la sangre periférica.

Otros estudios en sangre total

Un parámetro relativamente poco utilizado en el diagnóstico de la anemia ferropénica en el ámbito europeo es la determinación de protoporfirina eritrocitaria libre (PEL) o de su equivalente, la protoporfirina cinc (PPZn), por fluorimetría. El principio fisiológico en el que se basa su determinación es muy simple: el último paso en la síntesis del grupo prostético HEME es la incorporación de un átomo de Fe a la protoporfirina IX (PPIX) gracias a la hemesintetasa. Si esta enzima está inhibida (caso del saturnismo) o, sencillamente, no hay suficiente aporte de Fe, la PPIX «libre» (o conjugada con Zn, metal por el que tiene gran afinidad) aumenta. Existen hematofluorímetros de manejo extremadamente simple que permiten determinar la PEL con gran facilidad. Además, como para su determinación puede utilizarse sangre capilar, su uso en pediatría goza de cierto predicamento7. La elevación de la PEL traduce que la eritropoyesis es ferropénica, pero estrictamente hablando no es más que un reflejo de la falta de Fe suficiente para unirse a la PPIX, situación que también se produce en la llamada anemia de los trastornos crónicos o anemias «por bloqueo». En la anemia ferropénica su sensibilidad diagnóstica es relativa: supera el 95% cuando la anemia ya es microcítica e hipocroma (es decir, lleva un cierto tiempo instaurada) 6, pero cuando sólo puede hablarse de una depleción de los depósitos de Fe, o en fases muy iniciales de la eritropoyesis ferropénica, la PEL es normal. No obstante, tiene la gran ventaja de ser una técnica rápida, fácil, prácticamente exenta de coste de reactivos y es un buen indicador de la gravedad de la anemia: cuanto más grave sea y más tiempo de instauración lleve, más se eleva la concentración de PEL8. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta técnica explora sólo una de las fases del metabolismo del Fe: si la eritropoyesis es o no ferropénica. No proporciona ninguna información sobre depósitos de Fe en el organismo.

Parámetros séricos

Para el profano podría parecer que una anemia ferropénica debe cursar con una disminución de la sideremia. Sabemos que esto no es así y que, de hecho, la sideremia es un parámetro poco fiable para diagnosticar una ferropenia9. Esta falta de fiabilidad obedece a varias razones: la sideremia tiene un ritmo nictameral importante, con fluctuaciones que llegan hasta un 40% en el mismo individuo a lo largo del día. Por tanto, las condiciones de extracción deben ser rigurosas. Por otra parte, la ingestión de preparados multivitamínicos que contengan Fe, aunque sea en cantidades mínimas, puede falsear los resultados de la determinación. Además, en cuanto a la génesis de la anemia ferropénica, el Fe que interesa es el ligado a la transferrina, su transportador fisiológico, por lo que tiene poco sentido intentar explorar el metabolismo del Fe ciñéndose sólo a su concentración plasmática. Y para acabar de confundir, la sideremia también es baja en la anemia de los trastornos crónicos. Por todo ello, siempre que se explore una anemia probablemente ferropénica debe solicitarse la determinación de sideremia y la de transferrina o, mejor aún, de la capacidad total de transporte de hierro del suero (TIBC). El cociente entre la sideremia y la TIBC multiplicado por 100 proporciona el índice de saturación, un parámetro muy importante: cuando existe una situación de eritropoyesis ferropénica, el descenso de la sideremia se acompaña de un aumento de la capacidad sérica de transporte del metal, por lo que este índice, que normalmente se sitúa entre un 20 y un 40%, disminuye. Se considera que una disminución por debajo del 16% es diagnóstica de ferropenia, independientemente del estado de otros parámetros séricos, principalmente la ferritina. En la anemia de los trastornos crónicos, que cursa con sideremia baja, la concentración de transferrina no sólo no se eleva, sino que puede disminuir, por lo que su índice de saturación no sólo no desciende, sino que puede aumentar.

Otro parámetro relacionado con la transferrina es el llamado receptor soluble de la transferrina (rsTRF). Prácticamente todas las células del organismo expresan este receptor, aunque su mayor densidad se encuentra en la membrana de las células precursoras de la serie roja. Parte de este receptor pasa a la circulación sanguínea, y puede cuantificarse fácilmente mediante técnicas convencionales de laboratorio. Su concentración se eleva en dos tipos de circunstancias: cuando existe una carencia marcial intracelular, ya que la célula aumentará el número de receptores en su superficie para captar cualquier molécula de transferrina más o menos saturada de Fe. Por otra parte, si aumenta la masa de células eritroides, como es el caso de una hemólisis de cualquier etiología, un tratamiento con eritropoyetina o una anemia megaloblástica, la densidad del receptor de transferrina también aumenta, y la proteólisis de su porción extracelular se traduce en una mayor concentración plasmática. Con esta salvedad en cuenta, el aumento del rsTRF en plasma es un buen signo de la situación de carencia marcial. Su sensibilidad en el diagnóstico de anemia ferropénica no complicada es superior a la de la saturación de transferrina9. Sin embargo, su mayor valor debería radicar en la distinción entre una anemia ferropénica y la anemia de los trastornos crónicos, problema que se plantea con cierta frecuencia en la población hospitalizada. Aunque la mayoría de los trabajos refieren que el empleo de rsTRF permite esta distinción 10-13, no todos los autores obtienen resultados inequívocos14,15.

Uno de los parámetros clásicos en el diagnóstico de la anemia ferropénica es la determinación de ferritina. Informa del estado de las reservas de Fe del organismo, por lo que ante un cuadro de anemia con un descenso de ferritinemia el diagnóstico de anemia ferropénica es prácticamente seguro, aunque podría darse la circunstancia de que una anemia de otro origen se desarrollara en un individuo con una disminución de las reservas de Fe. En la práctica, una anemia con hipoferritinemia se cataloga como anemia ferropénica y debe iniciarse un estudio sobre las causas de tal ferropenia y su corrección adecuada. Ésta es la situación en la mayoría de los casos en que la anemia se detecta en pacientes ambulatorios. Sin embargo, en el paciente hospitalizado la situación puede ser más compleja, ya que la ferritina es un reactante de fase aguda. Por esta razón en el paciente con una ferropenia real, pero que sufre un proceso infeccioso, inflamatorio o neoplásico, la ferritina puede aumentar de la misma manera que lo hace la velocidad de sedimentación globular (VSG), el fibrinógeno, la proteína C reactiva o las alfa 2 globulinas. La interpretación de una anemia en el paciente hospitalizado no debería hacerse sin disponer de algún dato sobre la existencia de esta reacción de fase aguda, porque si no es así los errores de apreciación de una cifra supuestamente normal de ferritina pueden ser frecuentes. Existe, además, el caso peculiar de la insuficiencia renal crónica, que se comentará posteriormente. En estas situaciones en que se plantea la duda de si un paciente presenta o no una anemia ferropénica a la que se ha sobreimpuesto una reacción inflamatoria, parece de gran utilidad el empleo combinado de la determinación de ferritina y del rsTRF. Algunos autores preconizan que el cociente entre la concentración de rsTRF y el logaritmo de la ferritina permite distinguir con un 100% de sensibilidad si un paciente presenta o no una ferropenia en el curso de una situación de fase aguda 9, y que el empleo combinado de estas dos magnitudes permitirá prescindir de otros marcadores de ferropenia, como la sideremia y la transferrina. Sin embargo, la determinación de rsTRF sólo se realiza en pocos laboratorios de nuestro medio.

Otra prueba que puede emplearse para valorar los depósitos de Fe es la determinación de ferritina eritrocitaria. El Fe no utilizado en el interior del hematíe para sintetizar Hb se almacena en forma de ferritina. La concentración intraeritrocitaria de Fe no parece estar influida por los síndromes inflamatorios, por lo que refleja fielmente el estado de las reservas del organismo16. Si n embargo, su disminución es un hecho tardío en la evolución de la ferropenia, por lo que en la práctica no suele ser una prueba demasiado utilizada.

La prueba final

A tenor de todo lo dicho hasta ahora podría parecer que el diagnóstico de anemia ferropénica es complejo. El mensaje no es éste, pero sí lo es que a veces el diagnóstico no es evidente y que hay que prestar atención a detalles que resultan altamente indicativos de la situación de ferropenia como causa de la anemia, pero que pueden pasar inadvertidos. Una observación atenta de los índices eritrocitarios, el dato del porcentaje de hematíes hipocromos, de la concentración de Hb en los reticulocitos o la observación al microscopio del frotis de sangre periférica pueden proporcionar la clave diagnóstica. Es también importante tener en cuenta que una saturación de transferrina o una concentración de ferritina normales no excluyen el diagnóstico. Si se dispone de la determinación de rsTRF, el cociente rsTRF/logaritmo de ferritina puede ser de gran ayuda. Sin embargo, siempre quedará algún caso en que la duda sólo podrá resolverse si se recurre a la prueba que constituye el «patrón oro» en el diagnóstico de la ferropenia: el estudio del Fe medular mediante un aspirado de médula ósea y la tinción de Perls, que pondrá de manifiesto de forma inequívoca si existen o no reservas de Fe y si éste se incorpora o no a los eritroblastos («bloqueo»). Si bien es cierto que un aspirado medular es una técnica molesta, debe sopesarse la gran información que puede proporcionar, ya que no sólo indica cómo se encuentra y distribuye el Fe, sino que también puede informar sobre anomalías que podrían haber pasado inadvertidas hasta el momento, como la existencia de signos de megaloblastosis o de mielodisplasia. Aparte del inconveniente de que se trata de una técnica molesta, otra de sus limitaciones es que en determinados ámbitos sanitarios (paciente ambulatorio, por ejemplo) es logísticamente difícil, por lo que su empleo queda prácticamente limitado al ámbito hospitalario. En según qué condiciones, el anteriormente mencionado cociente entre la concentración de rsTRF y el logaritmo de la ferritina puede ser una buena alternativa.

¿Qué hacer en situaciones «analíticamente difíciles»?

Poniendo las cosas en una situación un poco más extrema, ¿cómo debería actuar el médico que sospecha que un paciente sufre una anemia ferropénica, pero que no puede acceder a algunas de las técnicas de diagnóstico más complejas? Una maniobra que puede aclarar el diagnóstico es la prueba con Fe oral. Es evidente que si un paciente anémico responde a la administración de Fe, y sólo Fe, por vía oral, con una reticulocitosis a los pocos días, seguida de un aumento de la concentración de Hb, sufre muy probablemente una ferropenia. Sin embargo, hay que descartar que el paciente tenga una enfermedad inflamatoria o infecciosa que se hubiera resuelto de forma concomitante. Ante una falta de respuesta hay que asegurar que el paciente haya tomado realmente el Fe, que no sufra pérdidas hemáticas continuas o que no esté afectado de un síndrome de malabsorción17.

El caso de anemia ferropénica en la insuficiencia renal crónica merece un pequeño comentario aparte. En esta situación, las pérdidas sanguíneas durante la diálisis y la mayor tendencia a la hemorragia pueden quedar enmascaradas por un fallo primario por disminución de la síntesis de eritropoyetina. Actualmente, el tratamiento sustitutivo con eritropoyetina hace que sea imprescindible asegurar que el paciente no se encuentra en situación de ferropenia. El porcentaje de hematíes hipocromos, el contenido en hemoglobina de los reticulocitos o un índice de saturación de transferrina elevados pueden ser herramientas diagnósticas muy sensibles18,19. Por otra parte, la concentración de ferritina que excluye la ferropenia es muy superior, recomendándose que se sitúe por encima de los 100 µg/l20. Hay que tener en cuenta que la concentración de rsTRF puede aumentar como consecuencia de la administración de eritropoyetina21.

¿Es posible establecer un algoritmo diagnóstico?

La instauración de una ferropenia es un proceso dinámico, que se inicia con la disminución de las reservas de Fe del organismo, pasa por una eritropoyesis ferropénica y termina con una anemia franca. En cada una de estas fases la sensibilidad diagnóstica de cada técnica analítica es diferente, por lo que un algoritmo diagnóstico rígido es una apuesta muy arriesgada. Sin embargo, sí puede decirse que en una anemia el hallazgo de una disminución de la ferritina resulta diagnóstico de ferropenia. En ausencia de hipoferritinemia, la eritropoyesis ferropénica puede ponerse de manifiesto gracias al aumento del número de hematíes hipocromos, el aumento de la PEL o la disminución de la saturación de transferrina. En la práctica, el primer paso para la exploración analítica de una posible anemia ferropénica debería ser la determinación de ferritina y de la saturación de transferrina (TIBC). Si el laboratorio dispone de la determinación de PEL o de la cuantificación de hematíes hipocromos, la información adicional aumenta. En cualquier caso, la morfología eritrocitaria puede proporcionar la clave del diagnóstico. En casos más dudosos, la determinación de rsTRF y, como consecuencia, del cociente entre esta magnitud y el logaritmo de la ferritina puede resolver el problema. Y ante una duda razonable sobre la existencia de una ferropenia que no ha sido desenmascarada por ninguno de los métodos ya expuestos, el aspirado medular con tinción de Perls puede acabar despejando las dudas.

Para acabar, es importante hacer un último comentario, repetición del principio de esta exposición: una vez diagnosticada la ferropenia, es imperativo averiguar sus posibles causas, tratarlas si es posible y administrar las dosis suficientes de un preparado de Fe, que se absorba correctamente, durante el tiempo necesario.

Agradecimiento

Queremos expresar nuestro agradecimiento al Dr. Llorenç Font, del Servicio de Hematología del Hospital Verge de la Cinta de Tortosa, por su revisión crítica de este trabajo.

Referencias Bibliográficas:

1. D’Onofrio G, Zini G, Ricerca BM, Mancini S, Mango G Automated measurement of red blood cell microcytosis and hypochromia in iron deficiency and beta-thalassemia trait. Arch Pathol Lab Med 1992; 116: 84-89.

2. Nathanson S, Deschênes G, Bensman A Les outils biochimiques et hématologiques de l’exploration du métabolisme du fer. Arch Pédiatr 1999; 6: 1199-1204.

3. Schaefer RM Schaefer L. Hypochromic red blood cells and reticulocytes. Kidney Int Suppl 1999; 69: S44-S48.

4. Brugnara C, Zurakovski D, DiCanzio J, Boyd T, Platt O Reticulocyte hemoglobin content to diagnose iron deficiency in children. JAMA 1999; 281: 2225-2230.

5. Rodgers MS, Chang CC, Kass L Elliptocytes and tailed poikilocytes correlate with severity of iron-deficiency anemia. Am J Clin Pathol 1999; 111: 672-675.

6. Juncà J, Flores A, Roy C, Albertí R, Millá F Red cell distribution width, free erythrocyte protoporphyrin and England-Fraser index in the differential diagnosis of microcytosis due to iron deficiency or beta-thalassemia trait. A study of 200 cases of microcytic anemia. Hematologic Pathology 1991; 5: 33-36.

7. Rettmer RL, Carlson TH, Origenes ML, Jack RM, Labbé RF Zinc protoporphyrin/heme ratio for the diagnosis of preanemic iron deficiency. Pediatrics 1999; 104: 556.

8. Hastka J, Lasserre JJ, Schwarzbeck A, Reiter A, Hehlmann R Laboratory tests of iron status: correlation or common sense? Clin Chem 1996; 42: 718-724.

9. Punnonen K, Irjala K, Rajamäki A Serum transferrin receptor and its ratio to serum ferritin in the diagnosis of iron deficiency. Blood 1997; 89: 1052-1057.

10. Remacha AF, Sardá MP, Parellada M, Ubeda J, Manteiga R The role of serum transferrin receptor in the diagnosis of iron deficiency. Haematologica 1998; 83: 963-966.

11. Suominen P, Punnonen K, Rajamäki A, Irjala K Serum transferrin receptor and transferrin receptor-ferritin index identify healthy subjects with subclinical iron deficits. Blood 1998; 92: 2934-2939.

12. Chua E, Clague JE, Sharma AK, Horan MA, Lombard M Serum transferrin receptor assay in iron deficiency anaemia and anaemia of chronic disease in the elderly. QJM 1999; 92: 587-594.

13. Suominen P, Möttönen T, Rajamäki A, Irjala K Single values of serum transferrin receptor and transferrin receptor ferritin index can be used to detect true and functional iron deficiency in rheumatoid arthritis patients with anemia. Arhritis Rheum 2000; 43: 1016-1020.

14. Juncà J, Fernánez-Avilés F, Oriol A, Navarro JT, Millá F, Sancho JM et al The usefulness of the serum transferrin receptor in detecting iron deficiency in the anemia in chronic disorders. Haematologica 1998; 83: 676-680.

15. Kivivuori SM, Pelkonen P, Ylijoki H, Verronen P, Siimes MA Elevated serum transferrin receptor concentration in children with juvenile chronic arthritis as evidence of iron deficiency. Rheumatology 2000; 39: 193-197.

16. Balaban EP, Sheehan AG, Demian SE, Cox JV, Frenkel EP Evaluation of bone marrow iron stores in anemia associated with chronic disease: a comparative study of serum and red cell ferritin. Am J Hematol 1993; 42: 177-181.

17. Britthenham GM Disorders of iron metabolism: iron deficiency and overload. En: Hoffman R, Benz EJ, Shattil SJ, Furie B, Cohen HJ, editores. Hematology. Basic principles and practice. Nueva York: Churchill Livingstone, 1991; 337.

18. Cullen P, Soffker J, Hopfl M, Bremer C, Schlaghecken R, Mehrens T et al Hypochromic red cells and reticulocyte hemoglobin content as markers or iron-deficient erythropoiesis in patients undergoing chronic haemodyalisis. Nephrol Dial Transplant 1999; 14: 659-665.

19. Fernández Rodríguez AM, Guindeo Casasús MC, Molero Labarta T, Domínguez Cabrera C, Hortal Cascón L, Pérez Borges P et al Diagnosis of iron deficiency in chronic renal failure. Am J Kidney Dis 1999; 34: 508-513.

20. Working party for European best practice guidelines for the management of anaemia in patients with chronic renal failure Chairman: Cameron JS. Nephrol Dial Transplant 1999; 14 (Supl 5): 14-15.

21. Ahluwalia N, Skikne BS, Savin V, Chonko A Markers of masked iron deficiency and effectiveness of EPO therapy in chronic renal failure. Am J Kidney Dis 1997; 30: 532-541

Biblioteca

COMUNIDADES INDÍGENAS AL PLAN DECENAL DE SALUD PÚBLICA

Se pretender adoptar el capítulo indígena como parte integral del Plan Decenal de Salud Pública -PDSP- (2012 – 2021)

Publicado

el

COMUNIDADES INDÍGENAS AL PLAN DECENAL DE SALUD PÚBLICA

Se pretender adoptar el capítulo indígena como parte integral del Plan Decenal de Salud Pública -PDSP- (2012 – 2021) y también establecer las directrices para la implementación del mismo.

A estos cambios se deben adaptar todos los integrantes del Sistema General de Seguridad Social en Salud, incluyendo a todos los sectores del estado que ejerzan funciones relacionas con la intervención de los determinantes sociales de la salud.

La resolución (en borrador de discusión), además define los lineamientos y las estrategias consensuadas para la acción intercultural en salud pública, en armonía con las concepciones, saberes y prácticas asociadas al manejo de la salud y la enfermedad de cada uno de estos pueblos, para la materialización del derecho fundamental a la salud acorde con sus necesidades y particularidades socioculturales.

¿Qué se logrará con este proyecto?

El fin es garantizar las acciones propias e interculturales en salud pública con el fin de avanzar hacia el goce efectivo del derecho a la salud, mejorar las condiciones de vida y salud, lograr cero tolerancia con la morbilidad, mortalidad y discapacidad evitables, en virtud del principio de reconocimiento y derechos colectivos de los pueblos indígenas, con fundamento en su pervivencia física y cultural.

Enfoques dispuestos

  • Enfoque de derechos y garantías
  • Enfoque diferencial
  • Enfoque participativo
  • Enfoque intercultural
  • Enfoque de acciones afirmativas
  • Enfoque de curso de vida
  • Enfoque de género
  • Enfoque poblacional
  • Enfoque del Buen vivir

¿cómo se incorporarán los enfoques del PDSP en las comunidades indígenas?

Las Entidades Territoriales incorporarán información socio cultural de la población indígena, que les permita ampliar el conocimiento de la situación de salud de los pueblos y comunidades indígenas, esta información hará parte del Análisis de la Situación de Salud –ASIS-.

El abordaje de los efectos en salud, se realizará con los indicadores de salud disponibles para la población indígena, desde la institucionalidad representada por los actores del SGSSS, de las organizaciones indígenas y sus estructuras propias en salud, teniendo en cuenta los métodos de búsqueda y análisis planteados en la guía metodológica para la construcción del ASIS.

Una vez obtenida la información del contexto de situación de salud de la población indígena, en el marco del proceso de planeación integral en salud se procederá a la identificación de los principales efectos en salud y/o problemáticas de esta población, para realizar la priorización de manera conjunta con las instancias de representación, diálogo y concertación de estos pueblos o comunidades a nivel territorial. 

También puede leer: Presupuestos máximos: el más alto de la historia del sistema de salud, regirá a partir de marzo

¿Cómo se adoptará?

En el marco del proceso de planeación integral en salud, las Entidades Territoriales elaborarán el componente estratégico y de inversión plurianual del Plan Territorial de Salud, garantizando la participación legítima de los representantes de los pueblos y comunidades indígenas y la inclusión de acciones propias e interculturales.   

La incorporación del enfoque diferencial en el Capítulo Indígena del Plan Decenal de Salud Pública, incluye la definición de inversiones que den respuestas concertadas con las autoridades de los pueblos y comunidades indígenas, en términos de objetivos y metas sanitarias asociadas a los programas y subprogramas previstos que permitan avanzar en la materialización de los derechos de esta población

Responsabilidades de las Entidades Administradoras de Planes de Beneficios (EAPB).

Las Entidades Administradoras de Planes de Beneficios, en atención a sus competencias, tendrán las siguientes responsabilidades:

  • Garantizar el cumplimiento de los preceptos normativos sobre la afiliación de la población indígena no cubierta por el sistema, conservando su carácter de colectividad
  • Garantizar el acceso, oportunidad, aceptabilidad y adecuación en la prestación de los servicios de salud de la población indígena a las instituciones prestadoras de servicios de salud en su área de influencia o en cualquier lugar del territorio nacional. 
  • Diseñar y ejecutar en acuerdo con las Empresas Sociales del Estado

IPS e Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud Indígena –IPSI-, las estrategias de demanda inducida para garantizar la realización de las actividades, procedimientos e intervenciones de protección específica y detección temprana y la atención de las Enfermedades de Interés en Salud Pública (EISP), en armonía con el modelo de salud propia e intercultural de los pueblos y comunidades indígenas.

  • Desarrollar, implementar, adecuar y mantener las fuentes y sistemas de registro de información e indicadores de gestión y resultado, con enfoque diferencial, como soporte para la toma de decisiones desde la perspectiva sociocultural.
  • Concurrir y coadyuvar para el cumplimiento de los objetivos estratégicos y metas con la participación de los demás actores del SGSSS

Responsabilidades de las IPS.

Las IPS tendrán las siguientes responsabilidades:

  • Garantizar la atención integral en salud a las personas pertenecientes a los pueblos y comunidades indígenas en el marco del cumplimiento de sus funciones y la normatividad vigente.
  • Implementar los protocolos y orientaciones impartidas por el Ministerio de Salud y Protección Social para identificar y gestionar el riesgo y la atención en salud de la población indígena.

Finalmente, el Ministerio de Salud realizará seguimiento a la implementación de las líneas estratégicas del Capítulo Indígena del PDSP, a través de lo incorporado en los PTS de las Entidades Territoriales donde habita la población indígena en el marco del proceso de planeación integral en salud.

Anexo Técnico

El anexo técnico del capítulo indígena del Plan Decenal de Salud Pública incluye:

Continuar leyendo

Biblioteca

Plan Nacional de Salud Rural

El Ministerio de salud con el firme propósito de cerrar las brechas de servicios de salud entre lo urbano-rural adoptó el Plan Nacional de Salud Rural – PNSR y la ruta metodológica para su ejecución.

Publicado

el

Plan Nacional de Salud Rural

El Ministerio de salud  con el firme propósito de cerrar las brechas sociales entre lo urbano-rural en términos de cobertura, acceso, oportunidad y calidad de los servicios de salud, adoptó mediante un proyecto de resolución lo que sería Plan Nacional de Salud Rural – PNSR y la ruta metodológica  para su ejecución.

En primera instancia, el PNSR tiene como objetivo principal hacer efectivo el ejercicio del derecho a la salud de las personas, familias y comunidades de las zonas rurales de Colombia, asegurando su calidad en la atención, para así lograr mejores resultados en salud y posteriormente cerrar la brecha.

También puede leer: Alexander Moscoso es el nuevo viceministro de salud

Plazo y zonas para la implementación del PNSR

En este sentido, en línea con lo pactado en el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, el PNSR se implementará hasta el 2031 en los municipios clasificados como Rurales y Rurales Dispersos y/o que hacen parte de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial – PDET.

Estrategias del PNSR

En esta línea, es preciso decir que cada una de las estrategias del PNSR adopta de manera integral los enfoques diferenciales que se señalan en el Acuerdo Final. Por ello, dentro del PNSR serán priorizados los siguientes:

  • El enfoque de género.
  • La priorización de niños, niñas y adolescentes.
  • El de envejecimiento y vejez.
  • La inclusión social de las personas con discapacidad.
  • La protección y garantía de los derechos de la población de personas con orientaciones sexuales e identidades de género no hegemónicas.
  • El enfoque étnico y la adecuación intercultural de las intervenciones cuando se trabaje con comunidades o grupos étnicos reconocidos.

De igual manera, el  PNSR establece en sus estrategias la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad, el diagnóstico, el tratamiento, la rehabilitación y la paliación, de conformidad con las características socioculturales, geográficas y poblacionales del país.

Estrategias de priorización en salud pública para el posconflicto

Entre las estrategias fijadas por el Minsalud  en el PNSR se establecen las siguientes:

  • Salud materna y salud infantil.
  • Seguridad alimentaria y nutricional.
  • Rehabilitación psicosocial para la convivencia y la no repetición.
  • Atención integral al consumidor de drogas ilícitas.
  • Promoción de la salud y prevención de las enfermedades relacionadas con los determinantes sanitarios y ambientales.
  • Enfermedades Transmitidas por Vectores (ETV).
  • Esquema de financiación del PNSR.

FINANCIACIÓN DEL PNSR

Por otra parte, en cuanto a la asignación de recursos, las entidades territoriales serán quienes privilegien aquellos que financian las acciones e intervenciones que propendan por hacer efectivo el ejercicio del derecho a la salud de las comunidades de las zonas rurales, y que estén destinadas a la atención integral en salud (como las de promoción y prevención, las orientadas al fortalecimiento de la capacidad instalada -dotación e infraestructura- de las redes integrales de prestadores de servicios de salud, el desarrollo del talento humano y la gestión integral del riesgo, entre otras).

Así mismo, dichas  acciones e intervenciones serán soportadas en las fuentes regulares de recursos con que cuentan los departamentos, distritos y municipios para el sector salud: el Sistema General de Participaciones – SGP, el – SGR y los recursos propios.

De igual forma, cabe resaltar que, a través de proyectos con la cooperación internacional, se buscará la implementación de acciones que impulsen las estrategias planteadas en el PNSR.

No obstante, según el documento de manera global, se estima que el presupuesto asociado a la implementación del PNSR a 2031 corresponde a $2,9 billones de pesos (precios constantes 2016).

También puede leer: estudio revela nueva terapia para el accidente cerebrovascular

Ejes trasversales para la implementación del PNSR

Por otra parte, según lo dispuesto en el Acuerdo Final, el PNSR define como ejes trasversales para su implementación los siguientes:

  • El reconocimiento de la igualdad y protección del pluralismo de la sociedad colombiana, a través de la adopción de medidas en favor de grupos discriminados o marginados, teniendo en cuenta los enfoques diferenciales.
  •  La participación de las autoridades territoriales y la coordinación intersectorial con los diferentes sectores de la sociedad.
  • La participación de la ciudadanía en el proceso de la planeación, ejecución, seguimiento y evaluación de los planes y programas en los territorios, que es además una garantía de transparencia.

Implementación del PNSR

No obstante, la implementación del PNSR en el territorio se realizará a través de la siguiente ruta metodológica:

  • Diagnóstico participativo.
  • Adopción y adaptación del PNSR a nivel territorial.
  • Alistamiento institucional.
  • Construcción del componente operativo y de inversión.
  • Implementación de las acciones concretas.

Documento adjunto

Continuar leyendo

Biblioteca

Aprobados los Presupuestos Máximos – Conozca cómo cambia el sistema de salud con la resoluciones 205 y 206 de 2020

Llegaron los “Presupuestos Máximos” para pagar las tecnologías no financiadas con UPC, que estarán a cargo de las EPS a partir del 17 de febrero de 2020.

Publicado

el

Aprobados los Presupuestos Máximos – Conozca cómo cambia el sistema de salud con la resolución 205 de 2020

Llegaron los “Presupuestos Máximos” para pagar las tecnologías no financiadas con UPC, que estarán a cargo de las EPS a partir del 1 de marzo del 2020, según lo dejo firmado el Ministro encargado Dr. Iván Darío González.

Esta gigantesca transformación a la operación del sistema de salud colombiano está registrada en la resolución 205 de 2020, por la cual se establecen disposiciones en relación con el presupuesto máximo para la gestión y financiación de los servicios y tecnologías no financiados con cargo a la UPC y el cubrimiento de los medicamentos para tratamientos de enfermedades huérfanas, así como la adopción de la metodología para su definición.

Descargue y revise las cifras y las resoluciones

Revisa al final de este artículo las tablas de asignación de valores para cada EPS en los regímenes contributivo y subsidiado, y descarga las dos (2) resoluciones, incluyendo la 206 de 2020 con los valores específicos asignados a las EPS.

MEDICAMENTOS PARA ENFERMEDADES HUERFANAS

Una de las decisiones más esperadas por pacientes, EPS, la Industria farmacéutica y los prestadores de servicios de salud, estaba relacionado con el manejo que se daría a los pacientes portadores de patologías huérfanas, raras y ultra raras, por la dificultad diagnósticas y el costo de los tratamientos especializados.

Las EPS pretendían que el Ministerio de Salud no las incluyera en el Presupuesto máximo, pero la resolución 205 de 2020, entrega una respuesta bastante diferente como pasamos a reseñar.

La financiación de los medicamentos definidos por este Ministerio que requieran las personas que sean diagnosticadas por primera vez con una enfermedad huérfana durante la vigencia del presupuesto máximo será asumida por la ADRES, siempre y cuando el paciente se encuentre registrado en el Sistema de Vigilancia en Salud Pública -SIVIGIL y del Instituto Nacional de Salud -INS. La prescripción del medicamento se deberá realizar una vez se encuentre el paciente registrado en el SIVIGILA

LA IPS ASUME EL PAGO DEL TRATAMIENTO INICIALMENTE

La institución prestadora   de servicios de salud (IPS) deberá diagnosticar, confirmar y prestar el servicio al paciente diagnosticado por primera vez.  La IPS deberá asumir el pago del valor del tratamiento farmacológico hasta después   de un mes que el paciente se encuentre registrado en el SIVIGILA.

Dicho valor se cobrará por parte de la IPS ante la EPS o EOC, siendo esta la autorizada para presentar la solicitud de reconocimiento y pago ante la ADRES de acuerdo al procedimiento establecido para el efecto. 

Para la realización de los pagos por parte de la ADRES se aplicará el giro directo a las IPS de acuerdo a la información reportada por la EPS o EOC. En todo caso la EPS o EOC deberá reconfirmar el respectivo diagnóstico.

CUALES TECNOLOGIAS NO ESTARÁN A CARGO DEL PRESPUESTO MAXIMO

Estas son las tecnologías que las EPS no deberán cubrir con cargo a su presupuesto máximo, de acuerdo a lo establecido en la resolución 205 de 2020:

  • Los servicios y tecnologías en salud financiados con recursos de la UPC u otras fuentes de financiación, tales como salud pública, riesgos laborales, entre otros.
  • Los medicamentos clasificados por el INVIMA como Vitales No Disponibles y que no tengan definido un valor de referencia.
  • Los medicamentos adquiridos a través de compra centralizada o por medio de acuerdos de riesgo compartido según lo determine este Ministerio.
  • Medicamentos que contengan el principio activo Nusinersen.
  • Los medicamentos que se incluyan en normas farmacológicas y no tengan alternativa terapéutica respecto a los medicamentos existentes en el país.  Lo anterior hasta que se defina su financiación mediante el presupuesto máximo. La ADRES financiará las evaluaciones de servicios y tecnologías en salud que deba realizar el IETS para estos efectos.
  • El medicamento que requiera la persona que sea diagnosticada por primera vez con una enfermedad huérfana durante la vigencia del presupuesto máximo, los cuales serán financiados por la ADRES.

OBLIGACIONES DE LAS EPS CON RELACIÓN A LOS PRESUPUESTOS MÁXIMOS

Para garantizar el acceso a los medicamentos, APME, procedimientos y servicios complementarios financiados con cargo al Presupuesto Máximo las EPS y EOC deberán:

  • Garantizar de forma integral tanto el conjunto de los servicios y tecnologías en salud financiados con recursos de la UPC como los medicamentos, APME, procedimientos y servicios complementarios financiados con cargo al Presupuesto Máximo, para el efecto las entidades establecerán modelos de atención y concertarán guías o protocolos de atención.
  • Administrar, organizar, gestionar y prestar directamente o contratar de forma integral con los actores del sistema de salud y sus respectivas redes de prestadores, los servicios y tecnologías no financiados con recursos de la UPC y el presupuesto máximo, considerando para el pago la respectiva fuente de financiación.
  • Realizar el seguimiento, monitoreo y auditoria según lo estimen conveniente a su red prestadora de servicios, con el objetivo de garantizar la atención integral de sus afiliados.
  • Garantizar el manejo, conservación, dispensación y distribución de medicamentos o cualquier otro proceso definido por la normatividad vigente para el servicio farmacéutico, que implique que los servicios o tecnologías no financiadas con el Presupuesto Máximo se realice bajo las condiciones y criterios definidos por la normatividad vigente y que su funcionamiento se ajuste a la habilitación, autorización y vigilancia por la autoridad competente.
  • Adoptar en conjunto con los actores del sistema protocolos y guías que disponga el Ministerio de Salud.
  • Garantizar todos los dispositivos médicos sin excepción necesarios e insustituibles para la realización o utilización de los servicios y tecnologías no financiados con el Presupuesto Máximo en el campo de la atención de urgencias, atención ambulatoria o atención con internación en virtud de la integralidad de la prestación de los servicios. 

SERVICIOS Y TECNOLOGÍAS FINANCIADOS CON CARGO AL PRESUPUESTO MÁXIMO

 El Presupuesto Máximo transferido a cada EPS o EOC financiará los medicamentos, APME, procedimientos y servicios complementarios no UPC asociados a una condición de salud que se encuentren autorizadas por una autoridad competente y que no estén excluidos y cumplan con las siguientes condiciones:

Medicamentos

  • Medicamentos autorizados por el INVIMA y que tengan el mismo principio activo y forma farmacéutica de los medicamentos financiados con cargo al Presupuesto Máximo.
  • Los medicamentos que se presentan combinaciones de dosis fija que ingresen al país que contengan los principios aquí autorizados.
  • Los medicamentos que contienen metabolito activo de un principio activo o precursor financiado con cargo al Presupuesto Máximo, sin discriminar de la forma farmacéutica, siempre y cuando tengan la misma indicación.
  • Los medicamentos cuyo principio activo sea un estereoisómeros de la mezcla recémica de un principio activo financiado con cargo al Presupuesto Máximo, siempre y cuando compartan el mismo efecto farmacológico del principio activo del cual se extraen.
  • En los caos en que la descripción del medicamento financiado con cargo al Presupuesto Máximo, contenga sal o un éster determinados, esta financiación es específica para dicha composición y no otras que existan en el mercado.
  • Medicamentos para enfermedades huérfanas que venían garantizando las EPS.
  • Los medios de contraste que no se incluyen en la financiación de la UPC.
  • Los medicamentos diferentes a medios de contraste cuando sean usados para realizar pruebas farmacológicas diagnosticas financiado con cargo a estos recursos.
  • Medicamentos que actúen como estímulo in vivo o in vitro requerido s en un procedimiento financiado con el presupuesto máximo, siempre y cuando este sea totalmente necesario para la realización del procedimiento.
  • Los medicamentos no incluidos en normas farmacológicas en el país y sean equivalentes o inferiores a otro ya incluido en el Presupuesto Máximo.
  • Los medicamentos no incluidos en normas farmacológicas en el país y sean superiores a otro ya incluido en el Presupuesto Máximo siempre y cuando genere ahorros presentes y futuros para el sistema.
  • El medicamento cuyo valor del tratamiento sea menor o igual al tratamiento de los servicios y tecnologías en salud financiados con cargo al Presupuesto Máximo.
  • Los usos autorizados en la lista de uso UNIRS de un medicamento financiado con cargo al Presupuesto Máximo

Procedimientos

  • Los procedimientos en salud no financiados con cargo a la UPC, contenidos en la herramienta MIPRES, los cuales deben ser descritos en la Clasificación Única de Procedimientos en Salud – CUPS y ser prescritos por un profesional de la salud autorizado.
  • Las combinaciones de servicios o procedimientos cuando se realicen de manera combinada, simultánea   o   complementaria   entre   ellas.    En el caso   que   la combinación contenga servicios o tecnologías en salud financiadas con recursos de la UPC, estas se financiarán con cargo a la UPC.
  • Los servicios y tecnologías en salud que sean requeridos para la realización de los trasplantes   financiados   con   cargo   al   presupuesto   máximo; esta prestación comprende los estudios previos y obtención del órgano, tejido o células del donante identificado como efectivo, la atención del donante vivo hasta su recuperación, cuya atención integral estará a cargo de la EPS, el trasplante, la atención del paciente pos trasplante, los servicios y tecnologías necesitadas en el momento del trasplante y la búsqueda del donante
  • Los injertos necesarios para los procedimientos contenidos en el presente acto administrativo, bien   sean   autoinjertos, aloinjertos   o   injertos   heterólogos   u homólogos.  La financiación también incluye los procedimientos de toma de tejido del mismo paciente o de un donante.             
  • Las tecnologías en salud oral y los servicios no financiados con cargo a la UPC y que no   sean procedimientos estéticos.  También se entienden financiada   la anestesia general o sedación asistida de acuerdo con el criterio del profesional tratante.
  • Las prótesis dentales de los procedimientos   financiados con el presupuesto máximo y las prótesis dentales mucosoportadas que no sean financiadas con recursos de la UPC.
  • Los tratamientos reconstructivos en tanto tengan una finalidad funcional, de conformidad con el criterio del profesional en salud tratante.
  • Las intervenciones posteriores a la primera, conforme con la prescripción del profesional tratante, sin trámites adicionales.

Alimentos para Propósitos Médicos Especiales – APME

  • Los productos para soporte nutricional clasificadas como Alimentos para Propósitos Médicos Especiales -APME.

Servicios complementarios

Los servicios complementarios prescritos por profesional de la salud autorizado u ordenados por autoridad competente, prestados por la red de prestación de servicios de salud de la EPS o EOC.  de conformidad con la tabla de referencia de la herramienta MIPRES. En todo caso, y según corresponda, estos servicios deberán surtir el proceso de Junta Médica según se defina en la herramienta, guía o protocolo respectivo, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 16 de la Ley 1751 de 2015. En todo caso la EPS o EOC podrá realizar juntas de pares de los profesionales de la salud, según aplique al caso en particular. Estos servicios serán financiados para las personas afiliadas al régimen contributivo de acuerdo con su capacidad de pago, para lo cual este Ministerio definirá su progresividad.

INDICACIONES AUTORIZADAS.

La financiación de medicamentos con cargo al presupuesto máximo aplica siempre y cuando sean prescritos en las indicaciones autorizadas por el Instituto Nacional de vigilancia de Medicamentos y Alimentos -INVIMA.

DISPENSACIÓN Y ADMINISTRACIÓN

La financiación de los medicamentos y APME que hacen parte del presupuesto máximo incluye todo lo necesario e insustituible para garantizar la correcta y oportuna administración, así:

  • Cualquier presentación comercial y equivalencia. La financiación de estos medicamentos d es   independiente   de   la   forma   de comercialización, empaque, envase   o presentación   comercial    del medicamento.
  • Toda forma de almacenamiento, transporte, dispensación, distribución o suministro.
  • Las preparaciones derivadas   del   ajuste   y adecuación   de concentraciones   de medicamentos incluidos en el presupuesto máximo o de la adecuación de los mismos en preparaciones extemporáneas o formulaciones magistrales, independientemente del nombre comercial del medicamento.

TRANSFERENCIA DEL PRESUPUESTO MÁXIMO.

La ADRES transferirá a las EPS o EOC el 100% de los recursos del presupuesto máximo dentro de la vigencia fiscal respectiva, considerando los ajustes al presupuesto máximo según corresponda. La transferencia se realizará de forma mensual y proporcional dentro de los diez (10) primeros días del respectivo mes.

AJUSTE DEL PRESUPUESTO MÁXIMO

El presupuesto máximo establecido para cada EPS o EOC se ajustará, en los siguientes casos:

  • Por el traslado y asignación de afiliados de una EPS o EOC a otra. Para determinar el presupuesto máximo que se debe trasladar por cada afiliado de cada EPS o EOC, se calculará un per cápita de traslado del presupuesto máximo asignado para la vigencia corriente. El per cápita de traslado será el resultado de dividir el presupuesto máximo de la vigencia entre la población afiliada activa, tomada de la Ultima BDUA disponible.

La ADRES podrá definir la periodicidad del ajuste y comunicará a este Ministerio el presupuesto máximo final por cada EPS o EOC.

La ADRES definirá e implementará el proceso para realizar· la transferencia de los recursos, así como para realizar el ajuste al presupuesto máximo por el traslado de afiliados entre EPS o EOC.

Para el mes de diciembre, solo se considerarán los traslados que ocurrieron durante las dos primeras semanas.

  • Por cumplimiento de indicadores de gestión o resultados en salud de cada EPS o EOC, de acuerdo a los mecanismos de ajuste ex – post que para el efecto establezca este Ministerio, buscando incentivar el logro de resultados en salud.
  • Por solicitud de revisión o ajuste de la EPS o EOC cuando, del monitoreo realizado por la ADRES. se determine que el presupuesto máximo se superará.

SEGUIMIENTO, CONTROL Y MONITOREO DE LOS RECURSOS

A partir del 17 de marzo de 2020 la ADRES desarrollará, implementará, y publicará en su página web el proceso de seguimiento, monitoreo, auditoría y control del presupuesto Máximo, considerando la transferencia de los recursos, el control y manejo de los mismos, las auditorias y demás actividades tendientes a garantizar una eficaz y oportuna aplicación de los recursos, este monitoreo se aplicará a los actores del sistema de salud relacionados, y se debe hacer cada 3 meses.

¿Y CÓMO SE PREVENDRÁ QUE LAS EPS SUPEREN EL PRESUPUESTO MÁXIMO?

El Ministerio entrega un portafolio de actividades para que las EPS gestionen los recursos y eviten superar el Presupuesto asignado para la vigencia.

Estas medidas incluyen:

  1. Gestionar modelos de atención y formas de contratación soportadas en sus notas técnicas.
  2. Diseñar guías o protocolos
  3. Considerar los valores de referencia, y ajustarlos cuando la ADRES alerte sobre potencial superación.
  4. Priorizar el uso de la mejor opción terapéutica
  5. Evaluar la efectividad de las tecnologías y las relaciones beneficio / riesgo y costo /efectividad.

La resolución 205 de 2020 refuerza el hecho que los recursos del Presupuesto máximo son inembargables.

Piloto para ajustar la metodología

En los dos meses siguientes la ADRES podrá iniciar un piloto para evaluar y ajustar la metodología

Estos son los valores para las eps durante los meses que faltan del año 2020

Presupuestos Máximos EPS del Régimen Contributivo
Presupuestos Máximos EPS del Régimen Subsidiado

Descargue las dos resoluciones

Continuar leyendo

Innovación

Latinoamércia

Productos destacados

Tendencias

Tu carrito de compras

Indicadores / Cifras