Las personas con enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica —MASLD— clasificadas como delgadas (hígado graso en personas delgadas) presentaron menos comorbilidades metabólicas y una enfermedad histológica menos severa que los pacientes con sobrepeso u obesidad. Sin embargo, esas diferencias no se tradujeron en un menor riesgo de mortalidad por todas las causas ni de eventos clínicos, según un estudio multinacional publicado el 30 de septiembre de 2026 en JAMA.
La investigación analizó a 18.326 adultos con MASLD confirmado mediante biopsia procedentes de 41 países. Los resultados ponen el foco sobre un grupo menos habitual dentro de esta enfermedad: pacientes cuyo peso corporal se encuentra dentro de rangos considerados delgados, pero que aun así presentan alteraciones metabólicas y enfermedad hepática clínicamente relevante.
Más de 18.000 pacientes con MASLD fueron incluidos en el análisis
El estudio fue observacional, retrospectivo y multinacional, y utilizó información del Global MASLD Project. Los participantes tenían una edad promedio de 50,9 años y el 47,6 % eran hombres. Todos contaban con confirmación histológica de MASLD mediante biopsia hepática.
Para evaluar el denominado MASLD en personas delgadas, los investigadores emplearon dos medidas antropométricas. Según el índice de masa corporal —IMC—, el 6,7 % de los participantes fue clasificado dentro de este grupo, mientras que el 6,0 % cumplió el criterio basado en circunferencia de cintura.
Entre las principales características de la población analizada se encontraron:
- 18.326 pacientes adultos con MASLD confirmado por biopsia.
- Participación de centros de 41 países.
- 6,7 % clasificado como delgado según IMC.
- 6,0 % clasificado como delgado según circunferencia de cintura.
- Una edad promedio de 50,9 años.
Los investigadores precisaron que la clasificación como “delgado” debe entenderse como una categoría antropométrica y no como una medición directa de adiposidad o composición corporal. El propio estudio señala las limitaciones del IMC para representar por sí solo el riesgo metabólico.
Menos diabetes y fibrosis avanzada conhígado graso en personas delgadas
Las diferencias iniciales entre los grupos parecían sugerir una condición clínica menos severa entre quienes tenían MASLD y se encontraban dentro de los criterios de peso delgado. La diabetes tipo 2 estaba presente en el 38,2 % de los pacientes delgados frente al 48,3 % de aquellos con sobrepeso u obesidad. La fibrosis avanzada —estadios F3 y F4— también fue menos frecuente: 29,3 % frente a 37,2 %, respectivamente.
Los pacientes delgados mostraron además menores puntuaciones promedio de actividad histológica de la enfermedad. A pesar de estas diferencias, cerca de tres de cada diez pacientes de este grupo presentaban fibrosis avanzada, un hallazgo que adquiere relevancia al analizar posteriormente los desenlaces clínicos.
En comparación con las personas con sobrepeso u obesidad, los pacientes delgados presentaron:
- Menor prevalencia de diabetes tipo 2.
- Menor frecuencia de fibrosis avanzada.
- Menor actividad histológica de la enfermedad.
- Menor carga de algunas comorbilidades metabólicas.
Estas diferencias, sin embargo, no significaron que pertenecer al grupo delgado se asociara de manera independiente con un mejor pronóstico.
El peso corporal no se asoció de forma independiente con mejores desenlaces
Las tasas no ajustadas de mortalidad por todas las causas fueron de 1,08 por cada 100 personas-año entre los pacientes delgados y de 0,91 entre quienes tenían sobrepeso u obesidad. Para los eventos clínicos, las tasas fueron de 1,51 y 1,43 por cada 100 personas-año, respectivamente.
Después de ajustar los análisis por país, edad, sexo y comorbilidades metabólicas, la condición de MASLD en personas delgadas no mostró una asociación independiente con la mortalidad por todas las causas. El hazard ratio ajustado fue de 0,90, con un intervalo de confianza del 95 % entre 0,69 y 1,16.
Tampoco se identificó una asociación significativa con los eventos clínicos evaluados, que incluyeron carcinoma hepatocelular, descompensación hepática, trasplante de hígado y muerte. Para este desenlace compuesto, el hazard ratio ajustado fue de 0,94, con un intervalo de confianza entre 0,76 y 1,17.
Los resultados no permiten afirmar que el peso corporal carezca de importancia metabólica. Lo que muestra el estudio es que, dentro de esta cohorte de personas con MASLD ya establecido y confirmado mediante biopsia, pertenecer al grupo clasificado como delgado no se relacionó de forma independiente con un menor riesgo de esos desenlaces.
La fibrosis mostró una asociación más fuerte con el pronóstico
La diferencia más clara apareció al analizar el estadio de fibrosis hepática. La fibrosis avanzada F3-F4 se asoció con una mortalidad por todas las causas de 1,46 por cada 100 personas-año, frente a 0,77 entre quienes no tenían fibrosis avanzada.
Después del ajuste estadístico, la fibrosis avanzada se relacionó con más del doble del riesgo de mortalidad por todas las causas, con un hazard ratio de 2,10. Para los eventos clínicos, la asociación fue todavía mayor: el hazard ratio ajustado alcanzó 3,41.
El resultado refuerza el papel de la fibrosis en la estratificación del riesgo de MASLD. Una investigación abordada previamente por CONSULTORSALUD también había puesto el foco sobre la progresión de la fibrosis y la estratificación de pacientes con MASLD, aunque desde una aproximación molecular orientada al desarrollo de potenciales biomarcadores.
¿Cómo funcionaron las pruebas no invasivas en pacientes delgados?
El estudio también evaluó el rendimiento de dos herramientas no invasivas para identificar fibrosis avanzada. El índice FIB-4 presentó un área bajo la curva —AUC— de 0,76 entre los pacientes delgados, frente a 0,79 en aquellos con sobrepeso u obesidad.
La medición de rigidez hepática mediante elastografía transitoria mostró un comportamiento diferente. Su AUC fue de 0,87 entre las personas clasificadas como delgadas y de 0,83 en el grupo con sobrepeso u obesidad.
Los autores señalaron que la medición de rigidez hepática mantuvo una buena capacidad discriminativa en esta población, mientras que FIB-4 presentó una reducción modesta de precisión. Sin embargo, también advirtieron que los participantes procedían de una muestra basada en biopsias y remitida a atención especializada, por lo que ese rendimiento no necesariamente será idéntico en poblaciones de menor riesgo.
¿Qué significa el estudio para la evaluación del MASLD?
El hallazgo central es que un peso corporal situado dentro de rangos considerados delgados no debería interpretarse, por sí solo, como señal de menor riesgo entre pacientes que ya tienen MASLD. En esta cohorte, el estadio de fibrosis tuvo una relación más consistente con los desenlaces que la clasificación antropométrica.
Los resultados requieren, no obstante, una interpretación dentro de las características metodológicas del trabajo. Se trató de un estudio retrospectivo y observacional, por lo que no permite establecer relaciones causales. Además, al incluir únicamente personas sometidas a biopsia, la muestra puede estar influida por sesgos de selección y no representa necesariamente a toda la población con MASLD.
Los investigadores también señalaron que faltaban datos completos de circunferencia de cintura y que no estaban disponibles algunas variables potencialmente relevantes, entre ellas dieta detallada, actividad física, sarcopenia, adiposidad visceral, variantes genéticas y otras mediciones de composición corporal.
Por tanto, los resultados no indican que las personas delgadas de la población general tengan un riesgo hepático equivalente al de quienes presentan sobrepeso u obesidad. El hallazgo se limita a pacientes con MASLD confirmado y muestra que, una vez establecida la enfermedad, la severidad de la fibrosis puede aportar más información pronóstica que el peso corporal considerado de manera aislada.


