El Hospital San Francisco de Asís de Quibdó volvió al centro del debate sanitario luego de que el Ministerio de Salud y Protección Social señalara que la situación actual de la institución no obedece a falta de recursos, sino a fallas en la gestión territorial, debilidades de gobernanza, problemas en el reporte de información y desarticulación de la red prestadora en el Chocó.
Según la cartera sanitaria, aunque desde el departamento se ha mencionado una sobreocupación del 340 %, los registros oficiales no respaldan esa cifra y muestran niveles de ocupación distintos en hospitalización general, UCI y camillas.
Hospital San Francisco de Asís: entre intervención, vigilancia especial y nuevos cuestionamientos
El Ministerio de Salud informó que la situación reportada por la Gobernación del Chocó sobre el Hospital San Francisco de Asís no coincide con la información registrada en los sistemas oficiales del sector. De acuerdo con la entidad, la crisis actual refleja las debilidades en la gestión y gobernanza del departamento tras el levantamiento de la medida de intervención y el paso del hospital a vigilancia especial.
El centro asistencial ya había sido objeto de intervención en 2020, durante la pandemia por COVID-19, debido a deficiencias en su gestión y en el mantenimiento de su infraestructura. Según el Ministerio, durante ese periodo se adelantó un proceso de recuperación operativa y financiera que permitió estabilizar el funcionamiento institucional, finalizar progresivamente la intervención y devolver la administración al territorio en 2025.
Como resultado de esa intervención, el hospital habría fortalecido su capacidad con suficiencia de talento humano, implementación de pre triage en urgencias, dotación del área de imagenología (incluyendo tomógrafo, torre de endoscopia y mamógrafo), oferta de 16 servicios especializados, habilitación de dos salas de cirugía y ampliación de consultorios. También se implementó una estrategia de hospital padrino con la Fundación Valle del Lili de Cali, se establecieron acuerdos de voluntades con EPS y se garantizó el pago oportuno del talento humano.
Sin embargo, el Ministerio sostiene que en un periodo de ocho meses se replicaron de manera acelerada las condiciones que habían dado origen a la intervención. Entre los hallazgos señalados se incluyen fallas graves en la prestación de servicios, riesgos para la seguridad del paciente, retrasos salariales superiores a tres meses para personal de planta y de hasta seis meses para personal contratado.
Registros oficiales no respaldan sobreocupación del 340%
Uno de los puntos centrales del pronunciamiento del Ministerio tiene que ver con la ocupación hospitalaria. Aunque desde el departamento se habría hablado de una sobreocupación del 340%, la cartera sanitaria indicó que los reportes oficiales del Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud, REPS, integrado al SISPRO, no respaldan esa cifra.
Según la información referida por el Ministerio, la ocupación se ubicaría alrededor del 31 % en hospitalización general, 40 % en UCI y 86 % en camillas. Para la entidad, estos niveles requieren gestión institucional, pero no corresponden a una sobreocupación del 340 %. La cartera señaló que la contradicción evidencia fallas en el manejo, registro y reporte de la información por parte del territorio.
El Ministerio advirtió que, mientras la Gobernación emite alertas públicas sobre una supuesta sobreocupación, la situación no se reporta oportunamente en los sistemas oficiales del sector. Esta desarticulación, según la entidad, limita la capacidad de respuesta institucional y muestra desorden en la gestión de la red.
Desde el punto de vista técnico, el reporte oportuno y consistente de la capacidad instalada es determinante para activar respuestas coordinadas, movilizar recursos, gestionar referencias y contrarreferencias, y ordenar la red de prestación. Cuando existen diferencias entre el discurso público y los registros oficiales, se dificulta la toma de decisiones basada en evidencia.
Recursos girados y crecimiento del recaudo hospitalario
El Ministerio también rechazó que la situación del hospital responda a desfinanciación. Según el comunicado, los recursos han sido girados de manera constante y oportuna, y el problema principal estaría asociado a fallas estructurales en la coordinación territorial, incumplimientos sistemáticos de pago por parte de EPS y presión derivada del cierre de servicios privados en el departamento.
La cartera informó que los ingresos del Hospital San Francisco de Asís han mostrado un crecimiento sostenido. De acuerdo con los registros oficiales citados, el recaudo total pasó de $23.014 millones en 2022 a $43.615 millones en 2025, lo que representa un incremento cercano al 90 %, impulsado principalmente por mayores recursos del régimen subsidiado.
El Ministerio agregó que estos recursos han sido reconocidos y girados al departamento, e incluso señaló que se ha llegado a estar al día con los servicios prestados por especialistas. No obstante, insistió en que los problemas de gestión, la desarticulación de la red y las dificultades en el uso eficiente de los ingresos siguen siendo el principal cuello de botella para garantizar una prestación adecuada.
En cuanto a la infraestructura, la cartera indicó que fallas físicas como filtraciones de agua obedecen a problemas de mantenimiento de la cubierta que surgieron después del retorno del hospital a la administración territorial. Para el Ministerio, estas condiciones pudieron prevenirse y hacen parte de los factores que llevaron a una nueva medida de intervención estatal.
Inversión en salud para Chocó y nuevo hospital
El comunicado también destaca la inversión del Gobierno Nacional en el sistema de salud del Chocó. Según el Ministerio, entre 2022 y 2026 se han destinado $764.386 millones al fortalecimiento integral del sector salud en el departamento.
De ese total, $499.276 millones corresponden a infraestructura y dotación hospitalaria; $182.475 millones a la operación de Equipos Básicos de Salud, y $18.313 millones al transporte asistencial, con la entrega de 44 vehículos para mejorar el acceso a territorios donde antes la oferta de salud era limitada.
La inversión incluye 93 proyectos de infraestructura en marcha, 334 Equipos Básicos de Salud y 8 equipos especializados desplegados en el territorio. Solo para el Hospital San Francisco de Asís, el Ministerio reportó recursos por $282.981 millones orientados a recuperar su capacidad operativa.
Adicionalmente, desde 2022 se asignaron $199.200 millones para la modernización de la ESE, de los cuales ya se han girado $19.200 millones para adecuaciones, dotación y fortalecimiento de servicios críticos como imagenología. La cartera también señaló que el eje estructural será la construcción de un nuevo hospital, con una inversión de $180.000 millones financiada mediante vigencias futuras.
Plan de contingencia para garantizar la atención
Ante la situación en el territorio, el Ministerio de Salud y la Superintendencia Nacional de Salud activaron el 4 de mayo un plan de contingencia para garantizar la prestación de servicios a la población chocoana.
El plan contempla articulación con el hospital de baja complejidad Ismael Roldán Valencia y con la red privada, a través de la Sociedad Médica Vida, con el propósito de ampliar la capacidad instalada, especialmente en camas pediátricas. También prevé procesos más ágiles de referencia y contrarreferencia, que serán verificados directamente en el territorio durante la semana.
Finalmente, el Ministerio hizo un llamado a las autoridades territoriales del Chocó para actuar con rigor, responsabilidad y transparencia en el manejo de la información y en la gestión del sistema. Para la cartera sanitaria, la responsabilidad de organizar la red, reportar datos veraces y gestionar de manera eficiente los recursos disponibles recae directamente en el territorio.

