El cáncer de cuello uterino en Colombia continúa siendo un problema relevante de salud pública en 2026. Al 31 de diciembre de 2025, un total de 48.271 mujeres viven con esta enfermedad, lo que refleja la magnitud de su impacto en el sistema sanitario y en la salud femenina.
La mediana de edad al diagnóstico se ubica en 51 años, con un rango intercuartílico entre 41 y 63 años, lo que indica que la enfermedad afecta principalmente a mujeres en etapas productivas de la vida.
En términos de distribución territorial, el 62,70 % de los casos se concentra en las regiones Central, Bogotá, D.C. y Oriental, evidenciando una alta carga en zonas con mayor densidad poblacional, pero también planteando interrogantes sobre la detección en regiones periféricas.
Detección temprana del cáncer de cuello uterino sigue siendo insuficiente
Uno de los principales retos identificados es la baja proporción de diagnósticos en etapas tempranas. Solo 33 de cada 100 casos se detectan en fase inicial (carcinoma in situ), momento en el cual la probabilidad de curación es significativamente mayor.
Este indicador refleja limitaciones en los programas de tamizaje y acceso oportuno al diagnóstico, elementos críticos dentro de la estrategia global impulsada por la Organización Mundial de la Salud para eliminar el cáncer de cuello uterino como problema de salud pública.
La meta internacional plantea reducir la incidencia a menos de 4 casos por cada 100.000 mujeres, lo que exige fortalecer de manera simultánea la vacunación, la detección temprana y el tratamiento oportuno.
Vacunación contra el VPH: eje central de la prevención
La vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) se consolida como la principal estrategia de prevención primaria. En Colombia, el esquema vigente contempla una única dosis para niños entre los 9 y 14 años y niñas entre los 9 y 17 años, mientras que la población inmunosuprimida debe recibir dos dosis.
A pesar de los avances en cobertura, el país aún no alcanza las metas internacionales necesarias para lograr la eliminación del cáncer de cuello uterino.
Esta brecha evidencia la necesidad de fortalecer las estrategias de vacunación, especialmente en poblaciones vulnerables, así como de mejorar la adherencia a los esquemas establecidos.
Oportunidad en el tratamiento muestra avances, pero con brechas territoriales
El tiempo promedio entre la valoración médica y el inicio del tratamiento se ubica en 22 días, lo que representa una mejora frente a periodos anteriores y sugiere avances en la coordinación del sistema de salud.

Sin embargo, este indicador presenta importantes diferencias territoriales. Departamentos como Bolívar, Caquetá y Vichada alcanzan niveles altos de cumplimiento, mientras que otros como Arauca, La Guajira, Magdalena, Norte de Santander y Valle del Cauca se clasifican en niveles bajos.
Estas variaciones reflejan desigualdades en el acceso y la oportunidad de la atención, lo que impacta directamente en los resultados clínicos y en la supervivencia de las pacientes.

PREVSCAN: herramienta para mejorar la gestión del riesgo
Con el objetivo de cerrar brechas en la atención, la Cuenta de Alto Costo, en articulación con la Superintendencia Nacional de Salud y la Asociación Colombiana de Hematología y Oncología, impulsa la herramienta tecnológica PREVSCAN.
Esta plataforma permite analizar información clave en cuatro dimensiones:
- Tiempos de atención
- Calidad del reporte de datos
- Brechas de oportunidad
- Fortalecimiento del tamizaje
El uso de analítica y monitoreo facilita la identificación de oportunidades de mejora en el sistema, orientando intervenciones dirigidas a garantizar diagnósticos más oportunos y tratamientos adecuados.
Nuevos indicadores para fortalecer el seguimiento del cáncer de cuello uterino
Como parte de las acciones para mejorar la gestión del riesgo, la Cuenta de Alto Costo anunció la actualización de los indicadores mínimos para el seguimiento del cáncer de cuello uterino en Colombia.
Esta nueva versión incorpora ajustes metodológicos que permiten evaluar de manera diferenciada la gestión según el estadio de la enfermedad, además de incluir la medición de la calidad de vida, ampliando el enfoque hacia una valoración integral de los resultados en salud.
Implicaciones para el sistema de salud colombiano
El panorama del cáncer de cuello uterino en Colombia evidencia una dualidad: avances en la oportunidad de tratamiento y en herramientas de gestión, pero rezagos importantes en detección temprana y prevención efectiva.
La persistencia de brechas territoriales y la baja proporción de diagnósticos tempranos sugieren que el sistema aún enfrenta desafíos estructurales en acceso, oportunidad y continuidad de la atención.
En este contexto, el fortalecimiento de la vacunación contra el VPH, el acceso al tamizaje y la implementación de herramientas como PREVSCAN serán determinantes para avanzar hacia la meta de eliminación de esta enfermedad como problema de salud pública.