Uruguay inició una evaluación de sus capacidades institucionales para integrar la inteligencia artificial en salud pública, como paso previo a la construcción de una hoja de ruta nacional que permita incorporar estas tecnologías en la toma de decisiones, la gestión sanitaria y determinados procesos asistenciales. El ejercicio, impulsado por el Ministerio de Salud Pública (MSP) con cooperación técnica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), busca identificar fortalezas y brechas antes de avanzar hacia una adopción sistemática de herramientas de inteligencia artificial en el Sistema Nacional Integrado de Salud.
La evaluación se desarrolló durante el 27 y 28 de agosto de 2026 en Montevideo, en el marco del “Taller de análisis de las capacidades nacionales para la integración de la Inteligencia Artificial en Salud Pública”. La actividad reunió a organismos gubernamentales, prestadores públicos y privados, instituciones académicas, entidades financieras multilaterales y actores vinculados con el ecosistema de transformación digital del país.
Inteligencia artificial en salud pública: Uruguay mide su nivel de preparación
El proceso responde a una solicitud de cooperación técnica formulada por el MSP a la OPS y utiliza una herramienta desarrollada conjuntamente por la Organización Panamericana de la Salud y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El objetivo es determinar el nivel de madurez del sistema sanitario uruguayo frente a una eventual incorporación de inteligencia artificial en decisiones relacionadas con la salud pública.
Más que evaluar una tecnología específica, el ejercicio pretende establecer las condiciones institucionales disponibles para su implementación. A partir del diagnóstico colectivo, el MSP y la OPS prevén definir una hoja de ruta que vincule la innovación tecnológica con las prioridades sanitarias nacionales.
En las jornadas participaron representantes del Ministerio de Salud Pública, la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (AGESIC), Uruguay Innova, el Centro de Inteligencia Artificial de Uruguay, prestadores integrales públicos y privados, la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), Sanidad Militar, Sanidad Policial, el Hospital de Clínicas y referentes académicos. También estuvieron presentes equipos de la OPS, el BID, la CAF y otros actores del ecosistema digital.
La composición del encuentro refleja que la eventual incorporación de inteligencia artificial no se plantea únicamente como una decisión tecnológica. La evaluación involucra aspectos relacionados con sistemas de información, gestión institucional, servicios sanitarios, regulación, protección de datos y capacidades de los equipos que podrían utilizar estas herramientas.
Uruguay proyecta una estrategia nacional de inteligencia artificial en salud
Durante la apertura, la ministra de Salud Pública de Uruguay, Cristina Lustemberg, informó que el MSP trabaja en el diseño de una estrategia nacional de inteligencia artificial en salud, concebida como un instrumento de política pública centrado en las personas y destinado a fortalecer los resultados del Sistema Nacional Integrado de Salud.
La ministra señaló que Uruguay cuenta con condiciones favorables en infraestructura y digitalización para avanzar en esta materia. Sin embargo, la propuesta presentada durante el encuentro sitúa la evaluación institucional antes de una incorporación a mayor escala de soluciones basadas en inteligencia artificial.
Entre las aplicaciones señaladas por el MSP se encuentran el apoyo a las decisiones de política pública, incluida la detección de brotes y la simulación de escenarios frente a distintas intervenciones sanitarias. También se identificó potencial para optimizar la logística de medicamentos y vacunas, así como la gestión de camas y los tiempos de espera.
Otra posibilidad planteada corresponde al uso de asistentes inteligentes para facilitar el registro de información clínica. Bajo este escenario, estas herramientas podrían reducir determinadas cargas administrativas y permitir que los profesionales dispongan de más tiempo para la atención directa. También fue mencionado el procesamiento mediante inteligencia artificial de imágenes radiológicas como herramienta potencial para apoyar la detección precoz de enfermedades.
Datos, supervisión humana y riesgos entran en la discusión
La representante de la OPS/OMS en Uruguay, Caroline Chang, destacó tres elementos para orientar el proceso, disponer de sistemas de información capaces de generar datos de calidad, mantener a las personas en el centro de la atención y reconocer, gestionar y regular los riesgos asociados con el uso de inteligencia artificial.
La calidad de los datos adquiere especial importancia debido a su relación con los posibles sesgos en los sistemas automatizados. La postura presentada durante el encuentro ubica además a la inteligencia artificial como una herramienta de apoyo y no como sustituto de la decisión de los equipos de salud.
En la misma línea, Lustemberg indicó que la incorporación de estas soluciones deberá observar la Ley N.º 18.335 sobre derechos y obligaciones de pacientes y usuarios de los servicios de salud, además de las disposiciones vigentes sobre protección de datos personales. La discusión incluye la validación de los algoritmos, su explicabilidad, la mitigación de posibles sesgos y las garantías sobre el manejo de la información.
Marcelo D’Agostino, responsable de la Unidad de Sistemas de Información y Salud Digital de la OPS/OMS, recordó durante el encuentro la trayectoria de Uruguay en transformación digital y señaló que la Organización trabaja desde la pandemia de COVID-19 en posicionar la inteligencia artificial como una prioridad para los sistemas sanitarios de la Región.
¿Qué podría cambiar en la gestión del sistema de salud uruguayo?
Las aplicaciones examinadas abarcan diferentes niveles de gestión. En salud pública, la inteligencia artificial podría participar en procesos asociados a vigilancia y análisis de escenarios; en la operación sanitaria, podría utilizarse para gestionar camas, listas de espera, medicamentos o vacunas; y en el ámbito clínico, se plantean usos relacionados con registros asistenciales y análisis de imágenes.
Sin embargo, la actividad realizada en Montevideo no supone la aprobación o implementación inmediata de estas herramientas. El objetivo de esta fase es diagnosticar la capacidad institucional del país y establecer qué condiciones deben fortalecerse antes de avanzar con una estrategia nacional.
La discusión incluyó además una perspectiva regional. El secretario general de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), Sergio Abreu, abordó las implicaciones de la inteligencia artificial para la integración y la equidad en el acceso a los servicios sanitarios, y señaló que la OPS ha socializado su herramienta de evaluación de madurez con expertos de cinco países de la Región.
¿Cuál será el siguiente paso para la inteligencia artificial en salud en Uruguay?
El resultado inmediato del proceso será la elaboración de una hoja de ruta nacional para integrar inteligencia artificial en el sistema de salud uruguayo. El MSP y la OPS desarrollarán este trabajo a partir de los resultados obtenidos durante la evaluación, con acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud.
El punto de partida definido por Uruguay prioriza, por tanto, la preparación institucional sobre la adopción acelerada. El proceso busca establecer qué capacidades existen, qué brechas requieren intervención y bajo qué condiciones regulatorias, técnicas y organizacionales pueden incorporarse estas tecnologías.
Para el sector sanitario, el ejercicio pone sobre la mesa una cuestión que va más allá de la disponibilidad de algoritmos: la capacidad del sistema para integrarlos dentro de procesos reales de atención y gestión, preservando la calidad de los datos, la supervisión profesional, los derechos de los pacientes y la protección de la información. Uruguay comenzará ahora a traducir ese diagnóstico en una hoja de ruta que determinará cómo avanzar desde la evaluación hacia una estrategia nacional de inteligencia artificial aplicada a la salud pública.


