La red pública de salud de Bogotá avanza en un proceso de renovación tecnológica y ampliación de su capacidad asistencial con inversiones superiores a $54.000 millones, según informó la Secretaría Distrital de Salud. Las intervenciones incluyen equipos biomédicos, nuevas tecnologías, fortalecimiento hospitalario y servicios especializados en las cuatro Subredes Integradas de Servicios de Salud, aunque varios de los proyectos descritos se encuentran en diferentes fases de entrega, adquisición o ejecución.
A la fecha, la ciudad reporta la entrega de 1.275 equipos biomédicos y asistenciales. Paralelamente, están en curso procesos para adquirir y entregar más de 5.200 equipos adicionales. De concretarse estas adquisiciones, la administración distrital proyecta cerrar su periodo con 6.481 equipos biomédicos y asistenciales incorporados a la red pública.
La estrategia se desarrolla dentro del Modelo MAS Bienestar y busca ampliar la capacidad de respuesta de servicios ambulatorios, hospitalarios, diagnósticos y especializados. Desde la perspectiva de gestión de la red, la inversión no se concentra exclusivamente en hospitales de alta complejidad: también abarca centros de salud y servicios diagnósticos que pueden reducir desplazamientos de los usuarios entre localidades.
Red pública de salud de Bogotá amplía su capacidad especializada
Uno de los componentes concluidos corresponde a la entrega de 211 equipos biomédicos especializados, con una inversión superior a $8.816 millones, destinados a cardiología, ginecobstetricia, urología, fisiatría, otorrinolaringología y cirugía general.
La distribución de esta dotación entre las cuatro subredes fue la siguiente:
| Subred Integrada de Servicios de Salud | Equipos entregados |
|---|---|
| Norte | 41 |
| Sur | 57 |
| Sur Occidente | 57 |
| Centro Oriente | 56 |
| Total | 211 |
Esta intervención tiene un área de influencia cercana al millón de habitantes. El objetivo operativo es aumentar la capacidad diagnóstica y resolutiva de la consulta especializada ambulatoria y facilitar el acceso a tecnologías que, para algunos usuarios, anteriormente implicaban mayores desplazamientos.
La distribución también evidencia que la estrategia no está concentrada en una única zona de Bogotá, aunque el volumen de equipos varía entre las subredes de acuerdo con los proyectos establecidos.
Meissen y El Tunal concentran inversiones en capacidad hospitalaria
El fortalecimiento hospitalario tiene uno de sus principales frentes en la Torre 1 del Hospital de Meissen, donde fueron incorporadas 113 camas hospitalarias, además de ecógrafos, electrocardiógrafos y desfibriladores. Para esta intervención se reportó una inversión inicial superior a $3.500 millones.
A esta dotación se añade una segunda inversión superior a $14.000 millones, dirigida a renovar los servicios de imágenes diagnósticas y las unidades de cuidado intensivo, intermedio y básico neonatal.
En el Hospital El Tunal, por su parte, avanza la dotación del área de urgencias mediante una inversión superior a $33.800 millones. El proyecto contempla camas hospitalarias, camillas, ventiladores mecánicos, monitores multiparámetro, máquinas de anestesia y otros equipos asistenciales.
El mismo hospital tiene además una inversión superior a $4.000 millones para dotación quirúrgica especializada, que incluye arcos en C, equipos portátiles de rayos X y tecnología destinada a cirugía mínimamente invasiva.
Hemodinamia, mamografía y atención territorial amplían la oferta diagnóstica
La modernización también incorpora tecnologías para servicios especializados. En el Hospital Occidente de Kennedy entró en funcionamiento el Servicio de Hemodinamia e Intervencionismo, después de una inversión superior a $6.100 millones destinada, entre otros componentes, a un equipo de angiografía biplanar para procedimientos cardiovasculares de alta complejidad.
El Centro de Salud 29 recibió, a su vez, 731 elementos y equipos biomédicos y asistenciales mediante una inversión superior a $1.500 millones, mientras que la unidad CSE Suba incorporó un mamógrafo especializado por más de $1.600 millones.
En este último caso, la incorporación tecnológica aumenta la capacidad instalada para detección temprana del cáncer de mama dentro de la red pública, al disponer del servicio diagnóstico en esa unidad.
Para la administración distrital, el enfoque territorial de estas inversiones busca que una mayor proporción de las necesidades pueda resolverse dentro de las propias localidades. La subsecretaria encargada de Planeación y Gestión Sectorial, Luz Marina Galindo Caro, señaló que la incorporación de tecnología pretende fortalecer la capacidad de respuesta de hospitales y centros de salud y acercar los servicios a los lugares de residencia de la población.
¿Qué nuevas inversiones están previstas para la red pública de Bogotá?
La Secretaría Distrital de Salud también informó sobre nuevos procesos de dotación que todavía forman parte de la expansión prevista de la red.
Entre ellos se encuentra la adquisición de 147 equipos biomédicos para urgencias de baja complejidad, con una inversión superior a $13.300 millones, que serán distribuidos en las cuatro subredes.
El Hospital de Bosa contempla además una dotación de 504 elementos, incluidos equipos biomédicos e instrumental quirúrgico, mediante una inversión superior a $3.600 millones. Para el Hospital Patio Bonito Tintal se reportó otra inversión superior a $4.100 millones, orientada a servicios hospitalarios, quirúrgicos, diagnósticos y de apoyo clínico.
El componente cuantitativamente más amplio entre los procesos anunciados corresponde a la segunda fase de fortalecimiento ambulatorio. Esta contempla más de 2.500 equipos biomédicos especializados, con una inversión cercana a $60.000 millones.
La existencia de proyectos futuros por montos superiores a la cifra global de $54.000 millones inicialmente informada refuerza la necesidad de distinguir entre recursos ya ejecutados, inversiones actualmente en desarrollo y partidas previstas para nuevas fases.
¿Qué cambia para la capacidad de atención de la ciudad?
Las cifras muestran una estrategia basada principalmente en aumentar capacidad instalada y disponibilidad tecnológica en distintos niveles de atención. El efecto esperado no depende únicamente del número de equipos adquiridos, sino de dónde se incorporan y qué servicios permiten prestar.
La combinación de camas hospitalarias, tecnologías diagnósticas, equipamiento para urgencias, cirugía, cuidados neonatales, hemodinamia y atención ambulatoria configura una intervención transversal sobre la red pública. Algunos proyectos tienen un área de influencia territorial directa, mientras otros, especialmente los servicios de mayor complejidad, pueden recibir pacientes remitidos desde diferentes zonas de Bogotá.
El avance definitivo deberá observarse a medida que los equipos actualmente en adquisición sean entregados y entren efectivamente en operación. Por ahora, la ciudad reporta 1.275 equipos entregados y mantiene como meta alcanzar 6.481 al finalizar la actual administración, un proceso que trasladará el reto desde la inversión y adquisición hacia su incorporación efectiva a la prestación de servicios de salud.