La suspensión del servicio de diálisis, las demoras en la entrega de medicamentos y las fallas en el transporte de pacientes llevaron a usuarios de Asmet Salud en Pereira a protestar frente a la sede de la EPS. La intervención de la Defensoría del Pueblo permitió instalar una mesa de trabajo y concretar compromisos para restablecer la atención.
Pacientes con enfermedad renal crónica afiliados a Asmet Salud en Pereira realizaron una protesta frente a la sede de la EPS para exigir soluciones ante una situación que, según denunciaron, comprometía directamente su tratamiento. La movilización estuvo motivada por la interrupción del servicio de diálisis, las demoras en la entrega de medicamentos y las fallas en el transporte que los traslada a sus citas.
La situación puso en primer plano las barreras que enfrentan usuarios con patologías de manejo continuo, en especial cuando la atención no admite interrupciones. En el caso de los pacientes renales, la oportunidad en la prestación de servicios no solo incide en la calidad de vida, sino en la continuidad de un tratamiento vital.
Pacientes denunciaron fallas en diálisis, medicamentos y transporte
La protesta se desarrolló frente a la sede de Asmet Salud en Pereira, donde los usuarios expresaron su inconformidad por la falta de respuestas oportunas a problemas que afectaban su atención. El principal reclamo estuvo relacionado con la suspensión del servicio de diálisis, procedimiento indispensable para pacientes con enfermedad renal crónica.
A esta situación se sumaron las demoras en la entrega de medicamentos, otro componente esencial para la estabilidad clínica de esta población. Los manifestantes también reportaron fallas en el transporte dispuesto para su traslado a citas y procedimientos, una dificultad que impacta directamente la posibilidad de acceder de manera oportuna a la atención programada.
La jornada reflejó una acumulación de inconformidades alrededor de servicios fundamentales para una población que depende de manera permanente del sistema de salud. En ese contexto, la protesta se convirtió en un mecanismo de presión para exigir respuestas inmediatas de la EPS y de las autoridades competentes.


Defensoría intervino para acompañar a los pacientes y evitar el bloqueo vial
Ante la movilización, la Defensoría del Pueblo acudió de manera inmediata para acompañar a los usuarios y atender la situación. Su intervención permitió evitar que la protesta derivara en el cierre de la Avenida 30 de Agosto con calle 32, una arteria vial de alta circulación en la capital risaraldense.
Además de contener una posible afectación en la movilidad, la presencia del equipo defensorial facilitó que se garantizara el libre ingreso y salida de personas de las instalaciones de la entidad, sin que se presentaran mayores incidentes. De esta manera, la protesta pudo mantenerse dentro de un cauce institucional mientras se avanzaba hacia una respuesta concreta.
La actuación de la Defensoría resultó determinante para abrir un escenario de diálogo entre los pacientes, la EPS y el Ministerio Público. Más allá del acompañamiento en el lugar de la protesta, la entidad cumplió un papel de mediación orientado a transformar las exigencias de los usuarios en compromisos verificables.
Mesa de trabajo dejó compromisos concretos de Asmet Salud
Como resultado del acompañamiento, se instaló una mesa de trabajo con participación de Asmet Salud, los usuarios y el Ministerio Público. En este espacio, la EPS asumió varios compromisos dirigidos a atender los reclamos presentados por los pacientes renales.
Entre las medidas acordadas, Asmet Salud se comprometió a emitir un comunicado que certificara la normalización del servicio de diálisis. Este punto fue central dentro de la mesa, dado que la continuidad del procedimiento constituía la principal preocupación de los usuarios que participaron en la protesta.
La EPS también asumió el compromiso de hacer seguimiento a las fallas en el transporte de pacientes, con el fin de corregir los problemas reportados en los traslados a citas y tratamientos. Asimismo, se acordó garantizar que, a partir del lunes 2 de marzo, estuviera disponible el stock completo de medicamentos para ponerse al día con los pendientes en la entrega.
La instalación de esta mesa de trabajo permitió trasladar el reclamo colectivo a un escenario formal de interlocución. El resultado inmediato fue la definición de acciones puntuales que deberán reflejarse en la normalización efectiva de la atención.
Defensoría hará seguimiento al cumplimiento y recibió quejas individuales
La Defensoría del Pueblo, a través de su regional en Risaralda, se comprometió a monitorear el cumplimiento de cada uno de los acuerdos alcanzados con Asmet Salud. Este seguimiento será clave para verificar que los compromisos adquiridos en la mesa de trabajo se traduzcan en soluciones efectivas para los pacientes.
Durante la visita, además, las y los funcionarios de la entidad recibieron quejas individuales de varios usuarios y tramitaron sus solicitudes de manera directa. Esta actuación permitió ampliar la respuesta institucional más allá del plantón, atendiendo también afectaciones particulares dentro del grupo de pacientes.
La recepción de casos individuales fortalece el alcance del acompañamiento defensorial, ya que permite documentar situaciones específicas y activar rutas de atención frente a posibles incumplimientos. En un contexto de barreras reiteradas, este componente resulta relevante para dar continuidad a la intervención institucional.
La continuidad del tratamiento renal exige respuestas sin demora
El caso registrado en Pereira evidencia la alta dependencia que tienen los pacientes renales de la continuidad en sus tratamientos. Cualquier interrupción en la diálisis o retraso en el suministro de medicamentos puede afectar de manera grave su condición de salud, por lo que la oportunidad en la atención es un elemento esencial.
Por esa razón, la situación denunciada por los usuarios de Asmet Salud trasciende una falla operativa y se ubica en el terreno de la garantía efectiva del derecho a la salud. En pacientes con enfermedad renal crónica, la prestación del servicio no admite dilaciones cuando están en juego procedimientos y suministros indispensables para su supervivencia y estabilidad clínica.
En este escenario, la Defensoría del Pueblo reiteró que el acceso oportuno a los servicios de salud no es un privilegio, sino un derecho fundamental que debe garantizarse sin dilaciones. La mesa instalada en Pereira dejó compromisos concretos, pero también subrayó la necesidad de que estos se cumplan de manera efectiva para evitar nuevas afectaciones a una población que no tiene margen para interrupciones en su atención.


