Una prueba de sangre diseñada para identificar señales de múltiples tipos de cáncer detectó enfermedad en personas de 50 años o más sin sospecha clínica previa, según los resultados del estudio PATHFINDER 2. La investigación, que incluyó a 35.878 participantes, encontró una especificidad de 99,64% y una precisión de 91,3% para predecir el probable origen de la señal de cáncer cuando el resultado era positivo. Sin embargo, la sensibilidad global durante 12 meses fue de 39,3%, un resultado que delimita el alcance actual de esta tecnología.
El estudio prospectivo e intervencionista fue publicado el 22 de septiembre de 2026 en Nature Medicine y evaluó una prueba de detección temprana multicáncer, conocida como MCED por sus siglas en inglés. La tecnología analiza patrones de metilación presentes en fragmentos de ADN libre circulante obtenidos mediante una muestra de sangre, con el propósito de identificar una señal asociada con cáncer y orientar posteriormente hacia su posible tejido de origen.
Prueba de sangre multicáncer evaluó a más de 35.000 personas sin sospecha clínica de cáncer
PATHFINDER 2 incluyó a 35.878 participantes de 50 años o más reclutados entre diciembre de 2021 y julio de 2024. Las personas no tenían sospecha clínica de cáncer al momento de ingresar y tampoco podían haber recibido diagnóstico o tratamiento por esta enfermedad durante los tres años anteriores. De toda la cohorte, 32.007 participantes completaron la evaluación necesaria para el análisis de desempeño a 12 meses.
Los investigadores evaluaron la capacidad de la prueba para detectar una señal de cáncer, su valor predictivo positivo y negativo, la especificidad, la sensibilidad durante el periodo de seguimiento y la precisión para determinar el probable origen de la señal. El estudio fue diseñado con objetivos descriptivos, por lo que no estableció criterios de éxito predefinidos ni realizó pruebas formales de hipótesis.
Entre los principales resultados reportados se encontraron:
- 287 participantes con una prueba multicáncer positiva dentro de la población analizada.
- 173 resultados verdaderos positivos, es decir, participantes en quienes posteriormente se confirmó cáncer.
- Una tasa de detección de cáncer de 0,54%.
- Un valor predictivo positivo de 60,3%.
- Un valor predictivo negativo de 99,2%.
- Una especificidad de 99,64%.
- Aproximadamente 185 personas debieron ser evaluadas para detectar un cáncer.
Estos resultados indican que, cuando la prueba identificó una señal de cáncer, cerca de seis de cada diez resultados positivos estuvieron asociados posteriormente con un diagnóstico confirmado. Al mismo tiempo, la elevada especificidad indica una baja frecuencia de falsos positivos en la población estudiada, aunque este indicador no debe interpretarse como capacidad para identificar todos los cánceres existentes.
La prueba identificó el probable origen del cáncer con una precisión de 91,3%
Uno de los componentes de la prueba consiste en determinar el probable origen de la señal de cáncer para orientar las evaluaciones diagnósticas posteriores. PATHFINDER 2 encontró una precisión de 91,3% en la predicción del origen de la señal, una característica que puede ayudar a definir qué estudios diagnósticos realizar después de un resultado positivo.
Entre los 173 participantes en quienes la prueba detectó cáncer se identificaron 17 grandes grupos tumorales, correspondientes a 81 tipos histológicos distintos. De ellos, 151 participantes presentaron uno o más cánceres primarios nuevos y 22 tuvieron una recurrencia. Entre los primeros cánceres primarios nuevos diagnosticados, 53% se encontraba en estadios I o II y 70,9% en estadios I a III.
Otro de los resultados destacados fue que 126 de los 173 cánceres detectados, equivalentes al 72,8%, correspondieron a tipos tumorales que no cuentan con recomendaciones de tamizaje grado A o B de la U.S. Preventive Services Task Force. Entre los cánceres detectados en estadios I y II, 71,3% pertenecía también a este grupo sin una recomendación establecida de tamizaje poblacional.
Este hallazgo cobra relevancia frente a las dificultades que continúan presentándose en materia de diagnóstico oportuno. En Colombia, por ejemplo, CONSULTORSALUD ha documentado previamente las brechas en detección temprana y oportunidad de tratamiento del cáncer, con diferencias importantes entre tumores como mama, próstata, cuello uterino y cáncer colorrectal.
La sensibilidad global muestra los límites actuales de la prueba
La especificidad elevada no significa que la prueba pueda detectar todos los cánceres. Durante los 12 meses de seguimiento, la sensibilidad por episodio fue de 39,3% para el conjunto de cánceres, lo que implica que una proporción considerable de los tumores diagnosticados durante ese periodo no había producido previamente un resultado positivo en la prueba multicáncer.
En un subgrupo predefinido de 12 tipos de cáncer, la sensibilidad alcanzó 69,8%. Los investigadores señalaron que la composición de los tipos tumorales tiene una influencia importante sobre este indicador y explicaron que buena parte de la diferencia frente a la sensibilidad global estuvo relacionada con cánceres frecuentes como los de mama y próstata.
Entre los participantes con resultados falsos negativos se identificaron 267 personas que posteriormente fueron diagnosticadas con cáncer. De estos casos, 163 correspondieron a tipos de cáncer que cuentan con recomendaciones de tamizaje grado A, B o C de la USPSTF, incluidos numerosos tumores de mama y próstata en estadios iniciales. Los autores advierten, además, que la sensibilidad calculada durante el seguimiento de PATHFINDER 2 no es directamente comparable con la sensibilidad obtenida en estudios de casos y controles.
¿Puede una prueba de sangre complementar los programas actuales de detección de cáncer?
PATHFINDER 2 evaluó esta tecnología como una estrategia potencialmente adicional a las herramientas de detección disponibles y no como un reemplazo de los programas establecidos. La posibilidad de buscar simultáneamente señales correspondientes a distintos tipos de cáncer mediante una sola muestra de sangre podría ampliar la detección hacia tumores para los cuales actualmente no existen estrategias de tamizaje poblacional recomendadas.
Cuando existe una señal positiva, la identificación del probable tejido de origen busca orientar el proceso diagnóstico posterior. La prueba, por sí sola, no establece un diagnóstico definitivo de cáncer: un resultado positivo requiere estudios adicionales para confirmar o descartar la enfermedad y determinar sus características clínicas.
En el análisis de seguridad, 213 de 35.335 participantes evaluables, equivalentes al 0,6%, fueron sometidos a uno o más procedimientos invasivos después de un resultado positivo, y 90,5% de esos procedimientos fueron no quirúrgicos. Hasta el momento del análisis no se habían reportado eventos adversos graves relacionados con el estudio.
¿Qué falta demostrar antes de extender la detección multicáncer a la población?
Los resultados de PATHFINDER 2 permiten describir el desempeño y la seguridad de la prueba dentro de la población estudiada, pero no demuestran que su utilización reduzca la mortalidad por cáncer. El estudio tuvo un diseño de un solo brazo, sin grupo comparador, y sus resultados fueron descriptivos. Además, evaluó una sola ronda de detección, mientras que los costos de las pruebas diagnósticas posteriores fueron cubiertos por el patrocinador del estudio.
Los investigadores también señalaron que la versión de la prueba utilizada durante PATHFINDER 2 corresponde a una generación anterior de la tecnología y que serán necesarios datos adicionales procedentes de evaluaciones longitudinales, múltiples rondas de tamizaje y experiencias de implementación en condiciones reales.
La principal pregunta continúa siendo si detectar más cánceres antes de que exista una sospecha clínica se traduce finalmente en mejores desenlaces para los pacientes. Los autores consideran necesarios ensayos aleatorizados y seguimientos más prolongados para establecer la utilidad clínica de estas pruebas, incluido su impacto sobre los resultados poblacionales. Por ahora, PATHFINDER 2 aporta nueva evidencia sobre la posibilidad de buscar simultáneamente señales de múltiples cánceres mediante sangre, pero no establece que esta estrategia deba sustituir las pruebas de tamizaje actualmente recomendadas.