Colombia está envejeciendo. La pregunta no es si estamos preparados, sino si estamos actuando con la velocidad que exige esta realidad.[i]
Cada vez son más los colombianos que viven más años, y esa es una buena noticia. Sin embargo, este cambio demográfico también trae consigo una mayor prevalencia de enfermedades crónicas y una presión creciente sobre los recursos del sistema de salud.1 El desafío ya no es únicamente vivir más, sino vivir mejor: con salud, autonomía y calidad de vida.
Por eso, la prevención debe ocupar un lugar cada vez más relevante en la conversación pública.[ii] Dentro de esa agenda, es necesario ampliar la mirada sobre la vacunación y entenderla como una herramienta de protección a lo largo de la vida,[iii] especialmente para los adultos mayores,[iv] las gestantes[v] y las poblaciones con mayor riesgo.
La Organización Panamericana de la Salud ha planteado este reto de manera clara a través de la estrategia de la Década del Envejecimiento Saludable. Su llamado es construir una sociedad para todas las edades, mediante la suma de esfuerzos de gobiernos, sociedad civil, organismos internacionales, academia, equipos de profesionales, medios de comunicación y sector privado.[vi]
Detrás de este propósito existe una visión que resulta clave destacar: transformar la manera en que entendemos el envejecimiento. Esto implica promover comunidades que fomenten las capacidades de las personas mayores, garantizar una atención integrada y centrada en las personas, consolidar los servicios de atención primaria y asegurar el acceso a cuidados de largo plazo para quienes los necesiten.1,[vii]
Prepararnos para esta transformación requiere contar con sistemas de salud basados en la Atención Primaria, avanzar hacia una mayor equidad y resiliencia y responder a las necesidades de los recursos humanos en salud. Estas son condiciones necesarias para que los países continúen avanzando hacia la meta de la Salud Universal.[viii]
La evidencia permite dimensionar lo que está en juego. Según un estudio publicado en The Lancet, los programas de inmunización han salvado aproximadamente seis vidas por minuto durante los últimos cincuenta años. Detrás de esa cifra hay mucho más que un indicador estadístico: millones de vidas protegidas, enfermedades evitadas y familias que han podido construir su futuro con mejores condiciones de salud.[ix]
Las cifras demográficas muestran la magnitud del reto. De acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones Unidas, en 2023 las personas mayores de 60 años representaban cerca del 14% de la población colombiana, equivalente a 7,6 millones de personas. Para 2050, ese grupo podría llegar a 14,9 millones de habitantes, aproximadamente una cuarta parte de la población del país.[x]
Este cambio demográfico transformará profundamente las necesidades de salud de los colombianos. Mientras más avance el envejecimiento de la población, más urgente será impulsar estrategias que ayuden a prevenir enfermedades, preservar la autonomía de quienes envejecen y reducir la presión sobre un sistema que ya enfrenta importantes desafíos de sostenibilidad.1
Colombia cuenta hoy con una oportunidad importante para recorrer ese camino. La Ley 2406 establece una hoja de ruta para la modernización y actualización permanente del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) y ofrece las herramientas para consolidar la prevención y la vacunación en adultos como prioridades de salud pública.[xi]
Dos años después de su sanción, el reto es pasar de la intención a la implementación. Esto supone avanzar en su reglamentación y garantizar mecanismos de actualización continua que respondan a la evolución de los desafíos en salud y a los avances de la ciencia. También implica asegurar un financiamiento sostenible, ampliar las coberturas, mejorar la vigilancia epidemiológica y la calidad de los datos.11
Por eso, es momento de fortalecer los espacios de diálogo técnico entre las autoridades de salud, el Comité Nacional de Prácticas de Inmunización y los diferentes actores del sector. Las decisiones en vacunación pueden impactar millones de vidas y deben sustentarse en evidencia científica y análisis rigurosos. También deben permitir que el país aproveche el potencial de la innovación.
Los próximos meses serán determinantes. La discusión sobre las prioridades de inversión y la asignación de recursos para los próximos años, en el marco del nuevo Plan de Desarrollo, influirá directamente en la capacidad del país para consolidar una política de vacunación moderna, sostenible y alineada con las necesidades de una población que envejece rápidamente.
Al final, esta conversación va mucho más allá de una discusión presupuestal. Se trata de decidir qué sistema de salud queremos construir para las próximas décadas y qué lugar tendrá la prevención en ese futuro.
La pregunta no es si Colombia puede permitirse invertir en vacunación. La pregunta es si puede permitirse no hacerlo. En un país que envejece aceleradamente,1 cada año de retraso en iniciativas de prevención para los adultos representa más enfermedad, mayores costos y oportunidades perdidas para proteger la salud de las personas. Apostarle a la vacunación es apostar por un futuro más saludable, sostenible y equitativo para todos.
Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente a su autor y no comprometen la línea editorial de CONSULTORSALUD.
[i] Flórez, C. E., Martínez Rodríguez, L. J., & Aranco, N. (2019). Envejecimiento y atención a la dependencia en Colombia. Disponible en:https://publications.iadb.org/es/publications/spanish/viewer/Envejecimiento_y_atenci%C3%B3n_a_la_dependencia_en_Colombia_es.pdf Acceso 31 de agosto de 2026.
[ii] Revista Ocronos. La Importancia de la Prevención en la Salud Pública. Disponible en: https://revistamedica.com/importancia-prevencion-salud-publica/ Acceso 31 de agosto de 2026.
[iii] Organización Panamericana de la Salud. Centro de recursos sobre la inmunización a lo largo del curso de vida. Disponible en: https://www.paho.org/es/temas/inmunizacion/centro-recursos-sobre-inmunizacion-lo-largo-curso-vida#carrusel1 Acceso 31 de agosto de 2026.
[iv] National Foundation for Infectious Diseases. Por qué las vacunas son vitales para las personas mayores. Disponible en: https://es.nfid.org/why-vaccinations-are-vital-for-older-adults/ Acceso 31 de agosto de 2026.
[v] National Foundation for Infectious Diseases. Inmunización materna: cómo proteger a las mujeres embarazadas y a sus bebés. Disponible en: https://es.nfid.org/maternal-immunization-protecting-pregnant-women-and-babies/ Acceso 31 de agosto de 2026.
[vi] Organización Panamericana de la Salud. Década del Envejecimiento Saludable en las Américas (2021-2030). Disponible en: https://www.paho.org/es/decada-envejecimiento-saludable-americas-2021-2030 Acceso 31 de agosto de 2026.
[vii] Organización Mundial de la Salud. Década del Envejecimiento Saludable. Disponible en: https://www.who.int/es/initiatives/decade-of-healthy-ageing Acceso 31 de agosto de 2026.
[viii] Organización Mundial de la Salud. Primary health care. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/primary-health-care Acceso 31 de agosto de 2026.
[ix] UNICEF. Las vacunas salvan 154 millones de vidas. Disponible en: https://www.unicef.es/noticia/las-vacunas-salvan-154-millones-de-vidas Acceso 3 de septiembre de 2026.
[x] La Casa. Colombia mayor: en 2033 habrá igual número de jóvenes que de personas mayores. Disponible en: https://lacasa.com.co/bienestar-del-adulto-mayor/colombia-mayor-en-2033-habra-igual-numero-de-jovenes-que-de-personas-mayores/ Acceso 31 de agosto de 2026.
[xi] Alcaldía Mayor de Bogotá. Ley 2406 de 2024 Congreso de la República de Colombia. Disponible en: https://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=161477 Acceso 22 de julio de 2026.