La decisión fue adoptada en el contexto de la emergencia humanitaria en salud declarada por la administración departamental y busca evitar que una afluencia extraordinaria de visitantes al Valle del Cauca que genere una presión adicional sobre la red pública y privada, descrita por las autoridades como operativamente crítica.
La medida fue definida durante un consejo de seguridad en el que participaron autoridades regionales y nacionales, así como representantes de la cúpula militar y de Policía. La restricción formará parte de la estrategia de seguridad y del plan de contingencia interinstitucional diseñado para la posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella.
Restricción al ingreso masivo de personas busca proteger la capacidad hospitalaria
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, relacionó la decisión con la situación financiera y asistencial de hospitales y clínicas de Cali y del departamento. De acuerdo con la mandataria, la red de servicios se encuentra sometida a una presión que podría agravarse ante un aumento significativo de la población flotante durante la jornada de posesión.
“Tenemos una emergencia humanitaria, una crisis humanitaria que quiere decir que, debido a la problemática que tenemos por la salud, por los hospitales y las clínicas de Cali y el Valle del Cauca que están colapsadas, vamos, en un momento determinado, a restringir la cantidad de personas que pueden ingresar de otros territorios”, manifestó Toro.
La administración departamental argumentó que la medida no responde únicamente a consideraciones de orden público, sino a la necesidad de preservar la capacidad de atención disponible. En eventos con concentraciones masivas, la red sanitaria debe prepararse para un posible aumento de urgencias, accidentes, descompensaciones clínicas y otros requerimientos asistenciales, incluso cuando no se presentan alteraciones graves de seguridad.
En este caso, la Gobernación sostiene que esa capacidad de respuesta parte de una situación limitada, debido al deterioro financiero de hospitales y clínicas. No obstante, la información suministrada no incluye indicadores sobre ocupación hospitalaria, disponibilidad de camas, capacidad de urgencias o número de instituciones afectadas que permitan dimensionar cuantitativamente el nivel de saturación señalado.
La medida no impediría el ingreso de asistentes y delegaciones oficiales
La gobernadora aclaró que la restricción no estará dirigida contra las personas que se desplacen regularmente para asistir a la posesión ni contra las delegaciones nacionales e internacionales.
“Lógicamente no le vamos a restringir el ingreso a las personas que vienen a la posesión, ni a las delegaciones nacionales e internacionales”, afirmó. La mandataria añadió que las medidas se adoptarían si se presenta una movilización masiva procedente de otros territorios que pueda comprometer la capacidad de atención en salud.
Plan de contingencia incluye articulación regional y respuesta hospitalaria
La restricción anunciada forma parte de un plan de contingencia liderado por el Gobierno departamental. La estrategia contempla el fortalecimiento de la capacidad de respuesta hospitalaria y la coordinación con las autoridades de Cali, Buenaventura y el departamento del Cauca.
La administración departamental también sostuvo que respetará el derecho constitucional a la protesta pacífica. La gobernadora afirmó que la prioridad será proteger la vida y garantizar la prestación de servicios a los habitantes del departamento, sin presentar la restricción como una prohibición general de movilización o participación.
Este equilibrio será relevante durante la aplicación de la medida. Cualquier control deberá distinguir entre la gestión preventiva de una contingencia sanitaria, las necesidades de seguridad y el ejercicio de derechos ciudadanos, especialmente si se producen concentraciones o desplazamientos colectivos hacia Cali..
¿Cómo se aplicará la restricción sin afectar derechos y servicios esenciales?
La gobernadora afirmó que la medida responde exclusivamente a criterios humanitarios y de salud pública. No obstante, la ausencia de parámetros operativos deja abiertas preguntas sobre su proporcionalidad, duración y aplicación territorial.
Será necesario establecer qué se entenderá por ingreso masivo, cómo se acreditará la asistencia a la posesión, qué tratamiento tendrán quienes viajen por motivos laborales, familiares o médicos y cuáles serán las rutas para resolver situaciones excepcionales.
También deberá informarse cómo se garantizará el paso de ambulancias, personal sanitario, proveedores, medicamentos e insumos esenciales. Una restricción diseñada para proteger la red hospitalaria no debería afectar las cadenas logísticas que sostienen su funcionamiento.
“Lo que queremos es garantizar que las personas que viven en el Valle del Cauca tengan acceso oportuno a los servicios de salud. No podemos permitir que una llegada masiva de personas desborde una red hospitalaria que hoy ya trabaja al límite de su capacidad”, concluyó Toro.