La Asamblea Mundial de la Salud inició sus sesiones el pasado 18 de mayo en Ginebra (Suiza), tras la elección del Dr. Víctor Elías Atallah Lajam, de la República Dominicana, como presidente de la asamblea, con una agenda marcada por los retos estructurales de los sistemas sanitarios, la atención primaria, la equidad y la respuesta internacional ante emergencias humanitarias. En el marco de esta 79.ª edición, la Organización Mundial de la Salud también reconoció a personas e instituciones por sus contribuciones a la salud pública, especialmente en atención primaria, reducción de inequidades y ampliación del acceso a servicios esenciales para poblaciones vulnerables.
En ese contexto, la intervención del viceministro de Protección Social Luis Alberto Martínez, en representación de Colombia se concentró en la crisis sanitaria de Gaza y en el impacto que el conflicto ha tenido sobre hospitales, centros de atención, personal sanitario, disponibilidad de medicamentos, seguridad alimentaria, salud materna, enfermedades transmisibles y salud mental. El pronunciamiento se inscribió en una discusión más amplia sobre la obligación de proteger los servicios de salud y garantizar el acceso humanitario sin trabas.
Colombia advierte cifras críticas de mortalidad, heridos y ataques a la atención médica
Durante su intervención, Colombia presentó un balance crítico sobre la situación sanitaria en Gaza. La delegación afirmó que “las cifras derivadas de la ocupación y el genocidio siguen siendo devastadoras” y señaló que solo en 2025 se reportaron más de 25 mil muertes y 66 mil personas heridas.
El país también advirtió que se registraron 449 ataques contra la atención de salud, con hospitales y centros de atención gravemente afectados. Esta cifra fue central en la intervención, porque expone no solo el impacto sobre la población civil, sino también la afectación directa de la infraestructura indispensable para sostener servicios médicos en una emergencia prolongada.
Desde una lectura sanitaria, los ataques a la atención médica tienen efectos acumulativos. No solo reducen la capacidad de atención inmediata a personas heridas, sino que interrumpen la atención materna, neonatal, quirúrgica, pediátrica, de urgencias, de enfermedades crónicas y de salud mental. En contextos de crisis, la pérdida de hospitales funcionales compromete toda la red de respuesta.
Otro de los puntos más graves del pronunciamiento fue la situación del norte de Gaza. La delegación señaló que resulta especialmente alarmante que allí “no exista actualmente ningún hospital funcional”. Martínez también expresó preocupación por el desabastecimiento crítico de medicamentos e insumos esenciales. Esta condición afecta directamente la continuidad del cuidado y reduce la capacidad de los equipos sanitarios para atender complicaciones evitables, controlar infecciones, sostener tratamientos y responder a necesidades básicas de salud.
En escenarios de emergencia, la falta de insumos puede convertir condiciones tratables en desenlaces graves. La combinación de hospitales afectados, escasez de medicamentos y restricciones operativas expone a la población a riesgos sanitarios adicionales, incluso cuando no se encuentra directamente herida por el conflicto.
Seguridad alimentaria, salud materna y salud mental bajo presión
La intervención colombiana amplió el análisis más allá de la infraestructura hospitalaria. El viceministro Martínez Saldarriaga expresó preocupación por el deterioro de la seguridad alimentaria, el aumento de embarazos de alto riesgo, la expansión de enfermedades transmisibles y la severa crisis de salud mental que afecta particularmente a niños, niñas y adolescentes.
La expansión de enfermedades transmisibles fue otro de los puntos señalados. En contextos de desplazamiento, hacinamiento, deterioro del saneamiento y baja capacidad asistencial, el riesgo de brotes aumenta y exige vigilancia epidemiológica, vacunación, acceso a agua segura, control de infecciones y capacidad de respuesta comunitaria.
El pronunciamiento del viceministro valoró los esfuerzos de la Organización Mundial de la Salud y de los socios humanitarios para sostener servicios esenciales en condiciones adversas.
La Asamblea Mundial de la Salud también reconoció aportes globales a la atención primaria
Además de los debates sobre emergencias sanitarias y crisis humanitarias, la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud reconoció a personas e instituciones con contribuciones destacadas a la salud pública global. La OMS informó que los premios de 2026 destacaron la dedicación de seis galardonados a promover la atención primaria, reducir inequidades y avanzar hacia el acceso universal a la atención de salud. Los premiados fueron seleccionados por el Consejo Ejecutivo de la OMS en febrero de 2026.
El Premio Sasakawa para la Salud fue otorgado a la Asociación de Salud Comunitaria de Banconi, ASACOBA, de Malí, por su papel en el fortalecimiento de la atención primaria con participación comunitaria y apoyo a poblaciones con acceso insuficiente a servicios. El Premio de la Fundación de los Emiratos Árabes Unidos para la Salud fue concedido al Dr. Worawit Tontiwattanasap, de Tailandia, por su labor para ampliar servicios en zonas rurales y entre poblaciones apátridas y transfronterizas.
El Premio de la Fundación del Estado de Kuwait para la Promoción de la Salud, orientado al envejecimiento saludable, reconoció al Dr. Bruno Vellas, de Francia, por sus métodos innovadores en atención a personas mayores, y a SingHealth, de Singapur, por programas integrados e intersectoriales centrados en la población y en entornos adecuados para personas mayores.
La Asamblea también entregó el Premio de Salud Pública en Memoria del Dr. LEE Jong-wook al Dr. Mohammad Abul Faiz, de Bangladesh, por una trayectoria dedicada a la salud pública y al abordaje de enfermedades que afectan a poblaciones rurales, empobrecidas y marginadas. El Premio Nelson Mandela de Promoción de la Salud fue concedido al Dr. Amr Mohamed Kandeel, de Egipto, por su papel en la consolidación de un sistema de salud pública resiliente, centrado en la prevención, la innovación digital, el control de enfermedades y la equidad.
La OMS indicó que en los últimos 15 años se han entregado premios de salud pública a más de 80 galardonados de más de 50 Estados Miembros. En 2026 se presentaron cerca de 100 candidaturas procedentes de las seis regiones de la OMS, una señal del interés mundial por reconocer experiencias de excelencia en salud pública, atención primaria, innovación, equidad y trabajo con poblaciones vulnerables.

