El virus sincitial respiratorio (VSR) continúa siendo una de las principales causas de infección respiratoria baja en lactantes y uno de los mayores generadores de hospitalización pediátrica en el mundo. Cada año provoca millones de casos, cientos de miles de hospitalizaciones y más de cien mil muertes en menores de cinco años, afectando especialmente a países de ingresos bajos y medios.
Dos documentos oficiales el informe técnico del Global Health Consortium de la Universidad Internacional de Florida (FIU) y Diálogo estratégico sobre estrategias innovadoras para el control del virus respiratorio sincitial (VRS): experiencias nacionales con la implementación de anticuerpos monoclonales universales (Septiembre 2025); muestran que la protección desde el nacimiento puede modificar este panorama de manera inmediata. La evidencia revela reducciones significativas en hospitalizaciones, ingresos a UCI, consultas de urgencias y uso de camas pediátricas, además de ahorros millonarios para los sistemas de salud.
VSR: una presión estacional que llevaba al límite la red hospitalaria pediátrica
El VSR es la mayor causa prevenible de hospitalización por infección respiratoria baja en lactantes. Los bebés menores de seis meses concentran la mayor proporción de casos graves debido a su inmadurez inmunológica y a la fuerte circulación viral durante los meses fríos. Antes de contar con medidas de protección desde el nacimiento, en algunos países el VSR explicaba hasta el 70% de las hospitalizaciones pediátricas por infecciones respiratorias bajas.
Esto se traducía en un escenario recurrente como aumentos súbitos de consultas a urgencias, hospitales operando al máximo de su capacidad y UCI pediátricas con disponibilidad crítica. El impacto se extendía más allá de la red sanitaria, afectando así a las familias por gastos imprevistos y un alto nivel de estrés asociado a la gravedad de los cuadros clínicos. Los documentos analizados coinciden en que esta presión no era inevitable; actualmente existen herramientas capaces de ofrecer protección desde el nacimiento y disminuir drásticamente el deterioro clínico que lleva a la hospitalización.
Una prioridad urgente para América Latina
La evidencia presentada en ambos documentos sitúa a la región frente a un momento crítico en la prevención del VSR. Los resultados obtenidos por España, Chile y Paraguay muestran que iniciar la protección desde el nacimiento no solo reduce ingresos a UCI y hospitalizaciones en cuestión de semanas, sino que también modifica por completo la dinámica estacional del virus. En los tres países, la reducción de casos graves coincidió con temporadas respiratorias más estables, redes hospitalarias menos tensionadas y una menor demanda de cuidados intensivos, un escenario inusual para el VSR.
Además, alcanzar coberturas superiores al 90% resultó posible tanto en sistemas de alta capacidad como en contextos con recursos limitados, lo que demuestra que la estrategia puede implementarse con éxito en realidades sanitarias muy distintas.
El impacto económico amplifica aún más la relevancia de estos resultados. En Chile y Paraguay, la disminución en hospitalizaciones, el menor uso de UCI, la reducción en la necesidad de palivizumab y el descenso del ausentismo laboral permitieron generar ahorros superiores al costo total del programa durante la primera temporada. Para una región donde las epidemias respiratorias suelen saturar los servicios pediátricos y exigen grandes reasignaciones presupuestales, esta evidencia representa una oportunidad para fortalecer la sostenibilidad operativa y financiera de los sistemas de salud.
Con este nivel de resultados clínicos, operativos y económicos la discusión en América Latina ya no gira en torno a si la estrategia funciona, sino a cuándo y cómo integrarla de manera oficial en los calendarios nacionales de inmunización.
Protección desde el nacimiento: evidencia programática
El análisis presentado por FIU muestra que intervenir en los primeros días de vida modifica de forma inmediata el impacto clínico del VSR. La institución documenta que la adopción de nirsevimab en recién nacidos y en lactantes que continúan en edad de riesgo durante la siguiente temporada de circulación viral; reduce de manera marcada los cuadros graves, evita hospitalizaciones que históricamente saturaban salas pediátricas y disminuye los ingresos a UCI durante los periodos de mayor circulación del virus.
La evidencia programática presentada por FIU demuestra que estos efectos no son marginales, sino lo suficientemente relevantes como para transformar la operación hospitalaria en una sola temporada respiratoria. Se trata de una medida capaz de modificar el comportamiento habitual del VSR, disminuir la presión asistencial en los meses críticos y fortalecer la capacidad de respuesta del sistema de salud, especialmente en contextos donde los picos estacionales suelen desbordar los servicios pediátricos.
Nirsevimab: impacto clínico comprobado
El Nirsevimab se ha posicionado como una de las herramientas preventivas más efectivas frente al VSR en lactantes, gracias a su aplicación en una sola dosis al inicio del periodo en el que aumenta la circulación del virus. Su uso abarca tanto a recién nacidos como a lactantes que siguen en edad de riesgo durante la siguiente temporada, lo que permite proteger a quienes tienen mayor probabilidad de presentar complicaciones graves. La evidencia programática presentada por FIU muestra reducciones superiores al 70% en hospitalizaciones por VSR y cercanas al 85% en ingresos a UCI pediátrica.
En España, estos niveles de protección se tradujeron en cerca de 10.000 hospitalizaciones evitadas en una sola temporada. En Chile, la reducción del 80% en hospitalizaciones y la ausencia total de muertes por VSR en la cohorte protegida confirmaron su impacto clínico inmediato. Y en Paraguay, la disminución del 45% en eventos asociados al virus evidenció su efectividad incluso en sistemas con recursos limitados.
La consistencia de estos resultados en tres contextos sanitarios distintos demuestra que nirsevimab es una herramienta sólida, segura y capaz de modificar de manera significativa el comportamiento del VSR en la población infantil.
España, Chile y Paraguay: evidencia real de impacto inmediato
Los resultados reportados por España, Chile y Paraguay evidencian cómo la implementación universal de nirsevimab puede modificar sustancialmente el impacto clínico del VSR en una sola temporada. En los tres países, tras la introducción del anticuerpo, se documentó una disminución significativa de las hospitalizaciones asociadas a VSR y una reducción sostenida en la incidencia de casos graves en lactantes. Esta modificación en los desenlaces clínicos severos representa un cambio sin precedentes comparado con temporadas previas, incluso aquellas caracterizadas por baja actividad viral.
Además, los programas nacionales lograron coberturas cercanas o superiores al 90%, un indicador clave para medir la capacidad de los sistemas de salud de integrar nuevas estrategias preventivas de manera rápida y coordinada. Otro elemento relevante es que, pese a las diferencias en infraestructura, presupuesto y capacidad operativa, los tres países registraron un mismo patrón de beneficio inmediato, un hecho que refuerza la validez de la estrategia y su potencial de replicabilidad en América Latina.
España: implementación desde septiembre de 2023 y una reducción histórica en hospitalizaciones
España se convirtió en el primer país de Europa en implementar nirsevimab de manera universal, iniciando la estrategia en septiembre de 2023 en maternidades y centros de atención primaria. La adopción masiva con coberturas cercanas al 90% transformó por completo la temporada respiratoria 2023–2024. El país registró una disminución del 77% en los casos asociados a VSR, casi 80% menos consultas pediátricas, una reducción del 88% en hospitalizaciones y cerca del 90% menos ingresos a UCI pediátrica. En términos operativos, la intervención evitó aproximadamente 10.000 hospitalizaciones en una sola temporada, lo que permitió mantener la red hospitalaria estable y evitar el colapso habitual del invierno en la salud pública europea.
Chile logra ahorros históricos y caída drástica en hospitalizaciones tras implementar nirsevimab
Chile inició su estrategia en marzo de 2024, administrando nirsevimab al nacimiento y complementando la acción con una campaña de recuperación dirigida a lactantes nacidos semanas antes del inicio del programa. Esta estrategia alcanzó coberturas del 98% en recién nacidos y 91% en la campaña de recuperación. La evidencia muestra reducciones del 76% en hospitalizaciones por VSR, 85% menos ingresos a UCI pediátrica, una disminución del 80% de hospitalizaciones en la población protegida y 66% menos hospitalizaciones por otras causas respiratorias.
Así mismo, no se registraron muertes asociadas al VSR y los ahorros superaron los 60 millones de dólares. Estos resultados se explican por la menor ocupación de camas hospitalarias y de UCI, la reducción en la necesidad de palivizumab, la disminución del ausentismo laboral de los cuidadores y la capacidad del sistema para reasignar recursos hacia otras áreas clínicas durante la temporada respiratoria. Con ello, Chile se consolidó como un referente regional de eficiencia sanitaria.
Paraguay: una estrategia nacional con impacto medible en su red de vigilancia
Paraguay incorporó nirsevimab dentro de su programa nacional de prevención del VSR, integrándolo de manera sistemática en los servicios de atención neonatal del sector público. El impacto se evaluó a través de su red de centros centinela, un componente clave para monitorear enfermedades respiratorias y medir efectos reales en la operación hospitalaria. Los resultados fueron inmediatos, se alcanzó una cobertura cercana al 95% en recién nacidos, se registró una reducción del 45% en eventos de salud vinculados al VSR y se estimaron ahorros por alrededor de 14,6 millones de dólares en la primera temporada.
Para un sistema con restricciones presupuestales, estos resultados evidencian que una estrategia nacional bien implementada no solo reduce hospitalizaciones y complicaciones graves, sino que también libera capacidad operativa en los servicios pediátricos y mejora la respuesta ante la demanda estacional.
La evidencia que redefine el escenario operativo
El análisis de FIU, España, Chile y Paraguay demuestra que incorporar la protección contra el VSR desde el nacimiento transforma la gestión de las temporadas respiratorias: reduce la demanda hospitalaria, estabiliza la operación pediátrica y disminuye la necesidad de reprogramar procedimientos en los picos estacionales. Para América Latina, estos resultados ofrecen una oportunidad para pasar de respuestas reactivas a modelos preventivos que mejoran la continuidad de la atención y fortalecen la capacidad operativa en una sola temporada.



