Descargue el poryecto de resolución al final del artículo
Con una resolución en preparación, el Plan Decenal para el Control del Cáncer 2026-2035 busca instalarse como la referencia nacional para definir prioridades, metas y seguimiento en prevención, detección temprana, diagnóstico y tratamiento. La idea de fondo es darle continuidad a la respuesta del sistema durante diez años y reducir brechas entre regiones, con un marco común para Nación, entidades territoriales, aseguradores y prestadores.
Esta propuesta reafirma algo que el sector ya venía trabajando, el cáncer se mantiene como prioridad nacional y el enfoque no se limita a una intervención aislada. La ruta decenal se apoya en un modelo que mira el proceso completo, desde el control del riesgo y la prevención, hasta el tratamiento, la rehabilitación y los cuidados al final de la vida. El mensaje es ordenar esfuerzos con soporte en información, educación, movilización social y capacidad de seguimiento sostenido.
¿Qué define la resolución propuesta del Plan Decenal para el Control del Cáncer 2026-2035?
El punto de partida es formalizar el Plan Decenal 2026-2035 como instrumento oficial de orientación. Con esa adopción, el plan deja de operar solo como documento técnico y pasa a ordenar objetivos, metas y seguimiento para el periodo decenal.
En ese mismo bloque se define el esquema de responsabilidades y articulación. El Instituto Nacional de Cancerología queda señalado como líder de la implementación y la evaluación, y se vincula a los agentes del Sistema General de Seguridad Social en Salud, con énfasis en entidades territoriales, aseguramiento, entidades adaptadas, ARL e IPS, en coordinación con otros sectores que intervienen determinantes sociales. La resolución también indica que estos actores concurrirán al cumplimiento de metas, objetivos, componentes, acciones y líneas estratégicas.
El documento ubica el Plan Decenal dentro de instrumentos nacionales vigentes. En los considerandos se relaciona con el Plan Nacional de Desarrollo 2022–2026, que prioriza control del cáncer, prevención y enfoque intercultural en APS, y con el Plan Decenal de Salud Pública 2022–2031, que incorpora metas específicas en algunos tipos de cáncer priorizados.
Actualización del marco anterior y continuidad de la política en cáncer
La resolución en preparación también propone cerrar el marco previo. En el artículo de vigencia y derogatorias se plantea dejar sin efectos la Resolución 1383 de 2013, que adoptó el Plan Decenal 2012–2021. Con ello se actualiza el instrumento de referencia para la planeación sectorial y territorial en cáncer durante la siguiente década.
En los antecedentes se recuerda el propósito del plan adoptado en 2013, que buscó posicionar el cáncer como problema prioritario, movilizar actores para reducir mortalidad evitable y factores de riesgo modificables, mejorar la calidad de vida de pacientes y sobrevivientes, y fortalecer la gestión del talento humano y el uso de conocimiento para decisiones.
El marco de derechos también queda explícito en los considerandos. Se recuerda la obligación estatal de garantizar acceso oportuno y de calidad a acciones de promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y cuidados paliativos. Además, se incorpora el enfoque de eliminación de barreras y ajustes razonables para personas con discapacidad, incluyendo quienes tengan secuelas o discapacidad asociada al cáncer.
Implementación en tres etapas con fechas y propósitos
Para ordenar la ejecución, el articulado define tres etapas y fija periodos de trabajo. La secuencia incluye alistamiento, implementación y evaluación, con acciones hito y un calendario asociado.
| Etapa | Periodo | Propósito resumido | Acciones hito resumidas |
|---|---|---|---|
| Etapa 1 Alistamiento | Primer semestre de 2026 | Preparar capacidades y herramientas para iniciar la implementación con base en análisis de situación del cáncer | Capacidades a referentes territoriales, adopción de metodologías y herramientas de planeación y seguimiento, asistencia técnica, diagnóstico institucional y acompañamiento territorial |
| Etapa 2 Implementación | 2026 a 2035 | Desplegar líneas estratégicas articuladas con planes territoriales y de desarrollo | Formulación de líneas estratégicas en armonía con el Plan Decenal de Salud Pública y planes territoriales, implementación del marco estratégico |
| Etapa 3 Evaluación | 2028, 2030 y 2035 | Evaluar el proceso de implementación en puntos de control definidos | Evaluación del proceso en los años señalados |
En el detalle del alistamiento se listan acciones que apuntan a estandarizar capacidades y metodologías desde el arranque. Entre las medidas mencionadas se incluyen las siguientes
- Fortalecimiento de capacidades a referentes territoriales para incorporar el análisis de situación de salud del cáncer
- Adecuación y adopción de metodologías y herramientas de planeación, seguimiento y evaluación
- Asistencia técnica y desarrollo de capacidades para implementar el plan
- Diagnóstico de capacidades institucionales y evaluación del Plan Territorial de Salud
- Acompañamiento a entidades territoriales departamentales y distritales durante el análisis de situación de salud del cáncer
Para la etapa 2026–2035, el articulado incorpora un criterio de articulación con la planeación existente, al señalar la formulación de líneas estratégicas en armonía con el Plan Decenal de Salud Pública y con planes territoriales departamentales, distritales y municipales, de manera articulada con planes de desarrollo.
Seguimiento y armonización territorial
El seguimiento queda asignado al Ministerio de Salud y Protección Social, de manera conjunta con el Instituto Nacional de Cancerología, con monitoreo trimestral y anual de metas establecidas en el anexo técnico. El mismo artículo fija la evaluación del proceso de implementación en 2028, 2030 y 2035.
En el nivel territorial, el articulado establece que departamentos y distritos realizarán seguimiento y evaluación del Plan Territorial de Salud en su jurisdicción, bajo metodología, condiciones y periodicidad definidas por el Ministerio y el Instituto Nacional de Cancerología. Esto busca que los reportes sean comparables y se desarrollen con criterios comunes.
La coordinación también incluye un mandato de armonización normativa. El artículo correspondiente indica que las entidades territoriales deberán realizar un ejercicio de armonización con instrumentos existentes de orden nacional, departamental y municipal asociados con los contenidos de la resolución, de acuerdo con competencias y características del territorio.
En términos de gestión, la distribución de responsabilidades se resume en tres puntos clave, tal como queda en el articulado:
- El Instituto Nacional de Cancerología lidera la implementación y la evaluación
- El Ministerio y el Instituto realizan seguimiento trimestral y anual, y evalúan el proceso en 2028, 2030 y 2035
- Las entidades territoriales ajustan su seguimiento del Plan Territorial de Salud y armonizan instrumentos asociados
La implementación y el reporte de resultados marcarán el ritmo del plan
Con etapas definidas, responsabilidades asignadas y un calendario de seguimiento, el reto operativo se traslada a la capacidad de ejecución y de reporte sostenido. El alistamiento del primer semestre de 2026 se concentra en capacidades y herramientas para que el despliegue territorial parta de análisis de situación y metodologías comunes.
A partir de ahí, el seguimiento trimestral y anual, junto con las evaluaciones de 2028, 2030 y 2035, establece una dinámica de medición periódica. Esto implica mantener consistencia de información y coordinación entre Nación, territorios, aseguramiento y prestación durante todo el periodo 2026–2035.
Descargue aquí el poryecto de resolución:



