CORRÍAN LAS PRIMERAS SEMANAS DEL 2020 Y EN EL SISTEMA DE SALUD COLOMBIANO… - CONSULTORSALUD
Conéctate con nosotros

Opinión

CORRÍAN LAS PRIMERAS SEMANAS DEL 2020 Y EN EL SISTEMA DE SALUD COLOMBIANO…

‘Esta época es buena para detenerse a mirar las tendencias y corrientes que pueden marcar al sistema de salud colombiano durante el 2020’ Gustavo Morales.

Publicado

el

CORRÍAN LAS PRIMERAS SEMANAS DEL 2020 Y EN EL SISTEMA DE SALUD COLOMBIANO

Esta época es buena para detenerse a mirar las tendencias y corrientes que pueden marcar al sistema de salud colombiano durante el 2020.

Para empezar por lo positivo, hay que aplaudir que el 2020 comenzó con un problema menos para el gobierno: el paro nacional. La marea colorida y emocionante y multitudinaria de noviembre de 2019, donde básicamente se pedía que no mataran más niños, que se cumpliera el acuerdo de paz, y poco más, quedó reducida, por culpa de los autodenominados líderes del paro, a un lánguido y esmirriado movimiento, como las gaseosas a las que ya se les salió todo el gas y no saben a nada o saben muy feo. Esos líderes parecían más bien infiltrados cuyo propósito era quitarle al paro toda su fuerza. Si tal era el objetivo, tuvieron un éxito total. Al transformar el clamor ciudadano en favor del acuerdo de paz y el respeto a la vida en una interminable lista de absurdas peticiones sectoriales, desinflaron cualquier entusiasmo popular espontáneo.

También puede leer: en firme liquidación a Saludvida

En el capítulo de salud, que no fue un asunto central de las marchas del pasado noviembre, estos líderes se aparecieron con un listado incoherente de pequeños reclamos, a todas luces una sumatoria de pequeños favores a cada grupúsculo de interés que pudieron encontrar. Muchos de esos reclamos, por cierto, no eran propios de un gran movimiento popular de masas; algunos incluso se alineaban a la letra -por poner un ejemplo- con los intereses y reclamos de la industria farmacéutica multinacional (¡Ver para creer!) o iban en contra de la salud de los más pobres. Si lo sucedido con la salud en ese vergonzoso pliego de exigencias es una buena muestra de lo que pasó en los demás sectores, ya se entiende por qué el pasado 21 de enero sólo salieron a las calles unos cuantos desocupados y los vándalos de siempre.

Aunque el paro ya no existe en la realidad real, si sigue existiendo en cambio en el imaginario distorsionado de algunos altos funcionarios del Estado, que ya cayeron en la trampa de creer que la forma de desactivar el desvanecido paro es proponiendo medidas populistas que, por cierto, nadie estaba pidiendo. Por ejemplo: en medio de las novenas navideñas, el gobierno impulsó, dentro de la reforma tributaria, una reducción de los aportes que hacen el grueso de los pensionados al sistema de salud. Nunca nadie en ninguna marcha pidió eso. Y ahora, gracias a esta populista e innecesaria medida, el sistema de salud se enfrenta a un nuevo hueco que el gobierno no sabe aún cómo va a tapar. Por contraste, nadie propuso o impulsó una sola medida para apoyar a los millones de adultos mayores que no tienen el más mínimo ingreso para sortear su vejez y que, ellos sí, tendrían sobradas razones para protestar. Ojalá con este error el gobierno haya ya completado la totalidad de la inevitable cuota de respuestas populistas a un paro que, queda dicho, ha dejado de existir.

También puede leer: millonaria multa para la EPS COOMEVA

Renuncia deL dr. Juan pABLO uRIBE, Exministro de salud

Entretanto: ha pasado más de un mes desde que renunció Juan Pablo Uribe al Ministerio de Salud y Protección Social. Se fue en medio del ruido y las distracciones de las fiestas decembrinas, y no hubo oportunidad ni siquiera de darle las gracias por una buena gestión, en la que se dejaron cristalizados los cimientos normativos para importantes reformas en el sector salud, plasmados principalmente en el Plan de Desarrollo que se aprobó a mediados del 2019.

Han corrido todo tipo de rumores sobre las razones de su partida, pero yo creo que la verdadera es la más obvia: ejerció el Dr. Uribe el derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad y el derecho aún más fundamental a hacer lo que uno quiera con su vida. No es descartable, sin embargo, que en su decisión haya tenido algún peso, no menor, lo que a tantos buenos funcionarios desmotiva y asusta: la injerencia, el acoso, y la intromisión chantajista permanente de la Procuraduría y la Contraloría. La salida del ministro Uribe puede ser la primera de una desbandada de buenos funcionarios del sector salud que ya no aguantan la persecución de estas entidades tras cada medida buena y sana que toman en beneficio de los usuarios del sistema.

INCERTIDUMBRE en el sistema de salud

El sector salud vuelve entonces a un cierto nivel de incertidumbre sobre la orientación que se le dará en lo que resta del gobierno Duque. El ministro encargado, el Dr. Iván González, no se ha quedado cruzado de brazos, y en estas semanas ha tomado medidas (control de precios, decreto de afiliaciones, inclusión del cáncer en los mecanismos de compensación de las enfermedades de alto costo), que demuestran que la institucionalidad del Ministerio de Salud es lo suficientemente fuerte como para tolerar unas cuantas semanas de interinidad.

No deja de causar preocupación, sin embargo, que el Ministerio de Salud y sus entidades adscritas, después de años en que los gobiernos respetaron su carácter técnico, y por lo tanto facilitaron su fortalecimiento y la creación de una burocracia interna altamente calificada, esté ahora de nuevo, como en las viejas épocas, convertido en una pieza más del ajedrez político.

No hay nada intrínsecamente malo en el hecho de que los ministros sean nombrados bajo la lógica de grandes acuerdos políticos. En España, el presidente Sánchez se tomó meses en concertar un acuerdo con otros partidos para que estos ingresaran al gobierno, en el marco de unos pactos programáticos ampliamente difundidos y minuciosamente negociados. Pero ese no parece ser el caso actual en Colombia. Aquí, prácticamente llegando a la mitad del Gobierno Duque, no tiene sentido siquiera pensar en grandes pactos políticos para ejecutar cabalmente un programa de gobierno. El momento para eso era agosto de 2018, o en el peor de los casos, febrero de 2019, cuando arrancó la discusión política sobre el Plan de Desarrollo. Pero ahora, el sabor que queda es que lo que se negocia son meras tajadas burocráticas, y la repartición de los contratos y el presupuesto, para garantizar mayores apoyos en el Congreso. Yo quiero creer que eso no es cierto, y aun le creo al presidente Duque cuando dice que no está acudiendo a la famosa “mermelada” para conseguir apoyos, pero las percepciones son a veces tan contundentes como las realidades, y esa es la percepción que va quedando.

También puede leer: contraloría investiga nuevas irregularidades en el sistema de salud

Si entran nuevos partidos al gobierno, tiene que ser para ejecutar e implementar el programa de gobierno que ganó en las urnas, y que se plasmó en el Plan de Desarrollo. Los líderes de partidos que pretenden ahora imponer una nueva visión, derrotada en las urnas, no deberían tener un espacio que no se ganaron el día de las elecciones. Y, pensándolo bien, ¿Para qué necesita el gobierno más apoyos en el Congreso? Ya le aprobaron el Plan de Desarrollo y la reforma tributaria que necesitaba. Si los demás proyectos que presente no se defienden por sus propios méritos, quizá es mejor no aprobarlos; y si son buenos y no se los aprueban, el gobierno tiene formas de hacer saber a la opinión pública ese comportamiento legislativo irresponsable.

Si el sector Financiero, o el sector Comercio Exterior, o el sector Minas y Energía, han logrado estar por fuera del ajedrez político, ¿Por qué no puede pasar lo mismo con el sector salud? Esos sectores se han caracterizado por su gran estabilidad política y regulatoria, y por eso los actores privados que en ellos participan, en medio de grandes turbulencias externas, conocen sus reglas básicas de juego y pueden apostarles a inversiones de largo plazo con tranquilidad.

El problema no es pues, que haya interinidad durante algunas semanas a la cabeza del órgano rector del sector salud. El problema es que la forma como quiere resolverse esa interinidad es la peor de todas las formas posibles: se percibe que el Ministerio se ha vuelto una ficha más, muy preciada, por cierto, en el tire y afloje del gobierno con sectores que quieren llegar a hacer lo que los votantes no quisieron que hicieran. No importa que llegue al gabinete un Ministro de Salud que ha sido político de carrera, o un académico con todas las credenciales, o un líder reconocido de instituciones del sector. Lo que importa es que llegue a dar un mensaje de estabilidad y ejecución de lo ya acordado por los políticos durante el 2019. Lo contrario le haría un daño tremendo al Sistema, que no aguanta un debate más sobre cuál debe ser su mejor estructura.

Recordemos que, a la vuelta de la esquina, en el 2022, llegará un nuevo gobierno, que, por las leyes de la física política, puede muy bien ser de signo político contrario al del actual gobierno. En ese momento, tendrá lógica y sentido una nueva discusión sobre la estructura básica de nuestro Sistema de Salud. ¿Para qué darla antes? Ni el presidente prometió en campaña una reforma estructural, ni es este el momento para abrir esa discusión.

Con las reglas sobre el acuerdo de punto final, y el establecimiento de incentivos para reconocer los buenos resultados en salud por parte de prestadores y aseguradores, el presidente Duque cumplió buena parte de sus promesas de campaña relacionadas con este sector. Pero el pan se puede quemar en la puerta del horno, si estas y otras medidas no se reglamentan e implementan con rigor técnico y mucha atención al detalle. Volver a la mesa de diseño para repensar de nuevo la arquitectura básica del sistema, frenaría esa implementación, y de hecho, frenaría muchos otros procesos corporativos, empresariales, innovadores y de crecimiento dentro del Sistema.

Por ejemplo:

Al momento de escribir estas líneas, el sector discute con las autoridades los detalles técnicos más específicos sobre cómo se va a implementar el novedoso mecanismo para reconocer y pagar los servicios y tecnologías que están por fuera del plan de beneficios. Pero si en unas próximas semanas, se plantea una reforma de las llamadas “estructurales” que, por ejemplo, modifique el papel de las aseguradoras, o la forma en que se relacionan los prestadores y el pagador estatal, este mecanismo podría quedar obsoleto. ¿Tiene sentido tirar por la borda tantos meses de trabajo, en este momento preciso del gobierno Duque? Se haría un tremendo daño el presidente, y le haría tremendo daño al sistema. La intuición que él ha tenido hasta ahora sobre cómo manejar el Sistema de Salud ha sido la correcta; no tiene por qué cambiarse en este momento.

Por lo demás, estas discusiones de reglamentación e implementación no son meramente mecánicas o de “carpintería”. Requieren, a la cabeza de la cartera de salud, una persona con visión, entendimiento de las complejidades conceptuales, y capacidad de liderar discusiones interinstitucionales del más alto nivel. Para seguir con el mismo ejemplo: ¿Los presupuestos máximos con los cuales, por mandato de la ley, se va a manejar de ahora en adelante el ámbito que está por fuera del plan de beneficios deben considerarse una prima, y por lo tanto un ingreso propio de las EPS, o éstas fungirán como meras administradoras de un recurso público? Las implicaciones de una u otra alternativa son infinitas, y hacen la diferencia entre llegar al polo norte o al polo sur. Por ello no es hora de poner al mando del sector a Adanes o Evas que inauguran una vez más el mundo. Es mejor poner a líderes que entienden el momento del gobierno y del sistema, respetan lo hecho, y construyen con visión sobre lo ya construido.  

Opinión

El servicio de salud como experiencia

Publicado

el

El servicio de salud como experiencia

Los seres humanos somos primitivamente emocionales, la cognición es una capacidad adquirida evolutivamente para adaptarnos al mundo y mejorar nuestra existencia. Los servicios de salud fueron creados en torno al ser humano, pero progresivamente adquirieron características lúgubres asociadas al sufrimiento y al dolor. Pocas personas -incluyendo a los equipos de salud- consideran una experiencia placentera asistir a los centros hospitalarios de cualquier nivel de complejidad y son usualmente negativas las interacciones humanas y digitales durante toda la travesía por la cual discurre una persona en los sistemas de salud. Si a esto, le sumamos la inmensa burocracia de los procesos, el pésimo diseño de servicios desde la óptica del usuario y lo que yo llamo la narrativa de la desgracia asociada a la enfermedad, la asistencia a cualquier servicio de salud termina convirtiéndose en poco menos que un viaje a las penumbras de la ineficiencia.

También puede leer: nuevo modelo predictivo evalúa los riesgos de los pacientes con covid-19

Aunque los desarrollos digitales pueden ayudar a optimizar los procesos de los servicios de salud, no necesariamente están vinculados a una mejor experiencia. Las aplicaciones informáticas, el software que incluye la historia clínica electrónica, las plataformas digitales, los algoritmos de inteligencia artificial para optimizar la toma de decisiones y toda la analítica generada a través de los mismos, si bien mejorarán progresivamente los resultados de los servicios de salud, éstos deben basarse primero y como precepto fundamental en el diseño de experiencia del usuario, entendiéndose usuario como todas aquellas personas que participan en las múltiples interacciones dentro del sistema. La salud es un servicio que tiene la particularidad de percibirse en el mismo lugar en donde se produce. No es por tanto un detalle menor que la búsqueda de una mejor experiencia sea uno de los cuatro objetivos en salud, planteados por los sistemas de salud que intentan evolucionar a niveles de excelencia.

También puede leer: Ecuador mantiene la prohibición total del aborto

En nuestro medio, los llamados modelos de salud centrados en el paciente pocas veces incluyen toda la atmósfera de experiencia de atención de los actores del servicio y la mayoría de ellos se centran en agilizar las transiciones de cuidado como el indicador clave para mejorar la experiencia de atención. Al ser la experiencia de atención una emoción capturada por seres humanos debe remitirse el proceso a ciencias complementarias de la medicina como la antropología, sociología y psicología, entre otras. Es importante resaltar aquí que un modelo innovador no solo debe centrarse en el paciente sino en todo el ser humano.

Los puntos principales para el diseño de un modelo centrado en la experiencia del ser humano son:

Actividad por realizarObjetivo
1. Trazar toda la experiencia de los usuarios con cualquiera de las metodologías conocidas (Mapa de flujo de valor, mapa de travesía del cliente etc.) pero enfatizar en los puntos de contacto y los puntos de verdadCrear grupos funcionales de trabajo cruzado con los actores clave identificados en este punto
2. Identificar la tipología de pacientes y otros actores importantes que puedan ser potenciados durante la reingeniería del proceso.  Conocer la taxonomía de usuarios (incluyendo usuarios extremos) y sus intereses
3. Trazar escenarios en travesías específicas a máximo nivel de detalle, por ejemplo: a. Solicitud de citas b. Consulta de primera vez c. Procesos de soporte logísticoConocer la “anatomía” de los procesos y puntos críticos de intervención
4. Interrogar a los pacientes y equipos de salud respecto a emociones reales surgidas durante todo el proceso así: a. Acciones en vida real (no las ideales) b. Pensamientos y perspectivas en cada etapa c. Emociones negativas y positivas especialmente en los puntos de verdad y de contactoGenerar un inventario de acciones, pensamientos y emociones generados en los puntos de contacto del proceso (incluidas las de quienes prestan el servicio)
5. Captura de información clave al analizar la travesía de los actores con las siguientes preguntas (entre otras) ¿En qué punto(s) están las mejores oportunidades de mejorar experiencia y desempeño? ¿Cuál podría ser el impacto de intervenir el punto específico en términos de valor vs esfuerzo? ¿Qué cambios deben realizarse y quien debe hacerlo? ¿Cómo se van a medir los resultados?Generar una cultura de ejecución con base en identificación, intervención, medición y retroalimentación (si quiere verse a un análogo de los procesos PHVA)
6. Referenciar los puntos clave y las estrategias generadas con programas de optimización de experiencia de servicio similares (no necesariamente de salud).Ejecutar benchmarking interpretando al servicio de salud como un servicio superior análogo a otras industrias

El concepto de enfermedad que milenariamente se ha vinculado con emociones negativas es muy difícil de transformar en una experiencia positiva, incluso esto podría ser contraproducente para los usuarios. Pero no debe ser así con los servicios de salud, los cuales deben partir desde y hacia el ser humano en toda la cadena de valor. Es posible que nunca ir a un hospital llegue a generar experiencias similares a las de visitar un centro de diversiones o un centro comercial, pero las mejoras multidimensionales de las transiciones de cuidado sí pueden generar un valor superior, que en algún momento harán regresar al sistema a su finalidad máxima que es mejorar la vida de las personas, de sus familias y de la sociedad en general.

Continuar leyendo

Opinión

¿ES PROMETEDORA LA HEMOPERFUSIÓN PARA EL PACIENTE CRÍTICO?

El Nefrólogo Jorge Rico nos habla de las terapias de hemoperfusión en pacientes críticos.

Publicado

el

HEMOPERFUSIÓN

VAMOS CRECIENDO EN EL MUNDO DE LA NEFROLOGÍA EN CUIDADO INTENSIVO

Retomando mi última columna de opinión titulada ““La nefrología en cuidado crítico: una mirada desde mi experiencia personal”, donde hice un breve recuento de lo que ha sido mi experiencia en estos más de 10 años que llevo ejerciendo esta linda subespecialidad, hice énfasis en que la nefrología dirigida al paciente en cuidado critico ha estado evolucionando e innovándose.


No solo hay nuevas alternativas de tratamiento para este tipo de pacientes, sino que además el foco actual no está solamente en mejorar una situación renal adversa. También, las nuevas terapias  están impactando en otros órganos y sistemas de nuestro organismo.

También puede leer: actualizan diagnóstico para el control de la tuberculosis en el país

Unos de estos tratamientos innovadores son las terapias de hemoperfusión, las cuales ya llegaron a nuestro país. Las mencionadas terapias hacen parte del abanico de tratamientos que se conocen como técnicas de purificación sanguínea.

Hay varios dispositivos en el mercado. Yo trabajo con uno muy novedoso y líder en el mercado, que se llama CytoSorb®

¿QUÉ SON LAS TERAPIAS DE PURIFICACIÓN SANGUÍNEA?

Las terapias de purificación sanguínea extracorpórea son técnicas usadas para el tratamiento de pacientes críticamente enfermos, cuyo fundamento técnico se basa en la eliminación de solutos de la sangre mediante su paso por una membrana que permite la conservación de la parte acuosa.  Una de estas alternativas es la hemoperfusión.

¿QUÉ ES LA HEMOPERFUSIÓN?

La técnica de hemoperfusión se basa en el contacto directo de la sangre con una agente adsorbente, que se encuentra en un circuito  extracorpóreo, el cual atrae los solutos por medio  de diferentes fuerzas (interacciones hidrófobas, atracción  iónica, uniones de hidrógeno e interacciones de  Van der  Waals) que permite eliminar de forma permanente e irreversible del torrente sanguíneo las citoquinas y los mediadores inflamatorios reduciendo de forma eficaz  las concentraciones en sangre de estos compuestos.

Existen varios tipos de membranas hemoadsorbentes en el mercado, que incluyen las que adsorben hemotoxinas, además algunas también están en estudio.

Dentro de los dispositivos novedosos que se han investigado se destaca la tecnología CytoSorb®.

CYTOSORB®: UNA EXCELENTE OPCIÓN. ¿POR QUÉ?

La tecnología con el dispositivo denominado CytoSorb® está dada por material biocompatible, que logra la unión permanente con moléculas entre 5-60 kDa, tales como: TNF-α, IL-1β, IL-6 y IL-10 (mediadores inflamatorios). Además, posee unas características como tener una superficie de adsorción muy grande.

También puede leer: ¿Qué es un mielograma?

El uso de esta tecnología ha mostrado resultados prometedores en la mejoría de la supervivencia de los pacientes con choque séptico y tormenta de citoquinas, a corto y a mediano plazo.

El COVID grave, con síndrome liberación de tormenta de citoquinas, también está dentro de las indicaciones de uso de esta terapia.

Se aclara, que esta tecnología, no es para todos los pacientes, que debemos seleccionarlos bien e individualizar los casos.

¿CUÁLES SON LOS OBJETIVOS DE ESTE TRATAMIENTO?

Los objetivos del tratamiento son el control hemodinámico del shock, reducir el número y dosis de catecolaminas, disminuir el tiempo de requerimiento de soporte ventilatorio, establecer la homeostasis inmunológica, limitar daño de órgano blanco, disminuir las escalas de severidad y mejorar la mortalidad predicha en UCI

Recientemente tuvimos nuestro primer paciente, quien luego de una evaluación muy rigurosa para definir su indicación, revisión de criterios, verificación de protocolo institucional y análisis del caso por el equipo médico de nuestro programa FMExpress- Colombia, decidimos aplicar este tratamiento, obteniendo   resultados y objetivos trazados muy positivos.

PRIMER CASO EN COLOMBIA: TODO UN ÉXITO

Hace aproximadamente dos semanas, atendimos el primer paciente con diagnóstico de COVID-19 severo, el cual tenía clara indicación de tratamiento con hemoperfusión.

Se manejó con el dispositivo CytoSorb® mostrando una clara mejoría clínica con destete completo del soporte vasopresor, no requerimiento de soporte ventilatorio y una marcada mejoría en los indicadores inflamatorios.

Nuestro paciente, hombre de 31 años de edad ingresó a la clínica, con cuadro de COVID-19. Presentaba parámetros de hiperinflamaciٌón con síndrome de tormenta de citoquinas y además lesión renal aguda. Por ello se le realizó hemoperfusión con CytoSorb® asociada a terapia de soporte renal prolongada intermitente.

Fue un caso exitoso, con adecuado desenlace para nuestro paciente.

Es importante recalcar que la decisión de iniciar o no la hemoperfusión con CytoSorb® es independiente de la indicación e inicio de terapias dialíticas u otras terapias extracorpóreas.

Nuestro paciente además de la indicación de uso de hemoperfusión, también tenía lesión renal aguda con indicación para terapia de soporte renal.

A pesar de estos factores, el paciente evolucionó muy bien clínicamente, se dio alta médica. Actualmente se encuentra en buenas condiciones de salud.

¿QUÉ OTRAS INDICACIONES TIENE ESTE TRATAMIENTO?

Además del shock séptico con tormenta de citoquinas y dentro de ésta, están los pacientes con COVID-19 grave. Hay otras indicaciones como: síndrome de lisis tumoral, rabdomiolisis severa, algunas intoxicaciones, accidentes ofídicos, hemolisis severa, falla hepática.

Como se los había dicho, todos los casos potenciales se deben individualizar y saber definir con criterios objetivos su indicación.

Ajustados los valores máximos de pruebas covid-19

CONCLUSIÓN

Las terapias de hemoperfusión, y dentro de estas la tecnología CytoSorb®, parecen ser estrategias de tratamiento promisorias en el manejo de los pacientes con shock séptico y tormenta de citoquinas, incluyendo a quienes tienen COVID-19 severo.

Este tratamiento debe hacerse de manera temprana, idealmente en las primeras 24 horas de establecida la lesión, basado en unos criterios clínicos y de laboratorio. Hay que tener en cuenta que el momento del inicio de la terapia es clave, puesto que posterior a las 48-72 horas la probabilidad de éxito disminuye.

La nefrología dirigida a paciente agudo y critico sigue creciendo, con tecnología y tratamientos innovadores. Todo esto con el gran objetivo de mejorar los resultados de nuestros pacientes.

Miremos y enfoquemos a nuestros pacientes con una visión holística, muy a pesar de que seamos subespecialistas. El paciente es uno solo y su evaluación, diagnóstico y tratamiento deben ser con estrategias y objetivos integrales.

Continuar leyendo

Opinión

El acuerdo de punto final

Esto es solo un resumen de las múltiples variables y complejidades para ejecutar exitosamente un acuerdo de punto final.

Publicado

el

El acuerdo de punto final

¿Un asunto obligatorio?

El saneamiento de las cuentas en el sector salud en su momento fue una de las principales propuestas de campaña para el sector salud del hoy presidente Iván Duque. El 25 de mayo 2019 esta decisión quedó plasmada en el artículo 237 del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022 (PND) como acuerdo de punto final para el régimen contributivo (APF): Sostenibilidad financiera del Sistema General de Seguridad Social en Salud. Con el fin de contribuir a la sostenibilidad financiera del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS), el Gobierno nacional definirá los criterios y los plazos para la estructu­ración, operación y seguimiento del saneamiento definitivo de las cuen­tas de recobro relacionadas con los servicios y tecnologías de salud no financiados con cargo a la UPC del régimen contributivo.

Diez meses después, abril 6 de 2020, se expide el Decreto 521, Por el cual se establecen los criterios para la estructuración, operación y seguimiento del saneamiento definitivo de los recobros por concepto de servicios y tecnologías de salud no financiados con cargo a la UPC del régimen contributivo.

Según estas dos normas, el APF rige para las deudas del Estado, generadas con anterioridad al 25 de mayo de 2019. Esta cartera debe cumplir con una serie de requisitos como los relacionados con la prescripción de la tecnología por un profesional de la salud o mediante un fallo de tutela; facturación por el prestador o proveedor y suministro al paciente; integralidad en la atención; no hacer parte de recobros involucrados en procesos penales, fiscales o administrativos; que no haya caducado o prescrito la cuenta y que los servicios no estén excluidos por la Ley Estatutaria de Salud.

También puede leer: ajustados los valores máximos de pruebas Covid-19

En cuanto a la deuda, se deben diferenciar las líneas de trabajo que se han generado para recuperar los recursos. La primera correspondería a deudas muy antiguas que, por haberse considerado en su momento como legítima reclamación, varias EPS, que ya le han pagado la tecnología al proveedor-prestador, decidieron demandar las decisiones de no reconocimiento emitidas en su momento por la entidad correspondiente, es decir, están en este momento demandadas ante los jueces. Cada EPS evalúa, según la situación, si presenta estas cuentas para APF o continúa en el Sistema Judicial, la decisión depende de la cercanía de un fallo, la relativa seguridad de ganar el proceso o el riesgo que representa iniciar un nuevo proceso según lo definido para el APF y de las reglas definidas. Las reclamaciones por este concepto de las EPS de Acemi son de alrededor de un billón de pesos.

Una segunda línea corresponde a las deudas que ya agotaron el proceso administrativo ante el FoSyGa o la ADRES y que aún no han prescrito o caducado. Con seguridad estas cuentas se presentarán para el acuerdo.

La deuda por estas dos causas podría ascender aproximadamente a 2 billones, para el caso de las EPS-Acemi.

La tercera es la considerada deuda corriente que hace parte de las cuentas presentadas a partir de abril de 2018 que aún no han sido auditadas. En este punto es de máxima importancia diferenciar el período establecido en el PND para el APF, es decir, de abril de 2018 a mayo 25 de 2019 y las generadas posterior a esta fecha hasta febrero de 2020. El valor de las cuentas radicadas para el proceso de cobro-recobro por las EPS-Acemi para el período correspondiente al PND es de 4.36 billones, el giro previo de Adres fue de 2.94 billones, restando 1.42 billones por pagar, definición que depende del resultado de auditoría. Estas cuentas deben seguir el curso según el proceso de reingeniería y no incluirlas en el APF puesto que parte han sido aceptadas, pero aún falta la revisión de la Adres, proceso que ha tenido un gran retraso por las dificultades que se presentaron con el contratista.

La cuarta línea de trabajo, que no hace parte del APF, es la deuda generada a partir de mayo 25 de 2019 hasta febrero de 2020. El total presentado para cobro-recobro en este período se estima en 3.41 billones, el pago previo de Adres fue de alrededor de 1.81 billones, restando 1,60 billones. Este proceso igual que el anterior está pendiente de auditoría por parte de Adres.

En resumen, el total de las deudas para el caso de las EPS-Acemi ascendería aproximadamente a 5.12 billones; de esta cifra posiblemente, todo depende del análisis de cada EPS con relación a los procesos judiciales, irían a APF 2.10 billones; 1,42 hacen parte del proceso corriente diseñado por Adres y 1.60 no hacen parte del APF, pero que igualmente se requiere celeridad en la auditoría para definir claramente la situación.

Es importante resaltar lo siguiente, existen dos mecanismos para reclamar ante la ADRES; el primero es el conocido como recobro, en este la EPS le paga al prestador, proveedor u operador logístico la tecnología no incluida en el plan de beneficios y solicita el reembolso ante la Administradora; aquí debe quedar claro que el asegurador le pagó al proveedor y que el resultado del recobro se constituye como un retorno en favor de la EPS para efectos de restablecer el equilibrio. El otro mecanismo es el cobro, en el cual el proveedor suministra la tecnología, presenta la cuenta a la EPS y esta la tramita ante la ADRES para que le pague directamente al proveedor-prestador, en este caso estos recursos no ingresan a la EPS, se pagan directamente al proveedor-prestador. Lo anterior se evidencia en el siguiente ejercicio, de 5.27 billones presentado a la ADRES por las EPS del régimen contributivo, se estima que cerca de 2.80 billones corresponden a cobro y 2.47 billones a recobro, los primeros son recursos de los proveedores-prestadores y los segundos son de las EPS puesto que ya las aseguradoras pagaron la tecnología a quien la suministró.

Esto es solo un resumen de las múltiples variables y complejidades para ejecutar exitosamente un acuerdo de punto final. No tiene nada que ver con la voluntad o el querer o no de una aseguradora. Se relaciona más con el análisis de cada entidad para establecer el mecanismo a través del cual se genera el mejor resultado, no solo para las EPS sino para los proveedores-prestadores que están en el mecanismo de cobro.

El propósito de todas las EPS es ejecutar exitosamente el APF, en esta dirección se está trabajando con Ministerio, Superintendencia de Salud y ADRES para solucionar las dificultades que se presentan de rutina en un proceso tan complejo como el que se definió; pero también es garantizar el pago de la totalidad de recursos que se destinaron para las tecnologías No PBS, hagan parte o no de un APF.

Proponer que el APF sea obligatorio desde la norma es romper con el debido proceso, violentar derechos y generar una presión reputacional sobre quienes tienen la obligación, esta sí, de asegurar que se cumplan los compromisos por parte del Estado y de proteger la sostenibilidad de cada entidad, ¡que más obligación que esta! Antes que solucionar las dificultades, lo único que garantizaría la obligatoriedad es el fracaso de la decisión del presidente de sanear las cuentas y contribuir a la sostenibilidad del Sistema de Salud.

Continuar leyendo

Editorial – Me parece

COLUMNISTAS

dr Andrés Felipe Cardona - Oncólogo Clínicodr Andrés Felipe Cardona – Oncólogo Clínico

Andrés Felipe Cardona Zorrilla (1)

Oncólogo Clínico – Clínica del Country, Bogotá
foto-carlos-felipe-muñoz-1

Carlos Felipe Muñoz (105)

CEO & Fundador CONSULTORSALUD
Carolina CorchoCarolina Corcho

Carolina Corcho (8)

Vicepresidente Federación Médica Colombiana
personaje11

Cesar Augusto Sanchez (1)

Gerente Viva1A
Claudia Patricia Vacaclaudia patricia vaca

Claudia Patricia Vaca González (2)

Msc farmacoepidemiología, Msc efectividad clínica y sanitaria
Claudia Sterling Posada - Vicepresidente Legal y de Asuntos Jurídicos de Cruz VerdeClaudia Sterling

Claudia Sterling (2)

Vicepresidente Legal y de Asuntos Jurídicos de Cruz Verde
Denis Honorio SilvaDenis Honorio Silva

Denis Honorio Silva (1)

Director Asociación Colombia Saludable, Vocero de Pacientes Colombia
Elisa Carolina TorrenegraElisa Carolina Torrenegra

Elisa Carolina Torrenegra (1)

Directora Ejecutiva Gestarsalud

Felix Junior Ruiz (2)

Gustavo Morales CoboGustavo Morales Cobo

Gustavo Morales Cobo (5)

Presidente Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral
Héctor CastroHéctor Castro

Héctor E. Castro (1)

Director Técnico Senior de Economía Farmacéutica y Financiamiento
Jaime Calderón HerreraJaime Calderón Herrera

Jaime Calderón Herrera (1)

Presidente de la fundación del corazón
Jaime González MontañoJaime González Montaño

Jaime González Montaño (1)

Presidente de Coosalud
javier pachecojavier pacheco

Javier Orlando Pacheco G. (1)

Médico Internista; Hemato Oncólogo. Miembro de la ACHO
FOTO JORGE ESTEBAN AGUDELO GÓMEZJORGE ESTEBAN AGUDELO GÓMEZ

Jorge Esteban Agudelo Gómez (1)

Abogado y asesor jurídico dentro del sector salud
columnista-jorge-ricocolumnista-jorge-rico

Jorge Rico (9)

Nefrólogo- miembro de la Academia de Medicina de Medellín
José Elías Cabrejo ParedesJosé Elías Cabrejo Paredes

José Elías Cabrejo Paredes (1)

Director Técnico Senior de Economía Farmacéutica y Financiamiento
Jose

José Octaviano Barrera (2)

Director Medico en Javesalud
Juan López Casas

Juan Gonzalo López Casas (7)

Luis Eduardo Pino Villareal Medico Internista, Hematólogo y Oncólogo ClínicoLuis Eduardo Pino Villareal

Luis Eduardo Pino (37)

Médico especialista en Medicina Interna y en Hematología y Oncología Clínica
dr-mauricio-jaramillo-restrepo-okdr-mauricio-jaramillo-restrepo-ok

Mauricio Jaramillo Restrepo (1)

Médico Internista & Hematólogo
Mauricio Lema Medina MD OncólogoMauricio Lema Medina MD Oncólogo

Mauricio Lema Medina (5)

Médico Hemato-Oncólogo
Miguel Ángel González_ presidente de la Asociación Colombiana de Osteoporosis y Metabolismo Mineral (ACOMM) (1)

Miguel Ángel González (1)

Presidente de la Asociación Colombiana de Osteoporosis y Metabolismo Mineral (ACOMM)
Olga Lucia ZuluagaOlga lucia Zuluaga

Olga lucia Zuluaga (3)

Directora Ejecutiva de ACESI
Sergio Camilo Lizarazo Riaño

Sergio Camilo Lizarazo Riaño (1)

Periodista, especialista en comunicaciones estratégicas

Susana María Rico Barrera (54)

Virginia Abello PoloVirginia Abello Polo

Virginia Abello Polo (4)

Médica Internista & Hematóloga
William Javier Vega VargasWilliam Javier Vega Vargas

William Javier Vega Vargas (2)

Especialista en Derecho Laboral y Relaciones Industriales

 

 

 

Columnas recientes

Tendencias

Indicadores / Cifras