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Opinión

CORRÍAN LAS PRIMERAS SEMANAS DEL 2020 Y EN EL SISTEMA DE SALUD COLOMBIANO…

‘Esta época es buena para detenerse a mirar las tendencias y corrientes que pueden marcar al sistema de salud colombiano durante el 2020’ Gustavo Morales.

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CORRÍAN LAS PRIMERAS SEMANAS DEL 2020 Y EN EL SISTEMA DE SALUD COLOMBIANO

Esta época es buena para detenerse a mirar las tendencias y corrientes que pueden marcar al sistema de salud colombiano durante el 2020.

Para empezar por lo positivo, hay que aplaudir que el 2020 comenzó con un problema menos para el gobierno: el paro nacional. La marea colorida y emocionante y multitudinaria de noviembre de 2019, donde básicamente se pedía que no mataran más niños, que se cumpliera el acuerdo de paz, y poco más, quedó reducida, por culpa de los autodenominados líderes del paro, a un lánguido y esmirriado movimiento, como las gaseosas a las que ya se les salió todo el gas y no saben a nada o saben muy feo. Esos líderes parecían más bien infiltrados cuyo propósito era quitarle al paro toda su fuerza. Si tal era el objetivo, tuvieron un éxito total. Al transformar el clamor ciudadano en favor del acuerdo de paz y el respeto a la vida en una interminable lista de absurdas peticiones sectoriales, desinflaron cualquier entusiasmo popular espontáneo.

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En el capítulo de salud, que no fue un asunto central de las marchas del pasado noviembre, estos líderes se aparecieron con un listado incoherente de pequeños reclamos, a todas luces una sumatoria de pequeños favores a cada grupúsculo de interés que pudieron encontrar. Muchos de esos reclamos, por cierto, no eran propios de un gran movimiento popular de masas; algunos incluso se alineaban a la letra -por poner un ejemplo- con los intereses y reclamos de la industria farmacéutica multinacional (¡Ver para creer!) o iban en contra de la salud de los más pobres. Si lo sucedido con la salud en ese vergonzoso pliego de exigencias es una buena muestra de lo que pasó en los demás sectores, ya se entiende por qué el pasado 21 de enero sólo salieron a las calles unos cuantos desocupados y los vándalos de siempre.

Aunque el paro ya no existe en la realidad real, si sigue existiendo en cambio en el imaginario distorsionado de algunos altos funcionarios del Estado, que ya cayeron en la trampa de creer que la forma de desactivar el desvanecido paro es proponiendo medidas populistas que, por cierto, nadie estaba pidiendo. Por ejemplo: en medio de las novenas navideñas, el gobierno impulsó, dentro de la reforma tributaria, una reducción de los aportes que hacen el grueso de los pensionados al sistema de salud. Nunca nadie en ninguna marcha pidió eso. Y ahora, gracias a esta populista e innecesaria medida, el sistema de salud se enfrenta a un nuevo hueco que el gobierno no sabe aún cómo va a tapar. Por contraste, nadie propuso o impulsó una sola medida para apoyar a los millones de adultos mayores que no tienen el más mínimo ingreso para sortear su vejez y que, ellos sí, tendrían sobradas razones para protestar. Ojalá con este error el gobierno haya ya completado la totalidad de la inevitable cuota de respuestas populistas a un paro que, queda dicho, ha dejado de existir.

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Renuncia deL dr. Juan pABLO uRIBE, Exministro de salud

Entretanto: ha pasado más de un mes desde que renunció Juan Pablo Uribe al Ministerio de Salud y Protección Social. Se fue en medio del ruido y las distracciones de las fiestas decembrinas, y no hubo oportunidad ni siquiera de darle las gracias por una buena gestión, en la que se dejaron cristalizados los cimientos normativos para importantes reformas en el sector salud, plasmados principalmente en el Plan de Desarrollo que se aprobó a mediados del 2019.

Han corrido todo tipo de rumores sobre las razones de su partida, pero yo creo que la verdadera es la más obvia: ejerció el Dr. Uribe el derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad y el derecho aún más fundamental a hacer lo que uno quiera con su vida. No es descartable, sin embargo, que en su decisión haya tenido algún peso, no menor, lo que a tantos buenos funcionarios desmotiva y asusta: la injerencia, el acoso, y la intromisión chantajista permanente de la Procuraduría y la Contraloría. La salida del ministro Uribe puede ser la primera de una desbandada de buenos funcionarios del sector salud que ya no aguantan la persecución de estas entidades tras cada medida buena y sana que toman en beneficio de los usuarios del sistema.

INCERTIDUMBRE en el sistema de salud

El sector salud vuelve entonces a un cierto nivel de incertidumbre sobre la orientación que se le dará en lo que resta del gobierno Duque. El ministro encargado, el Dr. Iván González, no se ha quedado cruzado de brazos, y en estas semanas ha tomado medidas (control de precios, decreto de afiliaciones, inclusión del cáncer en los mecanismos de compensación de las enfermedades de alto costo), que demuestran que la institucionalidad del Ministerio de Salud es lo suficientemente fuerte como para tolerar unas cuantas semanas de interinidad.

No deja de causar preocupación, sin embargo, que el Ministerio de Salud y sus entidades adscritas, después de años en que los gobiernos respetaron su carácter técnico, y por lo tanto facilitaron su fortalecimiento y la creación de una burocracia interna altamente calificada, esté ahora de nuevo, como en las viejas épocas, convertido en una pieza más del ajedrez político.

No hay nada intrínsecamente malo en el hecho de que los ministros sean nombrados bajo la lógica de grandes acuerdos políticos. En España, el presidente Sánchez se tomó meses en concertar un acuerdo con otros partidos para que estos ingresaran al gobierno, en el marco de unos pactos programáticos ampliamente difundidos y minuciosamente negociados. Pero ese no parece ser el caso actual en Colombia. Aquí, prácticamente llegando a la mitad del Gobierno Duque, no tiene sentido siquiera pensar en grandes pactos políticos para ejecutar cabalmente un programa de gobierno. El momento para eso era agosto de 2018, o en el peor de los casos, febrero de 2019, cuando arrancó la discusión política sobre el Plan de Desarrollo. Pero ahora, el sabor que queda es que lo que se negocia son meras tajadas burocráticas, y la repartición de los contratos y el presupuesto, para garantizar mayores apoyos en el Congreso. Yo quiero creer que eso no es cierto, y aun le creo al presidente Duque cuando dice que no está acudiendo a la famosa “mermelada” para conseguir apoyos, pero las percepciones son a veces tan contundentes como las realidades, y esa es la percepción que va quedando.

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Si entran nuevos partidos al gobierno, tiene que ser para ejecutar e implementar el programa de gobierno que ganó en las urnas, y que se plasmó en el Plan de Desarrollo. Los líderes de partidos que pretenden ahora imponer una nueva visión, derrotada en las urnas, no deberían tener un espacio que no se ganaron el día de las elecciones. Y, pensándolo bien, ¿Para qué necesita el gobierno más apoyos en el Congreso? Ya le aprobaron el Plan de Desarrollo y la reforma tributaria que necesitaba. Si los demás proyectos que presente no se defienden por sus propios méritos, quizá es mejor no aprobarlos; y si son buenos y no se los aprueban, el gobierno tiene formas de hacer saber a la opinión pública ese comportamiento legislativo irresponsable.

Si el sector Financiero, o el sector Comercio Exterior, o el sector Minas y Energía, han logrado estar por fuera del ajedrez político, ¿Por qué no puede pasar lo mismo con el sector salud? Esos sectores se han caracterizado por su gran estabilidad política y regulatoria, y por eso los actores privados que en ellos participan, en medio de grandes turbulencias externas, conocen sus reglas básicas de juego y pueden apostarles a inversiones de largo plazo con tranquilidad.

El problema no es pues, que haya interinidad durante algunas semanas a la cabeza del órgano rector del sector salud. El problema es que la forma como quiere resolverse esa interinidad es la peor de todas las formas posibles: se percibe que el Ministerio se ha vuelto una ficha más, muy preciada, por cierto, en el tire y afloje del gobierno con sectores que quieren llegar a hacer lo que los votantes no quisieron que hicieran. No importa que llegue al gabinete un Ministro de Salud que ha sido político de carrera, o un académico con todas las credenciales, o un líder reconocido de instituciones del sector. Lo que importa es que llegue a dar un mensaje de estabilidad y ejecución de lo ya acordado por los políticos durante el 2019. Lo contrario le haría un daño tremendo al Sistema, que no aguanta un debate más sobre cuál debe ser su mejor estructura.

Recordemos que, a la vuelta de la esquina, en el 2022, llegará un nuevo gobierno, que, por las leyes de la física política, puede muy bien ser de signo político contrario al del actual gobierno. En ese momento, tendrá lógica y sentido una nueva discusión sobre la estructura básica de nuestro Sistema de Salud. ¿Para qué darla antes? Ni el presidente prometió en campaña una reforma estructural, ni es este el momento para abrir esa discusión.

Con las reglas sobre el acuerdo de punto final, y el establecimiento de incentivos para reconocer los buenos resultados en salud por parte de prestadores y aseguradores, el presidente Duque cumplió buena parte de sus promesas de campaña relacionadas con este sector. Pero el pan se puede quemar en la puerta del horno, si estas y otras medidas no se reglamentan e implementan con rigor técnico y mucha atención al detalle. Volver a la mesa de diseño para repensar de nuevo la arquitectura básica del sistema, frenaría esa implementación, y de hecho, frenaría muchos otros procesos corporativos, empresariales, innovadores y de crecimiento dentro del Sistema.

Por ejemplo:

Al momento de escribir estas líneas, el sector discute con las autoridades los detalles técnicos más específicos sobre cómo se va a implementar el novedoso mecanismo para reconocer y pagar los servicios y tecnologías que están por fuera del plan de beneficios. Pero si en unas próximas semanas, se plantea una reforma de las llamadas “estructurales” que, por ejemplo, modifique el papel de las aseguradoras, o la forma en que se relacionan los prestadores y el pagador estatal, este mecanismo podría quedar obsoleto. ¿Tiene sentido tirar por la borda tantos meses de trabajo, en este momento preciso del gobierno Duque? Se haría un tremendo daño el presidente, y le haría tremendo daño al sistema. La intuición que él ha tenido hasta ahora sobre cómo manejar el Sistema de Salud ha sido la correcta; no tiene por qué cambiarse en este momento.

Por lo demás, estas discusiones de reglamentación e implementación no son meramente mecánicas o de “carpintería”. Requieren, a la cabeza de la cartera de salud, una persona con visión, entendimiento de las complejidades conceptuales, y capacidad de liderar discusiones interinstitucionales del más alto nivel. Para seguir con el mismo ejemplo: ¿Los presupuestos máximos con los cuales, por mandato de la ley, se va a manejar de ahora en adelante el ámbito que está por fuera del plan de beneficios deben considerarse una prima, y por lo tanto un ingreso propio de las EPS, o éstas fungirán como meras administradoras de un recurso público? Las implicaciones de una u otra alternativa son infinitas, y hacen la diferencia entre llegar al polo norte o al polo sur. Por ello no es hora de poner al mando del sector a Adanes o Evas que inauguran una vez más el mundo. Es mejor poner a líderes que entienden el momento del gobierno y del sistema, respetan lo hecho, y construyen con visión sobre lo ya construido.  

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Los diez cambios en mi práctica médica después de asistir al covid-19 en 2020

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Los diez cambios en mi práctica médica después de asistir al covid-19 en 2020

En Oncología es tradicional la revisión anual del Dr. Jeffrey Kishner sobre los 10 cambios en su práctica clínica al finalizar su asistencia al mayor evento mundial de la especialidad, el congreso de la Sociedad Americana de Oncología ASCO. Pues bien, en mi caso, después de asistir a este megaevento global llamado pandemia Covid-19, que infortunadamente no termina, les comparto mis diez cambios.

En este coctel Covid-19, los médicos de todas las especialidades encontramos diferentes ingredientes: Epidemiología y salud pública, medicina del desastre, medicina intensiva, innovación digital rápida e innovación frugal en un ambiente caracterizado por la avalancha de información y la crisis emocional de las redes sociales.   

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Las historias de los colegas en China, España e Italia sobre los equipos de salud enfrentando escenarios apocalípticos con recursos limitados han cambiado mi percepción sobre lo que signfica el valor en salud en medio de una pseudoguerra como esta. Los niveles de evidencia científica han cambiado dramáticamente, ahora domina la opinión de expertos y los estudios rápidos como el solidarity liderado por la OMS. Esta atmósfera lúgubre disipada por la valentía de mis colegas y el saber que despertaremos, me generan estas diez ideas sobre lo que serán -espero- los principios sobre los cuales basaré mi práctica médica en el mundo de la oncología post Covid-19.

  1. El objetivo supremo de lo que hago se llamará equilibrio vida/intervención o equilibrio vida/trabajo para mis pacientes y para mi. Cualquier intervención que yo ofrezca o cualquier decision profesional que rompa dicho equilibrio claramente será ineficiente, innecesaria e inhumana.
  • Optimizaré las interacciones reales con mis pacientes: Verlos, escucharlos, hablarles, abrazarles.

Seguiré trabajando hasta lograr dejar el computador de lado para esto, la tecnología lo hará posible.

  • Analizaré la evidencia científica con cuidado, cruzando los desenlaces crudos y tradicionales con la realidad de mi práctica, con mi propia tabla No 1 y con las expectativas de cada paciente. Esto para no romper el equilibrio fundamental que me he planteado. Prometo incluir el análisis de la evidencia gris o no estructurada que frecuentemente traen mis pacientes y sus familias.
  • Aprenderé más sobre farmacoeconomía de intervención, para ajustar mis esquemas de tratamiento a mayores tiempos libres de intervención para mis pacientes, no para ahorrar dinero a los aseguradores, sino para disminuir los desperdicios en salud de los cuales soy protagonista.
  • Usaré las matrices de priorización descritas por NICE en esta pandemia, no para elegir terapias o candidatos a ellas, sino para clarificar mis expectativas y ampliar mi tolerancia a la frustración. 
  • Trataré de curarme de la ilusión terapeútica entendiendo que los buenos y malos resultados tienen factores independientes a mis decisiones. Esto conlleva aprender más de antropología y sociología para entender la enorme complejidad de mis pacientes.
  • Hablaré mas con mis colegas y equipos, no solo para debatir conceptos científicos y tomar decisiones sino para sentir a los maravillosos seres humanos de los que me rodeo y crecer exponencialmente. Esta será quizás la única motivación para asistir a los congresos médicos del futuro, si estos siguen existiendo.
  • Trabajaré incansablemente con mi empresa para continuar optimizando la medicina con tecnologías cognitivas que faciliten mi práctica, me liberen de tareas administrativas y optimicen la experiencia de mis pacientes y equipos. Esto incluye el uso inteligente de las redes sociales. 
  • Continuaré midiendo los resultados de mi práctica médica con datos descriptivos, pero incluiré la medición de mi impacto, adicionando indicadores de experiencia y bienestar de mis pacientes y propios. Es decir medir el valor de lo que antes el mundo consideraba superfluo.
  1. Regresaré a casa llevando la experiencia de estar vivo un día más. Hoy dejó mis zapatos y traje de Mayo en la entrada, mañana tendré que dejar los malos momentos, la frustración, la fatiga y la mala energía para entrar al nuevo mundo, para ser un mejor ser humano y por tanto un mejor oncólogo.
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¿Es lo mismo acuerdo de punto final que de pago?

El acuerdo de punto final, por lo menos hasta ahora, sigue siendo un buen propósito, no una realidad.

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¿Es lo mismo acuerdo de punto final que de pago

No, aunque se afirma que el acuerdo de punto final está en marcha. Para poder analizar a fondo esta aseveración se debe partir de lo definido en el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022 (Congreso de Colombia, 2019). Para asegurar la sostenibilidad financiera del Sistema, en el artículo 237 se establece que para el pago de las deudas generadas por el Estado por los servicios prestados no están incluidos en el Plan de Beneficios (No PBS), para el caso del régimen contributivo, el Gobierno nacional definirá los criterios y los plazos para la estructuración, operación y seguimiento del saneamiento definitivo de las cuentas de recobro relacionadas con los servicios y tecnologías de salud no financiadas con cargo a la UPC del régimen contributivo que se hubieren prestado antes de la vigencia de la ley del PND, es decir antes de mayo de 2019. Lo correspondiente al régimen subsidiado, se define en el artículo 238. Como consecuencia de lo anterior, el acuerdo de punto final corresponde al saneamiento financiero establecido en el PND. Estos artículos requieren reglamentación que, al momento de escribir este artículo, no se han expedido las normas correspondientes.

Para el caso de acuerdo de pago, el artículo 245 establece esta modalidad con las EPS para pagar lo correspondiente a No PBS del régimen contributivo prestados únicamente hasta el 31 de diciembre e 2019. Reconocido como deuda pública y como un proceso transitorio. El decreto que lo reglamentó está dirigido a garantizar el giro previo de los paquetes de recobros presentados en el último año y lo que resulte de las auditorias de estos paquetes.

Como se puede observar, el acuerdo de punto final y de pago son dos procesos totalmente diferentes. Mientras el primero requiere reglamentación y abarca períodos diferentes, los de pago son acuerdos entre la EPS y ADRES. Por lo tanto, afirmar que se está ejecutando el acuerdo de punto final es, por lo menos, una imprecisión que no corresponde ni a lo definido en el PND ni a la realidad.

Se insiste en que se está pagando un buen porcentaje de los recobros efectuadas por las EPS. Los datos generados desde el 2009 indican otra realidad. Para entender un poco mas este resultado es importante diferenciar el período 2009-2017, en este lapso se recobraron $29.05 billones, pero se pagó el 71% ($20.58 b), generando $8.47 b que están en conflicto. La situación en los años 2018 y lo que va corrido de este año, es diferente debido a dos dificultades en Adres: una es la insuficiencia de recursos y otra es la auditoría de Adres, que no se realiza desde abril de 2018 por problemas con el contratista (Acemi, 2019).

En 2018 se recobraron $4.6 b, se pagó $0.89 b y a través de pago previo $2.4 b para un pago total de 72%, estando en conflicto $0.21 b y por definir $1,1 b por las dificultades en la auditoría.

2019 no ha sido diferente. El recobro radicado en Adres es de $3.6 b y un pago de 64% ($2.4 b), por definir $1.3 b.

En este punto se deben diferenciar los dos mecanismos de pago. El período comprendido entre marzo de 2018 y lo que va corrido del año, el pago se ha realizado con el presupuesto asignado a Adres para estos dos años ($3.1 b) más $2.7 b por deuda pública destinados a los acuerdos de pago Adres-EPS; recursos que seguramente serán insuficientes porque se paga parte de la deuda 2018 y el corriente 2019, generando una nueva deuda en este período.

Otros pagos se han hecho a través de mecanismos como glosa trasversal, para un total de $1.8 b. Al realizar las sumas y restas, la deuda es de $6 b que se deberá pagar con el acuerdo de punto final más, posiblemente, lo que se generará en el período 2018-2019.

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Esta gran deuda que el Estado le transfiere a las EPS produce inestabilidad y conflicto en el Sistema. Situación que ha pasado por la negación a través, en buena medida, de glosas no suficientemente soportadas por parte del entonces FoSyGa, desconocimiento de la deuda o reconocimiento sin definir oportunamente el proceso y los recursos. En el trascurso de los años se ha querido generar una regulación del gasto de lo No PBS a través de lo descrito anteriormente.

Tanto el acuerdo de punto final como de pago se dirigen cubrir la deuda del No PBS y va desde el Estado a las EPS; por esta razón las acreencias generadas por Caprecom, aunque están consideradas en el mismo artículo del acuerdo de punto final, para efectos prácticos corresponden a la liquidación de esta EPS para pagar la cartera con las IPS y no en términos estrictos a este acuerdo.

Lo cierto hasta ahora es que se generaron acuerdos de pago para cubrir parte de lo adeudado entre 2018 y 2019, que el acuerdo de punto final aún no es una realidad porque está en proceso de reglamentación; que la deuda sigue aumentando por carecer de auditoria debido a las dificultades de Adres con el contratista y que ante la incapacidad del Estado para regular adecuadamente lo No PBS se le trasladará esta responsabilidad a las EPS, según el artículo 240 del PND, como techo o presupuesto máximo. Esto último sin consideraciones adicionales como evaluar oportunamente las nuevas tecnologías, desarrollo de la autorregulación como componente de la autonomía médica, análisis exhaustivo a la prescripción y medidas correctivas por parte de quien ha sido responsable hasta ahora, el Estado.

El acuerdo de punto final, por lo menos hasta ahora, sigue siendo un buen propósito, no una realidad; los $6.74 b (78,4% para régimen contributivo) definidos para cumplir con este compromiso siguen sin ejecutarse, esto unido a las dificultades de ADRES para pagar oportunamente el período 2018-2019, está generando un impacto negativo en toda la cadena de valor, desde el aseguramiento hasta los proveedores.

Para asegurar que este proceso sea exitoso es importante diferenciar las dos modalidades, produciendo una buena información que permita alcanzar la confianza entre los diferentes participantes del sector.

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SALUD RENAL PARA TODOS: A PROPÓSITO DEL DÍA MUNDIAL DEL RIÑÓN

Colombiano cuida tus riñones porque las enfermedades renales son frecuentes pero prevenibles

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día mundial del riñón

El Día Mundial del Riñón es una campaña global destinada a crear conciencia sobre la importancia de nuestros riñones.

Esta importante iniciativa comenzó en el año   2006, liderada   por   la   Sociedad   Internacional   de   Nefrología (  ISN)    y   la Federación Internacional de fundaciones renales (IFKF) y no ha dejado de crecer desde entonces.

Se celebra el segundo jueves del mes de marzo, razón por la cual este año la fecha es el 12 marzo.  

Cada año, la campaña destaca un tema en particular y este año el objetivo es “salud renal para todos en todas partes: desde la prevención hasta la detección y el acceso equitativo a la atención “.

¿QUE OBJETIVOS TIENE ESTA CAMPAÑA?

El   objetivo   de   esta   campaña   es   aumentar   la   conciencia   de   la   importancia   de nuestros riñones para nuestra salud en general y reducir la frecuencia y el impacto de la enfermedad renal.

¿CUÁL ES EL IMPACTO DE LA ENFERMEDAD RENAL EN COLOMBIA?

Actualmente, La enfermedad renal afecta a alrededor de 850 millones de personas en todo el mundo. Uno de cada diez adultos padece enfermedad renal crónica (ERC).

La carga global de ERC está aumentando y se prevé que se convierta en la quinta causa más común de años de vida perdidos en todo el mundo para 2040.

Los costos de diálisis y trasplante consumen del 2 al 3% del presupuesto anual de atención médica en países de altos ingresos; gastado en menos del 0.03% de la población total.

En   Colombia, se   estima   que   cerca   de   4   millones   de   personas   padecen   de Enfermedad Renal Crónica (ERC) de las cuales cerca de 40 mil están con algún tipo de terapia de sustitución renal.

Por si fuera poco, la enfermedad conlleva un mayor riesgo de padecer eventos cardiovasculares, como infarto agudo al corazón y ataque cerebral vascular.

En la última década, la ERC ha crecido un 20% en nuestro país, asociada al envejecimiento de la población y al incrementó de la prevalencia de sus factores de riesgo como la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, la obesidad, la uropatía obstructiva no tratada y, entre otros.

¿SE PUEDE PREVENIR LA ENFERMEDAD RENAL?

De manera crucial, la enfermedad renal se puede prevenir y la progresión a la enfermedad renal en etapa terminal se puede retrasar con el acceso apropiado a diagnósticos básicos y tratamiento temprano.

Por lo anterior y teniendo en cuenta que esta enfermedad tiene otro agravante, y es que muchas veces se silenciosa, es necesario mejorar  la conciencia de la importancia de las medidas preventivas en las poblaciones, los profesionales y los responsables políticos.

¿QUÉ ACTIVIDADES ESTAN PLANEADAS EN COLOMBIA?

Este año, el Día Mundial del Riñón busca crear conciencia sobre la creciente carga de enfermedades renales en todo el mundo.

Específicamente, la campaña 2020 destaca la importancia de las intervenciones preventivas para evitar el inicio y la progresión de la enfermedad renal.

En   todo   el   país,   se   van   a   realizar   actividades   educativas,   de   promoción   , prevención y  de tamización dirigidas a la comunidad en general, apoyadas por varias sociedades científicas,  personal de salud, las IPS, EPS, las universidades, las unidades renales, los medios  entre otras,  cuyo objetivo es precisamente este: Salud renal para todos .Colombiano cuida tus riñones. 

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Editorial – Me parece

COLUMNISTAS

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Carlos Felipe Muñoz (96)

CEO & Fundador CONSULTORSALUD
Carolina CorchoCarolina Corcho

Carolina Corcho (5)

Vicepresidente Federación Médica Colombiana
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Cesar Augusto Sanchez (1)

Gerente Viva1A
Claudia Patricia Vacaclaudia patricia vaca

Claudia Patricia Vaca González (1)

Msc farmacoepidemiología, Msc efectividad clínica y sanitaria
Claudia Sterling Posada - Vicepresidente Legal y de Asuntos Jurídicos de Cruz VerdeClaudia Sterling

Claudia Sterling (2)

Vicepresidente Legal y de Asuntos Jurídicos de Cruz Verde
Denis Honorio SilvaDenis Honorio Silva

Denis Honorio Silva (1)

Director Asociación Colombia Saludable, Vocero de Pacientes Colombia
Elisa Carolina TorrenegraElisa Carolina Torrenegra

Elisa Carolina Torrenegra (1)

Directora Ejecutiva Gestarsalud
Gustavo Morales CoboGustavo Morales Cobo

Gustavo Morales Cobo (4)

Presidente Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral
Héctor CastroHéctor Castro

Héctor E. Castro (1)

Director Técnico Senior de Economía Farmacéutica y Financiamiento
Jaime Calderón HerreraJaime Calderón Herrera

Jaime Calderón Herrera (1)

Presidente de la fundación del corazón
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Jaime González Montaño (1)

Presidente de Coosalud
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Jorge Rico (1)

José Elías Cabrejo ParedesJosé Elías Cabrejo Paredes

José Elías Cabrejo Paredes (1)

Director Técnico Senior de Economía Farmacéutica y Financiamiento
Jose

José Octaviano Barrera (2)

Director Medico en Javesalud
Juan López Casas

Juan Gonzalo López Casas (2)

Luis Eduardo Pino Villareal Medico Internista, Hematólogo y Oncólogo ClínicoLuis Eduardo Pino Villareal

Luis Eduardo Pino (29)

Médico especialista en Medicina Interna y en Hematología y Oncología Clínica
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Mauricio Jaramillo Restrepo (1)

Medico Internista & Hematólogo
Mauricio Lema Medina MD OncólogoMauricio Lema Medina MD Oncólogo

Mauricio Lema Medina (5)

Médico Hemato-Oncólogo
Miguel Ángel González_ presidente de la Asociación Colombiana de Osteoporosis y Metabolismo Mineral (ACOMM) (1)

Miguel Ángel González (1)

Presidente de la Asociación Colombiana de Osteoporosis y Metabolismo Mineral (ACOMM)
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Olga lucia Zuluaga (2)

Directora Ejecutiva de ACESI
Sergio Camilo Lizarazo Riaño

Sergio Camilo Lizarazo Riaño (1)

Periodista, especialista en comunicaciones estratégicas
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Virginia Abello Polo (2)

Médica Internista & Hematóloga
William Javier Vega VargasWilliam Javier Vega Vargas

William Javier Vega Vargas (2)

Especialista en Derecho Laboral y Relaciones Industriales

 

 

 

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