El cambio climático debe ser reconocido y abordado como una emergencia mundial de salud, según el décimo informe anual de The Lancet Countdown on Health and Climate Change. La investigación estima que en 2023 el calor estuvo asociado con aproximadamente 710.000 muertes en el mundo, de las cuales el 71,5 % se atribuye al cambio climático provocado por actividades humanas. El documento también examina el aumento de las sequías, los riesgos de enfermedades infecciosas y las consecuencias económicas de la exposición a temperaturas extremas.
El informe, desarrollado por 146 especialistas de 71 instituciones colaboradoras, reúne 54 indicadores sobre los efectos del cambio climático en la salud, la capacidad de adaptación de los sistemas sanitarios y las políticas de mitigación. Sus resultados, divulgados antes de la COP31, muestran un aumento de los riesgos sanitarios relacionados con el calentamiento global durante la última década, en contraste con el ritmo de las medidas implementadas para enfrentarlos.
Mortalidad por calor extremo: el cambio climático detrás de millones de fallecimientos
Entre 2016 y 2023, el calor estuvo asociado con un promedio de 540.800 muertes anuales a escala mundial. De ellas, aproximadamente el 68 % se atribuyó al calentamiento global de origen humano, lo que equivale a cerca de tres millones de fallecimientos durante ese periodo. La investigación también estima que la mortalidad anual relacionada con el calor aumentó cerca del 36 % frente al promedio de la década anterior.
Para calcular la contribución del cambio climático, los investigadores compararon las estimaciones de mortalidad asociadas a las temperaturas observadas con un escenario en el que no hubiera ocurrido el calentamiento causado por actividades humanas. El análisis permitió estimar la proporción de fallecimientos vinculada específicamente a esa alteración del clima.
La exposición a temperaturas elevadas puede ocasionar estrés térmico y golpes de calor, además de agravar enfermedades cardiovasculares y provocar lesiones renales agudas. Según el indicador sobre mortalidad relacionada con el calor, los adultos mayores, las mujeres y las personas con afecciones médicas preexistentes se encuentran entre los grupos especialmente vulnerables.
Cifras clave del impacto del cambio climático en la salud
Los indicadores de The Lancet Countdown 2026 reúnen resultados sanitarios, laborales, ambientales y económicos correspondientes a distintos periodos de análisis.
| Indicador | Resultado | Año o periodo |
|---|---|---|
| Muertes mundiales asociadas al calor | 710.000 | 2023 |
| Proporción de muertes por calor atribuible al cambio climático | 71,5 % | 2023 |
| Horas de sueño perdidas por temperaturas nocturnas elevadas | 48,3 horas por persona al año, en promedio | 2016-2025 |
| Aumento de las horas de sueño perdidas | 2,9 % | Frente a 2006-2015 |
| Horas potenciales de trabajo perdidas por calor | 573.000 millones | 2025 |
| Aumento de las horas laborales perdidas | 35 % | Frente al promedio de 2006-2015 |
| Pérdidas de ingresos laborales potenciales | US$1,07 billones | 2025 |
| Superficie terrestre afectada por sequía extrema durante al menos un mes | 51,8 % | 2025 |
| Estados miembros de la OMS con planes nacionales de adaptación sanitaria | 56 de 194 | Informe 2026 |
| Inversión mundial en energías limpias | US$2,1 billones | 2025 |
Temperaturas nocturnas y pérdida del sueño: 48,3 horas menos al año
El aumento de las temperaturas nocturnas también tiene consecuencias sobre el descanso y el bienestar de la población. Según el indicador sobre aumento de las temperaturas nocturnas y pérdida del sueño de The Lancet Countdown 2026, entre 2016 y 2025 las personas perdieron, en promedio, 48,3 horas de sueño al año debido a temperaturas nocturnas superiores a las óptimas.
Esta cifra representa un incremento del 2,9 % frente al periodo 2006-2015. El informe señala que las temperaturas elevadas durante la noche pueden reducir tanto la duración como la calidad del sueño, con repercusiones sobre la salud física y mental.
El indicador calcula las horas de descanso perdidas por persona y año atribuibles a temperaturas nocturnas superiores a las óptimas. Los resultados se presentan por países, regiones y grupos del Índice de Desarrollo Humano, lo que permite examinar las diferencias en la exposición a este riesgo.
Calor extremo y capacidad laboral: 573.000 millones de horas de trabajo perdidas en 2025
La exposición a temperaturas elevadas también tiene repercusiones sobre la salud ocupacional y los ingresos de los trabajadores. Según el indicador sobre cambio en la capacidad laboral de The Lancet Countdown 2026, durante 2025 se perdieron 573.000 millones de horas potenciales de trabajo debido a la exposición al calor, el segundo registro más alto de la serie y un incremento del 35 % frente al promedio anual de 2006-2015.

El indicador examina cómo las condiciones de temperatura, humedad y radiación solar pueden reducir la capacidad para desarrollar actividades laborales. La exposición resulta especialmente relevante para quienes realizan esfuerzos físicos intensos al aire libre o trabajan en espacios sin refrigeración adecuada, debido al riesgo de estrés térmico y otras complicaciones relacionadas con el calor.
La investigación analiza las pérdidas potenciales de horas laborales en cuatro sectores económicos: agricultura, construcción, manufactura y servicios. Las estimaciones consideran la exposición térmica y las exigencias físicas de las actividades, así como la distribución de la población trabajadora.
Las consecuencias económicas alcanzaron US$1,07 billones en pérdidas potenciales de ingresos laborales durante 2025, equivalentes al 0,91 % de la producción económica mundial. El impacto fue desigual entre regiones, con pérdidas equivalentes al 3,9 % del PIB en Asia Sudoriental y al 3,2 % en África, frente al 0,2 % en Europa.
Sequías extremas y enfermedades infecciosas: otros riesgos para la salud
Los efectos del cambio climático se extienden más allá de las altas temperaturas. Durante 2025, las sequías extremas afectaron al 51,8 % de la superficie terrestre mundial durante al menos un mes, el segundo registro más elevado del indicador. Esta exposición representa una amenaza para la disponibilidad de agua, la seguridad alimentaria y las condiciones ambientales que influyen sobre la salud de las poblaciones.
El informe también identifica cambios en las condiciones climáticas que favorecen la transmisión de enfermedades infecciosas. Entre los periodos 1981-1990 y 2016-2025, la idoneidad climática media anual para la transmisión del dengue aumentó un 24,39 % para Aedes albopictus y un 7,39 % para Aedes aegypti.
Estos resultados forman parte de los indicadores sobre riesgos ambientales y enfermedades transmitidas por vectores, que examinan la relación entre las variaciones climáticas y las condiciones que pueden facilitar la transmisión de agentes infecciosos.
¿Cómo avanzan los sistemas de salud en su adaptación al cambio climático?
La preparación de los sistemas sanitarios constituye una de las áreas evaluadas por The Lancet Countdown. Según los resultados, 56 de los 194 Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cuentan con un plan nacional de adaptación de la salud al cambio climático, frente a los 14 registrados en 2015.
Entre los principales avances reportados se encuentran:
- Planes nacionales de adaptación: 56 países disponen de instrumentos nacionales para preparar sus sistemas de salud frente a los riesgos climáticos.
- Evaluaciones de vulnerabilidad: 47 Estados miembros de la OMS informaron haber realizado evaluaciones de vulnerabilidad y adaptación desde 2020.
- Capacidades de respuesta: 131 países reportaron en 2025 niveles altos o muy altos de implementación de capacidades para la gestión de emergencias sanitarias.
- Preparación institucional: el informe destaca la incorporación progresiva de estrategias de adaptación y sistemas de alerta temprana para proteger a las poblaciones expuestas.
Estas medidas forman parte de las respuestas sanitarias orientadas a anticipar y atender los efectos de las amenazas climáticas sobre los servicios de salud.
Energías limpias y calidad del aire: avances frente a la crisis climática
El informe también registra progresos relacionados con la transición energética. En 2025, la inversión mundial en energías limpias alcanzó US$2,1 billones, un crecimiento del 7,2 % respecto al año anterior y una cifra 82 % superior a la inversión en combustibles fósiles.
En materia de calidad del aire, la reducción de la contaminación procedente de combustibles fósiles está evitando aproximadamente 323.000 muertes prematuras anuales en 70 países, según las estimaciones presentadas por The Lancet Countdown. No obstante, estos combustibles todavía representan el 80,7 % del suministro energético mundial.
La investigación sobre salud y cambio climático también recibió mayores recursos. La financiación mundial para este campo pasó de US$42 millones en 2016 a US$316 millones en 2024, de acuerdo con los indicadores económicos del informe.
Brechas de financiación para proteger la salud frente al cambio climático
La adaptación sanitaria continúa enfrentando limitaciones presupuestales. De acuerdo con el informe, 48 de los 79 países clasificados como países en desarrollo por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático calcularon necesidades de financiación para sus planes de adaptación sanitaria por US$3.300 millones anuales.
Sin embargo, durante 2024 estos países recibieron aproximadamente US$1.100 millones, equivalentes a un tercio de los recursos identificados como necesarios. La diferencia entre las necesidades estimadas y los fondos recibidos constituye uno de los obstáculos señalados para fortalecer las respuestas de salud frente a las amenazas climáticas.
¿Por qué The Lancet propone reconocer el cambio climático como una emergencia mundial de salud?
El décimo informe anual de The Lancet Countdown plantea que el cambio climático debe reconocerse formalmente como una emergencia mundial de salud para fortalecer la cooperación internacional y coordinar las acciones de prevención, adaptación y mitigación.
La propuesta contempla el desarrollo de un instrumento de la OMS que permita abordar los múltiples impactos sanitarios del cambio climático mediante mecanismos internacionales de coordinación. También plantea aprovechar las estructuras existentes de respuesta a emergencias para fortalecer la vigilancia, los sistemas de alerta temprana y la preparación institucional.
Marina Romanello, directora ejecutiva de The Lancet Countdown, señaló que se han registrado avances en energía limpia, preparación sanitaria y regulación, pero que estos siguen siendo insuficientes frente a la magnitud de los riesgos. Por ello, los investigadores solicitan que la protección de la salud ocupe un lugar central en las decisiones relacionadas con el clima.
¿Qué medidas propone el informe para reducir los riesgos sanitarios?
Las recomendaciones finales de The Lancet Countdown 2026 se organizan alrededor de seis prioridades internacionales:
- Reconocer y responder a la emergencia sanitaria climática: desarrollar mecanismos de coordinación para prevenir, anticipar y atender sus efectos sobre la salud.
- Fortalecer la gobernanza internacional: integrar las políticas de salud y cambio climático en las decisiones y estructuras de cooperación mundial.
- Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero: impulsar una transición energética justa que tenga en cuenta sus beneficios sanitarios.
- Situar la salud en el centro de las políticas climáticas: incorporar indicadores de mortalidad, bienestar y protección sanitaria en la evaluación de las medidas adoptadas.
- Mejorar la disponibilidad de información: establecer una infraestructura internacional de datos sobre clima y salud que facilite la vigilancia y los sistemas de alerta temprana.
- Ampliar la financiación climática y sanitaria: aumentar los recursos accesibles para las medidas de adaptación y mitigación, especialmente en los países con mayores necesidades.
Estas prioridades forman parte del llamado internacional presentado por los autores para orientar las decisiones de los gobiernos y organismos multilaterales.
Los resultados de The Lancet Countdown 2026 se presentan en un momento clave para la agenda climática internacional, previo a la COP31. El informe aporta nuevos elementos para las decisiones que deberán adoptar los gobiernos y organismos multilaterales en materia de salud y cambio climático, así como para evaluar los compromisos y las acciones que se desarrollen en los próximos años.


