Colombia cerró su jornada electoral de este domingo con un resultado que define un nuevo mapa político del país. Con cerca del 100% de las mesas informadas, Abelardo de la Espriella obtuvo 10.351.548 votos (43,73%), mientras que Iván Cepeda alcanzó 9.683.876 votos (40,91%), una diferencia de 667.672 sufragios. Ambos disputarán la presidencia de la República en segunda vuelta el próximo 21 de junio.
La participación fue significativa: más de 22 millones de colombianos concurrieron a las urnas, equivalente al 53,28% del censo electoral.
En el tarjetón participaron once candidatos. Paloma Valencia (Centro Democrático) ocupó el tercer lugar con 1.638.338 votos (6,92%) y Sergio Fajardo sumó 1.008.111 votos (4,25%).
La geografía electoral exhibió una polarización marcada. El mapa muestra una región central dominada por De la Espriella, con Bogotá como excepción relevante. En la capital, Iván Cepeda encabezó el preconteo con 1.705.854 votos (41,67%), frente a 1.543.159 votos (37,69%) de De la Espriella.
La consolidación de la derecha para la segunda vuelta
Minutos después de conocerse los resultados preliminares, Paloma Valencia anunció su adhesión a la candidatura de De la Espriella: “La mujer que quería ser su presidenta anuncia su apoyo al doctor Abelardo de la Espriella e invito a que derrotemos a Cepeda.”
El expresidente Álvaro Uribe Vélez, reconociendo la derrota del Centro Democrático, convocó a votar por De la Espriella en la segunda vuelta: “Cumplimos la palabra, votaremos por él y pedimos que se vote por él y por Colombia, por la defensa de la Constitución, de las libertades, de la creatividad individual, de la cohesión social, de la economía fraterna, del Estado pequeño y austero.”
El escenario para el 21 de junio será, en consecuencia, de alta polarización entre dos propuestas antagónicas en materia económica, institucional y de modelo de Estado.
Las propuestas de salud de De la Espriella: lo que el sector debe conocer
Para el sector salud colombiano, la eventual llegada de Abelardo de la Espriella a la Casa de Nariño implicaría una reorientación del sistema bajo un enfoque de ajuste y control, distinto al rediseño estructural que promovió el Gobierno Petro con la reforma a la salud. A continuación, los ejes centrales de su Plan de Gobierno “Defensores de la Patria” en materia sanitaria, tal como los analizó Consultorsalud:
Diagnóstico de partida. La propuesta parte de caracterizar el sistema como una “crisis humanitaria en salud”. Los indicadores que sustenta este diagnóstico incluyen 2.436 fallecimientos asociados a falta de atención médica en 2025, más de 312.000 tutelas en salud durante ese año, el 90% de los pacientes reportando demoras o entregas incompletas de medicamentos, y cerca de 25 millones de afiliados en EPS intervenidas.
Plan de choque financiero. El primer componente es un plan de choque de $10 billones orientado a restablecer el flujo de recursos y revisar los ajustes aplicados a la Unidad de Pago por Capitación (UPC). La propuesta incluye una revisión trimestral de la ejecución de la UPC por parte de las EPS, con el objetivo de fortalecer la trazabilidad del gasto e identificar desviaciones.
Continuidad del aseguramiento con mayor control. A diferencia de propuestas de rediseño estructural, la iniciativa plantea mantener el modelo mixto basado en EPS, pero bajo condiciones más estrictas de control y eficiencia. Se proponen topes máximos a los costos de administración para redirigir más recursos hacia la atención efectiva.
Acceso a medicamentos y atención primaria. El programa busca recuperar el acceso oportuno a medicamentos y tratamientos, con énfasis en pacientes crónicos y poblaciones vulnerables, y fortalecer la medicina basada en atención primaria, promoción y prevención, como mecanismo para reducir presiones sobre los servicios de mayor complejidad.
Presupuestos máximos y control de precios. En materia de tecnologías y medicamentos, la propuesta plantea retomar la política de presupuestos máximos y fortalecer el control de precios, buscando ordenar el gasto asociado a servicios no financiados con la UPC.
Red hospitalaria y talento humano. El programa incluye el fortalecimiento de la red hospitalaria en infraestructura, operación, liquidez y articulación entre niveles de atención, así como la dignificación del personal de salud, afectado por sobrecarga laboral, tercerización y demoras en pagos.
Control anticorrupción. La propuesta contempla hacer arbitraje de recursos mal administrados por la ADRES, revisar contratos en infraestructura de salud y activar un Bloque Anticorrupción ante riesgos de corrupción o ineficiencia en la inversión pública.
En síntesis, la agenda sanitaria de De la Espriella apunta a estabilizar el sistema desde sus puntos de fractura —recursos, oportunidad, medicamentos, red hospitalaria— sin sustituir el modelo de aseguramiento. Las tres semanas que restan antes de la segunda vuelta definirán si ese programa se convierte en política de Estado o permanece como propuesta de campaña. Para el sector salud colombiano, el resultado del 21 de junio tiene implicaciones directas sobre la arquitectura del sistema, el rol de las EPS, la política de presupuestos máximos y el futuro de las reformas en curso.
Consultorsalud hace seguimiento permanente a las propuestas de política sanitaria de los candidatos presidenciales. Consulta el análisis completo en: consultorsalud.com/propuestas-de-salud-de-abelardo-de-la-espriella