La Superintendencia Delegada para Prestadores de Servicios de Salud activó una ruta de acompañamiento y coordinación ante la alta demanda registrada en el servicio de urgencias de la Nueva ESE Hospital San Francisco de Asís. La intervención se produjo en el contexto de una alerta hospitalaria generada por niveles de ocupación superiores al 100% durante la última semana, situación que obligó a implementar un plan de contingencia para proteger la continuidad y calidad de la atención.
El mismo día de la alerta, la Delegada convocó una mesa de trabajo con representantes de Clínica Vida IPS S.A.S. y la ESE Hospital Local Ismael Roldán Valencia, prestadores del territorio, con el objetivo de coordinar acciones operativas y ampliar la capacidad de respuesta. Como resultado inicial, estas instituciones pusieron a disposición de la Nueva ESE un total de 12 camas pediátricas.
Posteriormente, en el seguimiento realizado el 6 de mayo de 2026 en Quibdó, participaron prestadores del territorio, EPS Sanitas, Nueva EPS y la Delegada para avanzar en acciones orientadas a garantizar el flujo de recursos entre EPS y prestadores. En ese espacio, la Clínica Vida IPS S.A.S. solicitó apoyo para el pago de cartera por parte de EPS Sanitas y Nueva EPS, con el fin de asegurar las atenciones requeridas.
La situación no solo exigía ampliar disponibilidad de camas, sino también revisar el funcionamiento de las rutas de referencia. La Supersalud identificó brechas en el proceso de remisión de pacientes que requerían servicios de mayor complejidad desde la Nueva ESE Hospital San Francisco de Asís. Frente a este punto, la Nueva EPS se comprometió a realizar las gestiones necesarias para garantizar las remisiones correspondientes y contribuir a la descongestión del servicio.
Nuevas camas disponibles y regulación del flujo asistencial
Durante el seguimiento en campo realizado el 7 de mayo, se logró la disponibilidad adicional de 24 camas en prestadores del territorio. La Clínica Vida IPS S.A.S. habilitó 7 camas pediátricas y 10 camas para adultos, mientras que la ESE Hospital Local Ismael Roldán Valencia dispuso 4 camas pediátricas y 3 camas para adultos.
Esta ampliación de capacidad fue acompañada por medidas internas de gestión hospitalaria. Una de ellas fue la regulación del flujo de acompañantes en el servicio de urgencias, luego de identificarse casos de hasta tres familiares por paciente. Esta medida buscó ordenar la circulación dentro del servicio, disminuir la congestión y facilitar el trabajo asistencial en un contexto de alta presión operativa.
También se fortaleció la articulación con otros prestadores para ubicar pacientes que podían ser atendidos en instituciones alternas. Como resultado, se logró la referencia y ubicación de 15 pacientes, especialmente población pediátrica, lo que contribuyó a reducir la carga asistencial sobre urgencias y hospitalización.
La optimización de la gestión clínica incluyó la realización de interconsultas y valoraciones por especialidades como medicina interna, pediatría, ortopedia y cirugía general. Estas acciones facilitaron 19 egresos hospitalarios y mejoraron el giro cama, un indicador clave en escenarios de alta ocupación porque permite liberar capacidad instalada sin comprometer la seguridad del paciente.
Adicionalmente, cuatro menores fueron ubicados en el Centro de Recuperación Nutricional, en entorno intramural del ICBF, donde continuaron tratamiento para revertir condiciones de desnutrición y recibieron vigilancia estricta por nutricionistas. Esta medida permitió mantener la continuidad del manejo clínico y, al mismo tiempo, liberar capacidad en hospitalización pediátrica.
Supersalud corrige cálculo de sobreocupación y verifica capacidad operativa
Durante las visitas en campo realizadas, la Delegada para Prestadores verificó la metodología utilizada para determinar el indicador de sobreocupación del servicio de urgencias. En esa revisión se identificó que la ESE omitió reportar la capacidad instalada temporalmente como parte de la contingencia.
Con base en esa verificación, la Supersalud concluyó que la sobreocupación del servicio de urgencias alcanzó niveles del 138%, y no del 340% como se había informado inicialmente. La precisión es relevante desde el punto de vista técnico, porque permite dimensionar adecuadamente la presión asistencial y ajustar las decisiones de contingencia con información más exacta sobre capacidad real y demanda efectiva.
La Nueva ESE Hospital San Francisco de Asís reportó suficiencia de talento humano, insumos y medicamentos necesarios para garantizar la operación habitual en los servicios de salud del centro asistencial. Este dato es central, porque diferencia la situación de alta ocupación de un escenario de desabastecimiento o insuficiencia de personal para sostener la atención.
En paralelo, la institución adelantó acciones correctivas en infraestructura, específicamente frente a una obstrucción en la viga canal que afectó el funcionamiento normal de la sala de procedimientos en urgencias. Según el reporte, las labores se realizaron con equipos técnicos e interventoría para prevenir recurrencias, y la situación fue superada el mismo día del evento, el 3 de mayo.
Ocupación baja al 72% tras acciones coordinadas
Como resultado de las medidas implementadas, el hospital logró reducir progresivamente el nivel de ocupación hasta alcanzar el 72%. La disminución refleja avances en la estabilización de la prestación de servicios, luego de la activación del plan de contingencia, la ampliación de camas disponibles, la referencia de pacientes, el fortalecimiento de interconsultas y la regulación de acompañantes en urgencias.
La situación del Hospital San Francisco de Asís muestra la importancia de la coordinación entre Supersalud, EPS, prestadores y entidades territoriales cuando un servicio estratégico enfrenta sobreocupación. En estos escenarios, la respuesta no depende únicamente del hospital que declara la alerta, sino de la capacidad de la red para redistribuir pacientes, asegurar remisiones oportunas, activar camas disponibles y sostener el flujo de recursos.
La Superintendencia Delegada para Prestadores informó que continuará realizando seguimiento permanente y coordinando acciones con las entidades responsables. El objetivo será garantizar una atención oportuna, segura y de calidad para la población, especialmente en un territorio donde la capacidad hospitalaria y la referencia a servicios de mayor complejidad requieren una articulación constante entre los actores del sistema.

