La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el SJD Barcelona Children’s Hospital pusieron en marcha una iniciativa para fortalecer el trasplante hematopoyético pediátrico (TPH) en la subregión andina, con la participación de más de 160 profesionales de salud de Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Perú y Venezuela. El proyecto busca consolidar capacidades clínicas, armonizar criterios técnicos y avanzar hacia una red subregional de derivación de pacientes, en un contexto donde la mortalidad por cáncer pediátrico en la subregión supera el promedio regional.
La iniciativa se enmarca en un acuerdo de cooperación entre la OPS y el SJD Barcelona Children’s Hospital, centro de referencia mundial en oncología pediátrica, y se presenta como una respuesta técnica a las brechas de acceso a tratamientos avanzados como el TPH, considerado potencialmente curativo para leucemias, linfomas y otros cánceres pediátricos de alto riesgo, pero dependiente de equipos especializados y protocolos estrictos para mitigar riesgos.
Trasplante hematopoyético pediátrico: por qué la red andina se convierte en una prioridad sanitaria
El cáncer se mantiene como una de las principales causas de mortalidad en la infancia y la adolescencia. En América Latina y el Caribe se estiman alrededor de 30.000 nuevos casos de cáncer pediátrico cada año y cerca de 10.000 muertes asociadas. La probabilidad de supervivencia, sin embargo, varía de forma marcada según el nivel de ingresos del país: en entornos de ingresos altos, más del 80% de los niños con cáncer se curan, mientras que en muchos países de ingresos bajos y medianos la supervivencia es inferior al 30%, atribuida (entre otros factores) a diagnósticos tardíos y limitaciones para acceder oportunamente a un tratamiento integral y de calidad.
En ese mapa de inequidad, la subregión andina registra una presión adicional. Según la información reportada por la OPS, presenta una tasa de mortalidad por cáncer pediátrico de 5,3 muertes por 100.000 niños y adolescentes, por encima del promedio regional de 4 por 100.000 en América Latina y el Caribe. Bajo ese indicador, ampliar la capacidad de respuesta para procedimientos de alta complejidad, como el TPH, se posiciona como una acción estratégica, especialmente cuando se asocia a rutas de referencia, estandarización clínica y seguridad del paciente.
Qué incluye el proyecto: equipos multidisciplinarios, casos reales y protocolos de seguridad del paciente
El trabajo colaborativo reúne a un equipo multidisciplinario de hematólogos, oncólogos, pediatras, personal de enfermería, farmacéuticos, gestores de salud y otros especialistas de los seis países andinos, en articulación con expertos nacionales y regionales en trasplante y cáncer infantil. El enfoque metodológico se basa en sesiones conjuntas donde se han revisado casos clínicos reales, se han armonizado criterios técnicos y se han reforzado protocolos relacionados con la seguridad del paciente.
Para la OPS, el valor operativo del modelo está en su capacidad de traducirse en resultados clínicos y de oportunidad. La doctora Liliana Vásquez Ponce, oficial técnica en cáncer infantil de la OPS, señaló que estas iniciativas permiten “optimizar los tiempos de diagnóstico y tratamiento, reducir las complicaciones a largo plazo asociadas con intervenciones tardías, y avanzar hacia una atención más equitativa”. En su perspectiva, el componente de equidad se vincula de forma directa al acceso real a servicios de calidad: “representan un compromiso concreto con el derecho de cada niño y niña a recibir atención oportuna y de calidad, independientemente de dónde viva”.
Desde el SJD Barcelona Children’s Hospital, la doctora Júlia Marsal, jefa de la Unidad de Trasplante de Progenitores Hematopoyéticos, enfatizó el carácter dual de la estrategia: “ayudar a los equipos de la subregión andina a mejorar el acceso al TPH en sus países es un reto y una oportunidad”. En su declaración, el hospital aportará experiencia para facilitar el intercambio, compartir necesidades o dificultades, construir conocimiento conjunto y, adicionalmente, “sumar especialistas en áreas clave para generar una red de conocimiento más amplia”.
Red de derivación, guías técnicas, materiales para familias y diagnóstico situacional
La iniciativa no se limita a capacitación. El objetivo principal declarado es construir una red subregional andina de derivación de pacientes, un componente que apunta a mejorar la coordinación entre países y a disminuir las demoras asociadas a barreras administrativas, rutas fragmentadas o ausencia de capacidades locales suficientes.
En paralelo, se plantea:
- Elaborar guías técnicas actualizadas.
- Desarrollar materiales informativos para las familias.
- Realizar un diagnóstico situacional del trasplante hematopoyético en los seis países andinos.
El proyecto se articula con la política de la OPS de Cooperación entre Países para el Desarrollo de la Salud (CCHD) y se coordina desde 2024 con el Organismo Andino de Salud–Convenio Hipólito Unanue (ORAS-CONHU), con apoyo de St Jude Children’s Research Hospital. Esta arquitectura institucional busca sostener un proceso continuo de cooperación técnica, no un esfuerzo aislado.
Qué es el TPH y por qué exige capacidades especializadas
El trasplante hematopoyético (también denominado trasplante de médula ósea o de células madre) consiste en reemplazar la médula ósea dañada por células madre sanas infundidas por vía intravenosa. Estas células regeneran un sistema sanguíneo e inmunitario saludable y constituyen un tratamiento potencialmente curativo para leucemias, linfomas y otros cánceres pediátricos de alto riesgo.
No obstante, el procedimiento implica riesgos y requiere equipos especializados capaces de manejar complicaciones y asegurar protocolos clínicos, farmacéuticos y de cuidado continuo. En ese punto, el énfasis del proyecto en armonización de criterios técnicos y seguridad del paciente se alinea con la necesidad de estandarizar decisiones clínicas, reducir variabilidad y fortalecer la gestión integral del trasplante.
Cooperación OPS–SJD Barcelona: plataforma de largo plazo y alineación con CureAll Américas
Más allá del trasplante, el acuerdo marco entre la OPS y el SJD Barcelona Children’s Hospital establece una plataforma de colaboración a largo plazo para fortalecer el acceso equitativo al tratamiento oncológico infantil y promover la educación continua en América Latina y el Caribe.
Las líneas de trabajo incluyen formación de profesionales de salud en cáncer infantil, intercambio de buenas prácticas entre centros de excelencia, apoyo técnico a redes regionales de atención, generación y difusión de conocimiento científico y fortalecimiento de la cooperación Sur–Sur en oncología pediátrica.
Esta alianza se enmarca en la Iniciativa Mundial contra el Cáncer Infantil de la Organización Mundial de la Salud (OMS), liderada en las Américas por la OPS bajo el nombre CureAll Américas, que busca elevar la supervivencia a al menos 60% para 2030 en entornos de recursos limitados. En esa ruta, la cooperación técnica se presenta como un mecanismo para reducir brechas y reforzar los derechos de niños, niñas y adolescentes con cáncer.


