Royal Philips y Medtronic Neurovascular, líderes globales en tecnología sanitaria y terapias neurovasculares, han anunciado una alianza innovadora que promete transformar el panorama de la atención al ictus. Este tipo de accidente cerebrovascular, que afecta cada año a 12 millones de personas en todo el mundo, es una de las principales causas de muerte y discapacidad. Con la colaboración de la Organización Mundial del Ictus (WSO) y su reciente integración en la Coalición de la WSO, ambas compañías buscan generar cambios sustanciales en el acceso, diagnóstico y tratamiento del ictus a nivel global.
“Esta asociación es clave para garantizar que los pacientes reciban atención oportuna, independientemente de su ubicación”, explicó Carla Goulart Peron, Directora Médica de Philips. Por su parte, Signe Haughton, jefa de Personal y directora senior de Asuntos Médicos y Gubernamentales de Medtronic Neurovascular, enfatizó: “La atención del ictus es una carrera contrarreloj, y con Philips podemos acelerar el acceso a tratamientos que salvan vidas”.
La carga global del ictus y la necesidad de una intervención rápida
El ictus ocurre cuando un vaso sanguíneo del cerebro se obstruye o se rompe, interrumpiendo el flujo sanguíneo y provocando la pérdida de células cerebrales de forma irreversible. Según la WSO, cada 40 segundos una persona sufre un ictus, con costos directos e indirectos estimados en 900.000 millones de dólares anuales, una cifra que podría duplicarse en los próximos 25 años debido al aumento de casos, especialmente entre personas jóvenes.
Para abordar esta crisis, Philips y Medtronic Neurovascular proponen una red global de centros de atención al ictus que provean un enfoque integral, desde el diagnóstico temprano hasta la rehabilitación. Este esfuerzo se centra en tres áreas prioritarias:
Sensibilización pública: La falta de conocimiento sobre los síntomas tempranos del ictus y la importancia de la atención inmediata es una de las principales barreras en su tratamiento efectivo. Philips y Medtronic buscan elevar la comprensión pública sobre los signos de alerta y promover una respuesta rápida ante los primeros síntomas.
Ampliación del acceso al tratamiento: Un elemento crucial en la alianza es aumentar el número de hospitales capacitados para tratar ictus y entrenar a los profesionales de la salud en las últimas técnicas intervencionistas. Con esta expansión, se espera que más pacientes puedan acceder a tratamientos especializados como la trombectomía mecánica, que ha demostrado ser efectivo para salvar vidas y reducir discapacidades.
Innovación y tecnología en diagnóstico y seguimiento: Philips lidera la utilización de herramientas avanzadas de diagnóstico por imagen y sistemas de salud digital, lo cual permite una detección y tratamiento más rápidos. Con estas tecnologías, las organizaciones planean desarrollar sistemas de atención integrados que puedan ofrecer un seguimiento continuo a los pacientes, mejorando así los resultados a largo plazo.
La Coalición de la WSO, un esfuerzo coordinado para políticas de salud
La Coalición de la WSO, impulsada por la Organización Mundial del Ictus, reúne a actores clave, como profesionales sanitarios, grupos de pacientes y responsables políticos, con el fin de reducir la carga mundial del ictus. En este marco, Philips y Medtronic han fortalecido su colaboración, ampliando sus esfuerzos para compartir investigaciones de vanguardia, buenas prácticas y abogar por políticas de salud que apoyen la infraestructura de atención al ictus.
“Con tecnologías avanzadas y el foco en la colaboración, ahora es el momento de actuar para garantizar que los pacientes con ictus reciban atención a tiempo”, señaló Goulart Peron de Philips, subrayando el compromiso de ambas compañías con una agenda de salud pública que promueva mejoras estructurales en los sistemas de salud.
Durante el reciente Congreso Mundial sobre el Ictus, celebrado del 23 al 26 de octubre en Abu Dhabi, Philips y Medtronic participaron en una mesa redonda donde abordaron los desafíos y soluciones en la atención del ictus. En el evento, ambas empresas recalcaron la necesidad de que los gobiernos incrementen las inversiones en infraestructura y desarrollen políticas de apoyo para crear sistemas de salud más resilientes ante la creciente incidencia del ictus.
La inversión en infraestructuras de salud
Aunque el ictus es prevenible en muchos casos, la falta de recursos y la limitada preparación de los centros de salud siguen siendo barreras importantes para el acceso a tratamientos efectivos. Esta situación es particularmente crítica en regiones de bajos ingresos, donde los pacientes rara vez tienen acceso a hospitales especializados o tecnologías avanzadas de diagnóstico.
Medtronic y Philips, en su rol de defensores de la inversión en salud pública, instan a los responsables políticos a asignar recursos para crear y fortalecer las infraestructuras de atención al ictus. En eventos internacionales como la Asamblea General de la ONU y la Asamblea Mundial de la Salud, ambas compañías han reiterado su compromiso de trabajar con gobiernos y organizaciones para diseñar estrategias sostenibles que reduzcan la carga del ictus y mejoren la calidad de vida de los pacientes.