Liquidación y crisis de las EPS - CONSULTORSALUD
Conéctate con nosotros

Opinión

Liquidación y crisis de las EPS

Análisis plantea discusión sobre el estado financiero de las EPS, las recientes liquidaciones y las acciones de la Supersalud.

Publicado

el

eps 1

En el último mes, la Superintendencia Nacional de Salud ha liquidado y revocado servicios de siete EPS. Entre las liquidadas se encuentran Comfacor, Cruz Blanca, Salud Vida y Emdisalud; y otras tres, Comparta, Medimás y Coomeva perdieron su licencia para operar en ocho departamentos. Estas siete EPS corresponden a la cobertura de 2.7 millones de ciudadanos. Las razones de las liquidaciones y la revocatoria de operación, corresponde a deficiencias en la prestación de servicios de salud, incumplimiento de márgenes de solvencia financiera para su funcionamiento, deudas con las entidades prestadoras de servicios de salud, entre otras.

También puede leer: Hemofilia una huérfana, sin guías sólidas de práctica clínica

¿qué dice el informe de la Supersalud?

Lo cierto del caso, es que de acuerdo al Informe financiero de la Superintendencia Nacional de Salud con corte al 2018, de 37 EPS evaluadas, solo 9 cumplen con condiciones financieras y de solvencia para asumir la atención en salud de millones de colombianos. Esto no es nuevo, desde el año 2012 la Contraloría General de la República había advertido que las condiciones financieras de las EPS eran peor de lo que se mostraba a la opinión pública.

Indicadores de calidad y CONDICIONES financieras

Se debe tener en cuenta que, las 9 que cumplen con los indicadores, lo hacen frente a unas exigencias pírricas que hace el Estado para su funcionamiento, en los términos del decreto 2702 de 2014, modificado por el decreto 780 de 2016 que establecieron las condiciones financieras que deben cumplir las EPS. En estos actos administrativos a las EPS se les exige un capital mínimo de 10.708 mil millones (diez mil millones aproximadamente) para poder participar en la prestación de servicios de salud. Esta es una cifra “ridícula” para entidades que manejan cifras de recursos públicos de la salud hasta de tres billones de pesos anuales, en donde por ley, pueden quedarse con el 10% de estos recursos para costos administrativos. Diez mil millones es un capital que puede consumirse en diez pacientes de alto costo, y no generan ninguna garantía para que una entidad particular maneje las billonarias sumas de recursos públicos de los colombianos. De otro lado, debe tenerse en cuenta que posteriormente el Decreto 2117 de 2017 les permitió a las EPS adelantar procesos de reorganización institucional, acotando que cada que se reorganicen vuelve y empieza el plazo para cumplir con estos requisitos financieros hasta el infinito.

¿Qué dicen las cifras?

Estas cifras dan cuenta de que el sistema de salud colombiano se sostiene con capital público, el aporte privado es mínimo o casi inexistente, los recursos que fluyen en el sistema provienen fundamentalmente de los recursos del presupuesto general de la nación vía sistema general de participaciones, y de las contribuciones de los trabajadores que se entregan a las EPS bajo la forma de la Unidad de Pago por Capitación UPC (Monto por afiliado que gira el estado a la EPS, que en el régimen contributivo corresponde a 807.180/año, y en el régimen subsidiado a 787.327/año).

En ese sentido, en la práctica, las denominadas Empresas Promotoras de Salud (EPS), no son empresas, sino administradoras particulares de recursos públicos de la salud, es decir, trabajan con el capital de todos los colombianos. Y estos mismos recursos públicos son los que fluyen y con los que trabajan clínicas y hospitales sean públicos o privados. Con la diferencia de que un sistema de salud puede funcionar sin estas intermediarias financieras, captadoras de recursos públicos, como ocurre en la mayoría de países del mundo, pero jamás podrá funcionar sin la presencia de las clínicas y hospitales que ejercen la labor misional de la prestación de servicios de salud.

banner-portafolio-content-600-125-ok

sITUACIÓN DE LAS EPS SEGÚN rANKING de Minsalud

De otro lado, el Ministerio de Salud y Protección Social ha publicado el ranking de las EPS, de acuerdo a unos indicadores que miden oportunidad en la atención médica general, especializada, entrega de medicamentos, trato del paciente, trámite de autorizaciones, desarrollado mediante una metodología de encuestas, llama la atención que se excluye del ranking a las EPS indígenas que han mostrado indicadores superiores en este tipo de evaluaciones. En ese ranking, se destacan dentro de las 10 primeras las EPS, Sura, Sanitas, Salud Total, Nueva EPS, Compensar, y Coomeva, paradójicamente esta última fue revocada por la Supersalud para funcionar en varios departamentos por su incumplimiento. El estudio no diferencia en el análisis estadístico el tipo de EPS, es decir, existen EPS que son sólo departamentales, otras que operan en diversos departamentos, de igual manera el número de afiliados que puede variar desde 500 mil ciudadanos a 4 millones.

También puede leer: el país donde pagarle a un médico su salario se volvió un favor

Comportamiento financiero de las eps

Esto es importante situarlo, debido a que existen estudios que muestran que seis de las 13 EPS del régimen contributivo que tienen un comportamiento financiero estable cumplen cuatro características :Tienen 1,5 y 3 millones de afiliados ubicados en zonas urbanas (Medellín y Bogotá), en donde existen adecuada oferta de prestadores de servicios de salud; tienen integración vertical con prestadores de alta o baja complejidad (lo cual resulta ilegal cuando esta integración supera el 30%); tienen ingresos adicionales producto de planes complementarios y tienen mayor aversión a la captura política, aunque no a la captura corporativa.

Una debilidad central del ranking es que no mide la red de prestación de servicios de la EPS, es decir, el conjunto de la clínicas y hospitales que contratan las EPS para atender a la población, es allí en donde terminan de fraguarse gran parte de la negación de servicios a los ciudadanos, por las inconsistencias contractuales entre las EPS y los prestadores. Tampoco se incluyen indicadores relativos a la Autonomía profesional, dado que el constreñimiento a la prescripción médica constituye uno de los poderosos mecanismos encubiertos de negación de servicios.

Ranking vs tutelas

En ese sentido, vale la pena contrastar este ranking con los resultados mostrados por la Defensoría del Pueblo, en el informe del año de 2018 de tutelas instauradas en salud. Esta entidad, enuncia que en ese año se presentaron 207.734 tutelas en esta materia, siendo Medimás, Coomeva, Nueva EPS, Salud Vida, Salud Total, las EPS con mayor número de tuteladas, algunas de estas EPS se encuentran entre las mejores rankeadas en la medición del Ministerio de Salud y Protección Social. La mayor frecuencia de tutelas, se presentan por la negación de citas médicas, tratamientos, medicamentos, procedimientos quirúrgicos. Este mismo informe señala que la Superintendencia de salud reportó para el año 2018 casi un millón de quejas y peticiones por parte de ciudadanos frente al servicio de salud (999.294). Las cusas principales de estas quejas y peticiones se presentan por falta de oportunidad en asignación de citas, restricción en libre escogencia de las EPS y no oportunidad de entrega de medicamentos No POS.

En suma, en este momento 19 EPS se encuentran con medidas de vigilancia especial por parte de la Superintendencia de Salud, aun así, continúan manejando recursos públicos de la salud y respondiendo por la atención de la salud de la población desde hace varios años, sin que esto haya implicado un cambio por parte de los gobiernos de la orientación de la política pública de salud. Lo que es peor, el Gobierno Nacional, en el recientemente aprobado Plan de Desarrollo les devuelve el manejo de los recursos de la salud, a estas entidades que están cuestionadas por fraude, esto lo hace, reservando la obligatoriedad de que, en el caso de estas intervenciones, opere el giro directo por parte del fondo público ADRES para el pago de deudas a los prestadores de servicios de salud.

¿qué opina el Gobierno?

La apuesta del gobierno del Presidente Duque es liquidar el mayor número de EPS “las que no sirven”, para ello aprobaron la ley 1949 de 2019, cuyo objeto es el fortalecimiento de la superintendencia de salud, para otorgarle dientes para adelantar esta tarea. Esta medida va en el sentido correcto, aunque existan dudas en los adecuados procesos de transición que deben llevarse a cabo para adelantar estas liquidaciones, lo cual no vulnere los derechos de los pacientes, trabajadores, y la cobertura de las deudas de estas entidades con los prestadores de servicios de salud. Esta medida, que insisto, va en el sentido correcto, no tiene un punto de llegada claro, dado que buscan llegar a un oligopolio de  EPS, que, conforme a los cálculos del gobierno, tendría la capacidad de operar todo el sistema de salud.

modelo administrativo

Toda la evidencia demuestra que esto no será así, porque aún, este oligopolio, adolece de las mínimas exigencias de una economía de mercado para operar billonarias sumas y garantizar la prestación de servicios. Ha sido claro que estos oligopolios no se ocuparán de la salud de 23 millones de colombianos que habitan en zonas dispersas y rurales del territorio nacional. Está demostrado empíricamente que las EPS que superan tres millones de afiliados incursionan en mal funcionamiento. Toda esta contraevidente apuesta del gobierno, corresponde al mantenimiento del modelo de las EPS contra viento y marea.

También puede leer: liquidación de EPS – resultados de la encuesta nacional

En el fondo, salvaguardan los intereses del capital financiero que requieren la existencia de estas entidades, como vehículo para capturar recursos públicos de la salud en sus bancos y usufructuar los rendimientos financieros que rinden estas billonarias sumas a costa de la salud de los colombianos.

Estos poderosos intereses son los que se han opuesto en la última década a que se realice en Colombia una reforma a la salud que resuelva el problema de fondo con un modelo de administración alternativo, que garanticen el goce efectivo al derecho a la salud y la destinación específica de los recursos de la salud para los fines constitucionalmente definidos, lo que supone la eliminación de intermediarios extractores de renta, que han demostrado una absoluta ineficacia en la tarea encomendada por la ley 100 de 1993.

Opinión

Recuperar el equilibrio en la nueva normalidad

En varios escenarios técnicos y académicos, hoy se discute intensamente sobre las condiciones de eso que los teóricos denominan la nueva normalidad.

Publicado

el

Recuperar el equilibrio en la nueva normalidad

Por: Juan Carlos Giraldo,  Director General de la ACHC

En varios escenarios técnicos y académicos, hoy se discute intensamente sobre las condiciones de eso que los teóricos denominan la nueva normalidad. Al respecto, desde el gremio venimos proponiendo que esa nueva normalidad efectivamente sea una nueva y mejor realidad y no sea simplemente otra versión de la vieja anormalidad, lo que es usual en el sistema de salud. En este editorial queremos resaltar algunos aspectos que son ilustrativos de la dirección que vamos tomando como país y como sector.

Los medios de comunicación y los funcionarios señalan que “el sector salud es el motor y facilitador de la nueva normalidad”. Sin embargo, llama la atención que ese nuevo estatus parece dominado por una sola enfermedad (COVID-19) y que la restante y abrumadora carga de enfermedad rutinaria va a desaparecer o se ha minimizado. Ese pensamiento va en contravía de una necesidad sentida que expresamos desde los hospitales: la reanudación o reapertura de servicios de salud. El mensaje que se da desde la ACHC al Gobierno nacional es que tiene que avanzar simultáneamente en la contención de la pandemia, pero debe procurar las políticas de reinicio seguro, gradual y sostenido para, de manera adecuada, enfrentar las oleadas de patologías urgentes, crónicas descompensadas y mentales que van llegando. Tenemos la capacidad, pero debe haber una directriz clara y un compromiso con la reapertura. No hacerlo implicará perpetuar un círculo vicioso de represa-congestión-cierres periódicos.

Relacionado con lo anterior está el asunto de la disponibilidad, muy evidente cuando de las UCI se habla, pero que aplica a todo el circuito asistencial y de prestación de servicios. En esta pandemia se estrenaron mecanismos para garantizar una ampliación de oferta y el mantenimiento de ella. Pues bien, esas nuevas formas tienen que ser sostenidas en el tiempo de modo que se garantice la efectiva existencia y funcionalidad de las facilidades dispuestas. La disponibilidad tiene que ser financiada y, por lo tanto, los anticipos deben ser fondeados por periodos nuevos para el 2021. Se tiene que cuidar al sector prestador en general, y eso pasa por ayudar al mantenimiento de su dotación, por combatir el desabastecimiento de medicamentos e insumos vitales y también por garantizar la existencia y el pago efectivo de los elementos de protección personal.

También puede leer: Barranquilla ganó convocatoria para Respuesta Inclusiva de la Pandemia

A lo anterior se tiene que sumar que los prestadores individuales y el talento humano en salud deberían ser objeto de nuevas políticas de bienestar, de nuevos reconocimientos y también de nuevas o estables primas de servicio, financiadas desde el presupuesto de la emergencia. ¿Por qué tanto interés en la disponibilidad? Por una razón básica: la apertura general de la economía y la sociedad encuentra su soporte o su tranquilidad en la real existencia de una oferta sanitaria que pueda enfrentar los nuevos picos.

banner-portafolio-content-600-125-ok

Respecto a las reincorporaciones de más sectores a la nueva normalidad, debe reiterarse que el sector salud es clave para dar las pautas para esos avances. Permitir que los trabajadores vuelvan a sus empleos y que los estudiantes retornen a las aulas pasa por unos previos conceptos sanitarios. El más evidente es el de la detección de casos y contactos de esos casos con la aplicación de pruebas procesadas en importante porcentaje por nuestros laboratorios y nuestro talento humano. Luego está el trabajo de inteligencia epidemiológica que permite entender los focos, sectorizar las acciones y hacer seguimiento en la comunidad con verificación de entornos.

Todo eso para dar la tranquilidad a los trabajadores y estudiantes que van, pero que también vuelven a sus hogares. Ya se habló de la disponibilidad y lo que significa, pero vale la pena sugerir a los competentes (Administradores de Riesgos Laborales, Ministerios de Trabajo, Salud y Educación, entre otros) que los sectores que se van abriendo deberían brindarle a sus trabajadores o comunidades un nuevo examen de ingreso que contemple no solo lo obvio respecto a COVID-19, sino que también explore el estado general de salud, la presencia de patologías crónicas o trazadoras, y muy especialmente que se detenga y examine el estado de salud mental de todos. Tiene lógica la propuesta cuando muchas personas están efectuando duelos, o sufren estrés postraumático o están afectados por Burnout, por ansiedad o presentan síntomas de depresión. La salud mental debe ser prioridad en esa nueva normalidad.

De otra parte, vale la pena recordar que nuestro gremio viene hablando sobre la necesidad de cambiar los métodos asistenciales y por eso anticipamos la llegada y la validez de atenciones ambulatorias, domiciliarias y de la telemedicina, como complementos —que no sustitutos— de la tradicional asistencia presencial, institucional e intrahospitalaria. Pues bien, la pandemia aceleró esa transición y hoy se ve crecer el segmento de la telemedicina. Sin embargo, de manera precoz se va notando que es necesario delimitar esta manera de operar el sistema y entender cuáles son los alcances y las limitaciones. En los alcances se debe definir para qué sirve y para qué no es funcional.

De aquí se colige que no todo puede ser atendido en la virtualidad y un excederse en las atribuciones del método lo va a envilecer. De igual manera, en las limitaciones se deberían responder dos interrogantes básicos, a saber: i) ¿El paciente está satisfecho con esa modalidad de atención? Y, ii) ¿El profesional que atiende se siente cómodo con esa actuación? Estas modalidades llegaron y se quedarán, pero debemos asignarles el sitio que les corresponde. Algunos compradores de servicios, hoy alborozados, anuncian el milagro de la telemedicina y creen que es un simple ejercicio contable que cambia real por virtual y “abarata” el sistema. El gremio hospitalario cree que no es así, y desde ya alertamos e insistimos: todo debe tener equilibrio o luego vendrá la frustración y la represa de enfermedades mal tratadas.

Pero también queremos recordar que todos estos métodos y soluciones no aplican solo para lo
asistencial. La administración del sistema de salud debería verse beneficiada —como lo hemos
anunciado con lustros de anticipación— por la automatización, la inteligencia artificial, big data, blockchain, los contratos inteligentes. Si no somos capaces como sistema de disminuir o facilitar las transacciones en el sistema, continuaremos en la vieja anormalidad. Indudablemente, hacer más automático el sistema, hacer más inteligente la administración, debería ser un rédito que nos quede de esta época. Las auditorias innecesarias, los reprocesos, las glosas injustificadas, las practicas indebidas contractuales, deberían eliminarse con la implementación de las herramientas descritas.

Por último, hemos observado cómo el debate público a nivel global se va concentrando en el crucial asunto de la vacuna contra la COVID-19. Al respecto, un par de anotaciones. La primera: algunos de los que se refieren a este asunto dan a entender como si fuera la primera vez que se realizara esto en el país, pues hablan de un reto logístico aparentemente insuperable. Es más que justo recordar que desde hace décadas tenemos un Plan Ampliado de Inmunizaciones (PAI) robusto, generoso y eficaz. La llegada de la vacuna contra COVID-19 debería ser entendida como la inclusión de un nuevo elemento dentro de ese PAI. Claro que habrá nuevos requerimientos, pero creemos que la experiencia de coordinación adquirida después de tantas jornadas nacionales de vacunación dará las respuestas necesarias en este momento.

La segunda anotación tiene que ver con los mensajes que deja la detallada discusión sobre las vacunas, sus tipologías, los mecanismos internacionales de cooperación, los cambios legales domésticos, las polémicas con los fabricantes, las reacciones en los países que ya se aplican, etc. De estas discusiones va quedando la sensación que la inmunización es la respuesta única y se va olvidando que esto es uno más de los componentes de lo que debe ser una gran estrategia.

La prevención, la higiene social, el distanciamiento, el tapabocas, el lavado de manos, el diagnostico oportuno, la disponibilidad de facilidades hospitalarias, las UCI, la llegada de terapéutica especifica (antivirales nuevos) y la inmunización hacen parte de un continuum terapéutico y de intervención. Da mucho temor que este debate —omnipresente por estas fechas— haga olvidar que se requiere equilibrio entre todas las acciones. Los pilares de abordaje individual, asistencial y colectivo siguen en pie. Por lo tanto, se debe reforzar el mensaje, pero de forma completa, integral. Si bajamos la guardia y nos concentramos en la ilusión de una cura mágica, podremos perder todo lo logrado hasta ahora.

También puede leer: Medicamento experimental para artritis psoriásica activa arroja positivos resultados

Continuar leyendo

Opinión

¿CUÁL ES EL PAPEL DE LA NEFROLOGÍA COLOMBIANA EN LA REGIÓN? ¿SE HA FORTALECIDO CON LA PANDEMIA?

El Dr. Jorge Rico presenta un artículo que detalla la participación de la nefrología colombiana en eventos internacionales y la visibilización regional

Publicado

el

papel-nefrologia-colombiana-region

Decidí escribir estas líneas, porque en días pasados revisé de manera minuciosa el informe que presentó el doctor Gustavo Aroca, nefrólogo, presidente saliente de nuestra Asociación Colombiana de Nefrología e hipertensión (ASOCOLNEF). Al final de esta lectura quede gratamente sorprendido, pero a la vez feliz y motivado por todos los logros y posicionamiento que ha tenido la nefrología colombiana no solamente a nivel local sino también internacional.

LA NEFROLOGÍA COLOMBIANA EN EVENTOS INTERNACIONALES EN LA REGIÓN

La nefrología colombiana ha sido importante para Latinoamérica y considero que el aporte que ha tenido ha sido muy valioso, mucho más en los últimos años, pero también es válido que este puede y debe ser mayor.

Haciendo un recordéris de los eventos académicos más importantes en los últimos años, en abril del año 2012 se llevó a cabo en la ciudad de Cartagena, el XVI Congreso Latinoamericano de Nefrología e Hipertensión 2012. En esa oportunidad estaba de presidente de la SLANH el doctor Ricardo Correa-Rotter, como presidente de ASOCOLNEF, el doctor Rafael Gómez y como miembros del comité científico, el doctor Walter Douthat (expresidente de la SLANH) y mi persona.

En abril del año 2018, Colombia también fue protagonista. Cartagena fue sede del XII Congreso Internacional de la ISHD (Sociedad Internacional de Hemodiálisis). Un evento exitoso y con una excelente asistencia. La doctora Adriana Robayo figuraba como presidenta de la ASOCOLNEF.

En el año 2019, participamos con la Sociedad Latinoamericana de Hipertensión Arterial en el XVI
Congreso Latinoamericano y V Congreso Central y del Caribe de Hipertensión Arterial. También, se han hecho eventos académicos internacionales en apoyo y asocio con la SLANH, en diferentes áreas de la nefrología.

Nefrocaribe, institución caribeña, que reúne un buen número de nefrólogos principalmente de la Costa Atlántica de Colombia, también ha liderado simposios internacionales, (en total hasta el año 2020: 11 eventos) en donde siempre han contado con expositores y asistentes de América Latina y el Caribe.

banner-portafolio-content-600-125-ok

Este año 2020, en plena época de pandemia, Colombia se destacó por los muchos eventos virtuales que se desarrollaron, muchos de ellos de talla internacional y varios –un número considerable- con el aval de la SLANH.

Para resaltar, nuestro XXII Congreso Internacional Virtual y extendido de Nefrología y Trasplante, con la asistencia de más de 1000 participantes no solo de Colombia, sino de la región. Un evento altamente
exitoso, de excelente nivel académico, con el aval de ISN y de la SLANH, siendo considerado uno de los congresos más importantes de la región realizados este año y en esta modalidad virtual.

En fin. muy seguramente se me escaparán eventos pero la idea es dejar como conclusión el importante papel de la nefrología colombiana en el ámbito regional.

También le puede interesar: El ayer, el hoy y el mañana de la enfermedad renal diabética

CÓMO ESTÁ REPRESENTADA LA NEFROLOGÍA COLOMBIANA EN LATINOAMÉRICA

Por otro lado, vemos como nefrólogos colombianos hacen parte de manera muy activa en varios comités académicos de la SLANH. El doctor César Restrepo, actual presidente ASOCOLNEF, en el comité de nefrología intervencionista, el doctor Camilo González, en el comité de guías clínicas y la doctora Adriana Robayo, en el comité de salud renal, entre otros.

En la junta directiva de la SLANH, en los últimos años, los doctores Rafael Gómez y Jaime Torres, ambos expresidentes de ASOCOLNEF, ocuparon el cargo de vicepresidentes de la región 3. Actualmente, tengo el honor y privilegio de ser el consejero para la región 3 de la SLANH.

Recientemente por iniciativa del comité de nefrodiabetes de la Asociación Colombiana de Nefrología, se presentó el proyecto de la creación del comité de nefrodiabetes de la Sociedad Latinoamericana de Nefrología. Este proyecto fue aprobado; es decir, este comité latinoamericano es una realidad. Tengo el privilegio de ser uno de sus coordinadores, en representación de Colombia, al lado del doctor Ricardo Correa-Rotter, nefrólogo mexicano, expresidente de la SLANH.

ASPECTOS RELEVANTES DEL INFORME DE JUNTA DIRECTIVA DE ASOCOLNEF

Quiero hacer una mención especial a la recién saliente junta directiva de ASOCOLNEF, en cabeza del doctor Gustavo Aroca, nefrólogo, profesor, académico e investigador, quienes hicieron una gran labor, sobre todo en esta época de pandemia, en donde se logró consolidar a la nefrología colombiana como un referente en Latinoamérica.

Para resaltar varios aspectos: ASOCOLNEF es una de las sociedades científicas más importantes del país, con alrededor de 340 socios y con una importante presencia en la región. Se fortaleció la gestión académica con la consolidación de los comités en diferentes tópicos de la nefrología, con proyección internacional y creación de guías, consensos, recomendaciones y una muy buena productividad académica. Además de lo anterior, se creó el centro de gestión del conocimiento.

También le puede interesar: ¿ES PROMETEDORA LA HEMOPERFUSIÓN PARA EL PACIENTE CRÍTICO?

Vale la pena, también exaltar, la revista de la Asociación Colombiana de Nefrología e HTA. Hoy en día nuestra revista, es una de las más importantes en la región. Cuenta con la participación de muchos colegas no solo de Latinoamérica sino de otros continentes.

La Asociación Colombiana de Nefrología, con el liderazgo del doctor Jorge Coronado, tiene grupo propio de investigación para Colciencias, con varias líneas en diferentes tópicos de la nefrología. Estamos participando en proyectos y trabajos de investigación, locales y multicéntricos, varios de estos, con otros grupos de otros países de América Latina y el Caribe.

CONCLUSIÓN

Por último, como suelo terminar estas columnas, he tratado de plasmar en estas líneas de manera resumida el papel de la nefrología colombiana en la región. Estoy seguro, y lo puedo afirmar con orgullo, que nuestra especialidad es importante y valiosa a nivel nacional e internacional, especialmente dentro de Latinoamérica y por eso recalco que debemos ser protagonistas del desarrollo y no cómplices del subdesarrollo. Debemos continuar este viaje, navegando por el mar del saber y seguir afianzándonos en América Latina.

También le puede interesar: Asma en Colombia: ¿Cómo está la carga de la enfermedad?


Continuar leyendo

Opinión

EL AÑO 2020… UNA VORÁGINE DE SENTIMIENTOS PARA EL TALENTO HUMANO EN SALUD DE COLOMBIA Y EL MUNDO

Este es el artículo de la Dra. Adriana Torres Vega Médica General – Abogada, presentado a nombre de SOCOMEG sobre el talento humano en salud. Hace parte de la revista Formarsalud edición diciembre 2020

Publicado

el

voragine talento humano en salud en colombia

Se conoce como vorágine a un remolino de gran intensidad que se produce en grandes masas de agua, provocando una gran confusión y caos. Así ha sido el 2020 para el mundo entero, principalmente para sus protagonistas: los trabajadores de la salud, quienes han tenido que cargar bajos sus hombros el peso de una pandemia que simplemente nadie vio venir, pero que ha afectado de múltiples formas a la humanidad.

Gracias a estos acontecimientos, se ha reconocido el papel fundamental que cumplen los profesionales de la salud en la sociedad, desenmascarando la condición precaria y olvidada en la que se tiene a este grupo poblacional; ha salido a la luz como las empresas prestadoras de la salud y sus instituciones prestadoras de salud, adscritas en gran medida, explotan al recurso humano, teniendo un alto porcentaje de condiciones no adecuadas de vinculación “laboral”.

Los contratos por prestación de servicios han permeado la vinculación del recurso humano, con lo cual las entidades se desentienden de las merecidas prestaciones laborales que acarrea su vinculación, como debería ser, por un contrato legal de trabajo. Es lamentable para la SOCOMEG recibir múltiples comunicados de sus asociados en calidad de médicos en servicio social obligatorio y médicos generales en ejercicio, quejarse insistentemente de este modo de contratación, la sobrecarga laboral, la escasez de insumos para prestar el servicio de una forma ética, profesional y oportuna como lo dicta la ley.

También le puede interesar: El movimiento asociativo como herramienta esencial para promover la atención integral de la población con enfermedades huérfanas

El talento humano en salud necesita condiciones de trabajo equitativas

Los médicos generales se ven enfrentados a un medio laboral lascivo, que exige permanentemente de ellos, al parecer sin límites, y sin una contraprestación equitativa. Es ampliamente conocido como este año, en medio del contexto de esta pandemia, muchos profesionales no han contado con los elementos de protección personal adecuados y oportunos, teniendo en casos extremos que interponer tutelas a ARL e IPS para la consecución de los mismos. Muchos respaldándose en el hecho de vincular los profesionales por OPS, razón por la cual aseveraban no estar obligados a entregar estos importantes elementos para el ejercicio médico y de todos los profesionales de la salud.

Hemos tenido que despedir, con profunda tristeza, a muchos profesionales de la salud a todo nivel: enfermeros, jefes de enfermería, médicos y especialistas; duele ver cómo han partido prematuramente, dejando un gran vacío no solo en sus familias sino también en la sociedad que, aunque en muchos casos es indiferente, reconoce la gran pérdida que significa que fallezca un profesional de esta área.

banner-portafolio-content-600-125-ok

Recientemente, la Corte Constitucional se pronunció en el caso de una tutela interpuesta por una auxiliar de enfermería, quien fue retirada de su puesto de trabajo en una empresa social del estado, y donde estaba vinculada en calidad de contratista. El documento exalta como los auxiliares de enfermería son el 70% de los trabajadores de la salud, cuya labor es invaluable y no puede ser suspendida injustificadamente ya que pone en riesgo la prestación del servicio de salud. Exalta, también, que su labor no puede ser contratada bajo esta figura toda vez que se precisa de cumplir la labor con un horario, bajo subordinación y percibiendo un salario, por lo cual se trata de un contrato de trabajo disfrazado, vulnerando derechos fundamentales protegidos por la Carta Magna.

También le puede interesar: El súpertalento humano de la salud

Pues este no es solo el caso de estos valiosos profesionales. Lo es de la misma forma el caso de los terapeutas, jefes de enfermería, médicos generales y especialistas, a quienes se les vulneran sus derechos en todo el territorio nacional, tanto en el ámbito público como en el privado.

Nos queda una pregunta en mente… maravilloso concepto el de la Corte Constitucional, pero ¿por qué medio se va a obligar a las instituciones a vincular al talento humano en salud por medio de contrato de trabajo?, ¿cuándo se va a pronunciar el Ministerio de Salud al respecto?, ¿cuándo se va a legislar en el Congreso un proyecto de ley que proteja los derechos laborales del recurso humano de la salud? o todo esto continuarán como los sueños rotos de unos niños que solo quieren salvar vidas, a costa de la suya propia y la de sus familias.

Urge darle a cada quien lo que le corresponde, como un gesto inédito de justicia. Es un derecho más que merecido conceder a los profesionales una vinculación justa, sin contar con otras garantías en el ámbito académico y social, una verdadera deuda de la sociedad colombiana que permanece con aquellos que salvan vidas.

Proponemos que, como requisito de habilitación institucional, se incluya la vinculación por contratos de trabajo al talento humano en salud como única forma; para que esto sea una realidad, se requiere que a la resolución 3100 del 25 de noviembre de 2019, del Ministerio de Salud, se le adicione este requerimiento.

Mientras tanto, cada mañana y cada noche, miles de profesionales van a dejar en sus hogares a sus hijos, parejas y a sus padres, para ir a trabajar en la institución de salud que probablemente le debe su
sueldo, donde tienen una sobrecarga laboral, en muchos casos con elementos de protección personal inadecuados, con equipos de trabajo incompletos, ya que sus colegas están aislados o incapacitados a causa de la pandemia, con la zozobra de no saber si se es el próximo en enfermar o en el peor de los casos en fallecer.

Estas líneas buscan que cada actor vinculado a la proyección y desarrollo de políticas públicas de salud en nuestro país, involucrado en garantizar el goce del derecho fundamental a la vida, la salud, la dignidad humana, se concientice de fortalecer el talento humano en salud, que es la piedra angular del sistema, y que es quien puede traducir estos esfuerzos en una mejor prestación del servicio de salud.

También le puede interesar: ¿Qué opina ACESI sobre el proyecto de ley 10 de 2020?

Continuar leyendo

Editorial – Me parece

COLUMNISTAS

dr Andrés Felipe Cardona - Oncólogo Clínicodr Andrés Felipe Cardona – Oncólogo Clínico

Andrés Felipe Cardona Zorrilla (1)

Oncólogo Clínico – Clínica del Country, Bogotá
foto-carlos-felipe-muñoz-1

Carlos Felipe Muñoz (121)

CEO & Fundador CONSULTORSALUD
Carolina CorchoCarolina Corcho

Carolina Corcho (10)

Vicepresidente Federación Médica Colombiana
personaje11

Cesar Augusto Sanchez (1)

Gerente Viva1A
Claudia Patricia Vacaclaudia patricia vaca

Claudia Patricia Vaca González (2)

Msc farmacoepidemiología, Msc efectividad clínica y sanitaria
Claudia Sterling Posada - Vicepresidente Legal y de Asuntos Jurídicos de Cruz VerdeClaudia Sterling

Claudia Sterling (3)

Vicepresidente Legal y de Asuntos Jurídicos de Cruz Verde
Denis Honorio SilvaDenis Honorio Silva

Denis Honorio Silva (1)

Director Asociación Colombia Saludable, Vocero de Pacientes Colombia
Elisa Carolina TorrenegraElisa Carolina Torrenegra

Elisa Carolina Torrenegra (1)

Directora Ejecutiva Gestarsalud

Felix Junior Ruiz (2)

Gustavo Morales CoboGustavo Morales Cobo

Gustavo Morales Cobo (6)

Presidente Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral
Héctor CastroHéctor Castro

Héctor E. Castro (1)

Director Técnico Senior de Economía Farmacéutica y Financiamiento
Jaime Calderón HerreraJaime Calderón Herrera

Jaime Calderón Herrera (1)

Presidente de la fundación del corazón
Jaime González MontañoJaime González Montaño

Jaime González Montaño (1)

Presidente de Coosalud
javier pachecojavier pacheco

Javier Orlando Pacheco G. (1)

Médico Internista; Hemato Oncólogo. Miembro de la ACHO
FOTO JORGE ESTEBAN AGUDELO GÓMEZJORGE ESTEBAN AGUDELO GÓMEZ

Jorge Esteban Agudelo Gómez (1)

Abogado y asesor jurídico dentro del sector salud
columnista-jorge-ricocolumnista-jorge-rico

Jorge Rico (10)

Nefrólogo- miembro de la Academia de Medicina de Medellín
José Elías Cabrejo ParedesJosé Elías Cabrejo Paredes

José Elías Cabrejo Paredes (1)

Director Técnico Senior de Economía Farmacéutica y Financiamiento
Jose

José Octaviano Barrera (2)

Director Medico en Javesalud
Juan López Casas

Juan Gonzalo López Casas (7)

Luis Eduardo Pino Villareal Medico Internista, Hematólogo y Oncólogo ClínicoLuis Eduardo Pino Villareal

Luis Eduardo Pino (39)

Médico especialista en Medicina Interna y en Hematología y Oncología Clínica
dr-mauricio-jaramillo-restrepo-okdr-mauricio-jaramillo-restrepo-ok

Mauricio Jaramillo Restrepo (1)

Médico Internista & Hematólogo
Mauricio Lema Medina MD OncólogoMauricio Lema Medina MD Oncólogo

Mauricio Lema Medina (5)

Médico Hemato-Oncólogo
Miguel Ángel González_ presidente de la Asociación Colombiana de Osteoporosis y Metabolismo Mineral (ACOMM) (1)

Miguel Ángel González (1)

Presidente de la Asociación Colombiana de Osteoporosis y Metabolismo Mineral (ACOMM)
Olga Lucia ZuluagaOlga lucia Zuluaga

Olga lucia Zuluaga (3)

Directora Ejecutiva de ACESI
Paola Jiménez Vásquez

Paola Jiménez Vásquez (1)

Medicina Interna - Oncología Clínica
Sergio Camilo Lizarazo Riaño

Sergio Camilo Lizarazo Riaño (1)

Periodista, especialista en comunicaciones estratégicas
Virginia Abello PoloVirginia Abello Polo

Virginia Abello Polo (5)

Médica Internista & Hematóloga
William Javier Vega VargasWilliam Javier Vega Vargas

William Javier Vega Vargas (2)

Especialista en Derecho Laboral y Relaciones Industriales

 

 

 

Columnas recientes

Tendencias

Indicadores / Cifras