En medicamentos humanos 2025, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) reportó que recomendó la autorización de comercialización de 104 medicamentos. Dentro de ese grupo, 38 destacaron por contener un nuevo principio activo que “nunca antes se había autorizado en la Unión Europea (UE)”. El dato no es menor: la presencia de nuevos principios activos suele asociarse a avances clínicos diferenciales o a la apertura de nuevas opciones terapéuticas donde existían vacíos de tratamiento.
El resumen oficial sobre las recomendaciones clave de 2025 incluyó, además de las cifras, una selección de tratamientos que la EMA considera representativos por su contribución a la salud pública. En ese listado se resaltan ejemplos con implicaciones clínicas concretas: el primer medicamento para tratar la bronquiectasia no asociada a la fibrosis quística, un tratamiento pionero para retrasar la aparición de la diabetes tipo 1 en estadio 3 en niños y adultos, y el primer medicamento oral para tratar la depresión posparto.
Estos hitos apuntan a tres ejes: (1) cubrir necesidades terapéuticas históricamente desatendidas (como ciertas bronquiectasias), (2) intervenir de forma más temprana o preventiva en enfermedades de alto impacto (diabetes tipo 1 con enfoque de retraso de progresión), y (3) ampliar alternativas de administración en áreas con barreras de acceso o adherencia (por ejemplo, opciones orales en salud mental perinatal).
Enfermedades raras: 16 recomendaciones y dos señales clínicas relevantes
El informe de la EMA indicó que en 2025 recomendó 16 medicamentos para enfermedades raras. En esa categoría, el documento subraya dos casos emblemáticos por su carácter de “primero en su tipo”:
- El primer medicamento para tratar el síndrome de Wiskott-Aldrich, descrito como una enfermedad rara y hereditaria del sistema inmunitario que “afecta casi exclusivamente a los varones”.
- Una terapia genética modificadora de la enfermedad aplicada como gel tópico para tratar heridas en pacientes de todas las edades con epidermólisis ampollosa distrófica, condición en la que “la piel es muy frágil”.
Para los equipos clínicos y gestores, el énfasis en enfermedades raras no solo implica incorporar nuevos tratamientos, sino anticipar retos operativos: definición de criterios de uso, articulación con centros de referencia, seguimiento de resultados y continuidad del cuidado. Aunque el documento compartido no entra en detalles de implementación, sí ofrece una señal clara: el pipeline regulatorio en raras continúa generando recomendaciones con potencial transformador, incluso en formatos terapéuticos poco convencionales (como gel tópico con terapia genética).
Dictámenes para uso fuera de la UE y una PrEP de administración semestral
La EMA también informó que adoptó tres dictámenes positivos para medicamentos destinados a países fuera de la UE. Entre ellos, se destaca un medicamento para la profilaxis preexposición (PrEP), “en combinación con prácticas sexuales seguras”, orientado a reducir el riesgo de infección por VIH-1 de transmisión sexual en adultos y adolescentes.
El elemento operativo distintivo es el esquema de administración: el texto precisa que este medicamento “solo debe administrarse dos veces al año mediante inyección subcutánea”. Desde la perspectiva de programas de prevención, la frecuencia semestral se plantea como una ventaja potencial para facilitar la adopción y el cumplimiento, al disminuir la carga de adherencia asociada a regímenes más frecuentes.
Biosimilares: 41 recomendaciones y su rol en costos y acceso
Otro componente cuantitativo central del balance de medicamentos humanos 2025 fue la formulación de 41 recomendaciones para nuevos productos biosimilares. La EMA los presenta como una pieza clave del sistema sanitario por su impacto esperado en sostenibilidad y cobertura terapéutica: “Los biosimilares son intercambiables con los productos de referencia, lo que los convierte en un componente fundamental del sistema sanitario para gestionar los costes y ampliar el acceso a tratamientos esenciales”.
En la práctica, un mayor número de recomendaciones de biosimilares suele traducirse (cuando se concreta la autorización y adopción) en más alternativas para el mismo blanco terapéutico, con consecuencias directas sobre competencia, negociación y disponibilidad. El texto entregado, sin embargo, se mantiene en el plano regulatorio de recomendación, sin detallar moléculas específicas ni áreas terapéuticas particulares.
Del dictamen a la vigilancia: el ciclo regulatorio posterior a la autorización
El documento también recuerda un punto clave para la lectura profesional: la recomendación de la EMA no cierra el proceso. Una vez que la Comisión Europea autoriza un medicamento y lo prescribe a los pacientes, la EMA y los Estados miembros supervisan continuamente su calidad y la relación beneficio-riesgo, y toman medidas regulatorias cuando es necesario.
Ese seguimiento, puede derivar en acciones regulatorias de distinto alcance, incluyendo: cambios en la información del producto, suspensión o retirada de un medicamento, o retirada de un número limitado de lotes. Además, el reporte incluye un resumen de algunas de las recomendaciones más importantes en materia de seguridad, subrayando que la seguridad no es un capítulo accesorio, sino una dimensión dinámica del uso real de medicamentos.
Consulte el documento de los medicamentos autorizados por la EMA aquí:


