La Defensoría del Pueblo emitió una alerta en el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión al advertir que en Colombia este trastorno afectaría al 4,7% de la población, lo que equivale a cerca de 2,5 millones de personas. El pronunciamiento también subrayó una brecha crítica de atención, solo cerca del 20% de las personas con depresión mayor estaría recibiendo tratamiento profesional adecuado, es decir, 2 de cada 10. La entidad sustentó estas afirmaciones en cifras citadas de la OMS y del Ministerio de Salud, y pidió respuestas urgentes para remover barreras y estigmas que limitan el acceso efectivo a la atención en salud mental.
Prevalencia por encima del promedio global citado y una brecha marcada en el tratamiento
La Defensoría señaló que la depresión en Colombia se ubica por encima del promedio mundial citado: mientras la estimación global referida es de 3,8%, en el país asciende al 4,7%. Para el sistema de salud, esta comparación dimensiona un reto mayor el volumen de personas afectadas con depresion, demanda acciones sostenidas de prevención, identificación temprana y acceso real a servicios capaces de dar una respuesta oportuna.
Sin embargo, el dato más crítico es el relacionado con la atención efectiva. La Defensoría advirtió que solo cerca del 20% de las personas con depresión mayor recibe tratamiento profesional adecuado. La cifra, en términos prácticos, implica que la mayoría no estaría accediendo al acompañamiento requerido, lo que refuerza la urgencia de fortalecer rutas de atención y medidas de acceso que permitan que las personas lleguen a servicios formales y permanezcan en tratamiento cuando se requiere.
Por qué esta alerta centra la discusión en acceso efectivo y garantía del derecho
Según la Defensoría del Pueblo, la depresión se presenta como un problema sanitario con dos señales verificables su magnitud de 4,7% y cerca de 2,5 millones de personas y la brecha de atención 2 de cada 10 con depresión mayor en tratamiento profesional adecuado. Para la entidad la preocupación no se limita al tamaño del fenómeno, sino a la capacidad del sistema para responder con oportunidad y continuidad.
En ese marco, la Defensoría reiteró que la salud mental no puede quedar sujeta a barreras o estigmas y la ubicó en el terreno de las garantías. El mensaje de la institución insiste en que la respuesta debe permitir que las personas reciban atención de forma efectiva, integral y digna, eliminando obstáculos que impidan el acceso oportuno.
Salud mental como derecho humano y énfasis en jóvenes y universitarios
Así mismo, la Defensoría recordó que la salud mental es un derecho humano fundamental y esta debe garantizarse de manera integral, oportuna y digna. En el pronunciamiento, la entidad puso énfasis específico en jóvenes y universitarios, al señalar que en estos grupos focales los riesgos psicosociales se han incrementado de forma significativa en los últimos años.
Este enfoque, implica priorizar acciones que permitan reducir el impacto de la depresión y facilitar el acceso a atención profesional, especialmente en poblaciones donde la demanda puede ser alta y donde el estigma o las barreras de acceso pueden convertirse en frenos decisivos para consultar a tiempo.
Prevención, líneas de atención y campañas para fortalecer redes de apoyo y reducir estigma
Por otra parte, la entidad informó que continuará promoviendo estrategias de prevención, el fortalecimiento de líneas de atención y el desarrollo de campañas pedagógicas orientadas a consolidar redes de apoyo, fomentar el cuidado emocional y combatir la estigmatización asociada a los trastornos mentales.
Para la Defensoría del Pueblo, estas acciones aparecen como parte de una respuesta necesaria para cerrar la brecha entre el número de personas afectadas y la proporción que recibe tratamiento adecuado. En particular, la entidad resaltó la relevancia de combatir estigmas y barreras, dado que estos factores pueden restringir el acceso, retrasar la búsqueda de ayuda y dificultar la continuidad del acompañamiento profesional.
El llamado de la Defensoría a respuestas urgentes y articuladas
Finalmente, la Defensoría del Pueblo hizo un llamado a respuestas urgentes y articuladas por parte del Estado y la sociedad para eliminar barreras y estigmas y asegurar el derecho fundamental a la salud mental donde se reafirma el sentido de la alerta, en Colombia la depresión afecta a millones y según la entidad una atención adecuada no solo debe llegar a una minoría, sino fortalecer el acceso efectivo a una atención integral, oportuna y digna.



