La Alianza por la Atención Primaria de Salud (APS) en las Américas cumplió dos años y formalizó la incorporación de Bolivia y Uruguay como nuevos miembros, en el marco del II Foro Regional realizado en Río de Janeiro del 26 al 28 de enero de 2026. La iniciativa impulsada por la OPS, el Banco Mundial y el BID, reportó la alineación de inversiones por más de mil millones de dólares en cinco países con mesas consultivas nacionales operativas y sumó el respaldo de Brasil, que firmó una carta de intención con la OPS.
Un segundo aniversario con nuevas adhesiones y agenda regional definida
La celebración del segundo aniversario se dio en un contexto de consolidación institucional: la Alianza, lanzada en Montevideo en diciembre de 2023, se proyecta como un mecanismo regional que combina cooperación técnica, financiamiento estratégico y diálogo político para apoyar reformas de atención primaria centradas en las personas y preparadas para responder a futuras crisis sanitarias. La iniciativa reconoce a la APS como pilar para avanzar hacia la salud universal y fortalecer la resiliencia de los sistemas.
Durante el II Foro Regional, autoridades de salud, socios técnicos e instituciones financieras revisaron avances, compartieron experiencias y definieron líneas de trabajo. En ese espacio se oficializó la incorporación de Bolivia y Uruguay y se anunciaron sus mesas consultivas nacionales, concebidas como plataformas para coordinar inversiones y prioridades entre ministerios de salud y finanzas, la OPS y los bancos de desarrollo, con el objetivo de acelerar la implementación de la APS.
La Alianza por la APS: cooperación técnica y financiamiento para reformas en atención primaria
Desde su creación, la Alianza se ha presentado como una apuesta por integrar capacidades técnicas y financieras para acelerar transformaciones en salud. Su arquitectura busca alinear prioridades nacionales con inversiones y asistencia técnica, articulando a la OPS con el Banco Mundial y el BID para impulsar reformas con enfoque de equidad, acceso y continuidad del cuidado.
En sus dos primeros años, la iniciativa reportó avances concretos: la movilización y alineación de recursos por más de mil millones de dólares dirigidos a cinco países con participación formal y mesas consultivas nacionales operativas: Chile, República Dominicana, El Salvador, Panamá y Paraguay. Estas mesas funcionan como el espacio donde se identifican brechas, se priorizan líneas de inversión y se coordina el acompañamiento técnico-financiero.
Más de mil millones de dólares alineados: prioridades de inversión en cinco países
Las inversiones alineadas a través de la Alianza se enfocan en áreas consideradas estratégicas para sistemas resilientes basados en APS. Entre ellas se destacan: enfermedades no transmisibles, salud digital, salud mental, fortalecimiento de recursos humanos, redes integradas de servicios de salud y eliminación de enfermedades.
Este portafolio de prioridades revela una lectura integral de la atención primaria: no como un nivel aislado, sino como el eje organizador de redes y capacidades que conectan prevención, diagnóstico oportuno, seguimiento y respuesta a riesgos sanitarios. La Alianza plantea que, al orientar el financiamiento hacia esos componentes, los países pueden acelerar reformas estructurales y mejorar resultados en salud sin perder el enfoque centrado en las personas.
Mensajes del liderazgo: alineación política, inversión en talento humano e integración de sistemas
En el cierre del Foro y en el lanzamiento de las mesas consultivas de Bolivia y Uruguay, el director de la OPS, Jarbas Barbosa, sostuvo que la iniciativa ya demostró capacidad para articular cooperación técnica, financiamiento y diálogo político a favor de prioridades nacionales. “En solo dos años, la Alianza ha demostrado su capacidad para alinear cooperación técnica, financiamiento y diálogo político en favor de prioridades nacionales”, afirmó.
Barbosa añadió que la adhesión formal de Bolivia y Uruguay y la creación de sus mesas consultivas representan un avance estratégico para “identificar brechas, orientar la cooperación hacia donde más se necesita, priorizar inversiones y acelerar el fortalecimiento de las redes y del acceso universal a la salud”.
En la misma línea, Jaime Saavedra, director de Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, enfatizó la necesidad de ampliar el compromiso político más allá de los ministerios de Salud, involucrando a Hacienda, Educación y Empleo, y subrayó la urgencia de invertir en el recurso humano y de integrar sistemas públicos, seguros sociales y otros para lograr servicios eficaces centrados en el paciente. Por su parte, Javier Guzmán, jefe de la División de Salud, Nutrición y Población del BID, afirmó que fortalecer la APS es una de las decisiones más estratégicas para enfrentar retos sanitarios, demográficos y ambientales, y reiteró el compromiso del BID con sistemas más resilientes, integrados y centrados en las personas.
Bolivia y Uruguay: mesas consultivas para cerrar brechas y consolidar modelos de APS
La incorporación de Bolivia y Uruguay se acompaña de la puesta en marcha de nuevas mesas consultivas nacionales, descritas como instrumentos para identificar prioridades, orientar inversiones y fortalecer redes integrales basadas en APS. En Bolivia, la implementación se apoyará en avances señalados por la propia iniciativa: la institucionalización de las Funciones Esenciales de Salud Pública, el fortalecimiento del primer nivel de atención y la transformación digital del sector.
La ministra de Salud y Deportes de Bolivia, Marcela Flores Zambrana, destacó que la adhesión a la Alianza es un paso esencial para fortalecer una atención continua, cercana y equitativa. “La adhesión de Bolivia… representa un paso fundamental para fortalecer un cuidado continuo, cercano y equitativo”, indicó, y agregó que “la atención primaria no es solo una estrategia sanitaria, sino un compromiso con la vida y el bienestar integral de las personas”.
En el caso de Uruguay, la Alianza resaltó que la atención primaria ha sido durante décadas un eje del sistema sanitario, y que la mesa consultiva busca consolidar un modelo reconocido regionalmente por continuidad del cuidado, orientación a las personas y resultados en salud. La ministra de Salud, Cristina Lustemberg, sostuvo que la firma del convenio constituye un compromiso concreto con la salud de las familias y comunidades: “este acto… no es solo un papel; es un compromiso concreto con la salud de nuestras familias y de nuestras comunidades”. Añadió que el acuerdo fortalece la estructura de APS con enfoque de derechos, equidad y participación, con la meta de un sistema más resistente y con atención oportuna y digna, bajo criterios de transparencia y responsabilidad compartida.
Bienes públicos regionales, redes integradas y evidencia sobre resiliencia
Además de inversiones, la Alianza reportó la generación de bienes públicos regionales. Entre ellos figura el marco conceptual actualizado sobre Redes Integradas de Servicios de Salud, lanzado conjuntamente en 2025, y el informe de la Comisión Lancet sobre APS y Resiliencia en las Américas publicado en septiembre de 2025, que advierte sobre las consecuencias de subinvertir en sistemas resilientes sustentados en atención primaria.
Estos productos, cumplen una función de referencia técnica y política: actualizan conceptos y refuerzan la argumentación sobre la necesidad de sostener inversión en atención primaria como estrategia de resiliencia. En la lógica de la Alianza, la evidencia y los marcos conceptuales son parte del engranaje que permite orientar decisiones financieras y reformas nacionales con base en prioridades compartidas.
Brasil firma carta de intención y refuerza el respaldo regional a la atención primaria
Durante el II Foro Regional, el Ministerio de Salud de Brasil y la OPS firmaron una carta de intención que reafirma el compromiso conjunto con la APS como base de sistemas equitativos, resilientes y centrados en las personas. La carta subraya la importancia de la innovación, la inversión sostenida y la implementación efectiva de la APS para acelerar la transformación de los sistemas de salud, reducir desigualdades y mejorar resultados frente a desafíos demográficos, epidemiológicos y climáticos.
Brasil, reconoció la oportunidad que representa la Alianza para América Latina y expresó su disposición a colaborar estrechamente con la OPS, el Banco Mundial y el BID para avanzar en políticas públicas específicas y apoyar a los países miembros en el fortalecimiento de sistemas basados en atención primaria. El mensaje se presenta como un respaldo político relevante en un escenario regional donde, según el balance citado, un tercio de la población enfrenta barreras de acceso financieras y estructurales y donde los avances hacia la cobertura universal se han estancado.
Una agenda de APS en expansión: membresías, inversión y sostenibilidad del cambio
Con Bolivia y Uruguay incorporados, cinco países con mesas consultivas operativas e inversiones alineadas por más de mil millones de dólares, la Alianza por la Atención Primaria de Salud en las Américas se consolida como una plataforma para impulsar reformas de atención primaria con soporte técnico-financiero y coordinación intersectorial. La iniciativa insiste en que la APS es una estrategia costoefectiva y equitativa para enfrentar los retos actuales y futuros, y para avanzar hacia sistemas que protejan a todas las personas sin dejar a nadie atrás.
En su segundo aniversario, el énfasis no se limita al balance; también señala una hoja de ruta: ampliar compromisos políticos, fortalecer talento humano, integrar sistemas y sostener inversiones capaces de traducirse en redes más robustas y acceso efectivo. En ese marco, la Alianza se posiciona como un mecanismo que articula a gobiernos y banca multilateral alrededor de una prioridad compartida: reforzar la atención primaria como columna vertebral de sistemas de salud más resilientes y centrados en las personas.




