La Universidad Nacional de Colombia (UNAL) adelantó una investigación centrada en la administración de medicamentos. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los fallos se producen en su mayoría por la similitud en los nombres de algunos fármacos, imprecisiones en la dosificación o la vía de administración, así como la falta de conciliación entre los tratamientos previos del paciente y los nuevos medicamentos prescritos.
Por esta razón, Henry Hernández Lozano, magíster en Enfermería de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) evaluó este proceso en la labor de estudiantes de esta área de la salud, puesto que varias investigaciones revelan que no siempre reciben la formación adecuada. En su investigación analizó nueve herramientas empleadas en diferentes países, desde Estados Unidos y Taiwán hasta México y Chile, encontrando que ninguna abarca de manera completa todos los aspectos clave del proceso, como la valoración del paciente, la identificación de efectos adversos, la preparación del medicamento y su administración segura.
“Estos instrumentos, que son como guías, evalúan distintos aspectos de la administración de medicamentos, desde conocimientos teóricos hasta habilidades prácticas mediante simulaciones clínicas. Sin embargo, ninguno de ellos integra todas las dimensiones necesarias para una evaluación completa”, explicó Henry Hernández a la agencia UNAL.
¿Qué variables se miden con los instrumentos de administración de medicamentos?
Más allá de la ausencia de una evaluación precisa, la formación en este campo muestra una gran heterogeneidad en el país. Mientras algunas universidades utilizan listas de chequeo, otras recurren a modelos de autoevaluación y, en menor proporción, a simulaciones clínicas. Asimismo, el estudio señala que los errores en la administración de fármacos pueden deberse a la falta de conocimientos farmacológicos, la supervisión inadecuada de los estudiantes durante sus prácticas y la ausencia de protocolos estandarizados en los centros de salud.
Ante la necesidad de mejorar la seguridad en la administración de medicamentos, Henry Hernández considera que es clave fortalecer la formación en Enfermería a través de la simulación clínica y el desarrollo de herramientas de evaluación con validez psicométrica. Estas medidas permitirían que los egresados adquieran competencias sólidas y estandarizadas en el manejo de fármacos, minimizando los riesgos asociados a errores en la dosificación, preparación y administración de los tratamientos.
Además, en pacientes críticos, la administración de medicamentos debe ir acompañada de una valoración exhaustiva y un seguimiento constante. En el caso de fármacos como los inotrópicos, que mejoran la contracción cardíaca, la enfermería debe garantizar un monitoreo riguroso de la evolución del paciente. En ese sentido, subraya que la efectividad de estas estrategias dependerá de que las instituciones de salud cuenten con los recursos adecuados y personal capacitado para asegurar una administración segura de medicamentos.